COLECTIVO BOLIVIANO CANADIENSE


Carrasco: Fernández utiliza muertos de Porvenir para campaña electoral

Publié dans AUTONOMISTAS Y RACISMO par colectivoboliviano sur le 29 octobre, 2009

 

(ABI).- Mary Carrasco, abogada de los familiares de las víctimas de la masacre de Porvenir-Pando, manifestó el jueves que el ex prefecto de ese departamento y actual candidato a la Vicepresidencia del Estado, Leopoldo Fernández, “utiliza a los muertos para hacer campaña electoral”.

 

La jurista lamentó que Fernández continúe “supeditando la vida” ante sus aspiraciones políticas, incluso cuando permanece en la cárcel, donde aguarda un juicio que defina si tuvo o no que ver con la muerte de más de una decena de campesinos, en septiembre de 2008.

“Está utilizando un proceso y a las víctimas, a los muertos, para ser el centro de atención, no tiene piedad con los ciudadanos y eso es imperdonable”, dijo Carrasco en una entrevista a la radioemisora estatal Patria Nueva.

Carrasco lamentó que Fernández trate de aparecer como la víctima y “se queje” porque no puede hacer proselitismo desde la cárcel.

Asimismo, criticó a los parlamentarios de la oposición y al Órgano Electoral Plurinacional por la campaña que iniciaron al “unísono” para que el ex Prefecto pueda hacer campaña electoral desde la cárcel, cuando las leyes lo impiden.

“Al parecer para Fernández, que mueran las personas no es nada, más importante es una campaña electoral, imagínense la vida supeditada al derecho de hablar de un candidato”, manifestó.

Carrasco aclaró que “nadie ha dicho que el acusado no puede hablar, por supuesto que puede hablar”, pero “lo que no puede es hacer propaganda política en un centro penitenciario”.

La abogada dijo que Fernández y su agrupación Plan Progreso para Bolivia (PPB) iniciaron una campaña “sin piedad”, porque “despertamos, almorzamos y dormimos con sus reclamos sobre el derecho a hablar el acusado, pero a nadie se le ocurre pensar de qué viven los familiares de las víctimas después de más de un año de que sus seres queridos fueron asesinados”.

“Yo lo único que les pido a los ciudadanos es que no olviden lo que sucedió el 11,12 y 13 de septiembre de 2008, no seamos gente sin alma en nuestro país”, remarcó.

BOLPRESS, 29 octobre 2009

 

Más autonomistas se pasan al MAS y hacen campaña por Evo en Equipetrol y en la plaza principal de Santa Cruz

Publié dans AUTONOMISTAS Y RACISMO par colectivoboliviano sur le 29 octobre, 2009

El senador de Podemos Roberto Ruiz se suma a la campaña Evo Presidente

El movimiento cívico empresarial de Santa Cruz comenzó a quebrarse luego del frustrado golpe separatista en septiembre de 2008. La derecha cruceña no pudo articular un frente electoral único para enfrentar a Evo Morales; los empresarios de la Cámara de Industria, Comercio y Turismo (Cainco) se desmarcaron de los cívicos de “línea dura”, y ahora activistas del Comité pro Santa Cruz y empleados de confianza del prefecto Rubén Costas se pasan a las filas del MAS.

La ultraderecha terrateniente comandó al movimiento secesionista cívico empresarial desde Santa Cruz, la trinchera opositora de Bolivia, con el respaldo pleno de los dueños del poder político, los medios de comunicación y de las fuerzas políticas y empresariales afiliadas al Comité Cívico cruceño.

El bloque conservador unificado le dijo no al referéndum por la nacionalización de los hidrocarburos en 2004; rechazó la nueva Constitución Política del Estado antes de que se instale siquiera la Asamblea Constituyente, y en 2007 condenó a muerte civil a todos los cruceños “traidores” que discrepaban con el autonomismo.

Pero el movimiento cívico empresarial fue derrotado y ahora unos cuantos dirigentes cívicos figuran en puestos secundarios de las listas de candidatos de los partidos de oposición, mientras que el Directorio del Comité pro Santa Cruz pierde cada vez más aliados y conmemora su 59 aniversario en el aislamiento.

El grupo Santa Cruz Somos Todos integrado por profesionales de clase media críticos del autonomismo patronal se sumó a la campaña Evo Presidente y su representante Betty Tejada es candidata del MAS.

“Las cruceñas y los cruceños de clase media en Santa Cruz, en un momento extraordinario de inflexión histórica, no podemos mantenernos ajenos al desafío de refundar Bolivia”, afirmó Tejada en su proclamación.

Luego renunciaron el presidente de Unión Juvenil Cruceñista (UJC) Ariel Rivera, toda su directiva y varios activistas de este grupo de choque del autonomismo cívico, y juraron lealtad al MAS.

“Yo he peleado de frente, por convicción, nunca he pedido un peso… lamentablemente no nos dieron el lugar que nos correspondía y nos dimos cuenta que estábamos con la ceguera porque éramos inducidos”; el Comité Cívico usó a la Unión “como una empresa de seguridad para servir a los intereses económicos particulares” y luego abandonó a tres unionistas presos y a otros jóvenes enjuiciados, explicó Rivera.

El martes renunciaron el director de Seguridad Ciudadana de la Prefectura de Santa Cruz Jorge Aldunate y hasta el guardaespaldas del prefecto Costas, Edmundo Arias, y también se pasaron a las filas del MAS, junto con los ex funcionarios de la Prefectura Edmundo Arias y Edgar Subirana y el empleado municipal René Oblitas.

“Lamentablemente se está utilizado el nombre de Santa Cruz para fines ajenos al interés del pueblo. No podíamos seguir tolerando el engaño, ese ha sido un factor que nos llevó a renunciar, a sumarnos al proceso de cambio y apoyar al candidato a senador por el MAS Isaac Ávalos y al Presidente Evo Morales”, dijo Aldunate, ex colaborador del prefecto Costas, y afirmó que el MAS será la primera fuerza política de Santa Cruz.

El candidato a primer senador por Santa Cruz del Plan Progreso Germán Antelo recomendó aprender la lección: “Los cruceños somos muy confiados y no nos dimos cuenta que hay malos cruceños vendidos y oficialistas que consiguieron infiltrar gente y comprar conciencias”.

En realidad, Santa Cruz vive una “metamorfosis política”, de derecha a centro izquierda, “inclusive dentro la derecha se ven las metamorfosis porque el departamento no vive aislado del mundo”, precisó el diputado cruceño de UN Alejandro Colanzi.

Prueba de ello es que habitantes del Plan Tres Mil de Santa Cruz echaron al presidente del Senado y candidato de UN Óscar Ortiz que pretendía hacer campaña en la zona, mientras que el MAS abrió una casa de campaña en pleno centro de Equipetrol, el barrio de la burguesía, y su candidato a primer senador Félix Martínez hace campaña en la plaza principal de la capital cruceña, hasta hace poco territorio prohibido para masistas.

El fenómeno parece repetirse en Tarija, otro territorio de la extinta “media luna”, donde el MAS también recluta a opositores conversos, entre ellos al senador tarijeño de Poder Democrático y Social (Podemos) Roberto Ruiz Bass Werner, líder de la agrupación ciudadana Dignidad.

“Podemos era una confederación de agrupaciones con orígenes políticos distintos; un grupo de parlamentarios jalábamos hacia la izquierda para propiciar acuerdos y otro, que tenía un gran poder económico y mucha habilidad política, jalaba hacia la derecha con actitudes obstruccionistas y que sólo sabía decir no a todo”, recordó Ruiz y aseguró que “la propuesta del MAS es la única que permite integrar autonomía e inclusión del mundo indígena a la gestión democrática del Estado”.

