COLECTIVO BOLIVIANO CANADIENSE


Isumos para una agenda legislativa anti-racista

Posted in Racismo par colectivoboliviano sur 24 mai, 2009

Observatorio del racismo en Bolivia de la Defensoría del Pueblo y Universidad de la Cordillera

 

Cada 25 de mayo Bolivia recuerda el aniversario de uno de los primeros gritos libertarios ocurrido en América. Fue parte de un proceso independentista inspirado en la Revolución francesa y en las ideas de libertad, igualdad y fraternidad que se habían filtrado en América Latina precisamente a través de la Universidad San Francisco Xavier. Casi como una paradoja de la historia, llegando al bicentenario de esta revolución, en la puerta de la Casa de la Libertad, se presenció uno de los hechos más vergonzosos y reñidos con cualquier principio de libertad e igualdad que nuestra historia haya vivido. Cerca de 40 personas provenientes de sectores indígenas y campesinos fueron arrastradas por jóvenes universitarios y otros sectores que legitiman el Comité Interinstitucional, hasta la plaza principal de Sucre para ser castigados y humillados públicamente.

 

Puestos de rodillas a punta de golpes y vejamen, palos y piedras los indígenas y campesinos fueron obligados a despojarse y quemar los símbolos de su identidad cultural y política, y a besar la bandera sucrense como señal de « rendimiento ». Desde hace más de un año, el hecho de ser indígena y campesino, y la libertad de expresión se habían convertido en Sucre en una especie de delito punible.

 

¿Cómo entender esta paradoja sucedida en Sucre el 24 de Mayo del pasado año? ¿Qué sentimientos se mueven en la conciencia de estos grupos que los impulsan a tales actos? ¿Qué consecuencias trae este descarnado episodio en las vidas de quienes fueron agredidos y de la sociedad en su conjunto?

 Se ha dicho desde la ciudad de Sucre que este cruel episodio de violencia y humillación ha sido una respuesta del pueblo sucrense frente a las muertes ocurridas el mes de noviembre del 2007. Otros han agregado que es la respuesta de un pueblo no escuchado ante su demanda de « Capitalía plena ».

 A la luz de los datos recogidos en nuestra investigación estas afirmaciones se presentan como incompletas y, por el contrario, desde nuestra perspectiva el desencadenamiento de esta violencia pública es resultado de un proceso de incubación mucho más largo, que se remonta hasta antes del conflicto por la capitalía e incluso a inicios de la Asamblea Constituyente. Podríamos decir que sus raíces pueden rastrearse en la historia regional de Sucre, y que el inicio de la Asamblea Constituyente tuvo la virtud de reactivar.

 En el primer número de la revista « Observando el racismo » (Agenda Defensorial No. 11, Observando el racismo: racismo y regionalismo en el proceso constituyente) se presentó una serie de artículos en los cuales se trabajó a detalle este proceso lento de reconfiguración de un proceso racista-político en Sucre que está resumido en el artículo « Transgresiones y racismos ». Sin embargo, aquí queremos resaltar algunos elementos síntesis que ayuden a explicar este episodio de odio.

 Las primeras manifestaciones ritualizadas de racismo las registramos desde el momento de la instalación de la Asamblea Constituyente en Sucre. De hecho, ésta se constituyó en un espacio expresión de racismo y cuyo sistema de diferenciaciones respondió a criterios de saber, poder y verdad en múltiples niveles.

 Nuestra investigación ha recogido testimonios de mujeres constituyentes indígenas que denuncian el cierre de casas y viviendas para ellas, quienes poco a poco tuvieron que trasladarse hacia la periferia para encontrar un lugar donde vivir, en vista de que en el centro, la población no las querían. A estas primeras reacciones frente a los y las constituyentes indígenas en Sucre se fueron agregando respuestas más agresivas como insultos en las calles, la negación de los taxistas a transportarlos, e incluso agresiones físicas realizadas en plena plaza principal, ya desde el periodo de la discusión por los dos tercios. Tal como si hubiésemos retrocedido hasta la colonia, la Plaza Principal se convirtió en un espacio prohibido para la población indígena y campesina, lo que expresa una forma de territorialización del conflicto político que veda de ciertos espacios a determinados sectores sociales donde su presencia violenta y transgrede el orden racial y jerárquico establecido. Poco a poco los sombreros, las polleras se convirtieron en el símbolo del escarnio y castigo público, por lo que en muchos casos tuvieron que ser escondidos y cambiados por vestimentas « civilizadas ».

 Si bien la reacción de Sucre frente a la población indígena en la ciudad puede explicarse en el marco de la coyuntura política, es más comprensible si se la lee en el fondo histórico y en la formación social de la región. Debemos contextualizarlo desde hechos fundamentales que han marcado la historia regional de esta ciudad. Habría mucho que discutir al respecto, por ejemplo, la condición de aislamiento que Sucre vivió históricamente y que impidió un proceso de transformación política y económica de la ciudad y el departamento, manteniéndola al margen de los grandes cambios que pusieron al resto de la sociedad en otra posición, en términos de mentalidad y valores políticos. Este aislamiento, resultado al mismo tiempo de la precaria capacidad del Estado boliviano impidió a la región desarrollar procesos de industrialización y creación de una burguesía local. En su ausencia y/o presencia estatal precaria la región conservó una vieja mentalidad señorial heredada de la colonia, fundamentalmente en el orgullo añejo de haber sido la capital de la Audiencia de Charcas. Otro hecho que marcó la historia regional fue un hito de la guerra federal de 1899: la masacre de Ayo Ayo. Allí un grupo de estudiantes de la aristocracia sucrense murió a manos otro grupo de indígenas de manera sangrienta. Este hecho ha sido cuidadosamente guardado en la memoria a través de relatos, mitos, y de numerosos actos cívicos que año tras año tuvieron el cuidado de reproducir y avivar esta herida dolorosa regional que nunca cerró. La guerra federal por la que Sucre « perdió la capitalía » constituye una suerte de duelo irresuelto para la región, una pérdida irreparable. La capitalía en el imaginario popular sucrense, es representada como una especie de paraíso perdido que cerró las posibilidades de acceso a la modernidad.

