COLECTIVO BOLIVIANO CANADIENSE


BOLIVIA: ¿QUÉ SIGNIFICA MANDAR OBEDECIENDO?

Posted in Política par colectivoboliviano sur 28 janvier, 2011

 

Por Rafael Bautista S.

La pregunta es necesaria ante la confusión gubernamental (que escuda sus dislates en algo que enuncia pero no comprende); no se trata de desvivirse por ella sino de la urgente necesidad que tenemos de remontar esa confusión gubernamental en clarificación popular; porque el mandar obedeciendo señala un nuevo modo de ejercer el poder. Si el poder es la categoría fundamental de toda política, de lo que se trata, en definitiva, es de proponer un paso trascendental: de la política moderna de dominación a una política de liberación (de toda pretensión de dominación). Proponer una nueva política significa transitar hacia ella; no se trata de una mera invención teórica sino de la transformación histórica de la propia praxis política. Por eso aparece la confusión, porque si no hay tránsito, no hay modo de señalar, menos de exponer, lo que no se ha transitado. Por eso hablan de lo que no saben. Si el concepto no ha hecho carne, ese vacío no puede llenarlo la fatua erudición; si la propia existencia no ha hecho el tránsito hacia lo nuevo, entonces la recaída se hace inevitable.

¿Por qué la política económica del gobierno no va más allá de lo que critica? Es fácil calumniar un modelo pero, si no se produce una crítica real, de nada sirve arrojar piedras hacia aquello que persiste en uno mismo; en este caso, la ingenuidad repite hasta la lógica de aquello que supuestamente critica: ante la complejidad de todo problema opta por el puro simplismo de reducir toda opción a la más usual (a esto se llama adicción: realizar una y otra vez la misma operación creyendo que alguna vez saldrá un resultado distinto; por más que se diga que se trataba de una adecuación de precios, era un gasolinazo y la respuesta popular no podía haber sido distinta).

Todos critican al neoliberalismo pero no saben salir de su lógica; algo similar sucede con el gobierno: despotrica contra el capitalismo pero no sabe hacer otra cosa. ¿Por qué? Porque no se trata de cambiar de camiseta; se trata de transitar efectivamente hacia ese más allá que se anuncia (el que no cree no transita y se condena a defender lo ya establecido, se vuelve inevitablemente conservador). Por eso lo de proceso no es pura retorica, y la descolonización no consiste en darle la espalda al presente (sino sacarlo de la inercia homogénea del tiempo matemático), o privarnos de futuro.

El asunto, en definitiva, es: ¿cuál futuro? El capitalismo ofrece un futuro, ese futuro es el producido por el modelo de vida que presupone: la modernidad. ¿De qué tipo de futuro se trata? El futuro de la modernidad es el mito de la ciencia moderna: el progreso infinito (donde todo es posible, hasta la vida eterna). Ese mito lo comparten derecha e izquierda, capitalismo y socialismo; por eso no era de extrañar que neoliberales y gobierno coincidan. En el fondo todos están de acuerdo con ese mito: que en el futuro (siempre postergado) todo lo prometido será cumplido, sólo basta sacrificar el presente. La creencia en ese mito conduce siempre a sacrificar todo presente por un futuro que nunca llega, por eso el sacrificio nunca termina. Pero si sacrificamos el presente no aseguramos ningún futuro; por privarnos el pan de hoy puede que no lleguemos a ningún mañana.

El gasolinazo seguía la misma lógica: para tener más dinero debemos sacrificar a los que nunca tienen, prometiéndoles lo mismo de siempre. “Hasta el agua cuesta más barato que la gasolina”, decía el vicepresidente. Pero, ¿quién pone esos precios?; no es el pobre, es el mercado, y ¿qué hace el gobierno?: quita la subvención a la gente y subvenciona al mercado internacional, con el hambre de los pobres. Eso se llama transferencia de plusvalor, de la periferia al centro. ¿Cómo se logra eso? Las nuevas ganancias de las petroleras son las que median esa transferencia.

El mito del progreso infinito es el mito del mercado global; el mundo moderno está diseñado para eso, para reducir los sueños de la humanidad a los sueños del mercado. Nivelar los precios quiere decir que nadie, a excepción del mercado, puede establecer el valor de todo: la gasolina vale más que la vida humana (definición moderna de humanidad: tener auto). Por eso el mito congrega a sus devotos (aunque se digan defensores de la Madre tierra) y los lleva a perseguir el mismo desarrollo que nos condena al subdesarrollo. Desarrollarse a la moderna es iniciar un proceso de industrialización salvaje y destructor; la integración vía carreteras fomenta también el parque automotriz y la consecuente demanda de gasolina; ahora bien, si no contamos con ese recurso, una verdadera planificación debiera tener en cuenta eso, antes de promover un futuro suicidio económico. Por eso los paliativos no eran tales; se diseñó la medida sin medir las consecuencias, como suelen hacer los que viven de espejismos. Aunque se digan anticapitalistas, siguen siendo desarrollistas, por eso el acuerdo con los neoliberales; ambos coinciden en aplicar el gasolinazo, sólo discutían la forma.

El mito del progreso infinito se traduce en la economía moderna hasta en sus dos polos opuestos: en el capitalismo se trata del equilibrio del mercado perfecto, en el socialismo la planificación perfecta. El perfil de ambos se prescribe desde aquella previa abstracción que realiza, previamente, la ciencia moderna: el progreso infinito es sólo posible abstrayendo la vida del ser humano y la naturaleza; es decir, sólo vaciándolos de realidad y vida es que puede postularse una ilusión semejante. ¿Cómo puede postularse un progreso infinito sabiendo que los recursos naturales y el trabajo humano no son infinitos? La explotación insensata tiene su justificación en ese mito. Lo cual lleva a la degeneración de la economía moderna: de ciencia que estudia la sostenibilidad de la producción y los recursos, a mero arte del lucro y la codicia (para que no digan que es sólo asunto de indios, hasta al mismo Aristóteles ya le preocupaba que la oikonomie degenere en crematisitike). Desde que la economía confunde sus propósitos, aparecen las distorsiones; se origina la ciencia de los negocios: la economía persigue tasas infinitas de crecimiento, por eso privilegia criterios abstractos como la tasa de ganancias, equilibrios fiscales, estabilidad macroeconómica, etc. La cuestión es: ¿se puede vivir con eso?, es más, si nos proponemos la justicia y la igualdad, esos indicadores, ¿son racionales? Amartya Sen lo pone de este modo: mal se habría desarrollado una economía que aunque poseyera índices positivos de crecimiento no hubiera realizado su ideal de vida buena.

Si el ideal es el vivir bien y la economía que adoptamos no realiza aquello entonces esa economía no sirve para vivir. La réplica diría: no es posible ahora pero mañana sí. Esa réplica confirma el mito; el futuro es siempre aplazado en la infinitud del tiempo abstracto, por el cual todo presente debe ser sacrificado. La modernidad viene prometiendo realizar los más grandes sueños de la humanidad desde hace cinco siglos; en nombre de estas aspiraciones nos conduce al actual callejón sin salida que padece la humanidad: la múltiple crisis civilizatoria que agudiza la muerte del planeta y de toda la vida. Se trata de una racionalidad irracional que sólo sabe destruir para producir; por eso se trata de una racionalidad que es imposible de superar si es que no se ha salido, lógica y existencialmente, de ella.

Por eso no es nomás calumniar al capitalismo (los que cambian de bandera son casi siempre los más gritones). La crítica verdadera no es producto sólo del descontento sino de la esperanza de generar alternativa, y hay ésta porque lo que no hay ahora (la utopía que se persigue) pone en su verdadero lugar a lo que hay (la injusticia, que ya no es eterna sino se hace histórica, o sea, posible de ser superada). Aparece el pensamiento revolucionario, no sólo proponiendo lo que no hay sino manifestando su posibilidad; el conservador defiende sólo lo que hay y por defenderlo se somete a lo dado. Por eso tiene poca capacidad imaginativa.

Lo que no puede atravesar existencialmente es imposible que siquiera lo exponga teóricamente. No ha vivido aquello, por eso lo que dice es pura demagogia que ni él mismo cree. ¿Cómo proponemos una nueva economía? Sin una descolonización previa eso es imposible; descolonización aquí quiere decir desmontaje y desmantelamiento total. Porque la dominación no es sólo discurso sino, más que una lógica, una racionalidad que origina un conocimiento pertinente para su propio desarrollo.

