25 postulados para entender el “Vivir Bien”
| Entrevista al Canciller Choquehuanca |
| El Vivir Bien, el modelo que busca implementar el gobierno de Evo Morales, se puede resumir como el vivir en armonía con la naturaleza algo que retomaría los principios ancestrales de las culturas de la región. Éstas considerarían que el ser humano pasa a un segundo plano frente al medio ambiente.
El canciller David Choquehuanca y uno de los estudiosos aymaras de ese modelo y experto en cosmovisión andina, conversó con LA RAZÓN durante una hora y media y explicó los detalles de estos principios reconocidos en el artículo 8 de la Constitución Política del Estado (CPE) “Queremos volver a Vivir Bien, lo que significa que ahora empezamos a valorar nuestra historia, nuestra música, nuestra vestimenta, nuestra cultura, nuestro idioma, nuestros recursos naturales, y luego de valorar hemos decidido recuperar todo lo nuestro, volver a ser lo que fuimos”. El artículo 8 de la CPE establece que: “El Estado asume y promueve como principios ético–morales de la sociedad plural: ama qhilla, ama llulla, ama suwa (no seas flojo, no seas mentiroso ni seas ladrón), suma qamaña (vivir bien), ñandereko (vida armoniosa), teko kavi (vida buena), ivi maraei (tierra sin mal) y qhapaj ñan (camino o vida noble). El Canciller marcó distancia con el socialismo y más aún con el capitalismo. El primero busca satisfacer las necesidades del hombre y para el capitalismo lo más importante es el dinero y la plusvalía. Según D. Choquehuanca el Vivir Bien es un proceso que recién comienza y que poco a poco se irá masificando. “Para los que pertenecemos a la cultura de la vida lo más importante no es la plata ni el oro, ni el hombre, porque él está en el último lugar. Lo más importante son los ríos, el aire, las montañas, las estrellas, las hormigas, las mariposas (…) El hombre está en último lugar, para nosotros, lo más importante es la vida”. En las culturas Aymara • Antiguamente los pobladores de las comunidades aymaras en Bolivia aspiraban a ser qamiris (personas que viven bien). Quechuas • De igual manera las personas de esta cultura anhelaban ser un qhapaj (gente que vive bien). Un bienestar que no es el económico. Guaraníes • El guaraní siempre aspira a ser una persona que se mueve en armonía con la naturaleza, es decir que espera algun día ser iyambae. El Vivir Bien da prioridad a la naturaleza antes que al humano Éstas son las características que poco a poco se implementarán en el nuevo Estado Plurinacional. Priorizar la vida Vivir Bien es buscar la vivencia en comunidad, donde todos los integrantes se preocupan por todos. Los más importante no es el humano (como plantea el socialismo) ni el dinero (como postula el capitalismo), sino la vida. Se pretende buscar una vida más sencilla. Sea el camino de la armonía con la naturaleza y la vida, con el objetivo de salvar el planeta y da prioridad a la humanidad. llegar a acuerdos en consenso Vivir Bien es buscar el consenso entre todos, lo que implica que aunque las personas tengan diferencias, al momento de dialogar se llegue a un punto neutral en el que todas coincidan y no se provoquen conflictos. “No estamos en contra de la democracia, pero lo que haremos es profundizarla, porque en ella existe también la palabra sometimiento y someter al prójimo no es vivir bien”, aclaró el canciller David Choquehuanca. Respetar las diferencias Vivir Bien es respetar al otro, saber escuchar a todo el que desee hablar, sin discriminación o algún tipo de sometimiento. No se postula la tolerancia, sino el respeto, ya que aunque cada cultura o región tiene una forma diferente de pensar, para vivir bien y en armonía es necesario respetar esas diferencias. Esta doctrina incluye a todos los seres que habitan el planeta, como los animales y las plantas. Vivir en complementariedad Vivir Bien es priorizar la complementariedad, que postula que todos los seres que viven en el planeta se complementan unos con otros. En las comunidades, el niño se complementa con el abuelo, el hombre con la mujer, etc. Un ejemplo planteado por el Canciller especifica que el hombre no debe matar a las plantas, porque ellas complementan su existencia y ayudan a que aquél sobreviva. Equilibrio con la naturaleza Vivir Bien es llevar una vida de equilibrio con todos los seres dentro de una comunidad. Al igual que a la democracia, a la justicia también se la considera excluyente, según el canciller David Choquehuanca, porque sólo toma en cuenta a las personas dentro de una comunidad y no a lo que es más importante: la vida y la armonía del hombre con la naturaleza. Es por eso que Vivir Bien aspira a tener una sociedad con equidad y sin exclusión. Defender la identidad Vivir Bien es valorar y recuperar la identidad. Dentro del nuevo modelo, la identidad de los pueblos es mucho más importante que la dignidad. La identidad implica disfrutar plenamente una vida basada en valores que se han resistido por más de 500 años (desde la conquista española) y que han sido legados por las familias y comunidades que vivieron en armonía con la naturaleza y el cosmos. Uno de los objetivos principales del Vivir Bien es retomar la unidad de todos los pueblos El ministro de Relaciones Exteriores, David Choquehuanca explicó que el saber comer, beber, danzar, comunicarse y trabajar son también algunos aspectos fundamentales Aceptar las diferencias Vivir Bien es respetar las semejanzas y diferencias entre los seres que viven en el mismo planeta. Va más allá del concepto de la diversidad .”No hay unidad en la diversidad, sino es semejanza y diferencia, porque cuando se habla de diversidad sólo habla de las personas”, dice el Canciller. Este planteamiento se traduce en que los seres semejantes o diferentes jamás deben lastimarse. Priorizar derechos cósmicos Vivir Bien es dar prioridad a los derechos cósmicos antes que a los Derechos Humanos. Cuando el Gobierno habla de cambio climático, también se refiere a los derechos cósmicos, asegura el Ministro de Relaciones Exteriores. “Por eso el Presidente (Evo Morales) dice que va a ser más importante hablar sobre los derechos de la madre tierra que hablar sobre los derechos humanos”. Saber comer Vivir Bien es saber alimentarse, saber combinar las comidas adecuadas a partir de las estaciones del año (alimentos según la época). El ministro de Relaciones Exteriores, David Choquehuanca, explica que esta consigna debe regirse en base a la práctica de los ancestros que se alimentaban con un determinado producto durante toda una estación. Comenta que alimentarse bien garantiza la salud. Saber beber Vivir Bien es saber beber alcohol con moderación. En las comunidades indígenas cada fiesta tiene un significado y el alcohol está presente en la celebración, pero se lo consume sin exagerar o lastimar a alguien. “Tenemos que saber beber, en nuestras comunidades teníamos verdaderas fiestas que estaban relacionadas con las épocas estacionales. No es ir a una cantinas y envenenarnos con cerveza y matar las neuronas”. Saber danzar Vivir Bien es saber danzar, no simplemente saber bailar. La danza se relaciona con algunos hechos concretos como la cosecha o la siembra. Las comunidades continúan honrando con danza y música a la Pachamama,principalmente en épocas agrícolas; sin embargo, en las ciudades las danzas originarias son consideradas como expresiones folclóricas. En la nueva doctrina se renovará el verdadero significado del danzar. Saber trabajar Vivir Bien es considerar el trabajo como fiesta. “El trabajo para nosotros es felicidad”, dice el canciller David Choquehuanca, quien recalca que a diferencia del capitalismo donde se paga para trabajar, en el nuevo modelo del Estado Plurinacional, se retoma el pensamiento ancestral de considerar al trabajo como una fiesta. Es una forma de crecimiento, por eso que en las culturas indígenas se trabaja desde pequeños. Retomar el abya laya Vivir Bien es promover que los pueblos se unan en una gran familia. Para el Canciller, esto implica que todas las regiones del país se reconstituyan en lo que ancestralmente se consideró como una gran comunidad. “Esto se tiene que extender a todos los países, es por eso que vemos buenas señales de presidentes que están en la tarea de unir a todos los pueblos y volver ser el Abya Laya que fuimos”. Reincorporar la agricultura Vivir Bien es reincorporar la agricultura a las comunidades. Parte de esta doctrina del nuevo Estado Plurinacional es recuperar las formas de vivencia en comunidad, como el trabajo de la tierra, cultivando productos para cubrir las necesidades básicas para la subsistencia. En este punto se hará la devolución de tierras a las comunidades, de manera que se generen las economías locales. Saber comunicarse Vivir Bien es saber comunicarse. En el nuevo Estado Plurinacional se pretende retomar la comunicación que existía en las comunidades ancestrales. El diálogo es el resultado de esta buena comunicación que menciona el Canciller. “Tenemos que comunicarnos como antes nuestros padres lo hacían,y resolvían los problemas sin que se presenten conflictos, eso no lo tenemos que perder”. El Vivir Bien no es “vivir mejor” como plantea el capitalismo Entre los preceptos que establece el nuevo modelo del Estado Plurinacional, figuran el control social, la reciprocidad y el respeto a la mujer y al anciano. Control social Vivir Bien es realizar un control obligatorio entre los habitantes de una comunidad. “Este control es diferente al propuesto por la Participación Popular, que fue rechazado (por algunas