COLECTIVO BOLIVIANO CANADIENSE


BOLIVIA: ¿ES EL RACISMO LIBERTAD DE EXPRESIÓN?

Posted in AUTONOMISTAS Y RACISMO,DERECHOS HUMANOS,Política par colectivoboliviano sur 2 octobre, 2010
Por Rafael Bautista S.

La polémica levantada por la prensa, en torno a la ley anti-racismo, no tiene, como fundamento, al derecho sino al cohecho. Porque cuando la propia prensa es cooptada por intereses privados monopólicos, entonces no es la libertad de expresión la que toma la palabra sino la privatización de ésta. Lo que es patrimonio público es raptado como propiedad exclusiva de los medios privados; este supuesto “derecho” es el que se pronuncia en contra del derecho de todos. Los medios no defienden la libertad de expresión: lo que defienden es la potestad absoluta que pretenden sobre ésta. Por eso aparece la intolerancia: exigen ser “consultados”, acusan de “violación a sus derechos”, hasta casi ordenan la derogación de dos artículos (que no les conviene); es decir, si de libertad de expresión se trata, no les interesa la expresión popular sino, exclusivamente, la suya; por eso exigen una “consulta” que ya tiene sentencia: si no se hace lo que exigen, resulta “violación a la libertad de expresión”.

Demandan la anulación de dos artículos que les incomoda, es decir: está bien estar contra el racismo, siempre y cuando se tenga carta blanca para decir lo que se quiera (o haciendo decir a otros lo que se piensa). El racista opina, precisamente, de ese modo, por eso nunca se confiesa: su confirmación necesita de la negación retórica de sus actos.

Una sociedad es racista no porque un desequilibrado profiera insultos en una radio, un periódico o un canal de televisión (quien se delata no es tan peligroso como se cree) sino porque está estructurada y atravesada política, económica y culturalmente, por el racismo. Si la propia clasificación social es, previamente, una clasificación racista, entonces hablamos de una naturalización de la dominación; que estructura las relaciones de poder como relaciones racistas de dominación. La naturalización de éstas es lo que produce su invisibilización; cuando las jerarquías sociales contienen clasificación racial, entonces parece “natural” esa distribución social. Si el precio del ascenso social es el desprecio (aunque sea disimulado) al supuesto “inferior”, lo que se evidencia, aunque nos duela en el alma, es el fundamento racista de nuestra propia subjetividad.

Hechos aparentemente inocentes nos muestran esto: teñirse el pelo no es un acto cosmético sino ético (como auto-negación), porque si el patrón de belleza que adopto no se corresponde a mi constitución biológica (que tiene su propia expresión cultural que no admito), entonces esa adopción se convierte en una negación de lo que, en definitiva, soy. Cosa curiosa, cuanto más oscuro es el cabello, más posibilidades de desarrollar las cualidades que hacen a un cabello sano (brillo, volumen, consistencia, etc.); pero si por mudar de color (siempre a más claro) debo quemarlo, lo que quemo, en última instancia, es la vida del cabello; es decir, por “verme bien” (según el patrón adoptado) mato algo en mí. La constante es cruel: para afirmar el patrón estético dominante (moderno-occidental) debo negar lo que soy (si lo que soy no se corresponde con lo “superior” entonces, por definición, soy “inferior”).

Una adopción estética no es inocente; es más, si el precio de esa adopción es mi negación, entonces mi apuesta no me honra sino me degrada. En este caso, el precio del racismo es la negación de la propia persona. Por eso el precio de la ignorancia es siempre la muerte, es el caso de nuestro ejemplo: para quemar el color del cabello no sólo quemo éste sino también neuronas cerebrales, porque los químicos que aplico atraviesan el cuero cabelludo, que es por donde respira el cerebro.

Para aceptar como “natural” esa cosmetología, debo aceptar como “mejor y más bueno” (“verse moderna”) el patrón estético que la sostiene (blanqueamiento como sinónimo de perfeccionamiento). En eso consiste el racismo: en la naturalización de las diferencias fenotípicas como superior e inferior; todo aquello que no coincide con el patrón blanco-moderno-occidental (euro-gringo-centrismo) es inferiorizado. Como consecuencia, el “verse bien” posee contenido moral, así como el “verse mal”; bien y mal quedan estetizados: el “bien” es blanco, el “mal” es negro. Se trata de una moral inmoral. Porque la imagen del “bien” le otorga legitimidad a la estética blanca (sinónimo de “pureza”); en cambio, toda otra estética es negada como “inferior”. Por eso se adopta lo blanco como “modelo de belleza” porque, previamente, lo que no es blanco, ha sido naturalizado como inferior, siendo su única “salvación” parecerse, lo más posible, a lo “superior, perfecto y bueno”. Por eso el racismo reordena a la humanidad a su imagen y semejanza. Ya no está hecho el ser humano a imagen y semejanza de Dios sino al contrario: Dios (lo infinito espiritual) tiene ahora hasta color; se parece a Santa Claus, es decir, un viejito ario, rubio y de ojos azules. El mismo Jesús, quien era semita (es decir, no era ario), es blanqueado para, de ese modo, “limpiar” su procedencia.

Ahora bien, ¿no tiene la comunicación actual el paradigma del lenguaje de la imagen? La imagen domina la televisión, la prensa y hasta la radio; por eso el lenguaje se va reduciendo a mero apéndice de la imagología dominante de los medios. Pero si el lenguaje mismo de la imagen se halla contaminado de racismo implícito, entonces se entiende la reacción de los medios. Su reacción no es impensada o accidental, fruto de la susceptibilidad o de la sospecha; es coherente con sus más hondos prejuicios. En eso son visionarios: si la discriminación y el racismo son combatidos legalmente, su accionar ya no puede ser omnímodo e impune. Su aparente inocencia queda descubierta como lo que es: operadores ideológicos de la naturalización de las relaciones de dominación.