 Los conflictos por la « capitalía plena » desde agosto de 2007 que reactivaron esta herida en tanto el conflicto fue representado en el imaginario regional como una re-edición de la masacre de Ayo Ayo. Los medios de comunicación fueron quienes más colaboraron en esta tarea, su relato reavivó los dolores y el odio poniendo en circulación un discurso de guerra. El rumor fue el principal operador. Numerosos rumores e historias fantasiosas de las que nunca se probó su veracidad, discursos arengadores y llamamientos a la violencia fueron puestos en circulación por los medios de comunicación, éstos actualizaron los miedos atizando el odio regional . Así mismo los políticos locales en alianza con líderes de la « Media Luna » jugaron su rol. Ellos crearon una expectativa enorme en la población que creyó firmemente en la promesa de que, luchando por la capitalía y apoyando el proyecto de la media luna, retornaría « la capitalía » a Sucre y saldrían de la pobreza.

 La negativa del gobierno a tratar el tema de la capitalía en la Asamblea Constituyente, explosionó finalmente el volcán que estuvo acumulando fuego durante meses. A partir de ese momento el racismo ritualizado se ensañó no solamente con lo colla y con las mujeres indígenas sino también con lo indígenas-campesino asociado al partido de gobierno MAS. En este contexto y en este proceso de racialización de la política y politización del racismo, la gente de la zona rural de Mojocoya, entre otros, que fue vejada y humillada el 24 de mayo en la plaza de Sucre. Los humillados pasaron a representar la imagen de Evo Morales, y en ellos, ciertos sectores de Sucre, expiaron sus frustraciones y sus racismos.

Insumos para una agenda de acción y legislación anti-racista 

La combinación de hechos mencionado arriba compone la base de explicación racional a un hecho tan irracional como el país y el mundo entero presenció el 24 de mayo del pasado año. Nos parecío importante ubicar este hecho en el contexto específico para precisar y dar nombre a esta irracionalidad. Esto es importante dada la agenda anti-racista emergente de la sociedad boliviana.

Esta agenda anti-racista emerge de manera urgente después de lo acaecido en Sucre. Antes de este y otros hechos que describimos y analizamos a lo largo de nuestra investigación, se hablaba muy poco del racismo como tal, más era negado y vedado de diversas formas. Ahora que las formas de expresión del racismo estructural están asociados a la violencia física y pública, la sociedad muestra un potencial anti-racista desde las organizaciones sociales, las universidades, las instancias no gubernamentales como también desde los ámbitos institucionales estatales. La Fundación UNIR y la Agrupación Afro boliviana convocan a organizaciones sociales, de derechos humanos, ONGs para organizar eventos y formular posicionamientos en contra del racismo manifestado en Sucre desde una visión intercultural de la sociedad. Los propios afectados llegan en grupo al Congreso Nacional a presentar sus testimonios de denuncia. Se arma una red de apoyo a estas víctimas y a otras relacionadas a hechos similares en el contexto de polarización política en el país que combina instancias estatales tales como el Vice-Ministerio de Tierras. Estas instancias y otras organizaciones de Derechos Humanos condenan el racismo logrando que la red tenga alcances nacionales. 

Desde las instancias estatales la Vice-Precidencia y el Ministerio de la Presidencia organizan un seminario sobre Racismo hacia los Pueblos Indígenas, El Vice Ministerio de Género y Asuntos Generacionales organiza otro seminario enfocado en la Discriminación y racismo contra las Mujeres. La Fundación Solón inicia campañas condenando los racismos estructurales y agrupando tanto a instancias institucionales estatales como a organizaciones sociales. La UPEA y la UMSA también organizan debates y coloquios sobre el tema a lo largo de estos meses, motivados por los hechos de violencia racista en Sucre y Pando. El Defensor del Pueblo lanza en el último trimestre del 2008 una campaña multimedia haciendo énfasis en el principio de igualdad entre todas las personas establecida en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Once meses antes del 24 de mayo, en 2007 se crea el Observatorio del Racismo en Bolivia basado en una alianza entre la Universidad de la Cordillera y el Defensor del Pueblo. Resultados del mismo son dos revistas basadas en investigaciones sobre racismos y regionalismos en el proceso constituyente y el proceso autonómico, dos seminarios sobre esta problemática realizados en 2008, un creciente debate público sobre la materia y, en parte, un proyecto de ley contra la discriminación, trabajado por una mesa técnica conformada por representantes del Poder Legislativo, del Ministerio de Justicia, del Defensor del Pueblo, de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los derechos Humanos y algunas instancias de la sociedad civil que fue presentado al Congreso Nacional. 

Tomando en cuenta no sólo la noción de espacios legales (Pool) sino también aquella de lugares o ámbitos donde se negocian los sentidos e identidades legales, dimos seguimiento a las redes que intensificaron su accionar a partir de los hechos de humillación y racismo en Sucre planteándose el desafío de forjar agenda legislativa y de política pública anti-racista.

Es en la agenda de acción legislativa y de política pública anti-racista donde creemos que se hace necesario ubicar y precisar contexto, actores y mecanismos: cuándo y cómo el hecho acaecido en Sucre se torna eminentemente político, cuándo y cómo se permea de racismo hacia el otro indígena-campesino, y cómo esto se manifiesta en el desprecio y rechazo a lo rural por parte de instancias gubernamentales departamentales, municipales tanto como de sectores urbano populares que participaron en este hecho de humillaron y maltrataro a los que, según algunas personas afectadas, podrían haber sido sus propios padres, hermanos o sobrinos.

Una de las disyuntivas emergentes entre la agenda legislativa planteada desde el Defensor del Pueblo, el Ministerio de Justicia, las comisiones de constitución y de asuntos indígenas del Congreso Nacional y otras instancias institucionales en relación a las redes más activistas, menos institucionalizadas, como la Asamblea de Derechos Humanos y otras agrupaciones de la sociedad civil, se centró en el planteamiento de una ley anti-discriminación general que abarque las « poblaciones » de discapacidad, género, etnicidad, opciones sexuales, etc. versus una ley anti-racismo ligada en particular a lo étnico y planteada en referencia a lo visto en Sucre a lo largo del proceso constituyente. Estas dos posiciones hacen parte de un proceso permeado de resistencias, luchas y acomodamientos y plagado de contradicciones que marcaron y dieron forma a la negociación de una agenda legislativa anti-racista.