comunidades) porque reduce la verdadera participación de las personas”, dijo el canciller Choquehuanca. En los tiempos ancestrales, “todos se encargaban de controlar las funciones que realizaban sus principales autoridades”. Trabajar en reciprocidad Vivir Bien es retomar la reciprocidad del trabajo en las comunidades. En los pueblos indígenas esta práctica se denomina ayni, que no es más que devolver en trabajo la ayuda prestada por una familia en una actividad agrícola, como la siembra o la cosecha. “Es uno más de los principios o códigos que nos garantizarán el equilibrio frente a las grandes sequías”, explica el Ministro de Relaciones Exteriores. No robar y no mentir Vivir Bien es basarse en el ama sua y ama qhilla (no robar y no mentir, en quechua ). Es uno de los preceptos que también están incluidos en la nueva Constitución Política del Estado y que el Presidente prometió respetar. De igual manera, para el Canciller es fundamental que dentro de las comunidades se respeten estos principios para lograr el bienestar y confianza en sus habitantes. “Todos son códigos que se deben seguir para que logremos vivir bien en el futuro”. Proteger las semillas Vivir Bien es proteger y guardar las semillas para que en un futuro se evite el uso de productos transgénicos. El libro “Vivir Bien, como respuesta a la crisis global”, de la Cancillería de Bolivia, especifica que una de las características de este nuevo modelo es el de preservar la riqueza ancestral agrícola con la creación de bancos de semillas que eviten la utilización de transgénicos para incrementar la productividad, porque se dice que esta mezcla con químicos daña y acaba con las semillas milenarias. Respetar a la mujer Vivir Bien es respetar a la mujer, porque ella representa a la Pachamama, que es la Madre Tierra poseedora de dar vida y cuidar a todos sus frutos. Por estas razones, dentro de las comunidades, la mujer es valorada y está presente en todas las actividades orientadas a la vida, la crianza, la educación y la revitalización de la cultura. Los pobladores de las comunidades indígenas valoran a la mujer como base de la organización social, porque transmiten a sus hijos los saberes de su cultura. Vivir Bien y NO mejor Vivir Bien es diferente al vivir mejor, que se le relaciona con el capitalismo. Para la nueva doctrina del Estado Plurinacional, vivir mejor se traduce en egoísmo, desinterés por los demás, individualismo y solamente pensar en el lucro. Considera que la doctrina capitalista impulsa la explotación de las personas para la captación de riqueza en pocas manos, mientras que el Vivir Bien apunta a una vida sencilla que mantenga una producción equilibrada. Recuperar recursos Vivir Bien es recuperar la riqueza natural del país y permitir que todos se beneficien de ésta de manera equilibrada y equitativa. La finalidad de la doctrina del Vivir Bien también es la de nacionalizar y recuperar las empresas estratégicas del país en el marco del equilibrio y la convivencia entre el hombre y la naturaleza en contraposición con una explotación irracional de los recursos naturales. “Ante todo se debe priorizar a la naturaleza”, agregó el Canciller. Ejercer la soberanía Vivir Bien es construir, desde las comunidades, el ejercicio de la soberanía en el país . Esto significa, según el libro “Vivir Bien, como respuesta a la crisis global”, que se llegará a una soberanía por medio del consenso comunal que defina y construya la unidad y la responsabilidad a favor del bien común, sin que nadie falte. En ese marco se reconstruirán las comunidades y naciones para construir una sociedad soberana que se administrará en armonía con el individuo, la naturaleza y el cosmos. Aprovechar el agua Vivir Bien es distribuir racionalmente el agua y aprovecharla de manera correcta. El Ministro de Relaciones Exteriores comenta que el agua es la leche de los seres que habitan el planeta. “Tenemos muchas cosas, recursos naturales, agua y por ejemplo Francia tampoco tiene la cantidad de agua ni la cantidad de tierra que hay en nuestro país, pero vemos que no hay ningún Movimiento Sin Tierra, así que debemos valorar lo que tenemos y preservarlo lo más posible, eso es Vivir Bien”. Escuchar a los mayores Vivir Bien es leer las arrugas de los abuelos para poder retomar el camino. El Canciller destaca que una de las principales fuentes de aprendizaje son los ancianos de las comunidades, que guardan historias y costumbres que con el pasar de los años se van perdiendo. “Nuestros abuelos son bibliotecas andantes, así que siempre debemos aprender de ellos”, menciona. Por lo tanto los ancianos son respetados y consultados en las comunidades indígenas del país. |
| Fuente: La Razón, 31 de enero de 2010 |
Destituyen al Ministro de Minería, procesado por desfalco
No sabía que Milton Gómez enfrentaba cuatro procesos judiciales, confesó el Presidente; José Pimentel es el nuevo ministro de Minería
Al día siguiente de la posesión de su nuevo gabinete, el Presidente Evo Morales confesó que no sabía que el ex dirigente minero Milton Gómez enfrentaba cuatro procesos judiciales por desfalco y dijo que « tal vez » se equivocó al nombrarlo Ministro de Minería y Metalurgia. Cinco días después, el Mandatario tuvo que admitir su error, destituyó a Gómez y posesionó en su lugar al ex diputado del MAS José Pimentel.
Apenas fue designado ministro, el juez Tercero de Instrucción en lo Penal Constancio Alcón notificó a Milton Gómez para que preste declaraciones informativas y enfrente cuatro procesos legales en su contra por presunto desfalco en la Caja Nacional de Salud, donde cumplió funciones de director ejecutivo.
Cuando era director ejecutivo de la Caja, Gómez firmó un contrato de servicios por siete millones de bolivianos, de los cuales desembolsó alrededor de 3,8 millones de bolivianos, dinero presuntamente desfalcado.
El lunes, el ex ministro Gómez recusó a Alcón, y el juez reconoció que « como efecto de la recusa ya no se puede llevar ningún acto procesal en este juzgado y prácticamente ya no tengo competencia ».
« No tenía información de la demanda, todavía no he hablado con el compañero Milton Gómez (pero) creo que tiene una responsabilidad administrativa y no ha robado », comentó el Presidente Morales, aunque aseguró que no habrá inmunidad para nadie tiene y que su ministro tendrá que defenderse ante la justicia.
El secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB) Pedro Montes salió en defensa del ex ministro Gómez y exigió al juez Alcón que presente pruebas sobre el supuesto desfalco de más de 3 millones de bolivianos.
En la noche del jueves, Morales posesionó como nuevo Ministro de Minería a José Pimentel y ratificó su confianza en el destituido Milton Gómez, ex dirigente de la Central Obrera Boliviana.
« Reitero el criterio que tiene el compañero Evo Morales que ratificó su plena confianza en el compañero Milton Gómez; juntos hemos luchado en la Federación de Mineros y en ese sentido pienso que algunos procedimientos de tipo administrativo lamentablemente han empañado una gestión que se veía auspiciosa », declaró el flamante ministro Pimentel.
Gómez no es el único ministro cuestionado del primer gabinete de Morales. El dirigente fabril Luciano Quispe denunció en un ampliado del sector que la ministra de Trabajo Carmen Trujillo se habría apropiado de 30 mil bolivianos del Colegio Fabril. Trujillo aseguró que rindió cuentas y presentó descargos a los fabriles y a la Contraloría y anunció que enjuiciará a sus acusadores por difamación.
« Son denuncias y hay que comprobarlas en la justicia; en este caso (la denuncia contra Trujillo) es una observación de una organización sindical; mientras no haya una acusación formal y un veredicto de la justicia, ella sigue siengo inocente », dijo el vocero de la Presidencia, Iván Canelas.
BOLPRESS, 28 enero de 2010
El nuevo gabinete tiene un rostro de mujer, tecnócrata y obrero, pero sin indígenas
La Paz, 23 Ene (Erbol).- El presidente del Estado Plurinacional de Estado, Evo Morales posesionó hoy, al iniciar su segundo mandato constitucional, a un gabinete con equidad de género, 50 por ciento mujeres y 50 por ciento varones, entre las que se destacan obreras, artistas y abogadas; pero sin presencia de indígenas, lo que causó molestia en este sector.
“La mitad son mujeres. Un homenaje a mi madre, a mi hermana y a mi hija. Las mujeres se incorporaron a las luchas sociales, ahora a la gestión de gobierno, ese mi sueño se cumple, la mitad mujeres, la mitad varones”, afirmó Morales en el acto de posesión.
Tras las sugerencias efectuadas por la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia “Bartolina Sisa”, Morales incorpora a su gabinete a diez mujeres, de un total de 20 miembros del nuevo equipo ministerial.
Las que se incorporan al equipo de Morales están Elizabeth Arismendi Chumacero, Ministra de Defensa Legal del Estado; Elba Viviana Caro Hinojosa, Ministra de Planificación del Desarrollo ; Antonia Rodríguez Medrano, Ministra de Desarrollo Productivo y Economía Plural; Nilda Copa Condori, Ministra de Justicia; Carmen Trujillo Cárdenas, Ministra de Trabajo, Empleo y Previsión Social; Sonia Polo Andrade, Ministra de Salud y Deportes; María Esther Udaeta Velásquez, Ministra de Medio Ambiente y Agua; Nemesia Achacollo Tola, Ministra de Desarrollo Rural y Tierras; y Zulma Yugar Párraga, Ministra de Culturas.
En tanto que la otra mitad del equipo ministerial está compuesto por varones. Otra de las características es que seis fueron ratificados y uno removido de sus funciones.