La última encuesta de Ipsos Apoyo, Opinión y Mercado indica que Evo Morales ganaría las elecciones del 6 de diciembre con más del 58 por ciento de votos, lo que le permitiría controlar las dos cámaras de la Asamblea Legislativa Plurinacional.

“No hay polarización política sino una hegemonía del MAS en el occidente y también en parte de la denominada media luna, ya que ganaría también en Pando y Tarija”, observa el ex rector de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno de Santa Cruz Reymi Ferreira.

BOLPRESS, 28 de octubre de 2009

Cachuela Esperanza

Publié dans Pueblos indígenas par colectivoboliviano sur le 20 octobre, 2009

Pablo Cingolani*

Un indio araona conocido como Ildefonso bautizó la mayor cachuela de Bolivia. Es la que hoy se conoce como Cachuela Esperanza, situada en el río Beni, entre el departamento del mismo nombre y su vecino Pando. Idelfonso era el piloto fluvial del médico estadounidense Edwin Heath. Este galeno ha sido elogiado hasta la desmesura y el general Pando no tuvo empacho de bautizar al río que forma el límite arcifinio entre Bolivia y Perú con su nombre. La razón es una sola: la navegación efectuada por este gringo acompañado por el indio araona y un remero abrió el curso del río Beni a la navegación comercial y el azote genocida del caucho.

Fue en 1880: Heath demostró que el Beni era navegable aguas debajo de la misión franciscana de Cavinas, donde nadie se aventuraba a ir por temor a los “salvajes”, y comprobó que el curso de agua se unía con el Madre de Dios para confluir con el Mamoré y formar el Madera, el mayor afluente del río más grande del mundo: el Amazonas. Estos reconocimientos cambiaron la geografía boliviana para siempre y abrieron la posibilidad de explotar el caucho a gran escala.

Nicolás Suárez Callaú, un cruceño que entonces tenía 29 años, fue el primero en comprender los alcances de los hallazgos de Heath y no perdió tiempo: se asentó frente a la cachuela misma y de allí no se movió hasta haber forjado un imperio de riqueza fabulosa, amasada con la sangre, el sudor y las lágrimas de miles de indios. Allí, en el pueblo llamado también Cachuela Esperanza (Municipio de Guayaramerín, departamento de Beni), frente a los rápidos del río, siguen los edificios civiles y comerciales de la Casa Suárez, en su momento la empresa cauchera más grande del mundo.

* * *

Idelfonso tenía fiebre y temía morir. La furia de la cachuela, ese incesante bramar de las aguas, le daba más temor aún pero podían más su lealtad y cariño por el yanqui. Sabía que sin si ayuda, el gringo no hubiera podido llegar a ninguna parte y por eso, no sólo no flaqueaba ni lo abandonaba, sino que en su delirio febril, el araona gritaba “vámonos, adelantémonos”. Con esa tenacidad, pasaron la cachuela y durmieron esa noche en paz.

Al otro día, no tardaron en llegar a la boca del río Beni (donde ahora se ubica Villa Bella) y Heath supo que habían logrado su objetivo, completando la labor del Ingeniero José Agustín Palacios de 1846 cuando se convirtió en el primer boliviano que reconoció la cachuela. Se lo dijo a Idelfonso. Éste, aliviado por el deber, le dijo: “entonces vamos a llamar a la cachuela Esperanza porque ya hay esperanza de que no moriremos”.

Heath, en sus memorias, confiesa que pensó en bautizar la cachuela con el nombre de Palacios, en homenaje al pionero, apoyado por Ballivián, el presidente boliviano que más bregó por una salida al mar para Bolivia por el océano Atlántico.

Pero se conmovió con el aborigen y le pareció más propio respetar su propuesta. De ahí nació el hidrónimo. Y el nombre del pueblo que fundó Suárez y cuya fama dio la vuelta al mundo y que hoy es una plácida villa turística. También es el nombre de la mega represa hidroeléctrica que está empeñado en construir el gobierno de Evo Morales.

Heath creyó no traicionar la memoria de Palacios al bautizar la cachuela con otro nombre. Anotó que “todos los que lean la historia de Bolivia sabrán lo mucho que ha hecho por su gobierno el señor Palacios”. ¡Qué ingenuo el gringo! Del valiente y patriótico Palacios nadie se acuerda y hoy son pocos, demasiado pocos los que saben que si el gobierno construye la represa toda esta historia -como la cachuela misma- terminará no sólo enterrada en el olvido sino sumergida por las aguas.

* * *

Todos los bolivianos deberían poder conocer esa belleza natural llamada Cachuela Esperanza.

El río Beni -que nace de los deshielos del cerro Huayna Potosí con el nombre de Choqueyapu- posee en un kilómetro o más de ancho antes de enfrentarse a esas piedras escalofriantes que forman unos rápidos imposibles de franquear y cuyo bramar incesante, en verdad atemorizan a cualquiera que oye y contempla la bravura y la ferocidad de la aguas.

Es magnético el panorama. Es la fuerza inspiradora de la naturaleza y el sonido de la noche de los tiempos. Desde la playa de arena enfrente de la cachuela, uno puede asistir a una vista aún más electrizante: la cachuela semeja la ola de un tsunami, que por suerte no avanza, sino que se está allí, eternamente elevándose y rugiendo.

Todos deberían poder conmoverse con esto que les cuento, sobre todo porque si la anunciada hidroeléctrica se construye, toda esta belleza, toda esta maravilla natural desaparecerá para siempre. Y de tanta hermosura, sólo quedará un río atrapado por el murazo de concreto del dique, esa imagen que tanto halaga a los desarrollistas.

La gente del pueblo de la cachuela no sabe nada de todo esto: les han dicho que las turbinas de la represa serán sumergidas 25 metros debajo del lecho del río y que ni se alterará del paisaje como tampoco el pueblo -que si no es patrimonio histórico nacional, debería serlo.

Hace un par de años, los han llevado en delegación a Santo Antonio, la última cachuela del Río Madera, hasta donde el siglo XIX llegaba Bolivia pero que ahora se ubica en territorio brasileño, en el Estado de Rondônia, muy cerca de su capital Porto Velho. Allí Lula está haciendo una mega represa como la que Evo sueña hacer en Cachuela. Los han llevado a escuchar cuentos contados por los brasileños cuando aún los trabajos de construcción del dique principal, no habían comenzado.

Sería bueno que vayan ahora y vean cómo lloran (literalmente), vean cuánto lloran los hombres y mujeres que nacieron, crecieron y vivieron junto a la cachuela de Santo Antonio porque ésta no existe más. La volaron, la destruyeron, la desaparecieron para instalar los cimientos de la obra de contención del río. Hasta ahora no se ha escuchado a nadie diciendo que ese será el primer precio a pagar por la construcción de la hidroeléctrica de Cachuela Esperanza: la desaparición de los rápidos y el traslado del pueblo.

Sería honesto que le cuenten a la gente, ante todo a la gente de Cachuela y de otros pueblos ribereños del Beni pero también a todos los bolivianos, que ya no tendremos más Cachuela Esperanza, ni su belleza ni la memoria del genocidio de los años trágicos del caucho, ni nada que nos alimente el alma: sólo quedará un murazo de cemento, frío y altivo, demostrando que el hombre siempre puede dominar a la naturaleza, siempre puede seguir negándola y destruyéndola, como hasta ahora, que estamos en medio de un proceso acelerado de cambio climático y al borde de una catástrofe ecológica global.

