COLECTIVO BOLIVIANO CANADIENSE


Plan 3000, bastión rebelde del oriente boliviano/I

Posted in AUTONOMISTAS Y RACISMO par colectivoboliviano sur 12 décembre, 2008
Marxa Chávez
10 diciembre 2008

Para Mariel y toda su familia, por ser parte de esta trama de insubordinaciones. Gracias hermana.

“Aquí no va a entrar la oligarquía, aquí no va a mandar un Rubén Costas… ¡¡vamos, vamos!! ¡¡Avancen compañeros, con los escudos!! Avancen”… el estruendo era grande entre los cohetones y los gritos que se escuchaban en las calles del Plan 3000 el 11 de septiembre pasado. Cientos de personas, sobre todo los jóvenes, hombres y mujeres, comerciantes, los llamados “jóvenes de la calle”, corrían y se parapetaban tras unos escudos hechos artesanalmente por ellos mismos, para defender La Rotonda, el centro simbólico de la resistencia en el Plan y principal objetivo de la arremetida de la Unión Juvenil Cruceñista (UJC), grupo armado y fascistoide de la derecha cívica y prefectural. Por la radio un dirigente anunciaba: “Se ha iniciado la guerra en el Plan 3000”, mientras varias personas, como los dirigentes indígenas perseguidos en el centro de la ciudad, iban a refugiarse al Plan y resistir desde ese lugar. La defensa se hizo con piedras, palos, puños, hondas y cohetes pequeños.

¿Qué es lo que se visibilizaba entre esas vigilias vecinales aquellas jornadas? ¿Por qué tanta gente del Plan salió a las calles? Mientras el prefecto Rubén Costas, el presidente del Comité Cívico Pro Santa Cruz, Branko Marinkovic, y las otras prefecturas que pululan a su alrededor se desgañitaban en sus medios de “comunicación” a favor de la autonomía departamental, como una supuesta “revolución de paz y amor”, en las calles sus hordas pagadas pateaban campesinos, humillaban a indígenas, amenazaban, torturaban, escupían, perseguían, amedrentaban y luego, como sucedió en Pando, asesinaban. Mientras la sangre campesina e indígena, de las mujeres y niños acribillados, de los “collas”, de los takana (grupo guerrero indígena), corría en Porvenir, Pando, la indignación y la organización de los sectores populares crecía y se tejía en varios lugares, desde diversos puntos de la geografía nacional.

La lucha se hizo abierta cuando, en uno de los barrios más pobres y más dignos de Santa Cruz, emergieron en la historia de nuestro país —que no es otra cosa que la historia del pueblo en constante batalla— las voces de la rebelión contra la asonada fascista que se vivió en septiembre de este año de manera muy violenta en por lo menos cuatro departamentos de Bolivia. Esta primera nota acerca de los sucesos de septiembre pretende pensar sobre el espacio, los tiempos y la gente insurrecta, en los primeros puntos de todo este tejido que se reveló ante el pueblo boliviano y latinoamericano, en este barrio cruceño: el Plan 3000.

Territorio insumiso, memorias

En 1983, el entonces alcalde de la ciudad de Santa Cruz Sergio Antelo, fundador de la “Nación Camba” —movimiento federalista en Bolivia— ordenó el traslado de 3000 familias afectadas por una terrible inundación hacia una zona baldía y lejana del centro de la ciudad, ésta última está organizada en barrios que pertenecen a los “anillos” que rodean la plaza central: primer anillo, segundo anillo, tercer anillo… allí viven muchas familias pertenecientes a la alta burguesía cruceña

Cuando esas tres mil familias fueron llevadas a las afueras del área urbana central, nació el Plan 3000, como cuenta Eduardo Loayza, director de la Radio Integración. ¿Se imaginaría el señor Antelo que 25 años después aquel mismo barrio que él ordenó establecer, se convertiría en el principal freno a sus aspiraciones separatistas y oligárquicas?

Hoy, muy al sur de los elegantes primeros anillos de Santa Cruz, está la Ciudadela Andrés Ibáñez, donde se hallan el Plan 3000 y otras zonas, también están las comunidades guaraníes. Todos planean convertirse en una nueva sección municipal que se denominaría Ciudadela Igualitaria Andrés Ibáñez*, autónoma de la administración de la alcaldía actual de Santa Cruz, y de la prefectura central, ya que actualmente hay casi 300 mil habitantes en el Plan. Este proceso está en plena discusión colectiva.