¿Por qué hay gasolinazo?, y lo más grave: ¿por qué se presenta inevitable?, ¿por qué parece no haber alternativas? El circo mediático que provoca la derecha no ayuda a entender el asunto, porque ella es la primera enceguecida por el fetiche que ahora parece hacer nido en el propio Estado plurinacional: el mercado global. La curiosa confluencia de gobierno y oposición (pues ambos coinciden en la medida) muestra ya la ausencia de alternativas que se propina el propio gobierno al someterse a las reglas del mercado global. Lo triste de este sometimiento es que no se produce por ausencia de legitimidad popular, recursos estratégicos, ventajas geopolíticas o activos ideológicos (comparables al 52, lo señalado supera cualitativamente la base material de la revolución de abril).

No sólo las condiciones contextuales sino políticas, históricas y subjetivas son, otra vez, envidiables, pero se las rifa desde la más ingenua tozudez academicista de continuar interpretando un proceso descolonizador desde la misma perspectiva euro-norteamericano-céntrica, es decir, colonial, es decir, moderno-occidental. Se trata de esta aporía: mirarnos, en el proceso de nuestra liberación, siempre con los ojos del dominador (que tenemos adentro, bien instalado). Por eso el Estado plurinacional se diluye, otra vez, en una reposición del Estado moderno-liberal-colonial, con su cara actual: el proyecto autonómico.

Por eso el gobierno sólo puede concebir un Estado plurinacional autonómico y jamás un Estado plurinacional comunitario. La diferencia es cualitativa para aquel que verdaderamente abandona el Estado colonial. Por eso se trata de transitar; no de un tránsito cualquiera sino el tránsito de una forma de vida a otra. La política trata de eso: de proponernos un nuevo modo de vivir en común. Eso es lo que hace a un proyecto revolucionario. La reforma autonómica no hace más que performativizar el Estado liberal; una reforma que en ningún caso es revolucionaria, por eso su modelo es a la española, belga o canadiense; es decir, sigue siendo ajeno y nunca deducido de nuestra propia historia y nuestras propias contradicciones. El que no sabe ser libre opta, hasta en su liberación, por el modelo de su antiguo patrón; por eso no cuestiona ni la irracional distribución territorial colonial. Si quisieran atacar de fondo el carácter feudal del oriente boliviano tendrían que empezar por eso; pero en una visión colonial, la herencia republicana no se objeta sino se la sacraliza.

La falta de alternativas proviene de aquella sumisión; se trata de una apuesta también teórica: el que parte de lo dado deviene en conservador (aunque se haga guerrillero). Y como todo conservador, su apuesta consiste en la estabilidad, en el retorno al orden establecido (como en el futbol boliviano, mete un gol a los 10 minutos y se repliega defensivamente esperando el milagro del minuto final); jamás se propone el salto, por eso no lo piensa. Si piensa sólo lo posible entonces se condena al orden de lo establecido y, en economía, ese orden, es el orden del mercado global capitalista (su única preocupación consiste en: ¿cómo ingresar en él?).

También es conservador porque cree que la derrota del enemigo es militar o política, y no se da cuenta que la dominación no es sólo política o económica sino también cultural y hasta financiera. Su ceguera no proviene de su mala voluntad sino de su ausencia de horizonte; vive cuestionando el capitalismo pero, en el fondo, no sabe hacer otra cosa que reproducirlo; propone un mundo nuevo pero sigue viviendo el viejo; habla de un nuevo Estado pero sus nuevas leyes no cuestionan su fundamento colonial.

El año pasado, de modo aleccionador, Boaventura de Sousa (pensando el golpe suscitado en Ecuador) reflexionaba a nuestro vicepresidente sobre la contradicción inherente en el Estado: el Estado que piensa que lo conservador está fuera de él es, precisamente, el Estado liberal. Es decir, un Estado que piensa de ese modo, no ha salido de la relación sujeto-objeto y devalúa al pueblo a mero objeto de la política que, como patrimonio exclusivo del Estado, reproduce la dominación que pretende superar; no sólo porque actúa desde arriba sino porque al devaluar al pueblo devalúa la misma política.

Entonces no hay cambio; no puede haber obediencia a un objeto. El pueblo se reduce a mero obediente y la política a mera administración, es decir, se tecnifica. Por eso el constante retintineo: “precisamos técnicos”, “es que es cuestión técnica”, etc. Ponerle cortinas a un dormitorio es cuestión técnica, pero construirnos una casa ya no lo es; y si se trata de la casa grande, con mayor razón. La construcción de una nación y, por ende, de su Estado, no puede reducirse a mera técnica. Porque de lo que se trata es de construir el sentido de nación y, en consecuencia, el contenido del fundamento del propio Estado. El que cree que estas cuestiones son inventar el agua tibia es aquel que no es consciente de la colonialidad de los presupuestos de los cuales parte, pues precisamente estos le dicen: si ya todo está dicho. El problema es: ¿quiénes lo han dicho?; europeos y norteamericanos; es decir, todo lo han dicho los que nos dominaron y, ¿qué se deriva de lo que han dicho?: que la única alternativa es la de ellos. La colonización es tal que, ahora que está el primer mundo en crisis multiplicada, ¿cambia en algo la visión del colonizado? No. Ahora él mismo se ofrece como garante de la recuperación del primer mundo, aun a costa de la propia vida de su país.

El gasolinazo tiene ese contexto. El gobierno se mete en un callejón sin salida por un pésimo asesoramiento económico-financiero. Las transnacionales hidrocarburíferas no son un apéndice autónomo del mercado global (por eso las lecturas unilaterales, hoy en día, están conduciendo al fracaso político de procesos de liberación) y la penetración de las lógicas neoliberales no son tan obvias como se cree ingenuamente; porque las petroleras, el capital financiero, los organismos multilaterales, la banca privada internacional –quienes se vinculan en la intimidad de lo profundo de la estructura económica mundial– son determinaciones funcionales del mercado global que, para su recomposición, no sólo precisa de nuevos y mayores recursos para su expansión sino, lo que es más peligroso, precisa destruir toda alternativa que muestre ser posible y sostenible de ser realizada. Si alguna posibilidad se sostiene de modo real, se desmorona el totalitarismo actual del mercado global; por eso la guerra financiera que desata la banca anglosajona. El paulatino copamiento de la visión financierista en el gobierno muestra la pérdida paulatina del horizonte de descolonización en el ámbito de la economía. Basta que un componente financiero ligado a la acumulación global ingrese en el Estado, para que todos los demás anden como Pedro por su casa.

En su informe anual, el vicepresidente señalaba que eran falsas las acusaciones de capitalismo de Estado; según él, capitalismo significa acumulación y no hay sector o clase en el Estado que esté acumulando para sí capital. Como la discusión política ha degenerado tanto (gracias sobre todo a los medios), se trata de una respuesta de manual a una calumnia de mercado; porque ni la denuncia busca la verdad, sólo la venganza, ni la respuesta ofrece comprensión, sólo porfía. En esa discusión, entre gobierno y oposición (del dime con quién te acuestas y te diré a qué hueles), que tanto festejan los medios y a la cual cae como corderito un gobierno que no atina a desembarazarse de esa mediación perversa que provoca la mayor parte de desencuentros hasta nacionales, se pierde el ámbito de discusión propiamente política, la que debería generar un proceso de las características del boliviano: si hay un cambio de época, ¿cómo describimos la nueva época a la cual se abre, no sólo Bolivia, sino el mundo entero?

En ese sentido, el asunto de la acumulación debe analizarse desde otros ángulos. Es cierto que no hay acumulación personal o corporativa directa, pero al establecerse criterios mercadotécnicos para evaluar el crecimiento de la economía, lo que se hace es pretender medir las expectativas reales con indicadores falsos. Todos los indicadores macroeconómicos no son inocentes y todos responden al desarrollo y crecimiento del capital global, estos miden cómo nuestras economías, fieles a un sometimiento estructural, continúan transfiriendo plusvalor al capital central global, ahora financiero.

Lo que no se da cuenta el vicepresidente es que el Estado plurinacional ahora acumula capital no para sí sino para el mercado global, o sea, continúa transfiriendo la sangre de nuestro pueblo objetivada en capital para el apetito del Moloch que hablaba Marx (del ídolo moderno al cual se sacrifican millones de vidas para inflar sus ganancias). La transferencia, hasta de modo inocente, se hace en las tan aclamadas reservas. Se sigue alimentando una moneda (el dólar) que, como el vampiro, vive de chupar sangre ajena para seguir viviendo. Tal vez nunca le dijeron a nuestro presidente que nuestros intereses son menos de los usuales, por los dislates de los neoliberales; pues de ganar mejores intereses en otras instancias financieras, resulta que nuestras reservas apenas reciben un 0.25% anual en la banca anglosajona ligada estrechamente a intereses espurios en el petróleo y la producción de armas. No vaya a ser cierto aquella fábula religiosa: dinero maldito no produce felicidad (agregaríamos: la liberación se corrompe por el uso que se le asigna a lo ganado).