En estos procesos de negociación de sentidos y sentimientos, uno de los desafíos incluye, entonces, la tarea todavía inconclusa de precisar lo ocurrido para poder « darle nombre » a lo acaecido en la plaza principal de Sucre y relacionarlo a hechos de racismo a nivel más global. Esto es importante dada la recurrencia de hechos de odio racista similares a nivel mundial.

Nos referimos al proceso de encontrar dentro de la tradición legal de otros países y del nuestro una conceptualización y tipificación legal útil para ubicar las cargas de responsabilidad individual y colectiva, responsabilidades intelectuales y políticas, responsabilidades en la participación in situ en este hecho de humillación, odio y violencia. Una de las conceptualizaciones que permite además alertar y prevenir que este episodio no se repita la encontramos en la legislación comparada y en las discusiones y debates respecto a crímenes por odio/hate crimes que se origina en el movimiento por los derechos civiles de la gente afro-americana de Estados Unidos durante las décadas de 1950 y 1960.

24 de mayo: ¿Un crimen por odio?

Aquí queremos justamente empezar a precisar y darle nombre a lo ocurrido haciendo una cronología de los actos que precedieron al mismo episodio para luego pasar a describir y analizar los hechos con base en las voces de las víctimas. La cronología nos permitirá contextualizar en espacio y tiempo el hecho. La recuperación de voces y la descripción de lo acaecido nos permitirán delimitar los aspectos políticos de los empujes racistas y violentos ligados a la inferiorización y subordinación de lo indígena y al desprecio por lo rural. Este conglomerado de aspectos se dio simultáneamente y desglosarlo usando las voces de las propias personas humilladas y castigadas es importante para justamente encontrar los mecanismos en juego y tipificarlos.

En la cronología utilizamos descripciones logradas desde imágenes filmadas y provistas al área de investigación del Observatorio del Racismo por diversas personas. Los testimonios son de primera mano basados en entrevistas hechas por los investigadores cuando muchos de los afectados por el episodio de odio que nos ocupa, llegaron a denunciarlo al Congreso Nacional. Las voces de las personas en cada testimonio reflejan el dolor vivido, las secuelas y el reposicionamiento político y humano ante lo ocurrido. 

Cronología de un episodio de odio 

Desde los conflictos por la sede de los poderes del Estado que empezaron hacia septiembre del 2007 se quebró la calma de la ciudad de Sucre. Si bien con la súbita conclusión de las sesiones de la Asamblea Constituyente las manifestaciones bajaron en densidad e intensidad, estas siguieron existiendo. A lo largo de esta primera mitad del 2008 las movilizaciones que interpelaban al gobierno siguieron presentes y se constituyeron en un flanco de ataque al presidente.

En ese contexto en mayo del 2008, a razón del festejo cívico de la ciudad de Sucre el gobierno nacional anuncio que el sábado 24 se realizaría un acto conmemorativo de efemérides en el estadio de la ciudad, lo que enconó los ánimos de grupos opositores al gobierno y legitimadores del comité interinstitucional.

La noche del 22 de mayo del 2008 en el Barrio Japonés de la ciudad de Sucre un grupo a fin al MAS se disponía a inaugurar una sede para apoyar la candidatura de Valda a la prefectura del departamento, por otro parte, otro grupo adherentes al Comité Interinstitucional empezaron a aproximárseles, inicialmente con cánticos y estribillos, luego con insultos y agresiones, finalmente, este grupo y gente afín al Comité, lanzó gases lacrimógenos que no sólo dispersó a gente simpatizante del MAS, sino que afectó a las casas y sus habitantes. Las personas afectadas, tanto de la concentración del MAS como de las viviendas, entre ellos niños, mujeres y ancianas, expresaron su indignación, porque consideraban que no habían causado daño alguno a la candidata del Comité a la prefectura: Sabina Cuellar, para tal represalia.

Días antes, según un medio televisivo local, un grupo de masistas habrían arrojado piedras a la residencia de Sabina Cuellar expresando su descontento por su candidatura. En este hecho se habría producido un enfrentamiento con gente del Comité hasta que los dos grupos habrían sido dispersados por agentes de la policía. En suma, antes del sábado 24 de mayo en Sucre se vivía un ambiente de tensión que iba en aumento.

Durante la mañana del 24 de mayo en las zonas periféricas de Sucre se iban congregando personas de las diferentes provincias de Chuquisaca. La intención era dirigirse hacia el Estadio Patria a fin de recibir ambulancias que el gobierno central había preparado en ocasión de la conmemoración del grito libertario de Sucre. Los estandartes descansaban sobre las paredes mientras los participantes, siguiendo las noticias por radio, esperaban sentados en las aceras. Se vivía un ambiente de incertidumbre, ya que no se sabía, si la marcha de celebración podría realizarse, o si nuevamente serían vedados a ingresar a los espacios simbólicos de la ciudad. Después de un tiempo, la radio transmitía las noticias de que en el estadio Patria había enfrentamientos entre gente de la ciudad y militares que resguardaban el mencionado escenario deportivo.

Retirada de policías: ¿Ausencia del Estado?

La Policía Militar (PM) que aguardaba en el estadio Patria la llegada del Presidente de la República fue cercada por grupos de jóvenes, en su mayoría, quienes pretendían tomar estas instalaciones del centro deportivo. Los estribillos reclamaban respeto por la ciudad de Sucre. Los gases lanzados por la PM lograron dispersar momentáneamente a los manifestantes. El grupo, ya numeroso, cercó nuevamente de manera violenta, mientras que la PM -que recibió órdenes de no reprimir- se replegó e inició la retirada protegidos con sus escudos, mientras los capitalinos de la les proferían insultos y golpizas a quienes simbolizan militarmente: la Patria.