Al llegar allí, lo primero que se divisa es La Rotonda del Plan 3000, una plaza emblema de la resistencia. Al medio de ésta se halla plantado un mojón que lleva inscrita la consigna “autonomía municipal” sobre el que flamea una bandera boliviana. Al frente, entre un laberinto de comercios, queda un edificio donde funciona la Radio Integración, uno de los pilares del movimiento. Este barrio, de calles y avenidas de tierra llenas de puestos de venta, de ruido de cientos de buses que pasan cerca, es muy parecida a la ciudad de El Alto o a algunas zonas populares de Cochabamba, no sólo por su fisonomía sino por su alta composición de migrantes de otros departamentos. Un dirigente nos explica: “El Plan 3000 de Santa Cruz es El Alto de La Paz”. Mucha gente habla en quechua y más allá, nos dicen, está el Barrio Minero, que provocó miedo en septiembre a las clases acomodadas de los primeros anillos cruceños. Algo más lejos están las zonas donde viven comunidades guaraníes. La diversidad se nota en los acentos, en los rostros. Así nos lo narra Eduardo:

Había el mechero cerquita de acá, porque esta zona ha sido rica, gasífera; ha ido alumbrando y lo demás. Después va llegando gente del interior producto de la relocalización, el 83 es el Plan 3000, 85 es la relocalización y comienzan a llegar del sector minero, y llegan con plata porque les habían dado su finiquito y se convierten en comerciantes. Entonces por ahí le viene una explicación de por qué más o menos se dan ciertas cosas de niveles de organización. Está también el Barrio Minero en el Plan 3000, y también sumado a que había comunidades originarias aquí, y siguen habiéndolas, como Pueblo Nuevo, que son guaraníes. El Plan 3000 se va haciendo más grande, más comercio, va llegando más gente de todas partes, y ya ha llegado a límites increíbles, que todos los días se van fundado barrios nuevos que ni siquiera son reconocidos dentro del plan regulador.

La memoria organizativa en el Plan, como zona de llegada de inmigrantes de otros departamentos, fundamentalmente está asentada en todas estas memorias de organización y lucha. Las jornadas de resistencia labradas en todo este tiempo tienen que ver en mucho con la gran cantidad de personas que vinieron de otros lugares, buscando un trabajo que les permitiese sobrevivir. Son estas personas, sus hijas e hijos, las familias que provienen de un origen indígena, trabajador y humilde, las que establecieron cuando llegaron diversas organizaciones: las más numerosas son las de los “gremiales” o comerciantes, grandes y pequeños. Cuenta Eduardo:

Estas organizaciones surgen también luego de que va haber movimiento económico, mercados, va a empezar a haber bastante movimiento gremial también, van a haber sindicatos de transporte, que hasta ahora los hay, y van a ir surgiendo más. Por ejemplo ahora hay 18 asociaciones de gremiales en el Plan 3000, solamente en la zona de La Rotonda, y hay muchos mercados más y otras organizaciones más, lo gremial es muy importante.

El otro eje de la movilización fueron los vecinos, aglutinados en la Unión de Juntas Vecinales, que salieron a cuidar la zona. De otro lado, se crearon grupos juveniles de muchas tendencias que desde hacía tiempo venían organizándose ante las agresiones de la UJC. “La Juventud Igualitaria Andrés Ibañez”, la “Juventud Integrada del Plan 3000”, los grupos culturales, las organizaciones de mujeres, como el grupo “María Ayma”, fueron los espacios donde se gestó el tiempo de la resistencia.

Racismo

Los hechos de violencia racista se vivían, hasta hace algunos años, de manera velada, como parte de la herencia colonialista en el país. La construcción de la cultura dominante en Santa Cruz se construyó a partir de la mitificación de la figura y el color de los ricos y blancos cruceños de élite, y la desvalorización de “el otro” que es lo “andino”, lo occidental, lo indígena, lo campesino y lo pobre. Así fue que lo “colla” se transformó en epíteto para insultar a las personas que tenían rasgos indígenas o, en todo caso, no blancos. Santa Cruz, para esta visión prejuiciosa de las cosas, era lugar de fulgurantes pasarelas de la moda, la ciudad moderna y pujante, llena de emigrantes europeos. El espejo deformante donde se miraban los dominadores, e incluso los que no lo eran, se rompió en trizas cuando se hizo patente que detrás de aquel discurso de lo “mestizo” se encubrían las discriminaciones más dolorosas. La macabra andanada racista se desató sin eufemismos de ningún tipo ya el 2005.