Por eso la pregunta no es retórica. Es la pregunta que debe, siendo consecuentes, formulársele a una componenda mediático-periodística: ¿es el racismo “libertad de expresión”? La libertad también puede definirse en contra de ella misma; es cuando prescinde de toda referencia anterior y pretende fundarse a sí misma, en consecuencia, la libertad mía se opone a la libertad ajena. Esta aporía es insoluble; en la que se cae cuando se defiende la libertad por la libertad. Eso hace el díscolo.

Lo que define a la libertad es la responsabilidad; por eso la libertad no es un principio metafísico sino autoconciencia de la finitud humana. Somos libres porque somos finitos; por eso hay decisión, porque la libertad consiste en elegir, y uno elige porque la existencia no es infinita. Por eso, las verdaderas elecciones, no consisten en elegir esto o aquello, sino en elegir la posibilidad misma de toda elección, esto es, la vida. Si niego la vida del otro, niego la vida, porque ésta no se reduce a mi vida sino a la vida de todos. Por eso la libertad no se define metafísicamente sino políticamente. Expando mi libertad cuando trasciendo mi propio yo: las necesidades materiales de mi prójimo son necesidades espirituales para mí. Soy libre en la medida en que me hago responsable. Sin responsabilidad, mi libertad es pura inercia, y todo lo que se encuentra en su camino resulta un obstáculo o distorsión de su espontáneo desplazamiento. Esta concepción física de la libertad, llevada al ámbito humano, tiene consecuencias desastrosas. De ese modo se comporta el capricho pueril del mimado, que sólo está dispuesto a escuchar a los demás, si confirman su propio parecer. Si se pone a sí mismo como criterio absoluto de todo dictamen, entonces se entiende su oposición a toda regulación exterior (toda moral queda reducida a su moral). Quiere tener la potestad de juzgar, pero que no le juzgue nadie. Lo que no ve o no quiere ver es que su accionar tiene consecuencias públicas, y eso no puede evaluarlo él mismo, porque los afectados son también otros.

Las objeciones periodísticas que se escuchan, se escudan en la preservación de sus fuentes de trabajo; aunque la ley sólo estipule en casos extremos el cierre de medios, además de acuerdo a una normativa posterior (de consenso democrático, donde no sólo los periodistas sean los interlocutores sino la población en su conjunto). Pero esta objeción, si somos coherentes con una lucha contra toda forma de racismo y discriminación (que los periodistas alegan no estar en contra), no es legítima. Un ejemplo: si todos estamos en contra de las armas, ello supone eliminar su fabricación, lo cual conduce, inevitablemente, a la eliminación de empleos.

En el fondo se trata de la dignificación del empleo. No todo empleo es digno, por lo tanto, si no apuesto a su dignificación, su defensa es sinónimo de intransigencia. Ésta no es legítima, porque acabaría afirmando: estoy en contra del racismo, siempre y cuando no afecte a mis intereses; lo cual solapadamente quiere decir: soy capaz de tolerar el racismo porque no me afecta, es más, saco provecho de ello. Esa parece ser la bandera sarcástica de los humoristas que, ingenuamente, se brindan como escudo melodramático de los medios. Si el humor sólo sirve para burlarnos de otros, entonces el humor nos degrada; cuando un prejuicio es sañudo, los chistes se hacen venenosos, incluso para el que los profiere. Una cesación del racismo debiera ser un reto positivo para el humor boliviano, pues no hay nada más imaginativo que hacer del humor un acto pedagógico. De lo contrario, hasta con chistes, los medios preparan a una sociedad discriminadora, activando su descontento en explosiones de odio, despertando el racismo centenario que prescribe su subconsciente a la hora del insulto: “indio de mierda”.

En ese sentido, la “auto-regulación”, es un despropósito. Porque esto no significa otra cosa que auto-justificación. Uno no puede evaluarse a sí mismo si sus acciones van más allá de uno. Porque si de autocrítica hablamos, ésta es propia de un ser moral, autónomo, es decir, de alguien que responde por sus actos ante sí y ante los demás. Por eso la moralidad no es algo que abandono después que cierro la puerta de mi dormitorio; es algo que llevo y que me expone ante los demás como un ser responsable. Cuando los periodistas cuestionan todo intento de regulación pública de su actividad, actúan como los políticos y, de ese modo, inconscientemente, consagran la inmoralidad que tanto critican.

Por eso hasta el lenguaje degenera en los medios. Cuando ya no hay ética en el oficio, ninguna renuncia concedo de parte mía, ni siquiera por el bien común; si antes no garantizo mis intereses, el interés de los demás no me interesa, defiendo lo mío aunque vaya en contra del resto. Con el episodio de la tortura a un conscripto, ni los periodistas y menos los medios, son capaces de reflexión. Ellos mismos propician un debate sobre la obligatoriedad del servicio militar; es decir, se requiere una medida drástica ante semejante hecho, lo cual, inevitablemente, pone en entredicho la función misma de las fuerzas armadas. Pero esa misma argumentación ya no la usan los medios para sí mismos, aunque sirva también para el proceder de ellos. Extrañamente, no están dispuestos a medirse, ellos mismos, con la misma vara que miden a los demás.