Como se acumula para el mercado global, entonces se trabaja para costear, otra vez, la dominación estructural; si no podemos hacer uso de nuestro dinero y sólo lo tenemos como garantía entonces nos sometemos al crédito internacional (en el caso de la CAF pagamos los créditos a razón de 8% anual). La lógica de la deuda penetra, esta vez, en el nuevo Estado. Nunca se es sujeto de deuda como cree ufanamente el presidente; la deuda, en el mundo moderno, es lo que devalúa la condición de ser sujeto, porque se trata de una lógica que desarrolla la dependencia sistemática de los países pobres, imposibilitando toda pretensión de soberanía, porque con el crédito no sólo entra dinero sino las condiciones para la reproducción de éste en capital global. El primer mundo introduce en los créditos nuevos procesos de acumulación para maximizar los componentes orgánicos del capital financiero global; ante la crisis financiera y la ausencia de liquidez en la banca privada internacional, ésta se recompone mediante la transferencia de plusvalor, ya sea como intereses de deuda y como incremento en las reservas (siempre en dólares).

Nuestra pretendida independencia económica se desdice por la transferencia sistemática que se hace de soberanía; es decir, recuperamos lo nuestro para devolverlo de nuevo a los mismos ladrones. La soberanía no se queda con nosotros sino la transferimos al dólar, que se recupera a costa nuestra. Nuestra servidumbre se hace voluntaria, la condición colonial parece nuestra segunda naturaleza. El imperio ya no necesita invadirnos; solo precisa ingresar, vía crédito internacional, financiando –y muy bien– la reposición del Estado liberal moderno (que se llame o deje de llamarse plurinacional no le preocupa; con tal que restablezca su carácter dependiente, hasta puede honrar al indio por semejante vuelta a la normalidad).

El Estado se recompone literalmente, por eso la disputa de los ministerios acaba con la primacía del sector financiero, los autores del gasolinazo: si la planificación es macroeconómica financiera, no hay economía plural, menos Estado plurinacional; si este sector abre el Estado a las condiciones que pone el crédito internacional, permite el ingreso de toda la lógica neoliberal, por eso no es de extrañar el argumento reiterativo: para justificar el plan económico se escudan en la econometría del Banco Mundial. La ponderación no es gratuita: el gobierno lo hace muy bien, mejor que los neoliberales; pues los indicadores económicos positivos que nos muestran es para señalar lo bien que nuestra economía desarrolla la acumulación del mercado global y lo bien que se recompone nuestra dependencia estructural. Por eso tampoco es de extrañar que hasta el Evo ya se haya creído el cuento de “exportar o morir”.

Uno de los argumentos del gasolinazo es cierto, se trataba de privilegiar un sector, el agroindustrial; pero cuando el vicepresidente anuncia las medidas paliativas, extrañamente algunas compensan exclusivamente a este sector (como es la compra por parte del Estado –a precio internacional– de la producción que monopoliza el capital agroindustrial del oriente); y cuando después del gasolinazo surgen recién los consensos, uno de los interlocutores privilegiados es, de nuevo, el agroindustrial. El interés primordial de este sector es la exportación, su inclinación productiva se debe al mercado mundial, parte de esa lógica y se debe a ella, es decir, actúa según las reglas del mercado. Desgraciadamente esa lógica ya convenció al presidente; ahora, para él, la garantía para abastecer el mercado interno se deduce de lo que sobre de las exportaciones. Esta sumisión a las necesidades del mercado ya lo venía expresando, aunque de modo anecdótico, en su primera gestión: gobernar es hacer buenos negocios. Eso les abrió las puertas del Estado a los que piensan la economía como ciencia de los negocios; curiosamente apadrinados por quienes, en el gobierno, se creen socialistas.

Nada raro. Los marxistas que convirtieron al marxismo en una escolástica y a El Capital en un catecismo, acabaron con la política y, en su defecto, crearon una nueva secta (jacobinos declarados no supieron hacer otra cosa sino una nueva religión) que levantó nuevos ídolos a los cuales inclinarse: las leyes de la historia, la materia eterna, la visión científica de la vida, etc. Sin detenernos en todos estos disparates (que Marx nunca, es justo decirlo, difundió), basta señalar la incoherencia de una medida como el gasolinazo con toda la teoría que desarrolla Marx. Lo que llaman la adecuación de precios (de la gasolina y el diesel) es adecuación a los índices que establece el propio mercado; esto quiere decir, en lenguaje marxista, subordinación a las leyes que actúan a espaldas de los actores; si el mercado decide, entonces los seres humanos ya no son actores (y menos la naturaleza), lo que es peor, el mercado decide la vida y la muerte de los seres humanos. Esto es precisamente la denuncia al sistema de categorías de la economía política burguesa: el capitalista piensa que sin capital no hay nada, ni siquiera vida. Marx responde: el capital no es nada más que el robo que se le hace al trabajo vivo, es decir, el robo que se le hace a la propia vida, por eso dice, de modo categórico, el trabajo es todo. El fetichismo consiste en creer que sin capital (inversión) no hay nada. El trabajo es todo quiere decir: el fundamento del propio capital es el trabajo humano.

Una economía que parte del capital, de la inversión (por eso se somete a las condiciones de las petroleras), a costa de la vida de los seres humanos y a naturaleza, es una economía que privilegia los negocios, el crecimiento macroeconómico, las ganancias, y cuyas consecuencias son, en el mediano y largo plazo, la muerte de todos y de todo. Cuando el gobierno sale en auxilio de las petroleras y se propone cortar la subvención para promover la inversión, lo que hace es subvencionar a las petroleras con el hambre de su propio pueblo; éstas arguyen que la producción de un barril de petróleo les cuesta más de 50 dólares, pero no dicen que este precio supera hasta la media internacional en diez veces (y tampoco, obviamente, señalan que ese precio sobreestima su verdadero costo, pues ese petróleo no es ni siquiera fruto del trabajo de exploración de las petroleras sino del desmantelado YPFB en el periodo neoliberal; aun vendiendo a 27 dólares el barril sacan considerables ganancias, pero si su interés es el mercado global, se entiende que nuestra gente les importa poco y esto parece transferirse al gobierno cuando estipulan la lógica de las ganancias –de las petroleras– como indicador exclusivo de crecimiento en ese rubro).

Ahora bien, si el diagnóstico fuera más sensato, la medida se inclinaría a cobrar a PETROBRAS los líquidos que van contenidos en el gas y que los brasileros reciben gratis (ya hay diversos análisis que señalan que la supuesta recuperación de más de 300 millones de dólares del contrabando que pretendía el gasolinazo, queda corto frente a la recuperación de más de 700 millones de dólares que se obtendría cobrando a los brasileros los líquidos; es decir, hablando de subvenciones, se pretende dejar de subvencionar al mercado interno pero se subvenciona a PETROBRAS lo que después ellos separan en suelo brasilero, acrecentando ganancias extraordinarias).

En definitiva, el asunto no es subvencionar o no sino: bajo qué criterio subvencionamos a tal o cual sector de la economía. Los gringos subvencionan su producción agrícola, y el primer país capitalista, Inglaterra, empezó subvencionando su producción para después abrirle las puertas a la exportación masiva de ella. Si hasta en China los carburantes se hallan subsidiados; esto quiere decir que la protección de la economía nacional pasa por desacoplamientos sistemáticos de las reglas del mercado global; lo contrario, articularse demasiado a estas, es lo más suicida. En eso consiste, entre otras cosas, el éxito de las economías asiáticas; uno no es nunca independiente del todo, es independiente en la medida en que es consciente del grado de dependencia que tiene (la dependencia no es nunca unilateral, por eso las desventajas actuales se pueden hacer ventajas futuras), por ello el manejo de la economía no puede ser técnico sino político, porque se trata de desestructurar sistemática y paulatinamente los componentes orgánicos de la dependencia. La técnica es sólo la deducción hasta mecánica de principios ya establecidos; pero si nuestro objetivo es proponer algo nuevo, ¿cómo podemos subordinarnos a indicadores ya dados y establecidos por la economía capitalista neoliberal? Si todo asunto es sólo técnico, entonces no hay nada nuevo para hacer, sólo repetir lo que ya había. El conservador se esfuerza disciplinadamente en mantener a toda costa lo establecido, es su dogma de fe.

No se transita a una nueva política por entusiasmo o buenas intenciones; no se produce como derivación de un dogma, tampoco se trata de un cambio automático. Se trata, en efecto, de un tránsito. Por eso siempre se insiste: el cambio es un proceso. El proceso nuestro tiene su referencia concreta: es un proceso de descolonización. Se trata de un tránsito que ya no es sólo lógico sino existencial.