* * *

Pero, todo esto que escribo: ¿a quién le importa? Así estamos: Brasil, el monstruo desarrollista sudamericano, necesita energía eléctrica para seguir arrasando la selva, y plantar soya para producir biocombustibles para que los yanquis no dependan tanto del petróleo de Chávez y criar vacas para hacer las hamburguesas de Macdonals que tanto les gusta, y nosotros también, ¿por qué no? ¿Porqué no podemos arrasar nuestras selvas?, y por eso le meteremos nomás con la represa, aunque no responda a los genuinos intereses de los pueblos amazónicos (que siguen engañados con el cuento de las turbinas subacuáticas) y no se inscriba en un verdadero plan de desarrollo nacional, si total los brasileños nos darán un crédito y después nos comprarán la energía, ¿no se dan cuenta que es un negocio redondo?

Seguro: para las trasnacionales que manejan el negocio energético y para aquellos que quieren conquistar la selva, echar a los indios y los campesinos de sus tierras, y volverla un territorio abierto al capitalismo salvaje, seguro que es un negocio redondo. Como lo es hoy Santo Antonio.

Por eso, vuelvan y vayan a ver cómo lloran los rondonenses. Vayan a ver cómo se enferman más de infecciones que traen los bichos. Vayan a ver cómo se han muerto millones de peces. Vayan a ver cómo están acabando con la biodiversidad y la Madre Tierra y el Tata Río. Vayan a ver cómo han sacado a la gente de sus casas, de sus terrenos, de los lugares donde vivieron siempre.

Vayan a ver lo que sufre pero también lo que se indigna la gente. Vayan, finalmente a ver cómo la gente lucha. Vayan a ver cómo se enfrentan a los que quieren robarles el río de sus vidas, el río con sus cachuelas que quisieron siempre, el río grande y poderoso que ellos quieren que disfruten sus nietos.

“Ya hay esperanza de que no moriremos” -Idelfonso nos habla de desde la historia. Ojalá que esa esperanza vuelva y se transforme en lucha. Y por lo mismo: para no morir. Para que la Amazonía boliviana no muera, para que sus pueblos no mueran. Estas obras gigantescas de infraestructura lo único que logran es eso: matarlos de a poco, expulsándolos, desarraigándolos, negándoles lo que son. Hombres y mujeres de las selvas y de los ríos. Si tumban la selva, si atajan los ríos: ¿qué será de ellos, que será de los indios y de los campesinos de la Amazonía? Esta es una pregunta que debería ser respondida por todos.

*Periodista, historiador, explorador nacido en Buenos Aires. Reside en Bolivia desde 1987.

Fuente: BOLPRESS, 19 octubre 2009

Honduras, a 100 días del golpe

Publié dans Política par colectivoboliviano sur le 11 octobre, 2009

Xavier Albó (*)

Honduras compite, junto con Bolivia y Nicaragua, para ver cuál se acerca más a Haití en la cola de Latinoamérica. Tiene 1/10 del tamaño de Bolivia pero con 7 millones de habitantes de los que el 49% sigue en extrema pobreza. Un 53% de su población es rural, pobre y con gran desigualdad: menos de 300 familias siguen controlando el 70% de la tierra.

Depende mucho de Estados Unidos y sus gobernantes militares o civiles se han  acoplado a esa dependencia. Primero fue la clásica “banana republic”. En la insurgencia guerrillera de los años 80, fue el centro de los “contras”, bajo la batuta de gringos nefastos como Oliver North y el embajador Negroponte. Ahí estaba su base aérea militar de Palmerola, la segunda mayor del continente fuera de USA. Hoy siguen ahí las tropas norteamericanas codo a codo con las hondureñas.

En ese contexto en enero 2006 Zelaya fue designado presidente constitucional por cuatro años, por un 50% frente a 46% del segundo, del gobernante partido Nacional, más conservador. Zelaya era líder del partido Liberal, algo más al centro, que anteriormente también fue gobierno. La pugna fue por tanto entre derechistas. Quizás por eso el 54% del electorado no votó.

Aquel Zelaya, terrateniente, maderero y con apariencia “vaquera” a lo Fox, tenía también algo del empresario Goni 93-97. Entre 1994 y 97 tuvo un buen desempeño como director del FHIS (como nuestro FIS en los 90). En 1998 asesoró la reconstrucción tras el huracán Mitch. El mismo día de su posesión aprobó una especie de Ley de Participación Popular y poco después subió el salario mínimo en un 39% hasta 291 dólares. Sin apartarse del libreto neoliberal, defendía el TCO a rajatabla.

El 2008 Zelaya dio un giro, a raíz de su búsqueda de soluciones al grave déficit local de petróleo. Llamó a varias puertas del sur y del norte y, a la hora de la verdad, fue Venezuela la que ofreció mejores condiciones y con mayor margen de maniobra. De ahí se fue acercando también al frente continental más independiente de Estados Unidos. En agosto 2008 ingresó en el ALBA; Evo estaba presente. En 2009 decidió abrir Palmerola para vuelos civiles, algo que antes Estados Unidos se brindaba a facilitar; pero ahora busca hacerlo con ayuda venezolana…

Para facilitar el proceso impulsó cambiar la Constitución vigente que, a decir de Arias (el ahora mediador), es “la peor sobre la faz de la tierra” (BBC 29-IX-09). Por eso desde fines de 2008 lanzó la idea de un referéndum sobre si sería oportuno un segundo referéndum (la “cuarta urna” para las elecciones de diciembre) sobre una posible Asamblea Constituyente: un previo para otro previo que recién abriera la puerta a un futuro cambio. En marzo 2009 decretó la primera consulta para el 28 de julio. Días antes el jefe del ejército se negó a distribuir el material alegando la oposición de la Corte. Más aún, la madrugada del 28 asaltó a Zelaya en su cama sin orden de detención alguna y lo botó del país, por cierto con una parada en la base militar de Palmerola.

Recién tras los hechos consumados se reúne el Congreso y Micheletti, presidente del mismo, hace leer una carta fraguada de Zelaya presentando su renuncia. La aceptan y, por esa vía delincuencial, nombran a Micheletti como nuevo Presidente del país dizque por “sucesión  constitucional”. Ningún país del mundo lo reconoce. La OEA, la Unión Europea y la ONU condenan ese “golpe” y empiezan las presiones, suspensión de fondos, etc.

Surge el mediador Arias que, tras consultas con el gobierno norteamericano, propone el “acuerdo de San José”. Zelaya lo acepta, Micheletti no. Se va dilatando el asunto hasta que Zelaya retorna astuta y sorpresivamente y se afinca en la embajada del Brasil. El representante de Estados Unidos en la OEA califica de “irresponsable e idiota” ese retorno pero muchos lo ven como el incentivo para acelerar el diálogo y así parece que ya empieza a suceder, pese a que Micheletti ha desenvainado a full su carta represiva y dictatorial. ¿O será que las protestas de algunos países  poderosos eran sólo retóricas pero estaban felices con la salida de Zelaya hasta que éste, con su hábil retorno les volteó el libreto? 
Ese golpe fue un globo sonda. Que se desinfle de una vez tan perversa sonda y el diálogo no acabe en empate entre asaltante y víctima, porque alentaría nuevos golpes. La vía golpista debe quedar totalmente descartada.

*es sacerdote y lingüista

DE CIERTAS MISERIAS CRUCEÑAS

Publié dans Política par colectivoboliviano sur le 2 octobre, 2009

Por: Rubén D. Atahuichi López*

Ciertos liderazgos cruceños acaban de desnudar una de sus peores miserias con las que alimentaron sus luchas autonómicas, ahora incluso en desmedro de una dirigencia que hasta hace poco mostraba una aparente cohesión. Rechazar la presencia del presidente Evo Morales en la apertura de un evento simbólico de Santa Cruz, la Expocruz, no es más que la ratificación del clima de intolerancia y racismo que sustentan las acciones de algunos miembros del Comité Cívico.