Veamos un hecho: la masacre de campesinos en Pando. El 11 de septiembre de 2008, en medio todavía de la persecución y la masacre, los medios montaron, unánimemente, la retórica del “enfrentamiento”. Todos los titulares, de modo premeditado, sentenciaron el hecho. Ese sorprendente acuerdo tácito no dejó lugar a dudas. El “enfrentamiento” (que nunca fue “supuesto”, como el terrorismo que aun encubren como “supuesto”) nos colocaba en una situación moral o, más bien, inmoral: era un “enfrentamiento entre buenos y malos”. Si los analistas (invento mediático) pregonan que nada es o negro o blanco, que los matices cuentan; aquel día el acuerdo fue absoluto, sin matices que valgan. La retórica del “enfrentamiento” excusaba todo exceso; por eso las palabras del prefecto de Pando (amplificada por los medios), podían ser consentidas y hasta aplaudidas: se trataba de una apología del genocidio (por eso a los asesinos les llamaba “mártires”). El “enfrentamiento” servía para eso: se trataba de un guión que no sólo lavaba culpas sino –y esto es lo peor– nos convertía, a todos, en cómplices de un hecho flagrante. Admitir el “enfrentamiento” era admitir que aquel genocidio fue una “defensa”.

Hay químicos que limpian las manchas de sangre, pero no hay nada que limpie la conciencia del asesinato. Pero los medios creen que eso es posible. Por eso inventan figuras que devuelven la inocencia al culpable. El montaje espectacular de aquel 11, es sólo comparable al montaje de aquel otro 11 de septiembre, de 2001. Ambos realizan una demolición planificada. Lo que se demuele, en definitiva, son las coordenadas del bien y del mal: si el verdugo es la víctima y la víctima el verdugo, entonces nos hallamos ante una inmoralidad. Si, frente a ello, el público no tiene criterios para enfrentar semejante situación, entonces, lo que viene, es la descomposición social. Por eso no es rara la mezcolanza obscena que los noticieros prodigan sin asco (y hasta con auspicios apetitosos): el genocidio es seguido por un circo y la masacre es precedida por LG, “life is good”. Esta descomposición produce también contaminación; pero no se trata del medio ambiente sino de nuestra propia conciencia. Cuando esto se socializa, nos revuelve una paradoja: en la era de las comunicaciones, ésta es cada vez menos posible.

La comunicación no es un algo dado sino algo que se produce. Si se merma la posibilidad de esa producción, aparecen los síntomas de esa paradoja: el diálogo va desapareciendo de la convivencia humana y, con él, la propia convivencia. Entonces la política tampoco es posible; su única posibilidad es la guerra. Lo cual es ya común cuando la política es cooptada por los medios. Cuando los actores, en medio de algún conflicto, acuden a los medios, es cuando estos reducen todo a su lógica: no median nada sino, al contrario, imposibilitan cualquier mediación. Porque los criterios que guían el accionar mediático son mercadotécnicos y, dentro de ellos, lo que importa es el espectáculo; la verdad, el sujeto y la realidad son desplazados por exigencias comerciales. El formato de las telenovelas pasa a ser el formato noticiero, dejando al público en un permanente estado de tensión, sumido en la incertidumbre, pronunciando aquello que, de uno u otro modo, resulta una trampa que montan los propios medios: “ya no hay a quién creerle”. Quien dice esto ya no cree pero, curiosamente, cree en aquel que le ha inducido a no creer en nadie: los medios. Es decir, la incredulidad reinante es la más crédula afirmación de un público que le otorga, inocentemente, a los medios, la autoridad sobre sus creencias.

La nueva religiosidad que inaugura la globalización ya no necesita iglesias. Sus nuevos templos son los medios, adonde concurren los feligreses, cada día, para saber qué comer, qué vestir y, lo más grave, qué opinar. El periodismo aparece como el nuevo sacerdocio del mercado global, donde las grandes cadenas y los monopolios mediáticos cotizan en su propia bolsa de valores: el rating. Este índice le sirve al mercado global para reproducirse al infinito, a costa siempre de lo finito: el ser humano y la naturaleza.

Los medios no toleran regulación alguna, porque actúan según el mercado: éste no tolera ningún Estado (salvo el que le sirve) porque no tolera regulación ni ley, salvo la suya: ésta dictamina que todo es mercancía, que nada es verdad ni moral ni ético, tampoco justo o sagrado, que todo es ofertable, vendible; por eso, la única libertad radica en la libertad de vender y venderse. Esta libertad escupe su grito a los cielos cuando se pretende nacionalizar la riqueza o cuando se propone el respeto a la naturaleza; porque si no todo es vendible, entonces se puede poner límites al mercado. Es cuando los medios decretan el estado de excepción.

El 2002 el golpe a Hugo Chávez fue mediático. El 2008, el golpe cívico-prefectural tuvo, en los medios, el lugar de articulación y emanación del racismo citadino. Esto es posible porque la sociedad boliviana es constitutivamente racista; su carácter colonial no es sólo institucional sino subjetivo y aparece cuando se encienden los dispositivos que despiertan sus más hondos prejuicios. La nueva colonización opera de modo sofisticado y tiene, a los medios, como a los ejecutores de una nueva invasión: ya no se trata de la conquista física sino espiritual. Los bombardeos son, ahora, mediáticos y ocurren todos los días y en todos los ámbitos de la convivencia humana. En las actuales “guerras de cuarta generación”, los medios ocupan un lugar fundamental, provocando derrumbes de procesos democráticos, para garantizar la expansión del mercado global. El poder que cuentan no es sólo económico sino político y esto es, precisamente, lo que se denomina mediocracia.

Los medios se vuelven operadores políticos y, como tales, se otorgan, para sí, la potestad de la interpretación de los hechos políticos. Ya no se actúa como medio sino como un fin en sí mismo. La realidad se hace prescindible y, en consecuencia, la verdad innecesaria. Por eso la identidad entre realidad y hecho informativo es falsa, porque la noticia resultante es producto de una “composición” de la realidad; en la “edición” de la noticia es donde la realidad se construye a partir de prerrogativas ideológicas que, en el peor de los casos, cuando hay racismo de por medio, el resultante es lo que pasó el 11 de septiembre de 2008: una masacre.