El sector intelectual del gobierno se esmeró tanto en vaciar aquella legitimidad lograda el año pasado que, en tiempo record, no sólo socavaron la confianza nacional sino que, de modo hasta dramático, no hallan mejor remate que replicar aquello que tanto critican: el modelo neoliberal. El carácter financierista que iba adquiriendo la política económica no era accidental, sino que respondía a la incapacidad de transitar hacia una nueva economía más allá del capitalismo. Cuando Zavaleta decía que la creencia irrenunciable de la casta señorial consistía en su juramento de superioridad sobre los indios, “aun con marxismo o sin él”, se refería a esta incapacidad; por eso habla de “paradoja señorial”. Esto quiere decir: el retorno al origen de clase; el que es incapaz de transitar hacia lo nuevo se devuelve, inevitablemente, a lo que siempre fue (y se junta con los de su misma condición). Por eso: el poder no cambia a la gente sino muestra lo que verdaderamente es.

En Bolivia, el origen de las clases es la disolución de la comunidad en atomización individual; es decir: para que aparezcan las clases debe desaparecer el proyecto de nación (y las naciones que podrían formular semejante proyecto). Desaparece como proyecto porque desaparece su contenido hasta cultural; lo plural se reduce a la diferencia numérica, lo que queda es el ciudadano, que vale por lo que tiene. El Estado es señorial porque sólo los señores tienen; es colonial porque el señorío es sólo aparente (la paradoja boliviana no sería la de un burro cargado de oro sino la de un burro que se cree señor).

¿Por qué la recaída? Porque al no haber transito existencial no hay posibilidad de advertir alternativas. Sólo aparecen las alternativas cuando se ha salido, de modo efectivo, de lo aparentemente inevitable. De lo contrario nos condenamos a, lo que llama Hinkelammert, las fuerzas compulsivas de los hechos. Si la política es el arte de lo posible, en la visión del conservador, el arte se vuelve pura técnica, es decir, derivación de lo establecido. Es conservador porque se somete, según Marx, a leyes que actúan a espaldas de los actores. Entonces desaparece la política y se convierte en pura administración de la economía convertida en ciencia de los negocios. Lo posible ya no es posibilidad sino sólo lo admisible por lo establecido.

Lo establecido es el viejo orden financiero unipolar, que trata de sobrevivir a su crisis produciendo nuevas sangrías en los países pobres. Por eso se dice, y con razón: una verdadera liberación nacional pasa por una liberación financiera. Optar por el gasolinazo no era más que seguir leyendo el siglo XXI desde el siglo XX. Los colonizados son los que viven en el pasado; incapaces de transitar hacia lo nuevo, sólo saben aferrase a lo viejo.

Si la constitución de un nuevo Estado parte de las necesidades del viejo Estado, entonces no hay constitución sino reposición; ello teóricamente apuntaba a un nuevo termidor, esa era la conclusión de un jacobinismo criollo. Lo débil o lo fuerte son cuitas del Estado colonial, no tienen por qué serlo de un nuevo Estado plurinacional. Pretender un Estado fuerte es, básicamente, diluir la hegemonía en dominación pura. Nuestro vicepresidente, fiel a su weberianismo más ortodoxo, no concibe otra forma de ejercer el poder sino constituir al pueblo en obediente. Pero, de ese modo, la política se devalúa; si sólo hay obedientes no hay actores y si no hay actores no hay legitimidad alguna. Sólo después de lanzada la medida se acordaron que había que consultar al pueblo.

Proponer una nueva política pasa por desmontar la concepción del poder que tiene la política moderna que, en Weber, tiene su postrera expresión: la dominación legítima ante obedientes. Pero no puede haber dominación legítima, es una auto-contradicción performativa. Tal obediencia no produce legitimación; si la dominación produce obedientes no es nunca obediencia libre. Si hay sólo obediencia (pasiva y sometida) no hay libertad. Si no hay libertad hay dominación. Por eso: toda dominación es ilegítima.

Cuando hay dominación hay, lo que suele llamar nuestro vicepresidente: expropiación de la decisión. Pero si ésta es expropiada entonces no hay “mandar obedeciendo”, hay “mandar mandando”. Cuando el pueblo ya no es sujeto de decisión, el pueblo es devaluado como objeto. Cuando la política se expresa en la relación sujeto-objeto, el sujeto, o sea, el político, debe previamente vaciarse de toda relación con lo ahora constituido como objeto, o sea, el pueblo. Por eso, al expropiarle su capacidad de decisión, le expropia su capacidad de ser sujeto. Por eso el político ya no escucha y se vuelve autorreferencial; tampoco se hace sujeto. El político de la dominación siente una profunda desconfianza hacia su pueblo; por eso, una vez en el poder, ya no le consulta. Dice que quieren copar el Estado pero, para evitar eso, no genera procesos de democratización al interior de las organizaciones, sino que pacta con sus dirigencias (para imponer medidas); es decir, fomenta, él mismo, la corrupción que critica.

Vociferar contra el capitalismo es fácil. Lo que ya no es fácil es salir de su lógica; pero sólo comprendiendo y atravesando su lógica es que podemos salir de él. Pero salir lógicamente quiere también decir: salir existencialmente. Por eso la pura retórica no sirve; de eso está lleno el marxismo del siglo XX (los izquierdistas criticaban al capitalismo, pero no sabían hacer otra cosa sino replicarlo). Para superar la lógica del capital hay que atravesarlo, lógica y existencialmente, y la ortodoxia marxista, en ello, fue desastrosa; diluyendo la obra de Marx en una escolástica no hicieron más que crearse una nueva religión que escupía a todos los dioses.

El neoliberalismo y el posmodernismo justificaron aquello: vivir sin dioses es no creer en nada, menos en un mundo más justo, por eso, lo único que resta, es administrar, del mejor modo, lo que hay: dorar la dominación y edulcorar la injusticia. Por eso no dudaron en cambiar de bando y, aunque les cueste creer, lo que hicieron fue otorgarle la legitimación que siempre precisó la burguesía, en todos lados: brindarles las banderas de los oprimidos, en bandeja de plata. Por eso no es de extrañar que los asesores gubernamentales sean marxistas trasnochados que, al modo de los vampiros, sólo saben vivir en la noche de sus nostalgias, pues en el día, en el jach’a uru, el gran día que ha llegado, no saben ver nada sus ojos ciegos.

¿Qué significa mandar obedeciendo? Su significación es el contenido que emerge del tránsito hacia un nuevo modo de concebir la política y, en consecuencia, de producir y crear una nueva praxis política. Significa constituir al pueblo en sujeto. Pero esta constitución no se la realiza desde el Estado sino que el Estado se transforma en la mediación institucional para la constitución del propio pueblo en sujeto.

Es algo que el propio pueblo debe de también saber atravesar; porque el pueblo también se puede dejar arrastrar por la inercia de las leyes que actúan a espaldas de los actores; es cuando cree que la delegación de poder que ha producido acaba con su propio poder, cuando espera que el futuro llegue sin proponerse producirlo. No es sujeto porque no sabe ser sujeto y, en consecuencia, no actúa como sujeto. Por eso, si en el proceso aparece la recaída, se trata de una recaída también en el propio pueblo, en el proceso mismo de su constitución; en el creer que lo logrado lo es todo y no una parte de su propia acumulación como historia contenida, comprendida y realizada, esto es, que la autoconciencia lograda sea productora de historia propia.

“Ahora es nuestro tiempo” quiere decir: subordinar el tiempo de las cosas y las mercancías al tiempo verdaderamente humano. Vivir la política y la economía de modo humano. No hay humanidad sin naturaleza, por tanto, recuperar nuestro ritmo es recuperar el equilibrio. Si no hay diálogo en nuestras vidas es porque no hay equilibrio; eso es lo que hay que producir. Obedecer ya no es bajar la cabeza sino significa sintonizarse con el ritmo de la vida que fluye humanamente en forma de dignidad. Ser sujeto es ser digno. Desde la dignidad uno concibe el mando como merecimiento y el obedecer como virtud. Por eso el verdadero líder es aquel que se resiste a serlo: si alguien es más humilde que yo entonces es superior a mí. El verdadero obedecer es el saber escuchar; si el pueblo es objeto no tiene sentido escucharle, pero si es sujeto, la primera condición de este reconocimiento es el saber escuchar su palabra interpeladora.