Entre los que fueron ratificados están David Choquehuanca Céspedes, Ministro de Relaciones Exteriores; Luis Arce Catacora, Ministro de Economía y Finanzas Públicas; Walter Juvenal Delgadillo Terceros, Ministro de Obras Públicas; Carlos Romero, Ministro de Autonomías; Nardi Suxo, Ministra de Transparencia Institucional; y Roberto Iván Aguilar Gómez, Ministro de Educación.
Uno fue removido de sus funciones: Oscar Coca Antezana, quien antes se encontraba en la cartera de Hidrocarburos y ahora ocupa el cargo de ministro de la Presidencia.
Entre los nuevos se encuentran Luis Fernando Vincenti Vargas, Ministro de Hidrocarburos y Energía; Milton Gómez Mamani, Ministro de Minería y Metalurgia; Rubén Saavedra Soto, Ministro de Defensa. Sacha Llorenti fue promovido como Ministro de Gobierno, antes se desempeñaba como Viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales.
Al referirse a los ministros salientes, el mandatario agradeció por los servicios prestados al país. “No estarán solos”, apunto Morales.
Por su parte, el mallku del Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyo (CONAMAQ), Rafael Quispe, lamentó hoy la ausencia de indígenas en el gabinete del presidente Evo Morales Ayma.
“No estamos de acuerdo en la conformación del gabinete, no es un gabinete plurinacional porque no están representados los pueblos indígenas originarios tal como lo ha manifestado en Tiwanaku y en su discurso no lo es, respetamos su decisión pero no aceptamos que no estén representados en el gabinete los pueblos originarios”, manifestó.
Quispe agregó que “como ustedes pueden ver no está representados los indígenas (en el gabinete), lamentamos mucho, confiamos en la inteligencia del hermano Evo Morales, pero creo que se equivocó al no poner a ningún hermano indígena en el gabinete plurinacional”.
García Linera: Bolivia deja atrás el Estado aparente para impulsar el Estado integral con horizonte socialista
| P ABI: BOLIVIA-INVESTIDURA (Especial) | |
Por Rubén Sandi La Paz, 22 ene (ABI).- El vicepresidente Álvaro García Linera afirmó que el segundo mandato del presidente Evo Morales, que se inició el viernes y concluirá en 2015, marca el fin del « Estado aparente » para dar paso al « Estado integral », con horizonte socialista. « Nuestra modernidad estatal, la que vamos a construir y la que estamos construyendo con el liderazgo popular es muy distinta a la modernidad capitalista y hay que ponerle nombre. Nuestro horizonte estatal es un horizonte socialista », aseguró en el acto de investidura del segundo mandato del Presidente indígena. En un magistral discurso, García Linera, parafraseó al más prominente pensador marxista boliviano del Siglo XX, René Zabaleta Mercado y al filosofo marxista Antonio Gramsi para argumentar el cambio trascendental que, a su juicio, se constituye en el punto de inflexión, en un antes y un después, del Estado colonial y el nuevo Estado Plurinacional. Dijo que Zabaleta acuñó un pensamiento para entender a Bolivia: el Estado aparente, un Estado ilusorio, que no logra resumir ni sintetizar, no logra condensar a la totalidad de la población, sino solamente representa a un pedazo privilegiado de la sociedad. Es aquel que no logra articular la territorialidad, sus regiones sino que representa y unifica pedazos aislados, fragmentados del territorio patrio, reflexionó. « Estado aparente era también para Zabaleta aquel Estado que no logra incorporar los hábitos, la cultura y las formas de organización política de la sociedad », remarcó. Por lo tanto, dijo que es un Estado parcial que solamente representa a un pedazo de la sociedad, que solamente articula un fragmento del territorio, que solamente articula ciertos hábitos políticos y deja al margen, discrimina, deja de lado a otros sectores sociales, a otros territorios y a otras regiones y a otras prácticas políticas. García Linera aseguró que Bolivia tuvo desde 1825 hasta 2005 (180 años), fue un Estado aparente, porque « excluyó en primer lugar a la mayoría indígena », al recordar que Bolivia es un país de mayoría indígena y que seguirá con esa característica por muchos años más. « Esa mayoría indígena no fue incorporada, reconocida en su cultura, en sus héroes, en su tradición, en su accionar política, en su presencia y en su ciudadanía. La ciudadanía que instauró la República Liberal fue la ciudadanía de casta, de apellido y de chequera », subrayó al calificar esta acción como la primera falla « tectónica » del Estado. Acción que, certificó, perforó la estructura de la República liberal desde su nacimiento en un ejercicio que se denomina comúnmente colonialismo y racismo, que caracterizó al Estado desde 1825 hasta 2005, año de la investidura del primer mandato del presidente indígena. En ese contexto pernicioso, dijo que Bolivia debe orientarse a un Estado integral, que el filósofo marxista Antonio Gramsi define como aquel en el que hay una correspondencia entre la sociedad civil, los ciudadanos, las regiones, lo trabajadores, las clases sociales y su representación política estatal. « Es aquel aparato gubernamental que une y sintetiza a todos los sectores sociales, a las clases a los grupos nacionales a las regiones a las colectividades y Estado Integral, pleno es aquel en el que hay un liderazgo moral, intelectual y político que permite unir a todos », remarcó. En esa dirección señaló que Bolivia se apresta a vivir un nuevo porvenir, un nuevo Estado que no va a ser colonial, porque garantizará la igualdad; que no será patrimonial, porque distribuirá la riqueza; que no será centralista porque garantizará la autonomía y que no será más mendigo porque garantizará la soberanía material. « En Bolivia está sintonía entre sociedad y Estado, esta descolonización, está despatratrimonilización del Estado no lo han hecho, no lo podían hacer las viejas clases dominantes, porque vivían del colonialismo, vivían del patrimonialismo, lo han tenido que hacer las clases populares, los movimientos indígenas y eso no es poco porque eso cambia la naturaleza del Estado », consideró y anticipó que esa consolidación del Estado Integral debe llevar necesariamente a un Estado socialista. Argumentó que el socialismo es bienestar, « es comunitarizar la riqueza, es lo que hacían nuestros antepasados solamente en una escala mayor, con tecnología con modernidad productiva ». Reconoció que no será fácil y que ese proceso puede tardar décadas, « quizás tardemos siglos, pero está claro que los movimientos sociales no pueden ser poder sin plantearse un horizonte socialista y comunitario para ser construido con la voluntad de todo el pueblo en base al bienestar, al vivir bien », remarcó. ABI. Copyright 1998-2010. |
Todos somos haitianos
*Pablo Cingolani
¡Ay que dolor por ti, Haití! Espero que nuestras manos no sirvan sólo para abrazarte, sino para alzarte de nuevo; expresen no sólo el amparo que necesitas, sino el compromiso para que vuelvas a ser lo que siempre has sido, lo que fuiste Haití, cuna y faro de la libertad.
Allí va Toussaint-Louverture libertando las montañas y los campos, sublevando los pueblos y los árboles, haciendo de la unión la fuerza. Allí van sus generales y el ejército en su tiempo más grande del planeta proclamando la primera independencia de la América Negra, India, Morena, Pobre, Popular. La América Profunda, como señaló el Maestro Kusch. ¡Allí empezó el sueño de una América Nuestra, de una Patria Grande y para todos! ¡Eso es Haití! ¡Eso será siempre Haití! ¡Ay que dolor por ti, ay que dolor por mis hermanos!
Las estadísticas de mierda siempre dicen que ahora eres el país más pobre, la más sangrada de las patrias, la más mortificada. Pocos recuerdan que tú fuiste, Haití, la inspiración de América, ejemplo del mundo, sangre de la sangre libre que corre en nuestras venas. Pocos se conmueven con tu historia de dignidad, pocos se acuerdan del patriota Toussaint que se murió de frío y pena en una cárcel de los Alpes porque tuvo la osadía de vencer a las tropas del propio Napoleón en su apogeo.
Todos querían tu azúcar, tu café y tu tabaco, más no tu libertad. Tu índigo, tu algodón, tu cacao, más no tu libertad. Tu solito te la forjaste, Haití. Tú, en tu negra soledad, Haití, te liberaste. Tú, en tu terrible lucha, señalaste el camino y nos guiaste.
¡Si algo deberíamos apreciar y sin dudarlo es tu ejemplo, Haití! ¡Si algo debería conmovernos es esa lucha inolvidable por la libertad! ¡Si ahora hay un dolor que sobrepasa todos nuestros propios dolores es el tuyo! ¡Es el dolor de Haití! ¡Es el dolor por ti!
¿Cómo abrazarte de nuevo? ¿Cómo alzarte una vez más? Toda la sangre derramada siempre debería encendernos. Toda la libertad añejada en tus montes debería guiarnos otra vez. Toda esa dignidad de tu pueblo, que se liberó a sí mismo como debe ser, debería regenerar y volverse cauce.
¡Ay que dolor por ti, Haití!
Tu dolor es el nuestro, porque es el dolor de esa América Profunda que es la nuestra.
Tu dolor es el nuestro, porque aunque no nos tiemble la tierra, lo sentimos igual.
El dolor de Haití es el dolor de la América Profunda.
El dolor de la América Profunda es el dolor de Haití.
Porque el dolor de la América Profunda sigue siendo dolor negro, dolor indio, dolor moreno, dolor pobre, dolor popular.