La asonada mediática fue preparando, sistemáticamente, la figura del “enfrentamiento”; configurando estereotipos que despertaron hondos prejuicios afincados en una subjetividad citadina, maleducada y deformada, no sólo por una educación discriminadora sino por la presencia cuasi omnímoda que operan los medios sobre la sociedad. La naturalización de las relaciones racistas de dominación son activadas, por lo general, mediante dispositivos que encienden la disponibilidad del público a agredir a su prójimo, sin remordimiento alguno; porque el racismo opera precisamente para otorgarle inocencia al agresor: si se trata de un indio, se trata de una llama. Por eso el “enfrentamiento” era lo inmoral por antonomasia: el bando de los “buenos” eran “jóvenes”, “población pandina”, “autonomistas”, “cívicos” y hasta “mártires por la democracia y el IDH”; los “malos” eran “sicarios pagados por el gobierno”, “hordas masistas”, “collas”, “campesinos que venían a sembrar terror”, “indios armados hasta los dientes”. Bajo esta escenografía, la “defensa” estaba bendecida y merecía hasta la llegada del Cristo redentor. La memoria del asesino acudía a su pasado sacrificial y encontraba en las arengas de las cruzadas la razón que justificaba su sed de venganza ante el atrevimiento de la plebe. Nos hicieron tragar el “enfrentamiento” para decir amén a la “defensa”; sin siquiera preguntar lo más sensato: ¿qué clase de “defensa” persigue a los supuestos “malos” hasta acribillarlos abusivamente mientras escapan desesperados por un rio? Aquello arrojó una suma de muertes, perseguidos y desaparecidos que, más que una “defensa”, era una brutal ofensa.

Para los medios, la masacre no existió. Si ésta no existió, las víctimas tampoco existen, por tanto, Leopoldo Fernández está preso injustamente. Esta distorsión se hace argucia legal y reivindicación política del racista que tiene, en los medios, un espacio hasta familiar. Si la verdad es rehén de los medios, es decir, su propiedad privada, lo que aparece es un totalitarismo con cara de inocencia. Objetarle algo resulta ir contra la libertad de expresión; proponer una regulación es dictadura, plantear una ley es persecución política.

Pero la comunicación es un bien público y no puede ser patrimonio privado. No puede dejarse al lucro privado lo que es condición de la convivencia humana. Ante la objeción del derecho a la libertad de prensa (confundida con la libertad de expresión), la respuesta de la comunidad política no puede ser otra que la de afirmar un derecho anterior a cualquier “derecho” que puedan objetar los monopolios de la comunicación: el derecho a la verdad. Sin este derecho se abre la posibilidad de la demolición moral de la comunidad. La comunicación no puede ser un negocio, así como la verdad no puede ser mercantilizada. Otorgar el ejercicio de la comunicación a intereses privados, cuyo fin es el lucro, significa el suicidio de una comunidad. Por ello, la recuperación pública del ejercicio de la comunicación, forma parte de una política de nacionalización y de recuperación de la soberanía de un Estado.

Hay un curioso discurso del presidente Einsenhower, de enero de 1961: “La influencia total (de esta conjunción entre un inmenso aparato militar y la industria armamentista) en lo económico, político y hasta espiritual es percibida en cada ciudad, cada institución, cada oficina del gobierno federal. Tenemos que protegernos contra la invasión de influencias incorrectas, intencionadas o no, del complejo militar-industrial. No debemos nunca permitir que la fuerza de esta combinación ponga en peligro nuestra libertad o nuestro proceso democrático”.

Ahora sabemos que los norteamericanos perdieron esa batalla y, con ella, su libertad y su democracia; por eso acabaron siendo un público domesticado dispuesto a justificar las más grandes atrocidades de los afanes imperialistas de ese complejo militar-industrial que gobierna ese país. Allí se desarrollaron las ciencias de la comunicación o, más bien, ciencias de la manipulación, que no es más que la formalización cientificista de la propaganda ideológica que había producido el régimen nazi. Goebbels lo decía de este modo: “no nos interesa comunicar la verdad sino lograr un efecto”. El poder mediático consiste, de ese modo, en generar efectos premeditados; su propósito ya no es la verdad sino la negación de ésta, como solía repetir ese ministro de propaganda e información nazi: “una verdad debe construirse a base de mentiras”. En el reino de la mentira se produce el monopolio de las comunicaciones; las grandes cadenas de información ya no informan; su propósito es otro: la humanidad, el planeta y la naturaleza, son sólo la escenografía de un apetito que se expande a todos los rincones del mundo: el mercado global o imperio del capital.

El poder mediático influye en casi todos los ámbitos de la existencia humana; coloniza nuestras conciencias generando una nueva religiosidad: la idolatría del mercado. El público es amaestrado según las necesidades del mercado; es decir, ya no es sujeto de decisiones sino objeto de las decisiones de este nuevo ídolo, que reclama un nuevo holocausto, para así tener libre acceso a todos los recursos planetarios. Por eso le otorga poder a los medios, con la garantía, además, de Estados irresponsables. Aparece un nuevo poder: la mediocracia. Este poder es político y operador idóneo que usa el imperio para desestabilizar procesos democráticos. Actuaron como operadores políticos de una estrategia bélica de recaptura del poder el 2008; y son quienes preparan la masacre, preparando a los verdugos de aquel genocidio. Por eso el 11 de septiembre la invención del “enfrentamiento” no buscaba describir nada sino confirmar su credo: los indios alzados merecían un escarmiento.