Una compañera que vive en Santa Cruz nos narraba que cuando los comités cívicos y prefecturas, junto a la UJC, gestaban su discurso y acciones contra “collas”, indígenas y campesinos, los hechos violentos se dieron casi todos los días, y, por supuesto, no salieron a luz pública por ningún medio de “comunicación”, porque golpear o insultar a algún indígena ya no era noticia. Dirigentes heridos brutalmente, personas acusadas de ser “masistas” casi muertas a patadas en las calles, gente agredida cuando estaba sola. Un compañero de la Juventud Unida del Plan 3000 lo describe así:

Yo antes de todos esos conflictos yo trabajaba en una empresa de comida, y tenía un salario mínimo que era discriminado desde ya en mi trabajo, con mis compañeros de trabajo, me tildaban de “colla”, “masista de mierda”, “sos una basura”, y yo nunca me he dejado, y les digo a todas las personas que nunca se dejen avasallar por nadie, que defiendan sus creencias.

Las caravanas siniestras de jóvenes unionistas con bates de béisbol para perseguir a los dirigentes, dos campesinos muertos a bala en la ciudad de Cochabamba el 2007 pasado, radios comunitarias quemadas, hogares de campesinos e indígenas incendiados, insultos al pasar por la calle, más golpes, más patadas, más violencia, mientras un locutor anunciaba en un medio televisivo, allá en el departamento del Beni, su odio a la “raza maldita”, refiriéndose a los campesinos e indígenas del país: lo peor que puede sucederle a una sociedad, es la aceptación de esta violencia como un hecho normal —lo que es un fenómeno del fascismo—. Por otro lado, el miedo que los grupos de choque habían logrado infundir entre las personas contribuía a consolidar este “silencio”.

Aun con ese miedo ante los grupos de choque, en el Plan, así como en los alrededores rurales de la ciudad de Santa Cruz, finalmente se decidió poner un alto a todas estas agresiones. Se proclamó, por antagonismo, la idea de “igualdad” contra el racismo que se ejerció todo este tiempo. Comenzaba el movimiento.

Justamente, estos jóvenes como nosotros, en la ciudad de Plan 3000, nos vimos en la necesidad de por lo menos conformar una organización para tener una autodefensa. Viendo que sentimos que nuestros hermanos, hermanas del interior, que nos vienen a visitar a la familia que tenemos, estaban pateados, pegados, apaleados, así digamos ensangrentados. Para asumir sobre todo esa autodefensa nos dimos esa iniciativa, a qué estar paseando como jóvenes por las calles; entonces primero nos dimos esa iniciativa de organizarnos (Entrevista con el presidente de la Juventud Igualitaria Andrés Ibáñez del Plan 3000).

Habemos personas en el Plan 3000 que vivimos bajo los árboles, con el techo de plástico con un techo de hojas de palmera, sin agua, sin luz, por la dignidad de estas personas humanas vamos a luchar, vamos a hacer frente[…]No es que nosotros somos como algunos de Media Luna que han afirmado: “Todos los del Plan 3000, de Villa Primero de Mayo, La Colorada, y que son —incluso al señor presidente de Bolivia lo han dicho—, que es la mitad animal y la mitad mierda”. No somos eso, nosotros tenemos también razón, libertad y dignidad. Veo que basta tener esas tres facultades para ser persona, para tener derechos y para ser respetados, por eso es la lucha (Testimonio de estudiante del Plan 3000).

4 de mayo de 2008: primer momento de movilización masiva

Las voces de disidencia a la política prefectural y cívica se pronunciaron ya ante los primeros ataques de la UJC, que se iniciaron en 2004 y 2005. Un ex trabajador minero de Siglo XX, perseguido por la dictadura y que vive hace muchos años en la ciudad de Santa Cruz, nos dijo que el movimiento que muchos de ellos habían generado en este lugar no era de ahora, sino de hace años, cuando habían llegado a la ciudad. En la constitución de este horizonte de lucha un momento crucial, en el que se mostró una fuerza masiva de movilización, fue el 4 de mayo de este año, fecha en la cual la prefectura cruceña convocó ilegalmente a un referéndum por la aprobación de su Estatuto Autonómico Departamental. Fue la primera vez que se vio salir una enorme cantidad de gente en La Rotonda del Plan 3000. Mientras en la perturbada lógica de la derecha se trataba sólo de un puñado de partidarios del gobierno, las cientos de personas que salieron a las calles del Plan para enfrentar las piedras, palos e incluso armas de fuego de la UJC, estaban conscientes de que la lucha que se iniciaba era parte de una “guerra” contra el proyecto político pergeñado por la derecha, y porque las empresas más grandes, los latifundios, se hallan en esta región.