La presencia rural como catalizador del sentimiento de odio

En general, podemos decir que el 24 de mayo representa una tensión política resultado de la pugna y confrontación de dos proyectos de nación. Esta tensión política, sin embargo, constituye un conglomerado de aspectos que confluyeron en el episodio de odio que estamos tratando de describir y analizar. Uno de los aspectos de este conglomerado es la presencia de la gente de zona rural en la ciudad de Sucre. Calla, explicita que durante este evento se profundiza la tensión y confrontación entre campo y ciudad como parte del proceso de racialización de la violencia política. Se explicitan las fronteras campo-ciudad y allí se sitúa al indígena/campesino exclusivamente en el campo y se lo asocia a lo « incivilizado, inculto, sucio » y al citadino a lo « culto, civilizado y limpio ». La transgresión implica la presencia de lo indígena campesino rural en un lugar « no propio » y es considerada por el citadino como una invasión. Esta noción de invasión catalizó el sentimiento racista a lo largo de este hecho.

 

« …había una situación de que los alcaldes debíamos ir a recoger las ambulancias a la ciudad de Sucre. El día 23 por la noche salimos y luego para estar el día 24 en Sucre, no? La intención era de recoger, y con nuestros compañeros de mi municipio de Mojocoya hemos venido varias personas. Bueno, al saber que el presidente no va a estar en la ciudad de Sucre, por tanto problemas que amaneció para el 24 con dinamitazos en el estadium Patria decidimos retornar a nuestro municipio. Muchos se han ido en los camiones, muchos nos hemos quedados así sin movilidad, había venido mucho gente también del municipio, que a pie nos retornábamos a nuestros municipios, ahí no más… seguramente los del Comité Interinstutcional de Sucre han traído los estudiantes de la Universidad San Francisco Xavier han aparecido en taxis, en camiones, en flotas, ahí con dinamitas, con piedras, con palos han hecho correr a mis compañeros, nos hemos escapado hasta cierta parte, teníamos que entrar a unos ambientes, a unas casitas que existen en zona casi cerca a de… por ese sector, bueno ahí nos han encontrado » (testimonio 1)

El odio político-racista hacia los invasores de zonas rurales

El racismo violento del hecho de humillación pública en la plaza de Sucre implica el castigo físico previo a la llegada a este espacio hacia indígenas y campesinos, mujeres y hombres, que apoyan a Evo Morales. El racismo toma ribetes políticos y vise versa cuando los indígenas y campesinos perseguidos son catalogados como masistas aunque no todos ellos son parte del MAS. En situaciones de violencia y castigo público como el que estamos analizando el imaginario racial se hace presente y el racismo se expresa en tanto asociación de marcadores fenotípicos y de vestimenta con posiciones políticas. La gente afectada en este episodio de odio termina siendo agredida y violentada por que parece indio y en otros momentos porque parece masista ya que se ve como indio: El racismo confluye con el rechazo político y el rechazo político se torna racista.

Los testimonios que siguen muestran la intensificación de la racialización de la política y la politización del racismo catalizado por el sentimiento de invasión por parte de gente del área rural:

« Entonces, así de buena manera nosotros queremos ir pacíficamente, y pero nosotros que estábamos, que hemos llegado a Sucre, a ese puente primera, entonces, ahí nosotros estábamos descansando un poco, y ahí que hemos visto ya como la lluvia que estaban bajando las tierras, ¿no? Entonces ahí nosotros que hemos encontrado y directo pegados » (testimonio 2)

« A mi en realidad, yo estaba en una casita que había dos niños nada más, no habían los dueños, a mi me llamaron de que puedes entra aquí, aquí puedes escapar. Entonces yo ingrese a ese cuarto, estaba en un rincón, y a la fuerza han entrado, en ese rincón han pegado los ambientes… y a la fuerza han entrado a la fuerza, eran más o menos 20-25 a mi lado lo vi, tenían que golpearme con palos, mas que todo con palos, a puñetes a patadas en un rincón. Ahí me quitaron una bolsón que tenía, que contenía sellos de la Alcadía municipal y documentos que lo tenia ahí yo, de la alcaldía ahí, un celular, radio, tenia dinero, no… se repartieron en mi delante una plata que tenía y: … « a este indio hay que matarlo », (…) « no tiene derecho él a venir a la ciudad de Sucre », los indios no tienen derecho », « igual que al Evo hay que matarlo », eso me decían, totalmente me pateaban, me golpeaban, hasta tener que subirse, pararse encima de mi cuerpo haciendo como una masa de barro así, ¿no? Así me han humillado, que: « los indios no tienen derecho de ingresar a la ciudad de Sucre », seguramente nos han comparado con el Presidente de la República, que « igual que el Evo así te vamos a matar ». Entonces, « seguramente era planificado », « ¿que cosa? », yo no se nada. Yo solamente se que nos tenían que entregar las ambulancias, que nos sirve a los municipios es muy importante, porque los municipios… por ejemplo en los municipios hay una sola ambulancia eso tiene que servir para toditas las comunidades. Entonces, yo con toda alegría he venido a recoger, bueno va servir para mi municipio, el gobierno ha hecho gestión, esto es importante para nosotros. Entonces, eso ha pasado en todo el trayecto del camino, me golpearon, me escupían, « a este indio salido del corral », « ¿a que has venido? », con palos, con agua sucia me han metido en la boca, en botellas, con palos ». (testmonio 1)

El racismo y la violencia en razón de género 

Un tema que no siempre se explicita en hechos de violencia pública es el componente de género. En otros artículos (Núñez 2008, Zegarra 2008, Calla 2008), se mostró el ensañamiento de la violencia racista con las mujeres indígenas y de sectores populares y los procesos de masculinización violenta de la política de las calles. Los testimonios que siguen muestran cómo confluyen los aspectos de género en la racialización de la política y la politización del racismo en el proceso que llevó a la violencia y humillación en el espacio público de la plaza. Esto es importante cuando se delimitan los aspectos que hacen a un hecho conceptualizado como crimen de odio dado que estos se pueden convertir en actos que se ensañan con lo femenino en general y las mujeres indígenas en particular:

Humillación y racismo como parte de la violencia y el castigo público

La violencia en el espacio público de la plaza de Sucre el 24 de mayo se articula con un proceso histórico colonial de humillaciones y castigos patriarcales. En este sentido la humillación junto al castigo físico es parte de un mecanismo de infantilización y minorización de indios y mujeres que se hace patente en la legislación republicana boliviana del siglo XIX por medio de la noción de Patria Potestad. Esta provisión legal alude a la autoridad y violencia legitimizada de los padres sobre sus hijos, del varón esposo sobre la mujer esposa que también se extendía a la de los amos y patrones hacia los esclavos, criados o colonos indios. Inmerso en todo esto está el control por medio del castigo legitimizado hacia los transgresores mujeres y hombres indios. Así, en el hecho que nos ocupa el castigo y la humillación se tornan infantilizadoras de lo indio dando lugar a un racismo paternalista que oscila hacia un racismo violento y castigador.