Si toda información consiste en la mentira, la calumnia, el chisme, la burla, entonces la información ya no informa ni comunica la realidad, sino la desfigura, la manipula y la deforma. Una regulación de medios es necesaria incluso para bien del propio ejercicio periodístico. Una historia: una creyente confiesa haber pecado de calumnia, busca el perdón. Su confesor le dice: cuando despiertes sube a la terraza de tu casa y lleva contigo una almohada de plumas, destrózala y esparce las plumas al aire. Ella lo hace y regresa, preguntando: ¿estoy ahora perdonada? La respuesta es: todavía no. Ahora debes volver y recoger todas las plumas y rellenar de nuevo la almohada. Pero eso es imposible, replica. Exactamente, dice el confesor. Es imposible remediar aquello. La calumnia es como las plumas que esparciste, no podrás deshacer aquello.

Un analista de Panamericana, en referencia a la ley que está por aprobarse, decía: no soy de izquierda ni de derecha, soy católico y creo que con esta ley sólo nos resta acudir a Dios. Parece que este analista no lee su Biblia. Si el “no mentiras” es un principio de nuestra constitución, también lo es del decálogo. Y lo que hicieron y hacen los medios, continuamente, es mentir cínicamente. Ese analista habla, por supuesto, para quienes, como él, no creen en la igualdad humana. Los Salmos, llaman a estos, impíos: “No tienen parte en las humanas aflicciones y no son atribulados como los otros hombres. Por eso la soberbia los ciñe como collar y los cubre la violencia como vestido. Ponen su boca en el cielo y su lengua se agita por la tierra. Por eso el pueblo se vuelve tras ellos. Helos ahí son impíos, pero tranquilos constantemente aumentan su fortuna” (73:3-12). ¿Qué dice el Eclesiástico?: “El rico hace injusticias y se gloría de ello; el pobre recibe una injusticia y debe pedir perdón. Si el rico habla, todos le aplauden; aunque diga necedades le dan la razón. Pero si el pobre habla, le insultan, habla con moderación y nadie le reconoce. Habla el rico y todos callan. Pero habla el pobre y dicen: ¿quién es éste? Y si dice algo más, todos se le echan encima” (4:29).

No es raro que la comisión episcopal se oponga a la ley anti-racismo; pero si nos oponemos a ella, ¿qué hacemos con los principios cristianos? Lo que se nos pide es romperlos. Sólo nos resta decirles, lo que decía otro masacrado: “perdónalos Señor porque no saben lo que dicen”. La masacre continúa cada día que nos roban el derecho a la verdad. Las víctimas son doblemente asesinadas y nosotros, al consentir aquello, nos hacemos cómplices de esa ejecución continua. Hay que señalar: no se puede hacer desaparecer a los medios, ni al periodismo, pero tampoco se les puede otorgar una libertad de acción irrestricta, impune e inmune a toda legislación pública. Recordemos: “No debemos permitir que la fuerza de esta combinación ponga en peligro nuestra libertad o nuestro proceso democrático”. La comunicación es un bien público y no puede ser privatizado y menos monopolizado por el lucro. Recuperarlo no es desprivatizarlo sino nacionalizarlo (porque no es patrimonio privado sino público). Nacionalizar el ámbito de los medios significa devolverles su propósito original: servir a su propia comunidad, promoviendo la educación y el desarrollo cultural y nacional de la comunidad que les dio origen y a la que se deben.

La Paz, Bolivia, 27 de septiembre de 2010
Rafael Bautista S.
Autor de “LA MASACRE NO SERÁ TRASNMITIDA:

EL PAPEL DE LOS MEDIOS EN LA MASACRE DE PANDO”
rafaelcorso@yahoo.com


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Carrasco: Fernández utiliza muertos de Porvenir para campaña electoral

Posted in AUTONOMISTAS Y RACISMO par colectivoboliviano sur 29 octobre, 2009

 

(ABI).- Mary Carrasco, abogada de los familiares de las víctimas de la masacre de Porvenir-Pando, manifestó el jueves que el ex prefecto de ese departamento y actual candidato a la Vicepresidencia del Estado, Leopoldo Fernández, « utiliza a los muertos para hacer campaña electoral ».

 

La jurista lamentó que Fernández continúe « supeditando la vida » ante sus aspiraciones políticas, incluso cuando permanece en la cárcel, donde aguarda un juicio que defina si tuvo o no que ver con la muerte de más de una decena de campesinos, en septiembre de 2008.

« Está utilizando un proceso y a las víctimas, a los muertos, para ser el centro de atención, no tiene piedad con los ciudadanos y eso es imperdonable », dijo Carrasco en una entrevista a la radioemisora estatal Patria Nueva.

Carrasco lamentó que Fernández trate de aparecer como la víctima y « se queje » porque no puede hacer proselitismo desde la cárcel.

Asimismo, criticó a los parlamentarios de la oposición y al Órgano Electoral Plurinacional por la campaña que iniciaron al « unísono » para que el ex Prefecto pueda hacer campaña electoral desde la cárcel, cuando las leyes lo impiden.

« Al parecer para Fernández, que mueran las personas no es nada, más importante es una campaña electoral, imagínense la vida supeditada al derecho de hablar de un candidato », manifestó.

Carrasco aclaró que « nadie ha dicho que el acusado no puede hablar, por supuesto que puede hablar », pero « lo que no puede es hacer propaganda política en un centro penitenciario ».

La abogada dijo que Fernández y su agrupación Plan Progreso para Bolivia (PPB) iniciaron una campaña « sin piedad », porque « despertamos, almorzamos y dormimos con sus reclamos sobre el derecho a hablar el acusado, pero a nadie se le ocurre pensar de qué viven los familiares de las víctimas después de más de un año de que sus seres queridos fueron asesinados ».