Mucha gente que pelea en el plan no son masistas, pero sí son militantes de un proceso de cambio revolucionario; ellos confían harto que este proceso lleve adelante hacia una justicia social con mayor equidad y por eso la gente del Plan se siente mas identificada y pelea con fuerza. Lo primero, en el Plan siempre ha habido intentos agresiones de parte de las brigadas fascistas de la Unión Juvenil Cruceñista; ellos han venido, han querido humillar en más de una oportunidad a los vecinos del Plan 3000. Han habido algunas peleas, por ejemplo cuando hay concentraciones sociales. Hay eventos en el plan 3000 y han venido los fascistas, y los vecinos han salido a resistir en más de una oportunidad. Socialmente fue a partir del 4 de mayo, el 4 de Mayo ya se hace evidente, más que todo, los vecinos, ya preparados para resistir esta arremetida, con la intención de resistir, pero también se ve una juventud más organizada, más estructurada, y se logra hacer resistencia el 4 de mayo (Entrevista a compañero activista parte de la resistencia en el Plan 3000).

Desde las 5 de la madrugada los vecinos salieron a vigilar las calles, ante las amenazas de invasión que habían hecho los unionistas aquel día. Algunas periodistas independientes que cubrieron el día del referéndum comentaron, con algo de asombro, la mirada que tenían los unionistas cuando proclamaban la muerte a los collas, el odio que podían reflejar claramente en el rostro. Entonces grupos de amigos, de vecinos que se conocían entre sí, salieron a las calles para pelear. Familias enteras estaban en La Rotonda y en otros lugares clave para evitar el ingreso de laUJC. Pero no tuvieron una atención médica adecuada para la gente del Plan 3000 herida, como nos decía un compañero: “solidaridad era lo que teníamos”. De esa jornada se recuerda:

Se ponen músicas de protesta, especialmente la música “La Patria” de Juan Enrique Jurado, y posteriormente de eso nos volvemos a reagrupar a partir de las ocho de la mañana. Ya nos da mayor ánimo la resistencia que se había consolidado en Yapacaní, San Julián, y en otros municipios, y empezamos a decir: “hay que empezar a resistir acá, ya en San Julián han tomado, entonces también empecemos nosotros” […] en ese intento de toma los unionistas lamentablemente eran superior en número, eran superiores en armamento; tenían palos, piedras, petardos de 12 tiros […] lo que todos los vecinos empiezan a indignarse más, empiezan a reagruparse, los jóvenes también, y se consolida después ya una multitud de más de 500 personas. Bueno, en total éramos unas 10 mil personas, pero los que salíamos a los frentes de batalla éramos unos 500, 800, y poco a poco iba creciendo (Entrevista a compañero activista parte de la resistencia en el Plan 3000).

Los resultados de ese día fueron considerados como una victoria por los vecinos del Plan, puesto que fue, en todo el proceso de realización de referéndums por estatutos autonómicos, el lugar más visible donde se consolidó un polo popular de lucha, además de otras regiones alrededor de la ciudad como San Julián, Montero y Yapacaní:

…pero la victoria más grande es que hemos logrado hacer retroceder este proceso ilegal, y se ha sacado, y lo más importante que el espíritu, el patriotismo se ha fortalecido bastante en el Plan. Todos éramos concientes que estábamos en contra de un movimiento antipatriótico, separatista, la oligarquía en su expresión. Todos estábamos concientes de que la Unión Juvenil Cruceñista era un brazo armado fascistoide que venía amedrentando, humillando y golpeando a la gente humilde, y a eso había que ponerle un alto; ya está de buen tamaño. Eso es lo más importante que ha salido (Entrevista a compañero activista y parte de la resistencia en el Plan 3000).

Desde aquel momento, las discusiones realizadas colectivamente fueron parte de lo que se viviría posteriormente el 2008. El paro cívico del 19 de agosto de este año fue también otra parte de este aprendizaje social de resistencia. Así, la gente tenía una idea más clara de la forma en que podría enfrentar lo que se denomina como “palo cívico”:

Después de esa resistencia hubo la siguiente el 19 de agosto para el Paro Cívico, un día martes. Ese día empezamos con la vigilia desde el lunes por la noche en La Rotonda, durante toda la noche y en la mañana estábamos en apronte. En este día ya estábamos más concientes e incluso teníamos más experiencia de enfrentamientos, porque a veces para enfrentarse es cuestión de preparación nomás, como una guerra (Entrevista a compañero activista parte de la resistencia en el Plan 3000).