La plaza como el espacio para el castigo público

En horas de la mañana, en la plaza 25 de mayo grupos de choque compuesto por personas citadinas de Sucre en su mayoría hombres, y mujeres en un menor número, agredieron a indígenas campesinos sucrenses. De una manera humillante los desnudaron e hicieron que formen en filas de tres y recorrieran desnudos la plaza con paso de marcha de guerra. Los campesinos que estaban en los primeros lugares fueron obligados a llevar sus emblemas: una tela blanca donde decía « Evo cumple, Bolivia cambia », en un costado de la tela estaba inscrita la wiphala y la bandera tricolor, encima de ésta colgaron un poncho rojo. En su marcha los campesinos habían sido cercados por esta turba enardecida, quienes en un gesto de respuesta a sus emblemas con furia gritaban « Evo asesino, Evo asesino ». Un individuo que pertenecía a la turba se ocupo de controlar y guiar el recorrido de los campesinos. Ellos obedecían con temor, y la mayor parte del tiempo mantenía agachada la cabeza.

Cuando llegaron al frente de la Alcaldía les gritaron « tienen que persignarse carajo » y les dijeron de « rodillas carajo » los indígenas campesinos obedecieron de inmediato. Con gestos ordenaron a uno de los primeros de la fila a pararse, le dieron fósforos y le obligaron a quemar su propio poncho y wiphala. Inmediatamente la gente enardecida entono el himno a Sucre « libertad, libertad es el grito » decían, como una forma de hacer legítima la violencia y la humillación contra aquellos que también son parte del tejido social sucrense y boliviano. 

¿Quienes humillaron y castigaron?

El informe sobre la cobertura informativa del 24 de mayo del Observatorio Nacional de Medios con base en una revisión de 8 diarios bolivianos, muestra que las noticias y editoriales del 25 y el 26 de mayo respecto al hecho que aquí nos concierne es que éstos priorizaron la búsqueda de « responsables » de los hechos más que el trabajo plural de presentación y explicación de los sucesos. Una de las conclusiones a las que llega este informe es que esta cobertura se centró en la violencia y los enfrentamientos ocurridos pero despojándolos de su contenido racista fusionado con posición política e ideológica.

En nuestro análisis rápido de la página local del Correo del Sur el 25 de mayo da cuenta de este despojamiento y fusión con lo político ideológico. Esta página da cuenta de los reposicionamiento políticos para intentar volver a la « normalidad » por medio de la « naturalización » de los hechos de humillación y violencia acaecidos en Sucre el 24 de mayo. Los subtítulos de una de las páginas de este periódico reportan sobre los homenajes, reconocimientos y de la Sesión de Honor del Concejo Municipal. Esta sesión se caracterizó, dice el reporte periodístico, por instar al gobierno de Evo Morales a « reconocer sus ‘equivocaciones' » y piden « señales de reconciliación ». Se puntualiza que las autoridades de Sucre, la alcaldesa y el presidente del concejo, piden que Evo Morales pida perdón por las muertes de « noviembre negro ».

« La autoridad consideró los actos violentos de « algunos ciudadanos » contra los campesinos, como una reacción natural a la actitud del gobierno que creó un clima de tensión en Sucre » (Correo del Sur, 25 de mayo 2008).

Esta naturalización de los hechos racistas caracterizados por la humillación y la violencia van acompañados por la normalización de la cadena de festejos y condecoraciones.

Es significativo que en esta misma página se reporta especialmente el homenaje a la llama libertaria y a la campana de la libertad donde están presentes « autoridades nacionales » tales como el presidente del senado, ministros de la corte suprema, el fiscal general de república y el prefecto de Cochabamba tanto como el líder de PODEMOS y concejales de Santa Cruz

Un recuadro pequeño reporta sobre las actividades del 25 de mayo donde se explicita que los conflictos de « la jornada anterior trastocaron los actos », de todas maneras, éstos serían llevados a cabo de acuerdo a lo programado. Se reporta aquí que « todavía está en duda la presencia de las unidades militares » en el desfile cívico, militar e institucional.

« Luego de los enfrentamientos con pobladores sucrenses que rechazaban la presencia de Evo Morales, las tres unidades militares acantonadas en la ciudad decidieron no participar en el desfile nocturno para evitar mayores confrontaciones….este ano no estará presente el Primer Mandatario….dado que las autoridades del Departamento le exigieron que « primero pida perdón a Chuquisaca » por la muerte de tres jóvenes » durante los enfrentamientos de noviembre pasado.

Respecto a quienes fueron los involucrados en los maltratos contra el grupo de campesinos e indígenas de Mojocoya en Sucre, el ONADEM reporta que los medios escritos no informaron sobre dónde se encontraban las autoridades de Chuquisaca o qué rol jugaron mientras sucedían estos hechos en el centro de la ciudad.

En la página del Correo del Sur mencionada anteriormente, un recuadro más amplio reporta el reconocimiento a la labor del Colegio Junín y de la Universidad San Francisco Xavier que fueron condecorados con el galardón máximo de la « bandera de oro ». Las palabras de Jaime Barrón reportadas por este medio apuntan a destacar que « es la primera vez que una universidad pública recibe la « Bandera de Oro » del Senado Nacional. « Para nosotros es un orgullo y nos compromete a seguir trabajando ».