Mandar obedeciendo es sólo posible en una nueva forma de vida; una nueva forma que no se halla más allá de esta vida sino en ésta, pero de modo ausente. Pero su ausencia no la revela su no existencia sino la imposibilidad que tenemos de verla, aunque se halle ante nuestras narices. La verdadera vida no está en otra parte y el mandar obedeciendo no es otro poder sino el modo más realista de desplegar el poder. Poder no como propiedad sino como voluntad de transformación, el origen de toda política. Cuando la crítica superficial dice: quien pierde con el gasolinazo es el realismo político, no se pregunta lo que debería preguntar: ¿es realista el realismo político? (porque los supuestos realistas resultaron ser los más ilusos, pues ni siquiera supieron medir los tiempos y aplicaron un gasolinazo a un pueblo festivo en plena fiesta, algo imperdonable). No hay crítica sin autocrítica. Por eso el pueblo también debe de ponerse en el lugar de la crítica.

Pues todos aspiramos a una forma de vida que consiste en la acumulación sin fin de satisfactores de deseos infinitos; un deseo de riqueza que choca, inevitablemente, con los límites reales de la propia naturaleza. Todas nuestras demandas se reducen a mejoras salariales que compensen nuestra adicción al consumismo (si la producción se orienta por esta clase de consumo entonces cavamos nuestra propia tumba, generamos la lógica que nos destruye, pues nuestro poder se diluye exclusivamente en poder comprar mercancías que chorrean sangre humana y sangre de la naturaleza, propiciamos la explotación; por eso aspiramos a la riqueza y esta aspiración, cuando se hace motor del desarrollo, genera inevitablemente la miseria necesaria para satisfacer la insatisfacción absoluta: la codicia). La sociedad moderna se organiza según este patrón, es un conglomerado de interese individualistas dispuestos bajo el único interés de generar riqueza, por eso es un orden del desorden, cuyo único equilibrio consiste en el desequilibrio constante que produce la competencia generalizada: el hombre lobo del hombre (lo que pone la modernidad como lo anterior a la sociedad –moderna– resulta ser el modelo de vida de esa misma sociedad).

Por eso la alternativa real es el descreer de esa forma de vida, atravesar la forma de vida moderna hacia un nuevo modo de vivir. El modo de vida fundamentado en la riqueza nunca ha solucionado los problemas que la producción de esa misma riqueza ha generado. Cinco siglos de modernidad, tres siglos de capitalismo, casi medio siglo de neoliberalismo, no han sido nunca la solución de los problemas que ellos mismos crearon. Por eso la solución nuestra no es copiar el mismo desarrollo que nos condenó al subdesarrollo. La solución consiste en proponernos una nueva forma de vida más humana y más digna, cuya constante nunca más sea que la vida de unos cuantos signifique la muerte de muchos. Quienes transitan a esa nueva forma de vida tienen la autoridad que brinda el testimonio, porque esa autoridad emana de una purificación existencial, la purificación de toda pretensión de dominación. Por eso la obediencia recupera su carácter liberador. En la dominación la obediencia es pura sumisión; en la liberación no es tampoco insubordinación sino: el respeto sagrado a la dignidad absoluta del otro que no soy yo. Porque la obediencia es la consecuencia del escuchar verdadero. El verdadero político de la liberación es el servidor; el que se hace libre liberando, es decir, sirviendo, y sólo es capaz de servir el que sabe primeramente escuchar.

 

La Paz, 26 de enero de 2011
Rafael Bautista S.
Autor de “¿QUÉ SIGNIFICA EL ESTADO PLURINACIONAL?” y “HACIA UNA CONSTITUCIÓN DEL SENTIDO SIGNIFICATIVO DEL VIVIR BIEN”
rincón ediciones
rafaelcorso@yahoo.com

 

 

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Ministra de Lucha contra la Corrupción destaca que en Bolivia no habrá más impunidad

Posted in CORRUPCION par colectivoboliviano sur 12 janvier, 2011

10 DE ENERO DE 2011

Asunción, PARAGUAY 6 ene (ABI).- Ningún ciudadano que cometa delitos de corrupción en Bolivia, así sea una autoridad se podrá librar de procesos en su contra, manifestó la ministra de Transparencia Institucional y Lucha contra la Corrupción, Nardi Suxo.

« Antes, por el solo hecho de ser autoridad, todo quedaba impune. Era la costumbre. Prefecto, ministros u otros, ellos podían hacer lo que querían con los recursos del Estado. Había impunidad. Eso no va a ocurrir más en Bolivia », dijo en una entrevista al diario Ultima Hora de Paraguay.

La siguiente es la entrevista:

ULTIMA HORA (UH).- ¿Usted habló con los miembros de la Comisión Nacional de Refugiados? ¿Qué resultado lleva?

NARDI SUXO (NS). -Lo único que hemos hecho es entregar a las autoridades de esta Comisión los documentos que han sido emitidos por la Fiscalía General del Estado de Bolivia.

(UH),- ¿Es cierto que hay procesos judiciales contra Cossío?

(NS).- El informe del fiscal general indica que hay 14 denuncias procesadas en su contra.

(UH).- ¿En Bolivia hay una ley que permite al Gobierno destituir a un gobernador con la sola denuncia o acusación fiscal?

(NS).- Mire. No es una destitución. Tengo que aclarar. Se trata de una suspensión temporal de la autoridad para que asuma su defensa en total libertad y que la investigación se haga también de esa manera.

(UH).- ¿Existe la Ley?

(NS).- Es una disposición legal que tuvo su origen en la Ley de Municipalidades. Ha sido precisamente una ley promulgada en la época del gobierno de Mario Cossío (en Tarija). La disposición legal ha sido trasladada a la Ley de Autonomía.

(UH).- ¿Qué es lo que dice la Ley de Autonomía?

(NS).- Señala claramente que cuando se tenga una acusación formal, cuando se concluya la investigación fiscal, y se determine que hay materia justiciable para llevar adelante un juicio, entonces sí, se puede proceder a la suspensión.

(UH).- ¿Cómo procede la suspensión?

(NS).- Procede previa votación de los miembros de la asamblea departamental. Todo eso tiene que ver en Tarija. No tiene nada que ver con el Gobierno central.

(UH).- Cossío dice que esa Ley es una herramienta para la persecución política.

(NS).- Lo que dice Cossío cae por su propio peso. Hay autoridades departamentales del propio partido de gobierno de Tarija (opositor al presidente Morales) que hacen las denuncias. Hay un tema que a mí me sorprende.

(UH).- ¿Cuál?

(NS).- En ningún caso he visto -trabajé en instancias de derechos humanos- que una solicitud de refugio se mediatice tanto.

(UH).- ¿El tema se politizó?

(NS).- Sí. Cuando una persona solicita un refugio, se debe proteger inclusive su nombre; pero el hecho de que se haya mediatizado tanto, es una muestra clara de que se intenta politizar un hecho jurídico.

(UH).- ¿La figura del refugio es para la persona perseguida políticamente?

(NS).- Sí, claro; pero eso no es el caso de Cossío, que tiene que responder judicialmente no por un caso, sino por 14 casos.

(UH).- Políticos opositores, que visitaron nuestra redacción, afirman que en Bolivia ya hay dictadura…

(NS).- (Risas). Seguramente les quedan las nostalgias de lo que ellos han implementado a través de sus partidos. Ellos vienen del MNR, del ADN y MIR, que se han unido para someternos a una dictadura en la época del general Hugo Banzer. En Bolivia hay democracia, como en toda Latinoamérica. Una democracia participativa.

(UH).- ¿Es cierto que hay gobernadores que, como Cossío, podían ser suspendidos?

(NS).- Tenemos denuncias contra varias autoridades.

(UH).- ¿Son opositores?

(NS).- No necesariamente. Tenemos a tres ministros, de nuestro gobierno, denunciados por corrupción, y están siendo procesados.

(UH).- ¿Quiénes son los tres?

(NS).- La ex ministra de Salud, la ex ministra de Defensa Legal del Estado y el ex ministro de Desarrollo Rural.

(UH).- ¿Un gobernador está en la cárcel ahora?

(NS).- -Sí. Es del departamento de Pando. Está preso por asesinato, por delito de lesa humanidad; y también tiene denuncias sobre corrupción.

(UH).- ¿Qué hay de la denuncia sobre la piscina olímpica departamental contra Cossío?

(NS).- Las obras empezaron en el 2006, cuando el señor Cossío era prefecto. Se firmó un contrato por más de 5 millones de dólares para la piscina. No se cumplió con la Ley y eso llevó a un incremento de 1 millón de dólares más. La obra debería ser entregada hace más de dos años y, en este momento, está paralizada y se ha desembolsado el 80 por ciento del monto. Es un daño económico bastante fuerte.

(UH).- ¿Él pagó por eso?

(NS).- Sí. Este es uno de los hechos por los cuales el señor Cossío tiene una acusación.