Sin mayor desparpajo, el titular de la organización, Luis Núñez, promovió una protesta institucional contra la decisión de la Cámara Departamental de Industria y Comercio de Santa Cruz (CAINCO) de invitar al mandatario a la feria, al punto de considerar a sus amigos empresarios de “traidores” y amenazar con renunciar a su cargo. Sobre lo último, que lo hubiera hecho, habría sido mejor para los cruceños, que ahora se encuentran en una auténtica polarización, marcada además por las candidaturas de Germán Antelo (con Manfred Reyes Villa) y Óscar Ortiz (con Samuel Doria Medina).

Sinceramente, no me preocupa esa polarización, y, al contrario, creo que va a hacerle mucho bien al país, pues, va a permitir a los cruceños decidir entre los radicales y moderados. Y los radicales no están en la línea de los cambios en el país, sino en la defensa a ultranza de los privilegios que siempre tuvieron. Y, ojo, esa polarización está en el lado de la oposición gubernamental, de la que puede sacar tajada el oficialismo.
Si hiciéramos un recuento de las acciones de esos liderazgos en los últimos meses y años, los resultados nunca los respaldaron. Así, la autonomía que pelearon no funciona ni es constitucional, sus cuadros políticos están tan dispersos y maltrechos (pregunten si Ortiz quiere a Antelo o Rubén Costas a los dos, por ejemplo), la nueva Constitución Política del Estado que rechazaron ahora los rige, el ratificado Evo Morales los ensombrece y gobierna, y hasta pagan –a través de un débito autorizado por el Gobierno— los destrozos que ocasionaron sus facciones cuando por estos mismos días del año pasado se ensañaron contra las oficinas del Estado, en el afán de desestabilizar la actual administración gubernamental.

¿Ustedes creen que los cruceños se merecen esto? No. Esos líderes les hicieron creer que luego del 4 de mayo del año pasado iban a tener autonomía o mejor gobierno departamental (y el salario de 1.000 bolivianos), que eran sus paladines de la libertad y la democracia, y que sus luchas iban a derrotar al régimen actual.

No, así no se pelea por el país. A ver, ¿qué habrá dicho Núñez en Europa al denunciar que la administración de Evo Morales viola las libertades y la democracia si él mismo, como muchos de su logia, es quien promueve discriminación e intolerancia?

Y así, el Comité Cívico y sus aliados hacen lo mismo que denunció hace unos días el ex presidente de Estados Unido Jimmy Carter, quien ante la oposición de los republicanos a las políticas de Barack Obama dijo que aquéllos tienen actitud racista.

Seguramente los costos se verán muy pronto, cuando los resultados electorales sepulten definitivamente a esas dirigencias que no se dieron cuenta de que el país ya no es el mismo de antes, es un país que clama por una convivencia pacífica, censura la intolerancia y el racismo y quiere líderes inteligentes, no retrógradas ni fascistas.
Lo siento, si bien el título de esta columna puede entenderse como una alusión a los cruceños, en realidad se refiere, de veras, a sólo ciertos líderes cruceños, de los sabemos los bolivianos y los que viven en esa cálida región.
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*Comunicador y periodista
rubendal@yahoo.com

FUENTE: ERBOL, 2 de octubre de 2009

COMUNIDADES OLVIDADAS… BOLIVIANOS OLVIDADOS

Publié dans Pueblos indígenas par colectivoboliviano sur le 2 octobre, 2009

Marco A. Espinoza V.

Hace pocos días, en este mi afán de conocer mucho más de cerca las comunidades guaraníes de Bolivia, emprendí viaje a una de las comunidades más lejanas que tiene el municipio de huacareta en la provincia Hernando siles en el departamento de Chuquisaca. Ivamiranti es la comunidad que está ubicada a 160 kms. al sur de Monteagudo muy cerca del límite con Tarija o para ser más concreto a solo 20 minutos en vehículo, de Puerto Margarita.

Ivamiranti que en castellano quiere decir Peñas Blancas, es una comunidad guaraní con 30 familias y un total de 180 vivientes, la mayor de esa comunidad es una ancianita de 80 años. Ivamiranti está tan lejos, que este año el alcalde de Huacareta a donde pertenece, no fue una sola vez, peor algún concejal u otra autoridad.

No es invento mío, fue don Nicolás Segundo, Mburubicha (capitán) de esta comunidad quien me relató, que pese a ser una comunidad olvidada, se sienten tan Bolivianos como cualquier otro ciudadano de alguna urbe. Era evidente, sobre un mástil de palo cebil, flameaba la tricolor boliviana imponente, que recién había sido izada con el canto del himno nacional a capela por los 55 niños de la escuelita.

También los niños de esta escuelita en Ivamiranti, con todo orgullo pero con toda la humildad del mundo festejaban su día, el día del estudiante. No había tortas, serpentinas ni globos, pero los niños en sus precarias aulas de tabique y techos improvisados se servían una olla común preparada por la comunidad.

No había un predilecto o predilecta como se acostumbra en cualquier escuela común de Bolivia, pero es obvio, que más predilección que 55 niños en condiciones paupérrimas aprendiendo a leer y a escribir y cantando el himno nacional el salve oh patria y por sobre todo aprendiendo a decir Bolivia, más allá de que su alcalde nunca los visita u alguna otra autoridad nacional, que en los medios masivos de comunicación se llenan la boca diciendo mi Bolivia, cuando nuestra Bolivia está en Ivamiranti.

Me saco el Chulo y me pongo las botas por esos cuatro profesores, que sin importar las condiciones ni el tiempo ni la distancia, son los segundos padres de estos niños, a quienes les toman cariño y les dan amor todos los días de clases. No hay uniformes ni cosas modernas, no hay buenos pupitres, pero hay ganas de estudiar, los niños con sonrisas y miradas inocentes, no saben el futuro que les espera.

A Ivamiranti no llega un trufi, un turno o algún transporte de servicio público, si alguien quiere salir tiene que caminar 8 kms hasta otra comunidad llamada itirimbia donde solo llega un turno dos veces por semana. Ivamiranti, no tiene un puesto de salud, para cualquier emergencia esta Itirimbia si es que alcanzan a llegar.

Pero quienes llegan hasta Ivamiranti, son los docentes del Teko Guaraní, con su programa Época de Cambio, que es de fortalecimiento de la Educación Intercultural Bilingüe. Los niños del primer ciclo de la escuelita, ahora aprenden a leer y a escribir en su lengua materna que es el guaraní y como segunda lengua el castellano, que gran tarea la del Teko Guaraní, ojala que estas actividades tengan mayor respaldo de las autoridades nacionales en el ámbito educativo, con verdaderas políticas que permitan a los pueblos indígenas preservar su idioma y su cultura.

Pero alguien se preguntará por que viven tan lejos, la respuesta es sencilla, muchas familias tuvieron que huir, por que los karaireta (blancos) o los patrones dueños de haciendas y malos gobiernos de años atrás, les quitaron sus tierras y pretendieron eliminarlos.

El caso de Ivamiranti según nos cuenta don Nicolás Segundo, hace seis años, eran esclavos de los patrones familias enteras, pero que gracias a Dios, al buen trabajo de algunas instituciones y sus propias organizaciones fueron reasentados donde actualmente viven aunque lejos, pero con 7 mil hectáreas de tierra propia, que hoy es el sustento de vida.

Don Nicolás me pidió que trasmita el deseo de su comunidad, primero que su alcalde Daniel López del Municipio de Huacareta, tenga la gentileza de visitarlos para conocer las múltiples necesidades que tienen. Que sueñan tener una escuelita nueva con desayuno escolar, que quieren tener más profesores bilingües y que muy pronto sus hijos puedan salir bachiller en su propia comunidad, que quieren un puesto de salud, para ser atendidos de emergencia y así la muerte no los encuentre en pleno camino cuando se enferman. Sueñan con tener alguna vez en su comunidad al Presidente o por lo menos a algún Ministro.