De hecho, el rol más enfatizado y heroizado ha sido el de los estudiantes de la Universidad San Francisco Xavier en las movilizaciones tanto de noviembre del 2007 como las del 24 de mayo es contundente y se la mostró en el proceso de seguimiento que se le dio al proceso constituyente desde agosto de 2007. Cesar Brie, director del Teatro de los Andes, explicita su visión acerca de esta participación:

« Años atrás, cuando me resigné a no tener con la Universidad de Sucre ninguna relación dado el nivel cultural deplorable de sus responsables y la burocratización extrema de sus estructuras denuncié a través de la prensa a los decanos y rectores universitarios de Sucre como cómplices de la generación de « profesionales brutos ». Pero nunca hubiera imaginado que el corolario final sería transformar a la Universidad en una fábrica de fascistas y activistas de la intolerancia y el racismo »

Brie también explicitó que los videos filmados a lo largo del 24 de mayo muestran como « la mayoría de las personas que vemos comandar a los grupos de choque (y que también impiden que los campesinos sean asesinados por la turba) son personeros, estudiantes y altos funcionarios de la Universidad y de la alcaldía de Sucre » y que el trabajo de identificación de estas personas y de información sobre estos hechos se vuelve imprescindible especialmente porque el periodismo en Sucre « parece estar amordazado y es obsecuente con actos que deberían rebelarnos en lo más íntimo de nuestros seres »

De hecho una de las agendas de acción pendiente es enfocar los medios de comunicación y su rol en la intensificación del rumor, miedo y odio que finalmente se convierten en la materia prima de los sentimientos y sentidos racistas y que desembocaron en los enfrentamientos de noviembre del 2007. Es entonces que los investigadores del Observatorio precisaron cuándo algunos medios cruzaron el umbral entre la información y la desinformación enfatizando en el rumor para reavivar miedos actuales e históricos.

Queda la tarea de ubicar, precisar y darle nombre al tránsito acelerado del desnudamiento de indios-campesinos en Sucre y a la cacería de los mismos en Pando. Este tránsito acelerado, por lo abigarrado de ambos hechos de odio, castigo y eliminación del otro describe de manera clara cómo estas estructuras y significados, catalizados por luchas políticas dan lugar a la construcción de nuevos significados que normalizan y condicionan lo estructural del racismo y viceversa.

Es de esta manera que queremos contribuir al debate informado sobre el tema de racismo en la sociedad boliviana y a la discusión que se librará a raíz de la elaboración de una agenda legislativa anti-racista.

Equipo conformado por: Bethel Nuñez, Khantuta Muruchi, Carla Espósito, Isidora Coria, Andres Calla, Eduardo Paz y Martin Torrico. Pamela Calla es coordinadora del equipo y rectora de la Universidad Cordillera

Calla, Andrés y Muruchi, Kantuta: Transgresiones y racismo en « Observando el racismo: Racismo y regionalismo en el proceso constituyente ». Defensor del Pueblo y Universidad la Cordillera. La Paz – Bolivia. 2007.

Paz Gonzales, Eduardo: Anulando al antagonista político en las comisiones de la Asamblea Constituyente en « Observando el racismo: Racismo y regionalismo en el proceso constituyente« . Defensor del Pueblo y Universidad la Cordillera. La Paz – Bolivia. 2007.

Nuñez, Bethel: Relativismo cultural y mujeres transgresoras en « Observando el racismo: Racismo y regionalismo en el proceso constituyente ». Defensor del Pueblo y Universidad la Cordillera. La Paz – Bolivia, 2007.

Calla, Andrés y Muruchi Kantuta: Transgresiones y racismo en « Observando el racismo: Racismo y regionalismo en el proceso constituyente« . Defensor del Pueblo y Universidad la Cordillera. La Paz – Bolivia. 2008.

Torrico, Martin: El mito que reactualizó el racismo y reavivó una guerra heredada en « Observando el racismo: Racismo y regionalismo en el proceso constituyente« . Defensor del Pueblo y Universidad la Cordillera. La Paz – Bolivia. 2008.

Espósito, Carla: El rumor para la construcción social del enemigo interno en « Observando el racismo: Racismo y regionalismo en el proceso constituyente« . Defensor del Pueblo y Universidad la Cordillera. La Paz – Bolivia. 2008.

 

En el seminario sobre Discriminación y Racismo hacia las Mujeres organizado por el Vice-Ministerio de Género del Ministerio de Justicia, una mujer de la zona rural de Chuquisaca expresa esta preocupación y se pregunta : ¿Qué pasa con el sistema educativo que hace que nuestros hijos salgan de la escuela y maltraten a sus padres?

Utilizar este término para caracterizar el episodio de odio acaecido en Sucre fue sugerido por Laura Gotkowitz en una conversación sobre las dificultades enfrentadas en la mesa técnica creada por el Defensor del Pueblo en relación a la disyuntiva legislativa de confeccionar una ley anti-racismo en particular o una ley anti discriminación en general.

Ponencia presentada en la XXII Reunión Anual de Etnología: Racismos de Ayer y de Hoy, La Paz, 2008.

La literatura sobre violencia pública enfatiza en las reconfiguaraciones sociales que emergen de ésta. Ambas se refieren a los nuevos (y también a los no tan nuevos) escenarios en donde la violencia pública se da, desafiando dicotomías clásicas como la distinción entre la violencia estatal y la violencia de la llamada sociedad civil, y también de las categorías de orden y desorden, justicia e injusticia, victima y victimario. Al hablar de violencia en el espacio público y la reconfiguración social implícitamente estamos aseverando que la violencia pública, más allá de ser un factor de desintegración y de rompimiento de lazos sociales también implica la conformación de nuevas redes y modos de interacción que generan nuevas categorías de « otredad social » Propuesta para la Antología sobre Violencia Pública y las Reconfiguraciones Sociales- Reflexiones desde Bolivia y America Latina. Universidad de la Cordillera, La Paz, RCT, Dinamarca, CADL El Alto.

Ver Rossana Barragán (1997) Miradas Indiscretas a la Patria Potestad: Articulación Social y Conflictos de Género en la Ciudad de La Paz Siglos XVII y XIX. En Más Allá del Silencio. La Paz: ILCA/CIASE

Darle este nombre a lo acaecido en noviembre de 2007 cuando tres personas mueren en los enfrentamientos en las calles de Sucre, hace alusión y trata de equiparar un noviembre negro a un octubre negro, término utilizado para hablar de lo que pasó en la masacre de El Alto en octubre de 2003 cuyo efecto fue el derrocamiento del gobierno de Sanchez de Lozada.