Dolor porque mataron a los indígenas en Baguá y no hay justicia, dolor porque mataron a los campesinos en Porvenir y tampoco la hay, dolor porque engañan a los Mosetenes y quién sabe qué tipo de justicia habrá, dolor porque los Qom se mueren de hambre, dolor porque encarcelan a los mapuches, dolor porque les roban las tierras como a todos los pueblos indígenas, dolor porque inundan la Amazonia, dolor porque la quieren seguir inundando, y a los campesinos que viven de ella: dolor, dolor, dolor, porque no hay nada, por la Pachamama, mi dios, que los detenga.
Dolor porque hay dolor.
Dolor negro, dolor indio, dolor moreno, dolor pobre, dolor popular.
Como el dolor de Haití que es el dolor de la América Profunda.
El dolor de la América Profunda que es el dolor de nuestro Haití.
Pero siempre hay esperanza.
Siempre habrá un Toussaint que dará un paso al frente.
Siempre habrá un pueblo que decida, por si mismo, volver a librar la batalla.
Por su verdadera independencia, contra todas las ataduras. Porque nos merecemos algo más nuestro que sólo el dolor. El dolor por los nuestros es nuestro, pero la identidad también.
Por ello la lucha de Haití es la lucha de la América Profunda.
La lucha de la América Profunda es la lucha de Haití.
La lucha de la América Profunda y la lucha de Haití debería ser, a la vez, la lucha de todos nosotros.
Porque la verdad: no nacimos para sufrir tanto dolor y tanta pena.
Hoy somos todos haitianos. Hoy deberíamos ser todos Toussaint.
Para que nos liberemos de sismos, de REPSOL, de Geokinetics, de poderes, de los gringos, del capitalismo, de los discursos, de las imposturas, de toda esa mierda, de una vez y para siempre.
Hoy, aunque sea por esos cinco minutos de magia que reclamaba Rodolfo Walsh, todos deberíamos sentir que todos somos haitianos, todos somos víctimas pero todos también tenemos derecho a ser libres, con identidad y con justicia.
Todos por Haití.
Todos por Nuestra América Profunda.
*Pablo Cingolani es historiador, explorador y reside en Bolivia desde 1987.
BOLPRESS, 14 de enero de 2010
La gran marcha al Norte
Soledad Antelo, periodista
Semanas atrás, paredes de mi Santa Cruz de la Sierra se llenaban de una inscripción sugestiva: ¡Manfred huye! Vísperas de las elecciones, cuando se denunció que era inminente su salida del país, el propio “Bombón” y más de uno de sus colaboradores denunciaron que el anticipado escape era parte de la campaña de desprestigio que le hacía el oficialismo para restarle votos. Hoy, sabemos que no es así; que la huída no tuvo nada de precipitada, que fue fríamente calculada y contó con la complicidad de, al menos, un buen aparato que lo transportó discretamente a un puesto fronterizo con Perú, allá en el norte amazónico.
La situación legal del ex alcalde cochabambino es verdaderamente complicada. “Insostenible”, me dice tío Arnulfo, que se las da de abogado. Con evidencias de corrupción y enriquecimiento ilícito, pendía sobre su cabeza la espada de Damocles. Aunque lento, el procedimiento judicial iba acorralándolo, al punto que apeló a la chicanería de poner también sus bienes “a buen recaudo”, para usar el eufemismo de sus defensores. No lo hizo a nombre de la esposa y/o de parientes cercanos, sino de testaferros a los que hizo ventas ficticias y otras modalidades evasivas.
En el apogeo de su gestión, el consuelo de algunos se expresaba en la frase “roba, pero hace”. Y claro que robó. Nunca pudo explicar convincentemente su cuantiosa fortuna, aunque cierto es que contó con una buena base para incrementarla. No olvidemos que su padre fue uno de los ministros de García Mesa, receptor también de los famosos “bonos de lealtad” que repartía el ex dictador preso en Chonchocoro con fondos provenientes del narcotráfico. Utilizó –Manfred, porque el padre ya no pasaba necesidades– el poder que tenía en la Alcaldía para hacer buenos negocios. Pero el sentido común y la justicia los entendió como peculado, enriquecimiento ilícito, uso indebido de influencias y otras figuras por el estilo sintetizadas en el delito de corrupción.
Pudo distraer la atención judicial con su candidatura; se ilusionó con algún resultado sorprendente (una segunda vuelta, ¿por qué no?) y, producto de ello, una bancada lo suficientemente fuerte para garantizarle impunidad. Creyó que, luego del golpe maestro dado por Pepe Lucho para hacerlo líder de la oposición, quedaría con los ases bajo la manga. Fue un mal cálculo.
La paliza electoral puso al desnudo su debilidad. Adriana Gil, diputada electa por su conglomerado opositor, dijo en conferencia de prensa con su mejor sonrisa, que era “librepensadora” y que haría oposición, pero que no sería peón del jefe de turno. Más claro, agua. Y así, por el estilo, los que se unieron no en torno a Manfred, sino en contra de Evo, se dieron cuenta muy pronto que era poco lo que en definitiva los unía. En resumen, ni bancada que lo defienda ni aliados que pusieran las manos al fuego por el capitán.
Lo que queda de él es puro show. Pedir un tribunal internacional es una bufonada que ni él ni sus pocos acólitos que le restan creen seriamente. Otra cortinita de humo. Pasa nomás a enrolar el poco honorable club de bolivianos que no volverán al país, junto a Goni Sánchez de Losada, Sánchez Berzaín y el selecto círculo de protegidos por el gobierno de Estados Unidos.
Cadáver ambulante como líder político, Manfred tiene que ser reemplazado a la brevedad posible. A esa tarea se han dado ya algunos miembros de la bancada de su próximamente extinta juntucha BPP-CN, convertida en Estado Mayor de una cada vez más debilitada oposición. Don Germán Antelo (que no es pariente mío) oficia de primer adelantado. Por lo pronto, el discurso sigue siendo el mismo: cómo oponerse a Evo. Nada más.
Pero las lecciones de este caso debieran preocupar a más de uno. Porque, de lo que se trata en el fondo, es el principio del fin de la política en tanto modus vivendi lucrativo. La renovación desde el MAS IPSP del 80% del parlamento es seña, tal como lo advirtiera Evo Morales, de que en la vida del nuevo Estado Plurinacional no habrá más políticos profesionales de la calaña de Manfred, uno de los muchos ejemplos de quienes hicieron del servicio público la manera rápida de enriquecerse a costa de los bienes públicos.
Y que, también, se acaba la era de la impunidad. Que los delitos cometidos tienen que pagarse. De ahí que la gran marcha al norte inaugurada por Goni en Bolivia y por muchísimos ahijados del imperio, nos depare todavía otros nombres de delincuentes de cuello blanco, hoy justificadamente preocupados por su futuro. Más de uno, en la mira de los que luchan contra la corrupción, andará leyendo Papillón, la célebre novela de Henry Charriere, o buscando consejo del amargado “Bombón” para trazar una ruta segura que garantice una huída para ponerse a salvo del país.
Que la lección sirva a todos. Incluidos los nuevos legisladores que, hace unas horas, han recibido de Evo Morales y del vicepresidente García Linera, una encomiable recomendación de lo que debe ser la gestión pública: olvidarse de los favores personales (recibidos y por dar), servicio al país, amor a la familia grande que somos los diez millones de bolivianos. Los remisos, que vayan aprendiendo inglés, por si acaso.
El mercado futuro para el gas boliviano es Bolivia misma
El país necesitaría al menos 99 millones de metros cúbicos diarios a partir de 2015
Ricardo Ángel (Ran) Cardona *
Bolivia consume actualmente cerca a 9 millones de metros cúbicos por día (9 MMMCD) pero solamente hace 8 años atrás esa cantidad llegaba apenas a los 2 MMMCD. Es decir que el mercado interno creció geométricamente en la última década (y concretamente en los últimos cuatro años del Gobierno popular de Evo Morales). Esta demanda interna creciente no se encuentra estática y por el contrario nunca ha dejado de crecer y por tanto tampoco y de ninguna manera ha quedado satisfecha completamente para este año 2010 y la demanda proyectada para la segunda y tercer década del siglo XXI.