Yasoropai Tuicha (muchas gracias) me dijo don Nicolás Segundo, perdón por no invitarle un porito, por que el azúcar aquí cuesta 7 Bs el Kilo, el arroz cuesta 9 Bs el aceite 16 Bs, lo tuve que interrumpir para que no siga, le pide que me invitara atiruro (mote) porque eso no falta en Ivamiranti desde que son dueños de sus tierras. Tumpa Ndiveño (Que Dios lo Bendiga) me despidió muy amablemente don Nicolás Segundo, pidiéndome que vuelva alguna vez.

ERBOL, 2 octubre de 2009

Los problemas del viejo golpismo

Publié dans ACCION URGENTE, Política par colectivoboliviano sur le 22 septembre, 2009

Por Luis Bruschtein

América latina necesita la derrota del golpe hondureño para desalentar cualquier ilusión de regresar a una práctica que asoló la región durante décadas. Necesitaba el regreso de Manuel Zelaya, tanto como los hondureños mismos. Por eso la decisión comprometida de Lula, acompañado por el gobierno argentino y los de la mayoría de la región. Si se aceptaba la permanencia de Micheletti hasta las próximas elecciones, aunque sólo fueran unos pocos días, se habría legitimado el golpismo al darle un triunfo.

Aunque civil, Roberto Micheletti es un golpista latinoamericano clásico: gorila, anticomunista y proclive a la hegemonía de Washington en la región. Da la impresión de que los paralelismos llegan hasta allí. Porque Zelaya no es la víctima típica del golpismo sino que se trata de un hombre que llegó desde la derecha y en la marcha fue virando tibiamente hacia la izquierda. Otra diferencia importante fue la reacción de los gobiernos latinoamericanos reunidos en la Unasur. La mayoría de las veces, las víctimas de los golpes eran la mancha blanca en el mapa, rodeados de regímenes protofascistas que inmediatamente reconocían al nuevo gobierno de facto. Esta vez dieron su respaldo al mandatario depuesto.

En ese marco, el elemento más diferenciador ha sido por un lado Brasil y por el otro Washington. En el caso de Brasil, durante las largas décadas de golpes militares, ese país no tenía prácticamente incidencia en la región. Esta vez, Lula decidió un protagonismo muy activo por la restauración democrática. Es evidente que una vez que Brasil optó por la integración, su peso se hace sentir y un síntoma muy claro es que Zelaya eligió su embajada. Que se haya refugiado en la Embajada de Brasil, que desde allí haya realizado declaraciones y hasta actos políticos son hechos que reniegan de la explicación del canciller Celso Amorim de que Brasil “sólo le abrió la puerta”. Zelaya no se hubiera movido sin tener la seguridad de que sería recibido y Brasil tampoco hubiera asumido ese protagonismo sin sondear antes a Washington.

Y hasta es probable que esos antecedentes hayan sido los que convencieron al depuesto mandatario hondureño de regresar y resignar la seguridad del exilio. Los golpistas siempre habían actuado con el respaldo de la Casa Blanca y de los demás gobiernos de la región. Esta vez, el rol de Obama ha sido diferente, a pesar de lo cual fue criticado. Sobre estas reacciones hizo una ironía: “Antes criticaban a Estados Unidos porque intervenía en la región y ahora me piden que intervenga”. Lo decía por los que le reclamaban una acción más decidida. Lo cierto es que su posición desconcertó al golpista Micheletti que ahora reclama “respeto a la soberanía de Honduras”. La estrategia para el golpe siguió el viejo molde y una de las acciones previas había sido armar un lobby en el Congreso norteamericano.

Pero el golpe de Micheletti demostró también que en todas estas sociedades sigue palpitando la tentación del golpismo frente a los procesos de cambio.

PÁGINA 12, 22 de septiembre de 2009

FOTOS DE LA REPRESIÓN

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Liberales asustados, nacionalistas pragmáticos, indianistas ingenuos

Publié dans Política par colectivoboliviano sur le 13 septembre, 2009


Semanario Pulso/
*Pablo Stefanoni


A tres años y medio de la llegada al gobierno de Evo Morales, la coyuntura boliviana parece a años luz de la situación de virtual ’’doble poder” entre el Estado central y las regiones autonomistas y de potencial inestabilidad del poder del Presidente. A tres meses de las elecciones presidenciales, la fórmula presidencial Evo Morales-Álvaro García Linera es una ficha puesta. Mientras, la oposición ’con una profunda sensación de derrota anticipada’ busca conformar, en medio de una aguda puja intestina, una alianza ’ o al menos dos o tres frentes’ más como un intento de “reducción de daños” que como una estrategia de disputa efectiva por el poder.
La consolidación del “evismo”.


¿Pero como llegó a este estado agónico una oposición que hace dos años se daba el lujo de declarar la autonomía de facto, impedir aterrizajes de Morales en zonas autonómicas, tomar instituciones públicas o enfrentarse a tiros con campesinos oficialistas? Justamente, por todo esto: la derecha boliviana al igual que muchos medios, locales y extranjeros hizo un pésimo cálculo de la correlación de fuerzas luego del referéndum revocatorio del 10 de agosto de 2008.
Lo que en la noche del plebiscito aún podía leerse, hasta cierto punto, como un “empate”: Evo y los prefectos autonomistas habían sido ratificados, dejó de serlo pocas horas después. Evo Morales no sólo pasó el umbral simbólico de los dos tercios “obtuvo finalmente el 67 por ciento de apoyo” sino que la fortaleza autonomista había sido perforada por el voto afirmativo: empate en Tarija, triunfo en Pando y un 40 por ciento en Santa Cruz, el núcleo duro de la oposición política-empresarial. El desenlace es conocido: la toma y saqueo de instituciones y la “masacre de Pando”, en septiembre de 2008, habilitan el uso legítimo de la fuerza estatal, incluyendo el estado de sitio y el confinamiento de Leopoldo Fernández y, casi en paralelo, los cocaleros del Chapare preparan el cerco a Santa Cruz.

Resultado: en enero de 2009, un referéndum aprueba con el 61 por ciento una Constitución que pocos meses antes parecía condenada a mejor vida.
Si bien es evidente que Santa Cruz está lejos de ser la aldea de los años 50 tampoco es ni una fortaleza inexpugnable ni el motor económico del país que la burguesía cruceña desearía ser: la economía soyera “su principal orgullo” depende del subsidio estatal al diesel tanto como de los mercados de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), perforados por los TLC de Colombia y Perú con Estados Unidos; sus costos y sus escalas de producción están a años luz de la soya brasileña o argentina y, además, el Estado se metió en el negocio mediante la estatal EMAPA (Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos) (Ver entrevista a García Linera en Le Monde Diplomatique). En paralelo, el occidente minero boliviano, debilitado por la crisis de los precios de los años 80, volvió a reposicionarse con los efectos económicos, políticos y simbólicos que conlleva el renacimiento de la “Bolivia minera”, al tiempo que la nacionalización del gas “más allá de sus luces y sombras” redujo significativamente el poder político de las petroleras trasnacionales, aliadas de la elite cruceña.
Pero el golpe final provino de la aventura, en la que los sectores “ultras” involucraron al conjunto de la elite política cruceña: la contratación de Eduardo Rózsa Flores, con una biografía novelesca “entre el idealista y el mercenario” para armar grupos armados de resistencia. La acción fue grotesca pero el asunto sirvió para que el gobierno pudiera confirmar, por primera vez, la existencia de sectores desestabilizadores y subversivos en el país. Fue el último (auto)golpe de la oposición.