« Yo lo único que les pido a los ciudadanos es que no olviden lo que sucedió el 11,12 y 13 de septiembre de 2008, no seamos gente sin alma en nuestro país », remarcó.

BOLPRESS, 29 octobre 2009

 

Más autonomistas se pasan al MAS y hacen campaña por Evo en Equipetrol y en la plaza principal de Santa Cruz

Posted in AUTONOMISTAS Y RACISMO par colectivoboliviano sur 29 octobre, 2009

El senador de Podemos Roberto Ruiz se suma a la campaña Evo Presidente

El movimiento cívico empresarial de Santa Cruz comenzó a quebrarse luego del frustrado golpe separatista en septiembre de 2008. La derecha cruceña no pudo articular un frente electoral único para enfrentar a Evo Morales; los empresarios de la Cámara de Industria, Comercio y Turismo (Cainco) se desmarcaron de los cívicos de « línea dura », y ahora activistas del Comité pro Santa Cruz y empleados de confianza del prefecto Rubén Costas se pasan a las filas del MAS.

La ultraderecha terrateniente comandó al movimiento secesionista cívico empresarial desde Santa Cruz, la trinchera opositora de Bolivia, con el respaldo pleno de los dueños del poder político, los medios de comunicación y de las fuerzas políticas y empresariales afiliadas al Comité Cívico cruceño.

El bloque conservador unificado le dijo no al referéndum por la nacionalización de los hidrocarburos en 2004; rechazó la nueva Constitución Política del Estado antes de que se instale siquiera la Asamblea Constituyente, y en 2007 condenó a muerte civil a todos los cruceños « traidores » que discrepaban con el autonomismo.

Pero el movimiento cívico empresarial fue derrotado y ahora unos cuantos dirigentes cívicos figuran en puestos secundarios de las listas de candidatos de los partidos de oposición, mientras que el Directorio del Comité pro Santa Cruz pierde cada vez más aliados y conmemora su 59 aniversario en el aislamiento.

El grupo Santa Cruz Somos Todos integrado por profesionales de clase media críticos del autonomismo patronal se sumó a la campaña Evo Presidente y su representante Betty Tejada es candidata del MAS.

« Las cruceñas y los cruceños de clase media en Santa Cruz, en un momento extraordinario de inflexión histórica, no podemos mantenernos ajenos al desafío de refundar Bolivia », afirmó Tejada en su proclamación.

Luego renunciaron el presidente de Unión Juvenil Cruceñista (UJC) Ariel Rivera, toda su directiva y varios activistas de este grupo de choque del autonomismo cívico, y juraron lealtad al MAS.

« Yo he peleado de frente, por convicción, nunca he pedido un peso… lamentablemente no nos dieron el lugar que nos correspondía y nos dimos cuenta que estábamos con la ceguera porque éramos inducidos »; el Comité Cívico usó a la Unión « como una empresa de seguridad para servir a los intereses económicos particulares » y luego abandonó a tres unionistas presos y a otros jóvenes enjuiciados, explicó Rivera.

El martes renunciaron el director de Seguridad Ciudadana de la Prefectura de Santa Cruz Jorge Aldunate y hasta el guardaespaldas del prefecto Costas, Edmundo Arias, y también se pasaron a las filas del MAS, junto con los ex funcionarios de la Prefectura Edmundo Arias y Edgar Subirana y el empleado municipal René Oblitas.

« Lamentablemente se está utilizado el nombre de Santa Cruz para fines ajenos al interés del pueblo. No podíamos seguir tolerando el engaño, ese ha sido un factor que nos llevó a renunciar, a sumarnos al proceso de cambio y apoyar al candidato a senador por el MAS Isaac Ávalos y al Presidente Evo Morales », dijo Aldunate, ex colaborador del prefecto Costas, y afirmó que el MAS será la primera fuerza política de Santa Cruz.

El candidato a primer senador por Santa Cruz del Plan Progreso Germán Antelo recomendó aprender la lección: « Los cruceños somos muy confiados y no nos dimos cuenta que hay malos cruceños vendidos y oficialistas que consiguieron infiltrar gente y comprar conciencias ».

En realidad, Santa Cruz vive una « metamorfosis política », de derecha a centro izquierda, « inclusive dentro la derecha se ven las metamorfosis porque el departamento no vive aislado del mundo », precisó el diputado cruceño de UN Alejandro Colanzi.

Prueba de ello es que habitantes del Plan Tres Mil de Santa Cruz echaron al presidente del Senado y candidato de UN Óscar Ortiz que pretendía hacer campaña en la zona, mientras que el MAS abrió una casa de campaña en pleno centro de Equipetrol, el barrio de la burguesía, y su candidato a primer senador Félix Martínez hace campaña en la plaza principal de la capital cruceña, hasta hace poco territorio prohibido para masistas.

El fenómeno parece repetirse en Tarija, otro territorio de la extinta « media luna », donde el MAS también recluta a opositores conversos, entre ellos al senador tarijeño de Poder Democrático y Social (Podemos) Roberto Ruiz Bass Werner, líder de la agrupación ciudadana Dignidad.

« Podemos era una confederación de agrupaciones con orígenes políticos distintos; un grupo de parlamentarios jalábamos hacia la izquierda para propiciar acuerdos y otro, que tenía un gran poder económico y mucha habilidad política, jalaba hacia la derecha con actitudes obstruccionistas y que sólo sabía decir no a todo », recordó Ruiz y aseguró que « la propuesta del MAS es la única que permite integrar autonomía e inclusión del mundo indígena a la gestión democrática del Estado ».