(UH).- ¿Cuál es el perjuicio total al Estado boliviano?

(NS).- Hay un daño económico al Estado de 49.836.255 dólares americanos. Además, quiero mostrarles algo. Existe un mandamiento de aprehensión contra Cossío, firmado por las autoridades del Ministerio Público (muestra el documento), que señala claramente que él tiene que rendir cuentas al Estado boliviano. El 29 de diciembre de 2010, la Fiscalía ha hecho un listado de los casos que afectan a Cossío. Uno de los denunciantes es Fernando Barrientos por el caso conocido como IMBOLSUR (construcción de caminos). Este fue funcionario de Cossío y diputado por su partido, e hizo dos denuncias en su contra. También otro diputado del mismo partido de Cossío, el señor William Ramón Cardozo, hizo dos denuncias. Entonces, hay que dejar a la Comisión Nacional de Refugio (CONARE) que tome su decisión.

Suxo manifestó que los imputados podían hacer lo que querían con los recursos del Estado, una vez que había impunidad, lo que no va ocurrir más en Bolivia.

Negó que haya presionado -tal como expresó la senadora liberal Zulma Gómez- para que la CONARE rechace el refugio solicitado por Mario Cossío.

« Nosotros respetaremos lo que una diputada, una senadora u otro miembro de la comisión decida. Respetaremos la decisión de la CONARE. Solo vine a mostrar los documentos de la Fiscalía boliviana contra el señor Cossío », afirmó.

Explicó que cuando habló con la senadora Gómez, ya la encontró con una posición tomada contra el refugio. « Ella manifestó que ya tenía su posición. Es más, hizo referencias a que esta posición la mantenía y marcaba su línea política », agregó.

Fuente: Blog de Omar Quiroga http://omarquiroga.blogspot.com/

 

Reglamento de Ley contra el Racismo y Toda Forma de Discriminación

Posted in Política par colectivoboliviano sur 5 janvier, 2011

DECRETO SUPREMO Nº 762

EVO MORALES AYMAPRESIDENTE CONSTITUCIONAL DEL ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA

C O N S I D E R A N D O:

Que el Parágrafo II del Artículo 14 de la Constitución Política del Estado, establece que el Estado prohíbe y sanciona toda forma de discriminación fundada en razón de sexo, color, edad, orientación sexual, identidad de género, origen, cultura, nacionalidad, ciudadanía, idioma, credo religioso, ideología, filiación política o filosófica, estado civil, condición económica o social, tipo de ocupación, grado de instrucción, discapacidad, embarazo, u otras que tengan por objetivo o resultado anular o menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio, en condiciones de igualdad, de los derechos de toda persona.

Que el Parágrafo III del Artículo 14 del Texto Constitucional, dispone que el Estado garantiza a todas las personas y colectividades, sin discriminación alguna, el libre y eficaz ejercicio de los derechos establecidos en esta Constitución, las leyes y los tratados internacionales de derechos humanos.

Que el Artículo 2 de la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial, señala que los Estados Partes condenan la discriminación racial y se comprometen a seguir, por todos los medios apropiados y sin dilaciones, una política encaminada a eliminar la discriminación racial en todas sus formas y a promover el entendimiento entre todas las razas.

Que la Disposición Final Única de la Ley Nº 045, de 8 de octubre de 2010, Contra el Racismo y Toda Forma de Discriminación, establece que el Órgano Ejecutivo se encargará de su reglamentación, en lo que corresponda, en un plazo de noventa (90) días a partir de su promulgación, en base a un amplio proceso de concertación y participación social.

Que el Órgano Ejecutivo ha dado cumplimiento al proceso de concertación, llevando a cabo jornadas departamentales para la reglamentación de la Ley Nº 045, habiendo contado con la participación de organizaciones sociales, organizaciones de la sociedad civil, medios de comunicación, entidades académicas, colegios profesionales, entidades públicas y otros, en las cuales se recolectaron aportes y propuestas que son las bases y fundamentos que sustentan el presente Decreto Supremo.

EN CONSEJO DE MINISTROS,

D E C R E T A:

REGLAMENTO A LA LEY CONTRA EL RACISMO Y TODA FORMA DE DISCRIMINACIÓN

TÍTULO I

DISPOSICIONES GENERALES

ARTÍCULO 1.- (OBJETO). El presente Decreto Supremo tiene por objeto reglamentar la Ley N° 045, de 8 de octubre de 2010, Contra el Racismo y Toda Forma de Discriminación.

ARTÍCULO 2.- (PRINCIPIOS). El presente Reglamento se rige en el marco de los principios generales establecidos en la Ley N° 045; Ley N° 2027, de 27 de octubre de 1999, Estatuto del Funcionario Público; Ley N° 1178, de 20 de julio de 1990, de Administración y Control Gubernamentales; Ley N° 2341, de 23 de abril de 2002, de Procedimiento Administrativo; Ley N° 1632, de 5 de julio de 1995, de Telecomunicaciones, y demás disposiciones que correspondan.

TÍTULO II

DE LAS MEDIDAS DE PREVENCIÓN Y EDUCACIÓN

CAPÍTULO I

DISPOSICIONES GENERALES

ARTÍCULO 3.- (IMPLEMENTACIÓN DE POLÍTICAS). Los Gobiernos Autónomos Departamentales, Municipales, Regionales e Indígena Originario Campesinos – IOC’s, entidades públicas y privadas, y de representación civil, implementarán políticas para la prevención contra el racismo y toda forma de discriminación en el ámbito de sus competencias.

ARTÍCULO 4.- (POLÍTICAS DE PREVENCIÓN E INFORMACIÓN). Las políticas de prevención e información de las entidades públicas y privadas deberán considerar:

Los riesgos e implicaciones de los hechos de racismo y toda forma de discriminación. Las medidas necesarias para prevenir la comisión de los delitos de racismo y toda forma de discriminación. La protección efectiva de la dignidad del ser humano. Las acciones utilizadas por los responsables para la prevención del racismo y toda forma de discriminación. Los daños físicos y psicológicos que puedan generar los hechos de racismo y discriminación. Información sobre las instancias competentes para la atención de casos de racismo y discriminación.CAPÍTULO II

EDUCACIÓN

ARTÍCULO 5.- (AUTORIDAD COMPETENTE). El Ministerio de Educación es la instancia competente para implementar las medidas de prevención en el Sistema Educativo Plurinacional en coordinación con las Direcciones Departamentales de Educación.

ARTÍCULO 6.- (MEDIDAS DE PREVENCIÓN EN EL ÁMBITO DE EDUCACIÓN). Sin perjuicio de otras medidas de prevención, de acuerdo a lo establecido por Ley en el ámbito educativo, el Ministerio de Educación se encargará de:

Implementar en la currícula educativa, en los diferentes niveles de la educación regular, alternativa, especial y superior contenidos relativos a la igualdad y no discriminación referidos a: 1.1 Principios y valores establecidos en la Constitución Política del Estado. 1.2 Ejercicio de los derechos culturales. 1.3 Ejercicio de los derechos humanos. 1.4 Deberes ciudadanos. Instruir a las instituciones educativas públicas, privadas y de convenio, en los niveles de educación regular, alternativa, especial y superior, la obligación de realizar al menos dos (2) actividades anuales dirigidas a la comprensión de la Ley N° 045, con la participación de los actores educativos, promoviendo una cultura de respeto a la dignidad de todo ser humano. Instruir a las Instituciones Educativas públicas, privadas y de convenio, en los niveles de educación regular, alternativa, especial y superior, la implementación de políticas: 3.1 De estímulo que fomenten conductas de respeto a la dignidad humana. 3.2 De asistencia especializada e integral en casos de racismo y discriminación cuando afecte al derecho a la integridad física, psicológica y/o sexual, debiendo desarrollar estrategias de detección temprana, atención, derivación y seguimiento. 3.3 Adecuar su normativa interna a la Ley N° 045 y al presente Decreto Supremo. Fomentar relaciones interinstitucionales entre centros culturales y educativos para promover modalidades combinadas de educación regular, alternativa, especial y superior, que contribuyan a una formación integral y de desarrollo cultural de los estudiantes y ciudadanos en general. Promover que en el proceso educativo se difundan las diversas culturas y cosmovisiones, con una visión crítica, tanto en los programas de enseñanza, como en los textos escolares y en el desarrollo de la actividad docente. Producir materiales educativos en todos los idiomas oficiales establecidos en la Constitución Política del Estado. Estimular la formación especializada en igualdad y no discriminación a docentes de los niveles de educación regular, alternativa, especial y superior.ARTÍCULO 7.- (INSTANCIAS DE SEGUIMIENTO Y MONITOREO). El Observatorio Plurinacional de la Calidad de la Educación, deberá realizar el monitoreo, seguimiento y evaluación del Sistema Educativo Plurinacional en lo referente a la lucha contra el racismo y toda forma de discriminación.