Según se analiza en este artículo de prospección en planificación energética, Bolivia pudiera necesitar para su desarrollo integral al menos 99 MMMCD a partir del año 2015. Los campesinos andinos y vallunos que poseen más de 10 mil comunidades campesinas de origen ancestral, no se benefician todavía del gas natural en cañerías para sus necesidades más elementales como son la calefacción adecuada de domicilios, escuelas, centros deportivos y establos para los ganados vacuno, auquénido, ovino o caballar. Y lo mismo sucede con los campesinos amazónicos, chaqueños y chiquitanos. Este déficit de energía no les permite generar localmente electricidad adicional en caso de no tener acceso a la red integrada nacional unificada (RINU), o en la situación concreta que tienen miles de comunidades y pequeños productores aislados de encontrarse lejos de la red nacional o directamente de vivir y trabajar en islas lacustres o en zonas selváticas inaccesibles. O en el Chaco, Moxos y Chiquitanía. Según la nueva Constitución Política del Estado, por ninguna razón la población bolviana en general puede permanecer al margen de los servicvios esenciales de energía, gas, agua, comunicaciones y telecomunicaciones. Pero la realidad terca es que al menos 10% de la población urbana y 40% de la rural se encuentra y permanece en total carestía o en deficiencia parcial de acceso a los servicios mencionados. En conclusión, los bolivianos necesitan más energía y gas natural y otros servicios esenciales en sus domicilios, centros de trabajo, granjas, comunidades, fábricas y artesanados. El Gobierno popular de Evo Morales no lo puede hacer casi todo de pronto, teniendo en cuenta sobretodo la herencia pesada negativa de los últimos gobiernos ineptos neoliberales por casi 20 años desde 1985, y por eso mismo se necesitará poner en práctica la descentralización constitucional prevista que da poder local de planificación a 330 municipios de todo el país. Son los agentes productivos locales y los empresarios privados endógenos que debieran constituir empresas mixtas de energía junto a los municipios productivos y el Estado boliviano que propugna y está interesado en la economía mixta precisamente. Sin embargo la planificación estratégica recae y recaerá en el Estado Revolucionario y Plurinacional y en sus empresas estratégicas como YPFB (Yacimientos Petrolíferos de Bolivia) y ENDE (Empresa Nacional de Electricidad) que deberán planificar junto a los 330 municipios mencionados para entregarles oportunamente gas natural en cañerías, gas natural criogénico en cisternas (GNL) y gas licuado en garrafas (GLP): Se calcula que esta demanda insatisfecha duplicaría la entrega actual en gas natural en escala nacional hacia al menos el doble, es decir 18 MMMCD. Demanda para la que YPFB no se encuentra preparada de inmediato. Una cantidad que requerirá prontamente trabajos de infraestructura integral. Estas obras debieran incluirse en el Plan Nacional de Desarrollo 2010-2015 (PND) ya emitido por el Gobierno popular de Evo Morales, porque sencillamente no están contempladas por falencia de planificación. En primer lugar se trata de la construcción del gasoducto hacia el altiplano (GAA) con una capacidad de al menos 30 MMMCD debido a que la región andina boliviana tiende a industrializarse rápidamente con la instalación de nuevos polos de desarrollo en Uyuni, Quetena-Silala, Lípez, Potosí, Chuquisaca, Oruro, Patacamaya, Viacha y El Alto. Polos de desarrollo que están previstos en el PND pero no así la construcción del GAA, también denominado GABO, de gran capacidad para permitir además la instalación de dos plantas gigantes de cemento en el norte de Potosí o Chayanta y en Challapata en Oruro, petroquímicas para fabricar petrocasas y fertilizantes, plantas de leche en cada provincia y fábricas de cartón y papel. Además de fomentar la minería y metalurgia. Pero también es posible que con la construcción del GAA se pudiera instalar termoeléctricas en la frontera con Chile, Perú y Argentina para exportar electricidad en grandes cantidades a las zonas fronterizas de los países vecinos. Unificando de paso de esta manera práctica y de integración energética regional los sistemas de distribución eléctrica nacionales de los cuatro países involucrados en este caso. Pero además a través del sistema de distribución argentino Bolivia (es decir ENDE) pudiera exportar electricidad también a Uruguay, Paraguay y Brasil, como lo reconoce el experto boliviano Ing. Orlando Canseco. En segundo lugar se necesita construir un gasoducto paralelo hacia el Mutún para hacer efectivo el crecimiento de la ciudad del acero de Puerto Suárez, con una capacidad de producción en cinco años a partir de ahora de al menos 10 millones de toneladas de acero de construcción al manganeso y de aceros especiales también. Tanto la empresa hindú Jindal como el mismo Estado boliviano con la empresa siderúrgica del Mutún (ESM) necesitan gas natural para producir en termoeléctricas al menos 4 millones de KW y gas natural para la reducción del hierro y la producción de hierro esponja previo al acero. Este gasoducto debiera alcanzar la capacidad de otros 30 MMMCD para abastecer a las termoeléctricas precisadas, reactores de hierro esponja y exportación posible de electricidad a Brasil a partir del año 2019. En tercer lugar la Amazonía. Moxos y Chaco bolivianos – destinados a constituirse en verdaderos polos de desarrollo nacional – necesitan de otros 30 MMMCD de gas natural para atender sus necesidades vertiginosas de crecimiento en los próximos diez años. De hecho desde Yacuiba se puede exportar electricidad a Argentina con la conexión de ambos sistemas nacionales de distribución. Y los mismo pudiera suceder al Brasil amazónico desde Trinidad, Guayaramerín y Cobija. En el Chaco (Villamontes) el Gobierno nacional pretende además instalar plantas de separación y fraccionamiento de GLP en colaboración con la argentina ENA y varias plantas GTL para producir diesel a partir de gas natural, junto a agua y electricidad como productos secundarios. Actualmente Bolivia debe exportar contractualmente gas natural a Brasil y Argentina en una cantidad total de 50 MMMCD (el encuentro previsto de Cristina Fernandez con Evo Morales en Enero del 2010 es para fijar cuotas de hasta 27 MMMCD de exportación hacia la Argentina a partir de este año precisamente), en el mercado interno se consume 9 MMMCD y con esto incluido se hace una cantidad total de 59 MMMCD de producción diaria que YPFB apenas está en condiciones de cumplir con las justas. No habría lugar así para la demanda interna creciente y proyectada como gigantesca de hasta 100 MMMCD en el año 2015 hacia adelante, como se verá a continuación. En cambio, cumpliendo con las necesidades internas de abastecer adicionalemente con 30 MMMCD al altiplano, otros 30 MMMCD hacia la ciudad del acero del Mutún y otros 30 MMMCD hacia la Amazonía, Moxos y Chaco, YPFB debiera estar produciendo en los próximos cinco años al menos 149 MMMCD, o sea una cantidad cercana a los 150 MMMCD. Tanto para exportar hacia la Argentina y Brasil en forma contractual como para abastecer en prospección planificadora el mercado interno virtual a partir del 2015. Este gigantesco desafío de demanda regional e interna, solamente se lo podrá realizar y cumplir con el esfuerzo conjunto del Gobierno popular de Evo Morales dentro de la integración bolivariana de ALBA y UNASUR. Y con dos alternativas posibles. Una primera alternativa será la de realizar mayores inversiones en exploración, explotación y comercialización. Y la segunda, paralizando la exportación de gas natural hacia Brasil a partir del 2019, año que por otra parte termina el contrato contractual entre ambas naciones. O dejando en caso necesario de exportar hacia la Argentina cuando termine el contrato contractual o a partir del año 2015 en adelante. Estas acciones tendrán y tienen el objetivo de atender el actual y futuro mercado nacional de gas natural que pudiera rondar grandes volúmenes como se analizó previamente con una cantidad de al menos 99 MMMCD o casi 100 MMMCD a partir del 2015 en adelante. Esta demanda interna prevista y de satisfacción obligatoria por parte del Gobierno de Evo Morales y las empresas YPFB y ENDE, tendrá la virtud de convertir a Bolivia en una potencia energética e industrial de escala mediana en Suramérica.
* Experto en planificación energética de la Universidad Técnica de Berlín, Alemania, y miembro del Comité de Defensa del Patrimonio y Soberanía Nacional (Codepanal).
BOLPRESS, 5 de enero de 2010
La resurrección de UCS
Soledad Antelo, periodista
De regreso al pueblo, me topé con una sorpresa grande. Masoquista como soy, lo primero que hice fue leer la prensa citadina; El Día (¡cuándo no!) es el pájaro de mal agüero que abre primera plana de la siguiente forma:
El MAS va con candidatos prestados en Santa Cruz <http://www.eldia.com.bo/index.php?cat=150&pla=3&id_articulo=23510>
A las 17.45 de ayer y después de unas ocho horas de negociaciones, el oficialista Movimiento al Socialismo abrió el telón para presentar a dos candidatos prestados: el abogado socialista Jerjes Justiniano Talavera a la Gobernación y al ex ucesista y ex aliado de Tuto Quiroga, Roberto Fernández, a la Alcaldía de la capital cruceña. Ese fue el corolario de una tensa jornada…
Me he quedado muda. Pensando en las vueltas que nos trae la política. Reflexionando en mis propias justificaciones cuando don Isaac Ávalos, dirigente campesino y actual senador electo por Santa Cruz en las listas del MAS, nos traía la nueva de la incorporación de Chichi y otros malandrines de la tristemente célebre Unión Juvenil Cruceñista. Entonces –recuerdo– el consuelo se apoyaba en dos pies de barro: que eran ellos los que se adherían al proceso arrepentidos y que eso no significaba entregarles espacios de poder y decisión.
¿Qué decir, ahora, al ver nada más y nada menos que a don Roberto Fernández de máximo exponente del proceso de cambio para las elecciones municipales de la principal ciudad de Bolivia? ¿Cerrar los ojos o mirar para otro lado? Si algo nutrió nuestras ilusiones fue precisamente la denodada lucha contra la corrupción, de la que los hermanos Fernández, UCS como herramienta “política”, fueron expresión execrable.
He escuchado las razones del presidente Evo Morales. “Solos no podemos ganar en Santa Cruz”, ha dicho. Él también ha cerrado los ojos muy temprano, tal vez un día antes, para no ver cómo su actual candidato estaba en vísperas de cerrar trato con Óscar Ortíz y sus derrotados de UN. Se ha tapado los oídos para no escuchar arengas que, en nombre de la cruceñidad, ha hecho abierta y/o solapadamente don Roberto Fernández, hasta hace no mucho.