La última encuesta de Ipsos Apoyo, Opinión y Mercado indica que Evo Morales ganaría las elecciones del 6 de diciembre con más del 58 por ciento de votos, lo que le permitiría controlar las dos cámaras de la Asamblea Legislativa Plurinacional.

« No hay polarización política sino una hegemonía del MAS en el occidente y también en parte de la denominada media luna, ya que ganaría también en Pando y Tarija », observa el ex rector de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno de Santa Cruz Reymi Ferreira.

BOLPRESS, 28 de octubre de 2009

11 de septiembre la masacre de Pando

Posted in AUTONOMISTAS Y RACISMO,Derechos Humanos par colectivoboliviano sur 12 septembre, 2009

La justicia boliviana una vez más está en cuestión. Al año del asesinato de campesinos en Pando, el jefe intelectual de este crimen, Leopoldo Fernández, detenido en el penal de San Pedro no sólo no fue juzgado sino que ahora es candidato a elecciones, ¡qué vergüenza! Estamos frente a individuos que gozan de impunidad absoluta en el país gracias a los favores de los jueces y fiscales.

Los indígenas y campesinos de Pando así como los indígenas de Chuquisaca necesitan que los responsables de los crímenes, torturas y vejámenes sean juzgados. Es una cuestión de justicia y no de revancha como tratan de mostrar los medios de comunicación afines a estos grupos de la derecha recalcitrante .

¿Qué credibilidad pueden tener los fiscales y jueces de ese poder judicial totalmente corrupto cuando las víctimas deben cohabitar con sus torturadores y victimarios? ¿Cómo es posible que se hable de democracia cuando trataron simple y llanamente de eliminar al adversario usando la logística de la Prefectura pandina y del Comité cívico?

Los responsables de crímenes deben ser juzgados por jueces probos y amantes de la justicia, pero lastimosamente hasta ahora lo único que vimos en el país es que la impunidad se pasea campante porque los diferentes estamentos de la justicia están en manos de aquellos que fueron nombrados gracias a los cuoteos del antiguo régimen.

R.P.H.

Una prefecta, una alcaldesa, legisladores y periodistas serían enjuiciados por incitar a la violencia racista

Posted in AUTONOMISTAS Y RACISMO,Racismo par colectivoboliviano sur 26 août, 2009


Luego de casi ocho meses de pesquisas, la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados pidió abrir procesos judiciales en contra de autoridades del Comité Interinstitucional y parlamentarios chuquisaqueños que fomentaron hechos de violencia y vejámenes a campesinos el 24 de mayo de 2008 en Sucre.

La Comisión de Derechos Humanos aprobó el informe final de la investigación en el cual se evidenciaron indicios de participación y responsabilidades de varias personas.

« Es necesario asumir acciones para contribuir a que en el país se eliminen los hechos racistas y violatorios a los derechos humanos y podamos cumplir con lo que determina el Plan Nacional de Lucha contra la Discriminación, Racismo y Xenofobia, el programa de acción de Durbán y varios puntos que servirán no sólo para que el Ministerio Público prosiga con la investigación y la imputación formal y apertura de juicios, sino para que en Bolivia este sea un antecedente para que nunca más nadie sea denigrado, humillado, golpeado, discriminado como se hizo con los campesinos », declaró la presidenta de la Comisión 
Elizabeth Salguero (MAS).

El documento recomienda abrir procesos contra la prefecta de Chuquisaca Savina Cuéllar, la alcaldesa de Sucre Aidé Nava, el rector Jaime Barón, los dirigentes cívicos Fidel Herrera, Eduardo Porcel y Jhon Cava, y contra los ciudadanos Jamil Pilco, Roberto Lenin Sandoval y Donata Epifanía Terrazas, además de los legisladores Lourdes Millares, Fernando Rodríguez, Tomasa Yarwi, Jorge Alurralde, Elsa Guevara y Dailer Andrade por su « evidente participación » en los hechos.

Todos ellos son acusados por instigación pública a delinquir, asociación delictuosa, desórdenes o perturbaciones públicas, destrucción y deterioro de bienes del Estado y la riqueza nacional, privación de libertad, amenazas, coacción, vejación y tortura, delitos contra la libertad de prensa, atentados contra la libertad de trabajo, violación a los derechos humanos establecidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y otras resoluciones internacionales.

Además, se exige iniciar una investigación penal por la presunta participación en los hechos de los días 19, 20, 23 y 24 de mayo de 2008 de Paola Guzmán, Javier Monterde, Juan Antonio Jesús, Álvaro Ríos, Leonardo Ávalos Cuéllar, Harold Herrera, Fernando Albornoz, Ariel Mamani, Juan Carlos Quiroga, Hugo Paniagua, Enoc Echalar, Lino Candia, Alberto Pérez, Josefina Espíndola, René Colque, Pedro Medrano, Juan Luís Gantier, Marya Echenequi, Milton Barón, Alex Ayllón, Joaquin Hurtado, Franz Quispe, Daniel Villavicencio, Sergio Vargas, Gonzalo Romay, Carmen Mendoza y Arminda Morales, entre otros.

Se solicita procesar a miembros de la Unión Juvenil Cruceñista (UJC), quienes habrían participado en la tortura a campesinos y miembros de las Fuerzas Armadas y otros funcionarios de dos hospitales que supuestamente no atendieron a los heridos.

La demanda se extiende a los periodistas de canal 13 Televisión Universitaria y Tv Global Róger González, Delfín Ustárez, René Colque, Daniel Villavicencio y Gonzalo Ibáñez, quienes habrían incitado a mayor violencia.