CAPÍTULO III

ADMINISTRACIÓN PÚBLICA

ARTÍCULO 8.- (AUTORIDAD COMPETENTE). Las Máximas Autoridades Ejecutivas de las entidades públicas, son las encargadas de implementar las medidas de prevención en la Administración Pública.

ARTÍCULO 9.- (OBLIGACIONES DE LOS SERVIDORES PÚBLICOS). Son obligaciones de los servidores públicos:

Ejercer el Servicio Público aplicando el principio de igualdad y no discriminación en todos sus actos. Cursar los módulos de actualización en valores, ética funcionaria, derechos humanos e igualdad y no discriminación desarrollados por la Escuela de Gestión Pública Plurinacional, independientemente de la modalidad de incorporación, nombramiento, contratación o designación.ARTÍCULO 10.- (OBLIGACIONES DE LAS ENTIDADES PÚBLICAS). I. Son obligaciones de las entidades públicas:

Capacitar a las autoridades sumariantes de las entidades públicas, para procesar las denuncias por faltas fundadas en motivos racistas y/o discriminatorios. Organizar y realizar talleres, seminarios de sensibilización, concientización y capacitación permanente.II. Obligaciones de las entidades públicas de formación y capacitación:

La Escuela de Gestión Pública Plurinacional diseñará, implementará y evaluará un plan de capacitación y estrategias de sensibilización dirigidas a servidores y servidoras públicas para erradicar actos y prácticas racistas y discriminatorias en la Administración Pública en base a un diagnóstico del sector. La Escuela de Jueces, de Fiscales, de Abogados del Estado, Academia Diplomática y otras instancias de formación de servidores públicos, incluirán en sus planes de estudio, el desarrollo de competencias para la protección especial a grupos en situación de vulnerabilidad y la prevención de actos de racismo y discriminación en el ejercicio del servicio público.III. El Viceministerio de Descolonización dependiente del Ministerio de Culturas, llevará el registro y seguimiento de las denuncias efectuadas y sanciones impuestas conforme establece la Ley.

IV. Los Gobiernos Autónomos Municipales, en el ámbito de sus competencias, al momento de autorizar espectáculos públicos, podrán exigir que los organizadores informen y adviertan a los espectadores sobre los contenidos de dichos espectáculos.

ARTÍCULO 11.- (OBLIGACIONES DE LAS FUERZAS ARMADAS Y POLICÍA BOLIVIANA). Son obligaciones de las Fuerzas Armadas y Policía Boliviana:

Adoptar políticas institucionales para eliminar, prevenir y sancionar actos y prácticas racistas y discriminatorias. Adecuar su normativa interna a la Ley N° 045 y al presente Decreto Supremo. Implementar mecanismos no discriminatorios para los ascensos y destinos en función de la jerarquía, antigüedad y méritos profesionales. Fortalecer los mecanismos de no discriminación en los procesos de admisión y reclutamiento de las y los postulantes a institutos. Fortalecer el sistema educativo y de instrucción de docentes, instructores, conscriptos, cadetes, alumnos y personal administrativo transversalizando principios de igualdad, respeto, sin racismo y toda forma de discriminación.CAPÍTULO IV

COMUNICACIÓN, INFORMACIÓN Y DIFUSIÓN

ARTÍCULO 12.- (AUTORIDAD COMPETENTE). El Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Vivienda es la instancia competente para implementar políticas de prevención en los ámbitos de comunicación, información y difusión en coordinación con la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Transporte y Telecomunicaciones – ATT, en el marco de sus competencias.

ARTÍCULO 13.- (OBLIGACIONES DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN). Son obligaciones de los medios de comunicación:

Adoptar o readecuar sus Reglamentos Internos, incorporando principios orientados a impulsar el reconocimiento, el respeto de las diferencias y la promoción de principios, valores y normas para erradicar conductas racistas y toda forma de discriminación, conforme a la Ley Nº 045. Promover las acciones de prevención y educación destinadas a precautelar el respeto a la dignidad e igualdad de todas las personas, mediante la elaboración de productos comunicacionales propios, en idiomas oficiales y alternativos de acuerdo a la región y audiencia, que serán difundidos bajo los siguientes parámetros:En canales de televisión: al menos veinte (20) minutos al mes, en horarios preferenciales.

En radioemisoras: al menos cuarenta (40) minutos al mes, en horarios preferenciales.

En diarios y semanarios: al menos una (1) página al mes, y en revistas: media página al mes; en espacios preferenciales para ambos casos.

En periódicos digitales en internet, un (1) espacio al mes.

Enviar semestralmente un informe de dichos productos comunicacionales difundidos al Comité Nacional contra el Racismo y Toda Forma de Discriminación; el que a su vez verificará el contenido de los mismos. En caso de incumplimiento de lo establecido en el numeral 3 precedente se aplicarán las sanciones previstas en el Artículo 17 del presente Decreto Supremo.CAPÍTULO V

ÁMBITO ECONÓMICO

ARTÍCULO 14.- (OBLIGACIONES). I. El Estado promoverá la inclusión social a través de la ejecución de inversiones públicas, para lo cual las Máximas Autoridades Ejecutivas, deberán incluir en la programación operativa anual acciones contra el racismo y toda forma de discriminación, tomando en cuenta a los sectores en situación de vulnerabilidad y darán cumplimiento a acciones adoptadas en el Plan Nacional de Acción contra el Racismo y Toda Forma de Discriminación, otras políticas públicas y recomendaciones de organismos internacionales de derechos humanos.

II. Las entidades privadas podrán prever recursos económicos para la implementación de acciones contra el racismo y toda forma de discriminación.

TÍTULO III

FALTAS Y SANCIONES QUE CONSTITUYEN RACISMO Y DISCRIMINACIÓN

CAPÍTULO I

EN EL EJERCICIO DE LA FUNCIÓN PÚBLICA

ARTÍCULO 15.- (FALTAS EN EL EJERCICIO DE LA FUNCIÓN PÚBLICA). I. Se consideran faltas en el ejercicio de la función pública, las siguientes:

Agresiones verbales, que consiste en toda expresión o ataque verbal, que de forma directa realiza una persona hacia otra por motivos racistas o discriminatorios con la intención de ofender su dignidad como ser humano. Denegación de acceso al servicio, entendido como la restricción o negación injustificada o ilegal de un servicio por motivos racistas o discriminatorios. Maltrato físico, psicológico y sexual, que consiste en todo acto o comportamiento que tenga motivos manifiestamente racistas o discriminatorios, que cause daño psicológico y/o físico, que no constituya delito.II. Los motivos racistas son aquellos que se fundan en razón a la raza, origen nacional o étnico, color, ascendencia, pertenencia a naciones y pueblos indígena originario campesinos o el pueblo afroboliviano o uso de su vestimenta o idioma propio.

III. Los motivos discriminatorios son aquellos que se fundan, de manera ilegal, en razón al sexo, edad, género, orientación sexual e identidad de género, identidad cultural, filiación familiar, nacionalidad, ciudadanía, idioma, credo religioso, ideología, opinión política o filosófica, estado civil, condición económica o social, enfermedad, tipo de ocupación, grado de instrucción, capacidades diferentes o discapacidad física, intelectual o sensorial, estado de embarazo, procedencia regional, apariencia física y vestimenta.