 

 

Testimonios

 » El 24 de mayo, los universitarios me han tirado con piedras a mi cabeza y me han hecho desmayar. Desde la Abraqasa me han perseguido, tirándome con piedras hasta Rumi Rumi. Yo me he escapado a esa loma de Rumi Rumi, « ahí voy a esconderme » he pensado, pero peor allí me han atropellado. Nos han rodeado. Ellos eran hartos, eran como 400 universitarios. Entonces, cuando me estaba escapando hacia abajo me han tirado con piedras y me han derribado. Me sentía como desmayada y no podía levantarme, pero ahí me seguían pateando. Me han flechado dos veces en mis pies, aquí uno y aquí otro (muestra los orificios en sus pies), cuando me han flechado yo me he hecho a un lado llorando, ahí nos han dicho « ¿a qué han venido pues?, ¿su papá Evo les ha mandado?, ¿han venido pagados? Ese su papá indio les ha mandado. » Nosotras hemos respondido llorando « no, no, no », entonces mientras nos decían seguian pateándonos ahí dentro. Nos amenazaban con agarrarnos a pedradas. Esos jóvenes querían violar a algunas mujeres « ahora vamos a violar a las mujeres!! » han gritado, y nosotras nos hemos apegado más sentándonos, llorando. Sólo han dejado de molestarnos porque nosotras seguíamos llorando. La sangre venía por mi cara de lo que me han roto mi cabeza, cuando ha venido la ambulancia me he ido y me han llevado al Hospital Santa Bárbara, ahí me han cosido mi cabeza » (testimonio en quechua 5)

« Yo estaba yendo a esperar al señor presidente porque vivimos en democracia, ¿no? Entonces, yo estaba yendo con mis dos niñas. Tan solamente, yo estaba pasando, me reconoció Doña Epifania Terraza, me dijo:  » esta es MASista », me agarro del cabello, me llevo a donde había unas casitas de adobe, y ahí me ha golpeado, después su esposo vino, estaba con un garrote negro yo vi, un palo, me dio en la cabeza hasta reventarme la cabeza, todos me golpeaban, « asesina masista », « asesina de mierda » me decían a mi, yo no tengo la culpa yo no he matado a nadie. Y mis hijas estaban al otro lado, no les han dejado… para que no me defienda han agarrado a mis hijitas. Después me han llevado así a empujones ahí hay atrás, al ver que estaba chorreando la sangre, había unas piedras grandes. Y ahí me dijeron:  » ahora vas a morir », « asesina », « masista de mierda », « ahora vas a gritar, batir la bandera de la sabina, vas a gritar capitalia carajo », cosas feas me han dicho, palabras obscenas. Y al ver que yo levante las manos, dije: « mátenme », « yo no voy a gritar », mátenme, « ni voy a batir ». Mientras había un hombre que me saco de los brazos, y en la mochila yo tenía un pasacalle, eso han leído, y con el pasacalle me han tapado, me han comenzado a golpear, de la cabeza me han empujado, me han hecho correr. Y mis hijas estaban mirando, gritando ahí, y la prensa no decía nada, ahí estaba Don Fidel Herrera, ahí estaba Don Pastor Velasco, ex – dirigente campesino él es, como nos miraban ahí, como maltraban a la gente. Y al otro lado también estaban pegando, no se quien era, a todos pegaban, era un total descontrol había, a todos pegaban, no respetaban ancianos, niños, parecían que estaban drogados, y gente que nos conoce han hecho eso. Ya después de hacerme tapar, después en la venida extendieron mi pasacalle, lo rompieron, lo quemaron, a mi me cuesta eso, porque yo me hice hacer eso, nadie me estaba mandando, nadie me estaba mandando, yo fui por mi cuenta, yo soy una vecina, no manejo un cargo. Así están manejando en Sucre, como escudo manejan, humillan, hemos visto como han hecho a nuestro hermanos del campo, les han hecho arrollidar, han quemado su poncho, una chalina, en fin todo eso han hecho. Pero, yo he podido escapado en un auto, quizás me hubieran matado (testimonio 4)

La humillación reina contra nosotros

« La humillación, el racismo, en la plaza 25 de Mayo ciudad de Sucre reina contra nosotros, porque al quemar el poncho, al desvestir a mis compañeros, piensan que ellos han ganado, no es así, nos han provocado fatalmente, cosa que los campesinos nunca hemos provocado a nadie. Han venido … con la Universidad tenemos un convenio firmado para trabajar, entonces con la San Francisco, siempre hemos estado trabajando con ellos, pero quizá con buenas ideas, eso nos va ayudar, pero no había sido esa ayuda, los están preparando para que nos maltraten, para que nos humillen totalmente, ese racismo esta reinando. Yo digo, en realidad, quizá un pueblo colonial desde hace tiempo esta ciudad de Sucre nos respetamos, somos de ese departamento, pero de todas maneras si supiera hablar esa plaza 25 de Mayo ¿cuántos de nuestros abuelos han muerto en esa plaza? Ellos también a veces no llegaban a la plaza, faltando a tres cuadras hasta ahí no más el indio tenía que ir, pero ahora igual nos han hecho este 2008, el 24 de mayo igualito, cosa que nosotros ni siquiera … antes hemos llegado, de ahí no hemos pasado mas adentro, peor todavía el racismo reina. Entonces, Por eso califico a esas señores autoridades de Sucre, Mojocoya es un municipio igual que Sucre, quizás en habitantes somos menos, pero en la categoría somos la misma. La Alcaldesa también es de Sucre, nosotros, yo también soy alcalde de Mojocoya, del municipio, somos ambos autoridades. Esa alcaldesa seguro trabaja para humillarnos no se acuerda la señora alcaldesa como hemos apoyado para hace tiempo que llegue a ese nivel de altura que tiene ahorita. Entonces, yo como alcalde esas humillaciones he recibido al venir a recoger la ambulancia, delito había sido haber tenido un sombrero, tener una chancleta, ir a una ciudad, a mi me han prohibido, no debería entrar a la ciudad de Sucre que yo soy salido del Corral, que yo tengo derecho nada. Además, hay una candidata Sabina Cuellar, que es actualmente, que es un nuestra compañera del campo, se ha vendido a los ricachos, a ella la están manejando como a muñeca, eso lo decimos bien claro, por desvirtuar a nosotros. Entonces piensan que nosotros a palos a golpes nos quieren hacer votar por ella, de donde… yo puedo apoyar a ella, a otro puedo apoyar, el voto es secreto ». (testimonio 1)