Así como en su momento no he creído en la conversión de los violentos unionistas, hoy tampoco creo que don Roberto hubiera recibido la luz de las ideas de cambio para transmutarse en uno de sus paladines. Amén del sambenito de la “sensibilidad social” (dicen que hasta Hitler la tenía), nada de común puede hallarse entre el actual candidato a Alcalde por el MAS IPSP y el proceso de cambio que lidera el presidente Evo Morales.
¿Qué explica, entonces, tamaña decisión? Nada más que el puro pragmatismo, aquel que llevó a la UDP al desastre guiada por el coro de miristas que gritaban ¡gobierno a cómo de lugar! Un pragmatismo que terminará en uno de dos extremos: la derrota simple y llana, porque dudo mucho que Roberto entusiasme demasiado; o una victoria pírrica para no tener un alcalde, ya que más temprano que tarde, el ahora candidato no vacilará en cruzar nuevamente de acera.
Es justo reconocer –al menos así lo refleja la prensa de hoy– que ha habido voces discordantes. Que incluso le han avisado al presidente que Fernández fue formalmente acusado ante la Justicia por corrupción. Y que él se ha descargado mostrando un sobreseimiento, figura muy pero muy común que nuestra generosa “justicia” reparte entre pocos afortunados, pero afortunados de a de veras y no de espíritu, precisamente.
Por lo pronto, dos imágenes se me cruzan por la mente. Una, de de un perdedor valioso, del que me siento orgullosa. Jerges Mercado (con “g” de ganador, escribió en sus octavillas de campaña en las elecciones pasadas). Demostró de lejos ser el mejor candidato a uninominal que tenía el MAS IPSP en Santa Cruz. Ironías de la política, perdió con un aprendiz de apellido Monasterios, sobrino de Desirée Bravo, tía buena que lo hizo candidato a mano y logró convertirlo en diputado tras una acertada inversión de recursos y esfuerzos familiares.
Y la otra, de don Max Fernández. A estas alturas, amargado en su tumba por la forma en que los hijos malversaron su fortuna, debe empezar a sentirse en paz. Por un lado, Johnny ha vuelto a las andadas, parece haber aprendido mucho aunque su campaña no le dé para hacerse muchas ilusiones; seguro tendrá algún concejal en quien apoyarse esperando mejores días. Y Roberto, de quien dicen que es el único que estudió algo, que le depara la tranquilidad de haber ganado la lotería sin haber comprado número.
Mientras tanto, tres meses por delante, habrá que pensar en el mal menor.
¡Qué horror!
¿QUÉ SIGNIFICA EL “VIVIR BIEN”?
Por Rafael Bautista S.
El contexto en el cual se produce la reflexión acerca de lo que significaría un “vivir bien”, es la crisis civilizatoria mundial del sistema-mundo moderno. La modernidad aparece como sistema-mundo (mediante la invasión y colonización europea, desde 1492), subordinando al resto del planeta en tanto periferia de un centro de dominio mundial: Europa occidental. Desde ese centro se desestructura todos los otros sistemas de vida y se inaugura, por primera vez en la historia de las civilizaciones, un proceso de pauperización a escala mundial, tanto humano como planetario. Se trata de una forma de vida que, a partir de la conquista y la colonización del Nuevo Mundo, marca el inicio de una época que, en cinco siglos, ha producido los mayores desequilibrios, no sólo humanos sino también medioambientales. Es decir, una forma de vida que, para vivir, debe matar constantemente.
Para encubrir esto, debe producir conocimiento encubridor; el conocimiento que produce, en cuanto ciencia y filosofía deviene, de ese modo, en la formalización y sofisticación de un discurso de la dominación, elevado a rango de racionalidad: Yo vivo si tú no vives, Yo soy si tú no eres. La forma de vida que se produce no garantiza la vida de todos sino sólo de unos cuantos, a costa de la vida de todos y, ahora, de la vida del planeta.
La economía depredadora que se deriva del proyecto moderno, el capitalismo, no sólo produce la pauperización acelerada del 80% pobre del planeta sino destruye el frágil entorno que hace posible la vida humana; de esto se constata una constante que retrata al capitalismo: para producir debe destruir. Por eso la sentencia de un Marx, ecologista avant la lettre, es categórica: el capitalismo sólo sabe desarrollar el proceso de producción y su técnica, socavando a su vez las dos únicas fuentes de riqueza: el trabajo humano y la naturaleza. Se convierte en una economía para la muerte; y su proyecto civilizatorio objetiva eso, de tal modo, que, por ejemplo, cuando la globalización culmina en un proceso de mercantilización total, la posibilidad misma de la vida, ya no de la humanidad entera sino de la vida del planeta mismo, se encuentra amenazada. Por lo tanto, la constatación de la crisis, no es sistémica, y no supone reformas superficiales sino
que reclama una trasformación radical. Lo que está en juego es la vida entera. Una forma de vida que, por cinco siglos, se impuso como la naturaleza misma de las cosas, es ahora el obstáculo de la realización de toda vida en el planeta.
Quienes optan por esta forma de vida, no toman conciencia de la gravedad de la situación en la que nos encontramos, no sólo por ignorancia sino por la ceguera de un conocimiento que produce inconsciencia. En este sentido, el sistema-mundo moderno genera una pedagogía de dominación que, en vez de formar, deforma. Desde la inconsciencia no se produce una toma de conciencia. Esta toma de conciencia sólo puede aparecer en quienes han padecido y padecen las consecuencias nefastas de esa forma de vida: la modernidad.
La toma de conciencia produce la crítica al sistema. La crítica, si quiere ser crítica, sólo puede tomar como punto de referencia, la perspectiva de quienes padecen las consecuencias nefastas de un sistema basado exclusivamente en la exclusión, negación y muerte de su vida; es decir, las víctimas de este sistema-mundo: los pueblos indígenas. Ellos nos constatan (en la pauperización sistemática que sufren) a dónde nos conduce esa forma de vida. Se trata de un lugar epistemológico que tiene la virtud de juzgar al sistema como un todo. La referencia trascendental se encuentra como presencia de una ausencia: el grito del sujeto. Pero en este grito el sujeto incluye otro grito aun más radical: el grito de la Madre tierra, la pachaMama, el lugar donde se origina la vida. Es decir, es la vida en su conjunto la que grita. Y ese grito es sólo posible de ser atendido, como grito humano; es decir, la responsabilidad por transformar el desequilibrio y
la irracionalidad de este proyecto de la muerte, es responsabilidad humana. La Madre delega esa responsabilidad a sus hijos. Y se trata de un grito, no sólo porque es desesperado; sino porque la forma de vida en la que nos hallamos sumidos hace prácticamente imposible escuchar; por eso sucede la aporía: en la era de las comunicaciones, esta es cada vez menos posible.
Se trata de una forma de vida que nos vuelve sordos. Ya no somos capaces de escuchar, por eso se devalúan las relaciones humanas; incapaces de escuchar nos privamos de humanidad. La mercantilización de las relaciones humanas hace imposible cualquier cualificación de nuestras relaciones; todas se diluyen en la cuantificación utilitaria de los intereses individualistas. El ismo del ego moderno es el que le ciega toda responsabilidad, al individuo, de sus actos. Incapaz de responsabilizarse de las consecuencias de sus actos y sus decisiones, el individuo colabora, sin saberlo, en la destrucción de la vida toda, incluso la suya propia. Se convierte en suicida. Todos al perseguir su bienestar exclusivamente particular, colaboran en el malestar general. Toda aspiración choca con la otra, de modo que las relaciones se oponen de modo absoluto. Sin comunidad, los individuos se condenan a la soledad de un bienestar que se transforma en cárcel. Los seres
humanos se atomizan, aparece la sociedad.
Esta viene a ser un conjunto en continuo desequilibrio, porque se funda en el despliegue de una libertad que, para realizarse, debe anular las otras libertades. La sociedad es el ámbito del individuo sin comunidad; es un desarrollo que no desarrolla, un movimiento que no mueve, cuya inercia consiste en el desgaste que significa permanecer siempre en el mismo sitio, pero agotado. Su no movilidad empieza a mostrarse como el carácter de una época que debe de cambiar siempre para no cambiar. Por eso produce cambios que no cambian nada. La moda es el reflejo de ese carácter: lo nuevo no es nuevo sino variaciones de lo mismo. La pérdida de sentido de la vida produce el sinsentido del cambio superficial: se cambian las formas pero seguimos siendo los mismos de siempre, se produce el maquillaje exagerado de una sociedad que, para no mostrarse lo podrida que está, debe continuamente negarse la posibilidad de verse de frente a los ojos. Se le nubla la
visión, ya no sabe mirar lo sustancial y sólo atiende a las apariencias, la sociedad se vuelve un mundo de las apariencias.
La constatación de esta anomalía produce el desencanto, pero también una lucidez macabra. Porque si el ser humano es aquel que para ser lo que es debe transformarse siempre, la incapacidad de transformación se vuelve en resistencia y negación de un cambio real. La tendencia conservadora empieza a manifestarse no precisamente en los viejos sino en los jóvenes. No cambiar significa, en consecuencia, afirmar el yo y sus certezas, cerrarse a toda apertura. La tendencia conservadora es la que afirma el orden imperante y empieza a perseguir a todos aquellos que sí proyectan cambios necesarios.