Sobre el despliegue de la lucha: vísperas del 11 de septiembre

Empezando para el 4 de mayo, hicimos enfrentamientos, resistimos, hicimos respetar que el Plan 3000 es invencible. Por eso decíamos que el Plan 3 000 se considera una pequeña Bolivia, y si bien Plan 3000 no ha sido invadido, es como decir que Bolivia se hizo respetar. Si hubieran invadido el Plan 3000, digamos, nos hubieran hecho callar, nos hubieran hecho callar simbólicamente a toda Bolivia (Entrevista a Presidente de la Juventud Igualitaria Andrés Ibáñez del Plan 3000).

Tales fueron las palabras de un compañero en el Plan 3000, y reflejan el momento que atravesó Bolivia en estos últimos meses. Por un lado el “bloque señorial”, que tenía en manos un proyecto de autonomías departamentales, que había organizado durante años grupos de choque, que había explotado el discurso racista y que finalmente había crecido relativamente. Por el otro, el gobierno que tenía la imposibilidad de instaurar la presencia estatal en varios departamentos mediante el uso de la fuerza. Finalmente, las organizaciones sociales, que generaron respuestas inmediatas a las agresiones sistemáticas de los grupos de poder en lugares como Santa Cruz, Pando, Beni y Tarija.

Ahí radica la importancia del Plan 3000, en su constitución como bastión de la resistencia a la oligarquía, dentro de la primera lucha que se planteaba a nivel nacional, pensada para enfrentarse al poder de la derecha, y para cercar y avanzar territorialmente al núcleo de la burguesía agroindustrial y terrateniente: Santa Cruz. Ante el despliegue de la política racista y clasista del bloque de derecha, surgió la articulación y el despliegue de lo popular, basado en sus propias fuerzas organizativas, en su capacidad inmensa de indignarse, de re-crear de manera explosiva la potencia social, para ser la iniciativa de movilización que los habitantes del Plan tomaron en sus manos. Septiembre en ese sentido fue crucial para comenzar a reflexionar e hilvanar de manera colectiva lo que sucede en Bolivia en estos últimos tiempos.

Este transcurso del tejer la rebelión en Santa Cruz, con sus límites y potencias, es fundamental para pensar lo que vendría el 11 de septiembre de 2008. La recomposición de las tramas sociales, la primera salida del Plan ante el referéndum del 4 de mayo, la conformación de los primeros grupos de defensa vecinal, nos hablan de los inicios de la constitución en Bolivia de otro eje popular y urbano que se articuló, como veremos adelante, con las organizaciones urbanas y rurales. En un territorio que por lo general había sido dominado por la política gamonal y de partidos tradicionales, surgió una respuesta que implicaría pensar, en todo el país, en la necesidad de la unión de todas estas experiencias de lucha. Ante la masacre a campesinos en el departamento de Pando, ante los intentos de toma del Plan 3000 por parte de la UJC, las agresiones generalizadas en por lo menos cuatro departamentos contra sindicatos campesinos, sedes de organizaciones indígenas, la gente respondió pensando en una marcha en Santa Cruz, y en el Plan 3000 se pensó en una resistencia mucho mas coordinada. Era cierto, el Plan no sería acallado, y por tanto Bolivia, la gente de todo el país que peleó desde la guerra del agua el 2000 e inclusive antes, no fuimos silenciados.

__________

  • Hace más de ciento veinte años, en 1877, surgió en Santa Cruz un movimiento popular denominado “igualitario”y dirigido por Andrés Ibáñez. Era un movimiento que en cierto momento planteó un “federalismo igualitario”, basado en “autonomías municipales” (SCHELCHKOV, Andrey, Andrés Ibáñez. La revolución de la igualdad en Santa Cruz, Le Monde Diplomatique, Bolivia, 2008). Existe pues toda una reconstrucción popular actual, sobre todo de la parte de dicho movimiento que se proclamó como igualitaria; el significado de la “igualdad” es actualmente discutido, y esgrimido por varios sectores de la población contra las ideas racistas-separatistas proclamadas por la elite intelectual, política y económica cruceña.
  • Ukhampacha Bolivia, 10 de diciembre de 2008
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