IV. Las faltas disciplinarias se clasifican en leves, graves y gravísimas:

Son faltas leves, las previstas en los numerales 1 y 2 del Parágrafo I del presente Artículo. Son faltas graves, el incurrir en la comisión de una falta leve, habiendo sido anteriormente sancionado por otra leve. Son faltas gravísimas, la prevista en el numeral 3 del Parágrafo I del presente Artículo o la comisión de una falta leve, habiendo sido sancionado anteriormente por otra grave.CAPÍTULO II

FALTAS Y SANCIONES EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

ARTÍCULO 16.- (DE LAS FALTAS). Se consideran faltas de los medios de comunicación cualquiera sea su naturaleza la autorización de la difusión y publicación de ideas racistas y discriminatorias, que se traducen en las siguientes:

Expresiones deliberadas y sistemáticas, consistentes en manifestaciones verbales o escritas, con el propósito de dañar la dignidad de determinada persona o grupo por motivos racistas o discriminatorios. Difusión sistemática de mensajes con contenidos racistas o discriminatorios, en propagandas, espacios pagados, avisos solicitados y publicidad, que inciten al odio, desprecio, violencia o persecución de una determinada persona o grupos de personas. Defensa o elogio de los actos de racismo o discriminación con el fin de justificar el odio, la violencia o la persecución de determinada persona o grupo.ARTÍCULO 17.- (SANCIONES). Las sanciones previstas para los medios de comunicación son las siguientes:

Sanciones de primer grado.- Serán sancionados con diez (10) a ciento cincuenta (150) días multa, los medios de comunicación que hayan incurrido en las conductas de los numerales 1, 2 o 3 del Artículo 16 del presente Decreto Supremo, por primera vez. Sanciones de segundo grado.- Serán sancionados con ciento cincuenta y uno (151) a trescientos (300) días multa, los medios de comunicación que hayan incurrido en las conductas de los numerales 1, 2 o 3 del Artículo 16 del presente Decreto Supremo, por segunda vez. Sanciones de tercer grado.- Serán sancionados con inhabilitación temporal de funcionamiento de ciento cincuenta (150) a trescientos sesenta (360) días calendario, los medios de comunicación que hayan incurrido en las conductas de los numerales 1, 2 o 3 del Artículo 16 del presente Decreto Supremo, por tercera vez. En las posteriores reincidencias se aplicará directamente la máxima sanción establecida en el presente numeral.ARTÍCULO 18.- (DAÑOS, PERJUICIOS Y CUMPLIMIENTO DE OBLIGACIONES). I. Independientemente de la sanción administrativa impuesta, el medio de comunicación cubrirá el resarcimiento de los daños y perjuicios que pudiera haber ocasionado, que serán determinados judicialmente.

II. Se salva el derecho de repetición del medio de comunicación.

III. La aplicación de sanciones no exime a los medios de comunicación de la responsabilidad de cumplir con sus obligaciones laborales.

ARTÍCULO 19.- (INICIO DIRECTO DEL PROCEDIMIENTO SANCIONATORIO). La ATT iniciará directamente el procedimiento sancionatorio, sin necesidad de intimación previa, cuando los medios de comunicación incurran en las faltas descritas en el Artículo 16 del presente Decreto Supremo.

CAPÍTULO III

DISPOSICIONES DE APLICACIÓN COMÚN

SECCIÓN I

EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD

ARTÍCULO 20.- (ACTOS QUE NO CONSTITUYEN RACISMO NI DISCRIMINACIÓN). Los actos que no constituyen racismo ni discriminación son los siguientes:

Las medidas especiales, sean políticas, normas, planes u otras acciones afirmativas, en cualquier ámbito, encaminadas a lograr la igualdad para las personas en situación de vulnerabilidad. En el ámbito educativo y laboral, los requisitos académicos previamente establecidos con carácter general y público. Trato diferenciado y/o preferente para niños, niñas, personas adulto mayores, mujeres embarazadas, personas con capacidades diferentes y/o discapacidad física, intelectual o sensorial u otras que por su condición de salud así lo requieran. El manifestar defectos de normas o actos legislativos, administrativos o judiciales, independientemente de la autoridad o servidor público que las propusiese o adoptase, con el objeto de hacer conocer sus errores o la necesidad de su reforma, siempre que no contengan ofensas de contenido racista o discriminatorio. La exigencia de requisitos relativos a la integridad física y la salud corporal en las escuelas de formación de ciertas profesiones, artes, deportes u oficios que por su naturaleza los demanden. Denegar el acceso al servicio en establecimientos y lugares públicos cuando la persona:6.1 Se encuentre en estado de ebriedad o bajo efecto de sustancias controladas

6.2 Se encuentre portando armas u objetos que puedan poner en peligro la integridad física de las personas.

6.3 Ocasione o haya ocasionado disturbios dentro del establecimiento.

Cuando se produzcan o exista riesgo de pandemias, el Ministerio de Salud y Deportes podrá imponer restricciones administrativas por razones de salud pública y de enfermedades infectocontagiosas, mediante resolución expresa.ARTÍCULO 21.- (CONDUCTAS QUE NO GENERAN RESPONSABILIDAD DIRECTA PARA LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN). La publicación o difusión de ideas y mensajes racistas y discriminatorios no generará responsabilidad directa al medio de comunicación en los siguientes casos:

Cuando se publiquen o difundan como parte de cobertura informativa o de las tareas propias de la comunicación, sin que constituyan defensa o elogio de acciones de racismo y discriminación. Cuando sean expresiones de terceras personas difundidas en programas en directo o con participación de la audiencia. En este caso, de conformidad a las normas de ética periodística, el medio de comunicación deberá advertir al público de abstenerse de expresiones de naturaleza racista o discriminatoria e interrumpir la declaración. En caso de que el medio de comunicación no aplique su autorregulación y de persistir la infracción será pasible a las sanciones establecidas en el Artículo 17 del presente Decreto Supremo. Cuando corresponda a un programa independiente en espacios alquilados en radio y televisión, el responsable directo es el (la) director (a), productor (a), conductor (a) o el (la) que contrate el espacio del programa emitido. En caso de que el medio de comunicación no advierta y permita la infracción, será pasible a las sanciones establecidas en el Artículo 17 del presente Decreto Supremo.SECCIÓN II

REMISIÓN AL MINISTERIO PÚBLICO

ARTÍCULO 22.- (DEBER DE REMITIR AL MINISTERIO PÚBLICO). I. Cuando como resultado del proceso interno o administrativo, se determine que existen indicios de responsabilidad penal por tratarse presuntamente de un acto de racismo o discriminación que se adecue a cualquiera de las conductas descritas en el Código Penal, el hecho deberá ser puesto en conocimiento del Ministerio Público, exceptuando las conductas señaladas en los Artículos 281 quinquies, 281 sexies y 281 nonies.

II. Las disposiciones del presente Artículo serán aplicadas por las entidades públicas y privadas.

ARTÍCULO 23.- (AUTONOMÍA DE LA SANCIÓN). La aplicación de las sanciones administrativas y disciplinarias se cumple sin perjuicio de la acción penal que pueda ser iniciada en aplicación a la Ley N° 045.

ARTÍCULO 24.- (PAGO Y CONVERSIÓN DE LAS MULTAS). I. Las sanciones económicas deberán ser pagadas en un plazo máximo de quince (15) días hábiles desde su notificación con la resolución.

II. En el caso de los medios de comunicación, el incumplimiento del Parágrafo precedente, conforme a procedimiento, dará lugar a la apertura de la vía coactiva fiscal para el cobro de la deuda, pudiendo solicitarse como medida precautoria la anotación preventiva de los bienes del medio de comunicación.

III. Los medios de comunicación podrán solicitar, en el plazo de diez (10) días hábiles de recibida la notificación con la resolución, que un cincuenta por ciento (50%) de la sanción económica impuesta sea convertida en su equivalente en espacios dentro de su programación o publicación, destinados a la promoción del derecho a la igualdad y no discriminación.

SECCIÓN III

PROCEDIMIENTOS

ARTÍCULO 25.- (DE LOS PROCEDIMIENTOS Y SANCIONES ADMINISTRATIVAS). Para efectos de la responsabilidad administrativa y disciplinaria por actos de racismo y toda forma de discriminación establecidos en la Ley N° 045 se aplicarán las Leyes N° 2027, N° 1178, N° 2341, N° 1632 y demás disposiciones que correspondan.

DISPOSICIONES FINALES

DISPOSICIÓN FINAL PRIMERA.- La autoridad competente para sustanciar el procedimiento administrativo sancionador a los medios de comunicación, aplicará el procedimiento administrativo para las Autoridades de Fiscalización y Control Social en todo lo no previsto por el presente Decreto Supremo.

DISPOSICIÓN FINAL SEGUNDA.- Todas las instituciones públicas y privadas, en el plazo de cuarenta y cinco (45) días calendario a partir de la publicación del presente Decreto Supremo, deberán incorporar en sus Reglamentos Internos, de Personal o Disciplinarios, los Principios Generales de la Ley Nº 045 y las faltas que constituyan actos de racismo y discriminación señalados en el Parágrafo I del Artículo 13 y el Parágrafo I del Artículo 14 de la misma norma, como causal de proceso interno y su sanción correspondiente.

DISPOSICIÓN FINAL TERCERA.- Todas las instituciones públicas y privadas deberán remitir una copia de su Reglamento Interno al Comité Nacional contra el Racismo y Toda Forma de Discriminación, en el plazo máximo de noventa (90) días calendario, a partir de la publicación del presente Decreto Supremo.

Las señoras Ministras de Estado en los Despachos de Justicia y de Culturas, quedan encargadas de la ejecución y cumplimiento del presente Decreto Supremo.

Es dado en el Palacio de Gobierno de la ciudad de La Paz, a los cinco días del mes de enero del 2011.

Fuente: Bolpress, 5 de enero de 2011