Si el afán de cambio no trastorna lo establecido entonces ese afán es tolerado, es más, es deseado, porque el sistema requiere siempre de reformas que lo adecuen a las circunstancias. Pero si ese afán persigue un cambio total, entonces la reacción no tarda en aparecer. Si la forma de vida es la que hay que cambiar entonces no hay otra que cambiar de forma de vida. Si lo que se halla en peligro es la vida misma, entonces la reflexión en aquello que consiste la vida, empieza a cobrar sentido.
Si los sentidos se diluyen entonces precisamos dotarnos de un nuevo sentido, que haga posible el seguir viviendo: sin sentido de vida no hay vida que valga la pena ser vivida. Aquello que precisamente ocurre en la forma de vida moderna, cuyos sentidos se diluyen en puras formas sin contenido alguno. El mundo de las apariencias nos priva lo sustancial de la vida. Se aprende a ver sólo las apariencias; de modo que lo sustancia y esencial desaparece de nuestra visión. Incapaces de poder advertir lo que realmente importa, nuestras propias vidas empiezan a carecer de importancia. Nos movemos en lo frívolo y lo superfluo. Pero ese movimiento no es un movimiento real; porque un movimiento real implica necesariamente un movimiento de la conciencia, pero en lo frívolo lo que se mueve son exclusivamente las cosas, las mercancías, quedando los seres humanos en meros portadores de estas: el movimiento de las cosas es el que ordena el movimiento humano. La
humanidad se devalúa en la fetichización. Si la conciencia empieza a carecer de movimiento entonces adviene el retraso mental. La desidia es el reflejo de la incapacidad de movimiento de la conciencia. La pereza no desea moverse de su lugar, aunque está dispuesta a movilizar su cólera, con tal de regresar a su letargo inicial. Por eso, la fuerza no es una demostración de poder sino la ausencia de éste. El poder real es aquel que es voluntad. La voluntad no necesita determinarse como fuerza. Su fuerza está en la capacidad de proyección que tenga. Proyectar significa exponerse, mostrar de lo que se es capaz, persuadir y convencer. La fuerza pura no hace nada de esto, su única exposición consiste en clausurarse. Clausurando a los demás se clausura a sí mismo.
En una situación colonial, la clausura del individuo es la constatación de la clausura que, como país, ha acontecido. Incapaz de proyectar un desarrollo propio, nos condenamos a depender, es decir a subdesarrollarnos. La clausura es incapacidad de ser sujeto. Quien no enfrenta el desafío de ser sujeto, se condena a ser objeto del desarrollo ajeno.
Una digresión. Bolivia ha sido un sueño proyectado siempre al borde de la muerte. Aún como sueño, nunca ha podido ver la luz del día, porque en ese parto, soñado una y otra vez, ha muerto no sólo la criatura, sino también la Madre. La muerte, en el sueño, no es definitiva, es una variante que muestra el sueño para proyectar su sentido. Pero el sueño proyecta no sólo variantes, también recurre a su reinvención y, entre una de ellas, se encuentra la imagen de la huida, del escape (de la muerte).
Escapar, en este caso, significa el mantener-se fiel en la espera; el que espera es el que tiene esperanza y se mantiene en la esperanza el que no ha perdido la fe: la madre y el niño son la posibilidad de lo imposible. Son la vida que alumbra la vida y le da sentido a la persistencia por vivir. Quien levanta a la madre y al niño es aquel que toma la responsabilidad de preservar la vida, porque la vida se encuentra amenazada y la amenaza, precisamente, aquel que se pone en lugar de dios y pretende decidir quién vive y quién muere. Quien apuesta por la vida de la madre y el niño, apuesta por la vida en sentido eminente, porque no toda vida se encuentra amenazada, sino siempre la vida de los débiles. El poderoso es aquel que asegura su vida a costa de la vida de los débiles; devalúa la vida a la persecución de otras vidas, de tal modo que, la afirmación de su vida, significa la negación de las otras. Esta afirmación tiene necesariamente que
pretenderse divina para, de algún modo, mitigar su finitud. Recurrir a la idolatría del poder no es sólo una recurrencia maniática, es el fundamento mismo que asegura al poder repartir vida y muerte a granel. Quien decide quién vive y quién muere no es otro que dios y el hombre, que se pone en lugar de dios, no comete nunca asesinato, sólo cobra la deuda que impone su divinidad al resto de los mortales.
La madre es la posibilidad de la vida, en este caso, el niño; éste, a su vez, es el sentido de esta posibilidad. El sentido es lo que puede proyectarse, una vez que su posibilidad está asegurada; a partir del sentido es que se puede concebir lo que viene por-venir, el futuro. La Madre es también actualidad, es el nutrimento, el regazo que procura la vida; por eso la madre es símbolo de la tierra: pachaMama. La tierra es actualidad pero, como actualidad, es actualidad del pasado: el desde donde toda proyección cobra sentido. Apostar por la vida de la madre y el niño es apostar por la continuidad de la vida, por hacer posible la continuidad de la vida.
Pero el poderoso considera la vida de todos como una imposibilidad y busca, por todos los medios, mostrar esta imposibilidad como real. En lenguaje moderno, la recurrencia a este principio se manifiesta en el principio económico de no factibilidad o el principio político de inviabilidad. Todo proyecto que aspire a asegurar la vida de todos y, de estos, la vida de los más débiles es, en consecuencia (desde el legalismo del poder), no factible e inviable; porque asegurar la vida significa tanto como relativizar la presencia misma del poder. Porque sólo hay ejercicio del poder cuando hay sobre quien ejercerlo y, mientras éste no sienta amenazada su vida, no tiene sentido tal ejercicio. Esa es la dialéctica del amo y el esclavo. Es el circuito por el cual toda dominación se reproduce ad infinitum, porque no hay otra forma de liberarse sino buscar otro a quien dominar. Bajo esta dialéctica toda liberación no es real sino pura ilusión porque, bajo
la lógica del poder como dominio, toda liberación es un eufemismo por el que otra dominación se hace posible.
Por eso la apuesta por una nueva forma de vida trastoca todo y produce la resistencia feroz de lo conservador que permanece como lastre en un proceso de cambio. La tendencia conservadora, en este sentido, no sólo se encuentra en la otra vereda sino en la propia. La transformación que no es transformación subjetiva, es decir, transformación del sujeto, no es transformación real. El cambio tiene, de ese modo, una precisión: es un cambio de transformación estructural: del Estado colonial al Estado plurinacional. El sujeto del cambio produce esta alternativa desde una toma de conciencia: la historia hecha conciencia. Sólo puede proyectar futuro desde su memoria hecha conciencia, es decir, producir una política coherente con su propia historia.
En este contexto, la alternativa que se nos presenta, proyecta su sentido como algo, cuyo contenido, viene señalado por nuestro propio horizonte de sentido. Lo que se persigue no es algo que viene de afuera sino algo que ha estado siempre entre nosotros. La ceguera consistía en no haber producido nunca el conocimiento adecuado para darnos cuenta de que las respuestas no están afuera sino adentro; que las preguntas que hacíamos eran falsas preguntas porque no eran preguntas que se deducían de nuestros problemas sino una ciega asunción de lo que se pensaba afuera. Presos de una colonización subjetiva, nunca supimos cómo desplegar una forma de vida que asegure la vida de todos nosotros; presos del resplandor moderno de las mercancías, también nos devaluamos, aun en nuestra miseria, a desear aquello que nos sometía, como nación y como pueblo.
Nunca nadie nos enseñó cómo “vivir bien”. Porque quienes nos podían haber enseñado aquello, eran quienes padecían el peso real del sometimiento estructural, sobre los cuales depositábamos las consecuencias de nuestras adicciones: insertarse en la globalización representó, y representa, “morir como perros para que otros coman como chanchos”. Para mirar adentro hay que aprender a ya no mirar exclusivamente afuera; lo cual señala una propedéutica, ya no sólo ser conscientes sino autoconscientes. Pasar de la conciencia a la autoconciencia significa, pasar del deseo de cambio a lo que significa el cambio efectivo.
El “vivir bien” es un modelo que, como horizonte, da sentido a nuestro caminar el proceso. Hacia lo que tendemos, no es una invención de laboratorio o de escritorio sino lo que permanece como sustancia en todas nuestras luchas, ya no solamente como luchas emancipatorias criollas sino como lo que ha hecho posible inclusive a ellas: las re-vueltas emancipatorias indígenas. Por eso pervive el modelo como horizonte: el sumaj q’amaña. El q’amaña, el vivir, es cualificado por el sumaj, es decir, no se trata de un vivir cualquiera sino de lo cualitativo del vivir. Por eso el sumaj no sólo es lo dulce sino lo bueno, es decir, la vida se mide de modo ético y también estético. Una buena vida se vive con plenitud moral y rebosante de belleza. Por eso atraviesa todo el conjunto de los hábitos y las costumbres. Se trata de una normatividad inherente al mismo hecho de vivir, no como meros animales sino como verdaderos seres humanos.