¿Evo es Robespierre?
No obstante, el gobierno de Evo Morales, al igual que el de Hugo Chávez, necesita un enemigo al acecho, y eso hace que en el discurso gubernamental la “fuerza” de la derecha siga parcialmente vigente. Además, se da un hecho paradójico: intelectuales y opinadores liberales creen al pie de la letra el discurso oficial, que las propias bases del MAS “que navegan las aguas mucho más pragmáticas del nacionalismo-popular, a la espera de conseguir cargos en el Estado” se toman mucho menos en serio. Así, el economista Roberto Laserna es incapaz de ver las metas modernizadoras del gobierno (incluso mencionar este asunto le parece chistoso) y se deja obnubilar por el barniz indigenista y “ancestralista” con el que se recubre políticas abiertamente desarrollistas; y el sociólogo Henry Oporto dedica una separata en PULSO a alertar sobre “la vuelta al mito de la revolución”, donde cita la frase del vicepresidente García Linera: “me veo como uno de los jacobinos de la Revolución Francesa y veo a Evo como Robespierre” – bastante retórica, por cierto – como un ejemplo de la “fiebre revolucionaria” que se está apoderando de los círculos gobernantes.
Es verdad que en el discurso oficial predomina la lógica “amigo/enemigo”, propia de la tradición nacional-popular latinoamericana, hegemónica en el partido de Gobierno, incluyendo llamados a “aplastar a los separatistas”, no es difícil visualizar las dificultades para reemplazar la desinstitucionalización neoliberal por nuevas instituciones, u observar políticas que, como la migración de campesinos a Pando, combinan sensatos objetivos de construir Estado en esta tierra de nadie amazónica en manos de todo tipo de mafias con más cuestionables intentos de alterar el padrón electoral o mandar gente sin contención a los confines del país. Pero todo ello está lejos de la “revolución igualitaria”, el socialismo o la pérdida de libertades cívicas que no deja dormir a los liberales. Estos parecen olvidar que el neoliberalismo se aplicó en Bolivia a fuerza de decretazos presidenciales y estados de sitio, algo bastante alejado del “consensualismo” que reclaman ahora que perdieron el poder. Y confunden la actual hegemonía nacional-popular con un virtual camino hacia el partido único. La cosa parece más sencilla y menos dramática: hoy la derecha liberal no es escuchada por la mayoría de la sociedad, aunque grite nadie la oye. Pero eso no es diferente a la ineficacia del discurso de la izquierda en los 90, sin que nadie hablara del partido único neoliberal (aunque la democracia pactada se parecía bastante).

Lo que hay hoy, en todo caso, como hubo en los 90, es una tendencia al discurso único. El economista Gonzalo Chávez sí captó con agudeza “reemplazando el miedo por la ironía” la realidad compleja que vive Bolivia en una reciente columna (“Fin de la patria rentista”, La Razón, 23-8-09), donde analiza el buen desempeño de los bancos “en parte gracias al Estado” y la buena relación entre las entidades financieras y el gobierno. Allí ironiza sobre los “neoliberales revolucionarios” que manejan la macroeconomía e implementaron políticas antiinflacionarias contractivas, bastante ortodoxas, como la emisión de bonos del Banco Central con altas tasas de interés, para “secar el mercado” y evitar la inflación derivada de la entrada de una ingente cantidad de dólares producto de exportaciones récord.

Y no son sólo los bancos: si hubo quejas de las empresas mineras, nacionales o transnacionales, fueron pronunciadas en voz tan baja que nadie las escuchó.
Riesgos y desafíos
Con todo, lo cierto es que el continuo predominio de la política por sobre la economía y la lógica del impacto de corto plazo que caracteriza al “evismo” pone en riesgo los objetivos de largo plazo del proceso de cambio: construir el Estado y desarrollar al país. El ‘affaire’ Santos Ramírez es una fuerte advertencia de que un retorno acrítico al capitalismo de Estado lleva consigo, también, una vuelta a prácticas que consideraban al Estado un botín para armar grupos de poder, además de garantizar el propio ascenso social (y ahí está también Condepa).


Frente a la necesidad de cuadros “uno de los principales déficits del actual gobierno” se recurrió a la cooperación de Francia para poner en pie una escuela de administración pública; aunque es probable que la lógica “weberiana” de los franceses choque más temprano que tarde con el discurso “multiculturalista” y “comunitarista” que predomina entre quienes hoy discuten una nueva ley de la función pública y consideran que el Estado boliviano debe ser un reflejo de las culturas comunitarias que predominarían “sobre una base evidencial bastante discutible, por decir lo menos” en la sociedad boliviana. La consolidación de una nueva langue de bois (lengua de madera) “poscolonial” corre el riesgo de reemplazar la realidad por el wishful thinking, que permite ver supuestos “proyectos alternativos a la modernidad y al capitalismo” y clivajes binarios (indígena vs. occidental) en el mundo popular boliviano. Como los liberales, este sector es incapaz de ver la matriz nacional-desarrollista, que atraviesa el “proceso de cambio” y se expresa, por ejemplo, en la defensa oficial de la explotación petrolera en la Amazonía.
Nuevamente, es posible constatar una característica de la política boliviana: la “refundación permanente” del país encubre las dificultades para encarar reformas exitosas, en un marco donde el entusiasmo estatista suele chocar y chocó en innumerables ocasiones con un Estado crónicamente débil, pero, al mismo tiempo, dada la debilidad aún mayor de la economía privada formal, percibido por la mayoría de la sociedad como uno de los pocos espacios de ascenso social. Paradoja que hizo estallar otros proyectos nacional-populares y enciende una luz de alerta sobre el que actualmente transita Bolivia.
Con todo, fue el periodista crítico Carlos Valverde quien acertó en la causa de la invencibilidad electoral de Evo Morales: “Nunca en la historia de Bolivia como ahora tanta gente se siente parte del poder”. Políticas sociales e identificación étnica-cultural parecen ser las claves del “cariño” por Evo. Es posible, como en Venezuela, que la oposición necesite entender esto antes de tener alguna oportunidad de volver al escenario político.

11 de septiembre la masacre de Pando

Publié dans AUTONOMISTAS Y RACISMO, Derechos Humanos par colectivoboliviano sur le 12 septembre, 2009

La justicia boliviana una vez más está en cuestión. Al año del asesinato de campesinos en Pando, el jefe intelectual de este crimen, Leopoldo Fernández, detenido en el penal de San Pedro no sólo no fue juzgado sino que ahora es candidato a elecciones, ¡qué vergüenza! Estamos frente a individuos que gozan de impunidad absoluta en el país gracias a los favores de los jueces y fiscales.

Los indígenas y campesinos de Pando así como los indígenas de Chuquisaca necesitan que los responsables de los crímenes, torturas y vejámenes sean juzgados. Es una cuestión de justicia y no de revancha como tratan de mostrar los medios de comunicación afines a estos grupos de la derecha recalcitrante .

¿Qué credibilidad pueden tener los fiscales y jueces de ese poder judicial totalmente corrupto cuando las víctimas deben cohabitar con sus torturadores y victimarios? ¿Cómo es posible que se hable de democracia cuando trataron simple y llanamente de eliminar al adversario usando la logística de la Prefectura pandina y del Comité cívico?

Los responsables de crímenes deben ser juzgados por jueces probos y amantes de la justicia, pero lastimosamente hasta ahora lo único que vimos en el país es que la impunidad se pasea campante porque los diferentes estamentos de la justicia están en manos de aquellos que fueron nombrados gracias a los cuoteos del antiguo régimen.

R.P.H.

A un año de la masacre de Porvenir

Publié dans Pueblos indígenas par colectivoboliviano sur le 11 septembre, 2009

Campesinos asesinados el 11 de septiembre de 2008 por grupos de choque a la orden de la prefectura pandina

Campesinos asesinados el 11 de septiembre de 2008 por grupos de choque a la orden de la prefectura pandina. Foto: Indymedia La Paz, 15 septiembre de 2008.