 

Reflexiones

-No nos pueden humillar de esa manera, simplemente mis compañeros, ahí esta mi hermano mismo que ha sufrido de cuenta de mi, el mas ha sufrido las cosas. Entonces eso ha pasado en Sucre, ahí están los compañeros de la ciudad también, hay muchos que sus cabeza tienen 3-5 puntos. Ahora cuando hemos entrado a los hospitales hemos recibido la humillación « ahora que venga su papá Evo », « que les pague pues », eso han declarado mis compañeros, en el municipio tengo una lista larga. Yo también a Santa Barbara fui, iguallmente no he recibido nada, ninguna ampolla he querido tomar porque yo tengo miedo.. no he tomado nada, receta no me han podido tomar media hora porque nos han dicho muy claro que los indios, los campesinos, y « además ustedes viven en la ciudad », vivimos por la ciudad, también la ciudad vive por nosotros, nosotros estamos proveyendo la alimentación, la carne barata y eso no reconocen. Y esos estudiantes, y ellos de donde son, también son de nuestros municipios. Es un peligro la Universidad San Francisco Javier es peligro, nuestros hijos con nuestros padres, sus hermanos, están peleando, eso esta enseñando la Universidad San Francisco Javier. Entonces, nosotros los municipios vamos a plantear otra Universidad para que responda en nuestros municipios, en nuestra provincia. Esa Universidad ya no tiene ser ahí, en quechua es ya se ha « juchanchado », eso quiero manifestarlo. Bueno, muchos alcaldes estamos caminando por aquí por allá, por recoger algún monto económico, creo que no tenemos seguridad. Entonces, estamos pidiendo a derechos humanos que haya garantías para nosotros, ni en Sucre o en otra parte corremos riesgo, nosotros los Alcaldes pensamos en el desarrollo verdadero de un municipio, de un departamento, de todo Bolivia, directamente estamos con la gente nosotros, escuchando las necesidades, gestionando, quizá respondiendo a las necesidades, esa es la tarea que tenemos nosotros, no como esas autoridades supuestas en Sucre que están maltratando a mis compañeros, con mentiras, que eso va ser para ustedes. Constantemente en Sucre, el señor Jhon Cava, Fidel Herrera, Aide Nava, el rector Jaime Barron, constantemente autoridades se creen, para nosotros no son porque nos han hecho golpear psicológicamente, físicamente, con sus peones que tiene, lamentablemente esos estudiantes se han hecho engañar, quizá esos jóvenes no tiene la culpa, son los incitadores (testimonio 1) 

Reacciones

-Entonces, yo pido que ya no pase esto, porque no hablan francamente, y con amistad, con pacíficamente, ¿por qué no hay un dialogo del rector de la San Francisco Javier? Yo le rogaría a él, al señor que pueda hablar como gente, entonces él no parece pues una gente, entonces él trata como un borracho a los campesinos, también nos odia siempre, porque nosotros del campo damos la vida a la ciudad, porque nosotros agricultores, nosotros que estamos llevando al mercado todo producto, porque nosotros sabemos vivir en nuestra zona. Esta a nivel nacional, a nivel internacional, mundial, que esta nuestro producto que esta exportándose ya. Y, ahora de aquí allá no hay soluciones, nosotros que estamos pensando directo exportar a otros nacionales, internacionales.

– Ya no queremos vender a Sucre. También nuestro alcalde municipal esta realizando un camino de Ravelo directo a Potosí. Tal vez un año vamos a meter a Sucre, luego vamos a traer a La Paz, Oruro

Esa sería mi palabra. (testimonio 2)

-No tengo miedo, yo no voy a escapar, yo no voy a correr, simplemente yo voy hacer enfrentamiento con los universitarios. Yo me voy a parar como hombre y como macho, para eso tenemos pelotas, tenemos bolas. La verdad me van a disculpar lo que me he hablado.

Sinceramente, tanto universitarios querían hacerme correr, querían llevarme a las buenas a las malas, yo me he ido a la plaza 25 de mayo, ellos querían llevarme a las malas, yo conozco como hacen a la gente… yo he luchado para todos…y yo he luchado para todos no es para mi nomás, para los campesinos, para los pobres, hasta para el gobierno le estoy luchando, estoy parado como un soldado. Ahorita esta escuchando el gobierno, estamos en el gobierno, además estamos en La Paz nosotros luchando en esta guerra… nada más. (testimonio 3)

-Eso, ¿quién nos ha hecho hacer? Ayde Nava, Sabina Cuellar, Jhon Cava, Fidel Herrera, Jaime Barrón, ellos nos han hecho hacer esto, porque ellos han mandado a que nos hagan esto. Por culpa de ellos nosotros estamos mal, enfermos, ni siquiera para el día de la madre he podido moverme, he estado en cama. Pero no por esto nosotros vamos a retroceder, nosotros vamos a seguir con más fuerza hacia adelante. Nosotros somos campesinos, queremos justicia, queremos que se investigue lo que nos han hecho, para que no nos traten más así. Al ser campesinos qué somos pues nosotros para que nos traten así. ¿Para qué ellos nos han hecho esto? recién nosotros les estamos rompiendo el silencio, nosotros vamos a luchar hasta hacernos respetar. Ahora nosotros estamos molestos.

Desde antes, así siempre nos han tratado, apenas entrábamos a Sucre « qué quieren estas indias aquí! », nos decían « indios, indias, ¿qué quieren aquí pues? Cuando nos trataban así, nosotros ya no queríamos ir a la ciudad de Sucre, ni siquiera a comprar. Hace mucho tiempo que yo no venía a Sucre, sólo para el 24 de mayo he venido porque el Evo había dicho que recojamos las ambulancias, entonces hemos venido para eso, sólo los delegados. Nosotros no hemos venido a enfrentarnos.

En este momento me duele mi cabeza, de mis pies y de aquí no puedo caminar, tengo heridas en mi cuerpo, no puedo respirar aquí en mi pecho, todos los días siento vómito, mi cabeza nomás está mareada y tampoco puedo caminar bien (testimonio 5).

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