Recuperar nuestro horizonte de sentido no es, entonces, un volver al pasado sino recuperar nuestro pasado, dotarle de contenido al presente desde la potenciación del pasado como memoria actuante. El decurso lineal del tiempo de la física moderna ya no nos sirve; por eso precisamos de una revolución en el pensamiento, como parte del cambio. El pasado no es lo que se deja atrás y el futuro no es lo que, de modo inerte, nos adviene. Cuanto mayor pasado se hace consciente, mayor posibilidad de generar futuro. El problema de la historia no es el pasado sino el presente, que tiene siempre necesidad de futuro.
El presente que nos toca vivir tiene esa demanda, porque estamos en la posibilidad de producir autoconciencia, ya no sólo nacional sino plurinacional. La revolución nacional, fracasada en el 52, sería ahora posible, pero ya no como nacional sino como plurinacional. Esto es: lo que hemos estado produciendo, en definitiva, ya no responde a demandas sectoriales o corporativas, ni siquiera particulares, como es siempre una nación, sino: el carácter cualitativo de esta transformación (el primer proceso de descolonización radical del siglo XXI) estaría mostrando la contradicción fundamental de esta época moderna, como verdadero diagnóstico de una situación planetaria: vida o capital. Lo que significa: vida o muerte.
Para que la vida tenga sentido vivirla, esta no puede carecer de proyecto; pero el proyecto no es algo privado sino lo que se proyecta como comunidad, en este caso, como comunidad en proceso de liberación. El sentido de la liberación significa un echar por tierra toda relación de dominación. “Vivir bien” querría decir: vivir en la verdad. Por eso, el que “vive bien”, camina “el camino de los justos”, el qapaq ñan. La transformación estructural es también transformación personal: tener la capacidad de ser y comportarse como sujeto. Por eso: se es sujeto relacionándose con el otro como sujeto, en el reconocimiento absoluto de la dignidad absoluta del otro. “Vivir bien” sería el modo de comportarse como decía el Che: como un hombre nuevo, capaz de sentir en su propia carne el ultraje que se comete contra un hermano al otro lado del planeta. El “hombre nuevo” ya no sería como el modelo educativo prescribe: un ser inteligente.
El hombre nuevo es un ser humano justo y liberador. Por eso su proceso de transformación es continuo; porque su condición no es la permanencia en un estado inactivo sino en una obstinada apetencia por trascenderse siempre.
De este modo, el “vivir bien”, proyecta un sentido que establece el por qué del vivir. De éste se desprende el cómo vivir. Del criterio se establece una normatividad. No se vive por vivir sino se vive de modo metódico, que es el modo organizado de un vivir auténtico. Caminar en la verdad es caminar en la justicia; por eso no es un caminar cualquiera. Se trata de la responsabilidad del caminar en el ejemplo. La política puede ahora transformarse, de la suciedad que empaña toda pretensión liberadora a la liberación como proceso de purificación de toda pretensión de dominación. La capacidad crítica de este proceso radica en la capacidad que se tiene de autocrítica.
El “vivir bien” no se deriva de algún valor metafísico que se impone a la situación presente. Se deduce de la historia y del propio mundo de la vida, como una presencia de la ausencia: lo imposible para el Estado colonial, la justicia, es lo que permite su transformación. El norte de la transformación queda indicado por esa ausencia presente en el grito de las víctimas. Su grito señala siempre un cielo a donde se grita. Lo imposible en la tierra se proyecta como utopía en los cielos. Del alajpacha, epistemológicamente, pasamos al qauquipacha. Del arriba al más allá en términos de utopía. Los cielos, en este sentido, pasan a ser el locus epistemológico de conocimiento. La presencia de esa ausencia se establece, así, en términos de utopía. Proyección que es, en definitiva, proyectada desde la historia hecha contenido de una conciencia liberadora. Por eso en el “vivir bien”, en su proyección, pernoctan todos aquellos a quienes
debemos esta situación privilegiada.
En este cielo pernocta no sólo el dolor, pernoctan también los sueños y las esperanzas; la muerte de aquellos que daban lo único que tenían, para que todos pudiésemos tener lo que nunca tuvieron ellos. Su lucha es ahora nuestra lucha. Nuestra responsabilidad es también para con ellos, para que no sea también su muerte una muerte inútil. Nada nos garantiza que este proceso concluya triunfante; por eso precisamos volver la mirada, hacer nuestra la fuerza de nuestros mártires, ser fieles con aquello que nos encomendaron sus vidas. Ahora es nuestro turno. Por eso nos acompañan. Porque somos comunidad; al devolvernos el sentido de comunidad, nos ha sido devuelto el sentido de humanidad. Nuestra lucha es por la vida; eso es lo que nos hace más solidarios, más justos, pero, también, más responsables, es decir, más humanos. Eso es lo que hay que agradecer: la oportunidad histórica que tenemos de redimir, ya no sólo a un país sino a lo humano
en general. Por eso, si no desarrollamos este nuestro proceso de transformación, le estaremos privando, a nosotros y al mundo entero, de la posibilidad de un mundo mejor, más humano y más justo. De nuestro triunfo o fracaso depende, en última instancia, el triunfo o fracaso del planeta entero. Si la vida toda está en peligro, no nos sirve producir para nosotros un arca para salvarnos. La salvación, o es de todos o no es de nadie. No hay sujeto sin autoconciencia. Esta nos lleva a manifestar al mundo nuestra palabra: la lucha por la Madre tierra es lucha por la humanidad; esta lucha es de aquel que asume la responsabilidad de un vivir en la verdad y la justicia. “Un mundo en el quepan todos” es un mundo donde todos vivan dignamente, es decir, donde el sumaj q’amaña sea el norte de toda política y toda economía. Por eso nos encontramos en el tiempo del pachakuty (o tiempo mesiánico). Nuestra es ahora la oportunidad histórica de producir
aquello que nos legaron nuestros mártires: un mundo más justo. Si el occidente moderno no se hizo nunca cargo de la humanidad y del planeta, nosotros tenemos ahora que hacernos cargo de aquello. Nuestra lucha ya no es particular sino profundamente universal. La responsabilidad es ahora nuestra. Por eso: los mejores años de nuestras vidas, es lo que se nos viene, de aquí en adelante.
La Paz, 4 de diciembre de 2009
Rafael Bautista S., autor de “PENSAR BOLIVIA DEL ESTADO COLONIAL AL ESTADO PLURINACIONAL”
Evo Morales gana la elección en Bolivia
Recibió el 62% de votos y controlará las dos cámaras del Parlamento
Evo Morales fue reelecto presidente del Estado Plurinacional boliviano en las elecciones generales realizadas con más del 62% de votos, según las proyecciones realizadas en boca de urna por diferentes cadenas informativas. Esas proyecciones dan cuenta que el Movimiento al Socialismo (MAS), de Morales, logrará el control de las dos cámaras en el Parlamento.
Según los reportes en boca de urna, en todo el país se repitió la victoria de Morales en las urnas, como una tendencia generalizada.
Según las proyecciones a boca de urna de la Red ATB, el MAS, de Evo Morales, obtuvo 63,2% de votos a nivel nacional, el PP de Manfred Reyes Villa logró el 24,1% y Unidad Nacional del empresario Samuel Doria Medina logró 7,7% de votos.
La red Unitel le dio a Morales una victoria con el 62% de votos, Reyes Villa habría obtenido el 23% de votos, minetras que Doria Medina obtuvo el 9%. La Red PAT también le atribuye la victoria a Morales con el 61% de votos.
De acuerdo a las proyecciones de boca de urna, los candidatos del MAS controlar 25 de los 36 escaños de la Cámara de Senadores y controlará la Cámara de Diputados por amplia mayoría.
El nivel de votos logrado es el porcentaje más alto logrado en la reciente historia democrática boliviana »Vamos a ganar en los nueve departamentos, en vez de una media luna, (ahora) habrá una luna llena después de estas elecciones”, dijo Morales después de emitir su voto en la sede de la Federación de Productores de hoja de coca, en la localidad de 14 de septiembre.
Según ATB, Morales recibió el 43,5 de votos en Santa Cruz, el principal centro opositor de Morales. En esa región Reyes Villa obtuvo el 43%. La red Unitel le da a Reyes Villa la victora con el , seguido con el 39% por Evo Morales.
« Hemos visto una participación masiva de la ciudadanía. Eso fortalece a la democracia », dijo René Joaquino desde Potosí.
Los reportes periodisticos dieron cuenta de una masiva asistencia de electores a las urnas, no sólo en Bolivia, sino también en los recintos electorales habilitados por primera vez en el exterior. Ya antes de conocidos los resultados preliminares, los candidatos anticiparon la victoria de Morales y comenzaron a hablar de unidad de los bolivianos. « Nosotros generaremos las condiciones para que de verdad los bolivianos podamos unirnos”, dijo el candidato vicepresidencial por Plan Progreso, Leopoldo Fernández.
La victoria de Morales es considerada como la consolidación de un proceso que comenzó en 2003 con la sublevación de pobladores de El Alto a la intención del gobierno de Sánchez de Lozada de exportar gan natural boliviano en condiciones definidas por las transnacionales petroleras. »Esta no es una elección cualquiera, está es una elección que va marcar profundamente la historia de los próximos 50 años », dijo el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana. Los resultados oficiales de la elección serán conocidos en 48 horas.
BOLPRESS, 6 de diciembre de 2009