Leopoldo Fernández: De “carnicero” a candidato

El departamento de Pando es un territorio de gran importancia económica y geopolítica. Su ciudad capital Cobija junto a Trinidad, capital del departamento de Beni, constituyen los asentamientos urbanos bolivianos más importantes de la Amazonía, una vasta región del trópico húmedo sudamericano considerada la reserva genética más importante de la humanidad.

El control de la tierra determinó la estructura económica, política y cultural de Pando, un territorio megadiverso en flora, fauna, bosques de castaña, palmares, mara, roble, cedro, palo maría, entre muchos otros recursos naturales.

La explotación de materias primas demandadas por el mercado mundial (quinina y oro en la colonia; caucho a finales del siglo XIX y principios del siglo XX y castaña y madera en la actualidad) fue la base de la acumulación de capital de la elite local, estrechamente relacionada con la oligarquía brasilera.

Terratenientes, burócratas y jueces organizados en clanes familiares se apropiaron del poder regional, restringieron los sistemas de organización de sectores sociales subalternos y explotaron a cientos de familias y comunidades campesinas e indígenas en condición de servidumbre por deudas, una lacra análoga a la esclavitud.

Durante la dictadura de Hugo Banzer en la década de 1970, la elite pandina concentró más poder económico, recibió gratuitamente enormes extensiones de tierras fiscales y bosques, y consolidó su dominio absoluto de la institucionalidad administrativa y política de tipo feudal.

No más de 10 clanes familiares coparon los cargos de la administración pública (corte electoral, universidad, comité cívico, prefectura, municipios, jefaturas militares), diputaciones y concejalías; el comercio, la producción, las finanzas y los medios de comunicación.

En el gobierno constitucional de Banzer (1997-2001), prosperaron con generosos contratos públicos y estuvieron a punto de adueñarse de más de tres millones de hectáreas de tierra unos cuantos senadores, diputados, ministros barraqueros de ADN y otros caciques como Leopoldo Fernández, ex empleado de los dictadores Luis García Meza (1980-1981), Celso Torrelio y Guido Vildoso (1981-1982), parlamentario, prefecto y ministro de gobierno de Hugo Banzer-Jorge Quiroga (1997-2002).

Recuperar la soberanía territorial en el norte amazónico

La oligarquía pandina comenzó a desarrollar una identidad distinta a la bolivianidad a partir de la descentralización administrativa a mediados de los años 90 del siglo XX.

Motivados principalmente por intereses particulares, los grupos de poder regional priorizaron sus negocios con compañías transnacionales e inversionistas del agronegocio, y las alianzas económicas y políticas con sus pares “amazónicos” de Brasil y Perú, relegando a segundo plano la integración de la región con el resto del país.

Familias influyentes y grupos de poder de Pando tramitaron fraudulentamente predios agrarios con la complicidad de ex funcionarios del INRA y alentaron un creciente tráfico de tierras mediante contratos de venta y arrendamiento anticonstitucionales.

Los terratenientes pandinos alquilaron sus predios y concesiones forestales principalmente a ciudadanos brasileros y crearon empresas madereras clandestinas con capital proveniente del narcotráfico.

En noviembre de 2004, el secretario general de la Federación Sindical Unica de Trabajadores Campesinos de Pando Winston Galvez exigió al gobierno que anule los trámites ilegales de terratenientes y sobre todo que controle el “creciente tráfico de tierras a favor de extranjeros”.

En julio de 2005, súbitos brasileños que trabajaban para el ex prefecto Leopoldo Fernández, procesados penalmente por tala ilegal de madera en la comunidad Trinchera, fueron condenados a tres años de reclusión por daños y perjuicios ocasionados al Estado.

En 2006, un individuo conocido como “El Parana” fue acusado de promover asentamientos extranjeros en un área de 20 mil hectáreas, donde se habría construido una escuela brasilera atendida por profesores brasileros.

Ese mismo año el ex funcionario del Consejo Nacional de Reforma Agraria (CNRA) Luis Lema Pereira alquiló el predio Arizona en el municipio Bellaflor, incluido un aserradero y un bosque, al brasilero José Milton Soder (alias “Zicao”), un conocido traficante de madera.

Luego de las elecciones de la Asamblea Constituyente en 2006, el jefe de la Unidad de Tierra y Territorio de la Prefectura de Pando Gary Von Boek admitió que muchos extranjeros indocumentados vivían en Pando y anunció que el gobierno departamental había decidido realizar un censo. 

La Prefectura de Pando solicitó a la Cancillería una reunión con su similar de Perú para conformar una comisión Binacional encargada de reposicionar algunos hitos desde Puerto Heath hasta Bolpebra.

En 2008, una comisión multipartidaria del Congreso constató que el contrabando de madera, castaña y gasolina campeaban en Pando. “Cobija es tierra de nadie, ocho o 10 familias han logrado institucionalizar una estructura que responde a sus intereses”, denunció el senador del MAS Ricardo Díaz.

Díaz exigió a la Superintendencia Forestal que anule las concesiones forestales otorgadas a súbditos brasileños y que inicie de inmediato una auditoría ambiental a todas las concesiones para detener la deforestación y la tala indiscriminada.

”Se deben establecer responsabilidades de quiénes han permitido que el departamento de Pando, además de Beni y Santa Cruz, en la frontera con Brasil, se estén convirtiendo en zonas desérticas de la noche a la mañana, enriqueciendo a pocas familias extranjeras”, demandó el legislador.

El superintendente Forestal José Martínez estimó que el negocio de la madera mueve más de 124 millones de bolivianos cada año, sin dejar beneficios a las comunidades indígenas y causando una deforestación alarmante.

¿Autonomistas o separatistas?

La autonomía departamental se convirtió en la principal demanda regional luego de que Evo Morales llegó a la presidencia en enero de 2006.

Habiendo perdido el control del Estado central y viendo amenazados sus intereses, los caciques pandinos se refugiaron en la agrupación Podemos liderada por Jorge Quiroga, el heredero político del ex dictador Banzer, y sellaron una alianza de clases con la burguesía agroindustrial de Santa Cruz y Beni.

La Cámara Forestal Amazónica, la Federación de Autotransporte de Pando, la Federación de Empresarios Privados de Pando, el Comité Cívico y otras instituciones que representan a terratenientes y a la burguesía comenzaron a actuar en bloque en mayo de 2006, exigiendo al gobierno que no promueva nuevos asentamientos humanos sin consultar antes a barraqueros y a concesionarios forestales.

En noviembre de 2006, madereros de la empresa Caramanu asentados ilegalmente en tierras fiscales interpusieron un recurso de inconstitucionalidad en contra del saneamiento de tierras; y poco después contrataron a sicarios para amedrentar a brigadas del INRA, pasando de la resistencia legal a la violencia organizada.

En enero de 2007, el gobierno creó mediante Decreto Supremo 28998 la Unidad de Desarrollo Integral Amazónico, encargada de diseñar planes de industrialización de recursos naturales, fiscalizar tierras y recuperar la soberanía territorial en el norte amazónico.

Para defender sus tierras de la invasión “colla” y del “maldito estado centralista”, a mediados de 2008 los patrones pandinos constituyeron un gobierno autónomo de facto con competencias legislativas, reglamentarias y ejecutivas para dotar tierras y verificar el cumplimiento de la Función Económica y Social.

El 2 de agosto de 2008, el gobierno declaró a Pando como el primer departamento saneado de Bolivia con una superficie total de 6.3 millones de hectáreas, y regularizó y perfeccionó el derecho propietario de 2,6 millones de hectáreas.

El gobierno identificó a 1.500 extranjeros asentados dentro de los 50 kilómetros de la franja fronteriza departamental, dedicados principalmente a la explotación irracional de recursos forestales y a otras actividades ilícitas como el tráfico de droga, armas, vehículos y a la trata de blancas.

El Viceministerio de Tierras y el INRA advirtieron que todo asentamiento u ocupación de hecho en tierras fiscales posterior a la promulgación de la Ley INRA (1996) es ilegal y pasible al desalojo con la fuerza pública.

La Superintendencia Forestal y las Fuerzas Armadas establecieron 10 puestos de vigilancia y control en la frontera y lograron paralizar el cuartoneo de madera en las comunidades Soberanía, Uncía, Holanda, Limón, San Miguelito y otras. Se decomisaron 47.471 pies de madera aserrada de las especies cedro y roble, marfil, almendrillo, miso y almendrillo, valuados en 265.454 bolivianos.

La oligarquía y sus huestes reaccionaron con extrema violencia. Empuñaron las armas, asaltaron y saquearon instituciones estatales (Aduana, INRA, Superintendencia Forestal, Migración y la Administradora Boliviana de Caminos), flagelaron a sus enemigos políticos e intentaron fracturar la unidad territorial de Bolivia en nombre de la “independencia” del departamento “autónomo” de Pando.

Entre el 9 y el 11 de septiembre más de 70 instituciones públicas fueron destruidas en Pando, Santa Cruz, Beni y Tarija por hordas de la oposición autonomista. La subversión terrateniente llegó al climax con una masacre de campesinos.

En la madrugada del jueves 11 de septiembre de 2008, empleados de la Prefectura de Pando, dirigentes cívicos y sicarios brasileros contratados por el ex prefecto Leopoldo Fernández cavaron zanjas con maquinaria del Servicio Prefectural de Caminos cerca de la población de Porvenir, para detener por la fuerza a un grupo de campesinos y estudiantes que se dirigía a la ciudad de Cobija.

Las bandas armadas emboscaron a los marchistas en la localidad de Tres Barracas, hirieron a más de 50, tomaron varios rehenes, los torturaron y asesinaron a por lo menos 13 personas, entre ellas Bernardino Racua, secretario Ejecutivo de la Subcentral Campesina de Conquista en el municipio de Puerto Rico, defensor de la tierra y los recursos naturales y biznieto de Bruno Racua, el flechero takana que defendió la soberanía nacional en la Batalla de Bahía el 11 de octubre de 1902.

Comandaron la masacre Luis Alberto Rojas, ex empleado de la unidad de Recursos Naturales de la Prefectura y procesado por tráfico de madera; el dueño de tierras y diputado suplente de Podemos Fermín Terrazas, y el funcionario de la Prefectura y ex constituyente de Podemos Abel Janco, entre otros. Acusaron al prefecto Leopoldo Fernández de ser el autor intelectual de la matanza.

Varias instituciones y organizaciones defensoras de los derechos humanos del país y del extranjero condenaron el “genocidio y el racismo” en Pando y se solidarizaron con el gobierno democrático de Evo Morales. El 15 de septiembre de 2008, los presidentes de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) reprocharon la subversión golpista y advirtieron que no reconocerán a ningún régimen político anticonstitucional.

La oposición sediciosa terminó aislada internacionalmente y derrotada políticamente. El ex prefecto Leopoldo Fernández fue detenido y encarcelado en el penal de San Pedro de La Paz, acusado de organizar la masacre de Porvenir, calificada por una comisión de Unasur como un “crimen de lesa humanidad” y una violación “flagrante del derecho a la vida y a la integridad de las personas extremadamente grave”.

Unasur evidenció que funcionarios del gobierno departamental de Pando agredieron a los campesinos de forma organizada, respondiendo a una cadena de mando y haciendo uso de los bienes de la Prefectura.

La masacre de campesinos constituye una “grave violación de derechos humanos” y “habría sido cometida por personal de la Prefectura de Pando, funcionarios del Sedcam (Servicio de Caminos), miembros del Comité Cívico de Pando y otros partidarios de la prefectura”, concluyó un informe presentado por el alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Bolivia Denis Racicot en marzo de 2009.

A un año de a masacre de Pando

Los familiares de tres estudiantes normalistas asesinados en Porvenir iniciaron una acción penal contra los presuntos responsables de la masacre, y la acusación se fue fortaleciendo con las denuncias de 10, 30 y hasta 50 personas afectadas por este “hecho criminal que pasó a la luz del día”, dice la abogada de las víctimas Mary Carrasco.

Los estudiantes normalistas no murieron en combate; les dispararon cuando huían de sus agresores. Los campesinos no eran enemigos o amigos del ex prefecto Fernández que perdieron la vida en un ajuste de cuentas; los asesinaron en una emboscada planificada, enfatiza Carrasco.

Sin embargo, desde que se inició la acción penal no hubo más que trabas de orden administrativo y jurídico debido al poder político y económico de los imputados y al tráfico de influencias, desde los Ministros de la Corte Suprema de Justicia hasta el último funcionario del Poder Judicial.

Según Racicot, “hubo un ataque frontal con uso de armas letales de forma indiscriminada y unilateral”. Por la naturaleza de los “múltiples asesinatos”, los acusados deberían ser juzgados por la justicia ordinaria, recomendaron los investigadores de Unasur.

Pero los familiares de Fernández y algunos magistrados pretendieron que el ex Prefecto sea sometido a un “juicio de responsabilidades” ante la Corte Suprema, en su condición de máxima autoridad departamental.

En julio de 2009, los siete cuerpos de los obrados del proceso fueron hurtados por un secretario suplente junto al abogado Johnny Castelú, y trasladados a la localidad de Porvenir.

La jueza de Instrucción de Porvenir María Eugenia Romero dijo que las carpetas procesales fueron remitidas a su jurisdicción por instrucción de la jueza Séptima de Instrucción en lo Penal de La Paz Betty Yañíquez.

Sin embargo, la Corte de Justicia de La Paz y la jueza a cargo del proceso nunca autorizaron el traslado de obrados, y por tanto los expedientes fueron hurtados. “No sabemos si las fojas fueron mutiladas”, denunció en aquella oportunidad la abogada Carrasco.

Los familiares de las víctimas de la masacre iniciaron 15 procesos por tráfico de influencias contra jueces, conjueces, administrativos y otros funcionarios judiciales que obstaculizan el proceso de investigación.

A un año de la masacre en Pando, sólo cuatro de más de 20 imputados están en la cárcel, entre ellos el ex prefecto Fernández, acusado por los delitos de terrorismo y asociación delictuosa y denominado el “carnicero del Porvenir”.

El “carnicero” quiere ser Vicepresidente

Los dirigentes políticos y cívicos de la derecha, especialmente el senador pandino Roger Pinto (Podemos), afirman que Leopoldo Fernández es un “preso político” y el “símbolo de una región perseguida por pensar diferente”.

Las cadenas mediáticas se parcializan abiertamente con Fernández y defienden sus derechos en una campaña articulada y sostenida. Los medios ya no se acuerdan de las víctimas de Porvenir, pero no se olvidan del cumpleaños de Leopoldo y le otorgan tribuna libre para que fustigue al gobierno “autoritario”.

En su condición de “mártir” de la oposición conservadora, Fernández se lanzó como candidato a la Vicepresidencia por la alianza Plan Progreso para Bolivia y Convergencia Nacional (PPB-CN), junto a los prefectos revocados Manfred Reyes Villa y José Luis Paredes.

El ex prefecto de Pando piensa que un candidato no puede ser perseguido penalmente; “sin embargo, su situación jurídica no cambia ni un milímetro”, afirma la abogada Carrasco.

Según la jurista, a la persecución penal no le interesa la persona sino el hecho delictivo. Por esa razón, “para nosotros Leopoldo Fernández Ferreira no es ni ex prefecto ni candidato, es un imputado por delitos de terrorismo, asociación delictuosa y lesiones graves”.

Fuente: Somos Tierra N. 9, INRA-Viceministerio de Tierras.

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