El informe también recomienda a la Contraloría General del Estado (CGE) realizar una auditoria a la Universidad Real y Pontificia San Francisco Xavier de Chuquisaca, a objeto de determinar egresos que no hayan sido plenamente justificados, ya que « se presume que con recurso de esta casa superior de estudios se haya procedido a la compra de petardos, dinamitas y otros que fueron utilizados en la violencia ».

La Comisión de Derechos Humanos aprobó su correspondiente proyecto de requerimiento camaral, que establece que una copia de todo lo obrado sea remitida a la Fiscalía General de la República, para que a través de la Fiscalía de Distrito de Chuquisaca se proceda a la acumulación de antecedentes en los distintos procesos que se llevan adelante.

BOLPRESS, 26 de agosto de 2009

LA BALCANIZACIÓN DESCUBIERTA

Posted in AUTONOMISTAS Y RACISMO,MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y POLITICA,Política par colectivoboliviano sur 31 juillet, 2009

Por Rafael Bautista S.

Las revelaciones, del periodista español Alonso, muestran la clase de oposición que enfrenta un proceso que, en democracia, se propone reparar siglos de opresión y exclusión. Lo que se pretende hacer de modo pacífico, es insensatamente resistido, socavando toda posibilidad de resolución democrática. La insensatez provoca lo que reprocha: la violencia que condena es la violencia que ella misma estimula; si se le cierra el camino a una revolución en democracia, lo que abre, la misma derecha, es la apuesta por la violencia. De ese modo regresa a su condición: no es demócrata, es fascista.

Su modo de constitución son las dictaduras, en ellas se imagina una cáscara democrática para su dictadura prolongada; por eso, inevitablemente, ensucia la política, porque la convierte en la pura legalización de sus crímenes. En su apuesta reedita su carácter antinacional: está dispuesta a descuartizar su propio país, si ello garantiza su poder. La historia lo confirma: el que está acá sólo por la riqueza no ama esta tierra, su propio país se convierte en un medio para sus fines, por eso vive mirando para otro lado.

Su desarraigo le condena a la dependencia: se hace subalterno de otro poder al cual se inclina; por eso amenaza todo intento de liberación, porque su sometimiento no sabe sino someter a todos para someterse mejor: el miserable hace más miserables a los demás, para hacerse menos miserable. Porque en su miseria no puede consentir que sus víctimas le enseñen a ser libre; su desprecio es el que le impide reconocer a quienes luchan, hasta por él mismo: siendo libre gana menos, cuantitativamente, pero gana cualitativamente, se hace más humano.

La guerra no es nunca solución sino la imposibilidad de toda solución; quien cree que sale ganando con ella, no es iluso, es cínico. Por eso no pelea él mismo sino contrata a otro; en su arrebato, no mide consecuencias: cría cuervos que le sacan los ojos. El terrorista Rosza no venía a inclinarse ante nadie. Él era una criatura del terrorismo global, de la lógica suicida del capitalismo salvaje: morir matando a todos. La fuerza del terrorismo actual consiste en su predisposición al suicidio; su amenaza señala: si no hay alternativa, la única alternativa es matar toda alternativa. Su oficio se exhibe de modo fervoroso; su culto hacia la muerte destruye todo propósito. No lucha por ideología; la razón de su lucha es la lucha misma. Su lucidez consiste en haber renunciado a todo potencial de razón; no le interesa justificarse, su acción se justifica por sí misma. La guerra suspende toda apelación a la razón: la guerra se convierte, para el terrorista, en un culto y matar, un acto de fe.

Los que le justifican son otros. Aquellos que ven en su imagen la medida de sus delirios. Por eso Alonso nos muestra, también, la calaña de prensa que padecemos a diario. Si el terrorismo es global, lo es también porque penetra en todos los ámbitos de la sociedad. El modo de penetrar todos esos ámbitos es, hoy en día, mediáticamente. La difusión del terror se estetiza, de modo que hasta el terror encanta; esto produce desequilibrio emocional, prototipo del individuo actual (el adicto no sabe por qué de su desequilibrio, porque pretende hallar la cura de su desequilibrio en aquello que le desequilibra). Prototipo del desequilibrio son los informativos de los medios privados; desde sus cortinas musicales hasta sus titulares, todo está diseñado para infundir pánico, sembrar incertidumbre en una población de fácil manipulación. Los conflictos se atizan en los medios y ayudan a producir individuos dispuestos a todo.

La prensa no es inocente; es, en gran medida, responsable de la violencia que retrata. Por eso no es casual su inclinación actual. La defensa que hacen de Rosza y la censura a Alonso retrata a quienes operan de ese modo. El terrorista parece poseer un sexto sentido que le permite reconocer a su semejante; si aquel dispara balas, estos lo hacen con mentiras, calumnias e infamias. El terror también se comunica: cuando se llena a la gente de mentiras, estos aprenden a escupir veneno. Defienden a Rosza porque defienden la garantía de la violencia que han ayudado a  generar.

Los desastres que origina la guerra, son similares a los desastres que produce, en la conciencia, la mentira impune. Cuando desaparece el sentido de realidad, desaparece el sentido de vivir. La muerte impone el sinsentido. En tal caso, la política se vuelve guerra disfrazada y las oposiciones se hacen irreconciliables. Balcanizar se convierte en la salida: si ya no se puede recuperar el país, entonces hay que descuartizarlo. Si se pierde algo hay que hacer todo para que nadie gane nada. El país está de más. Así piensa la oposición: prefiere descuartizar su país, para no tener que compartirlo.
La Paz, 23 de julio de 2009
Rafael Bautista S.
Autor de « OCTUBRE: EL LADO OSCURO DE LA LUNA » y
« LA MEMORIA OBSTINADA »
rafaelcorso@yahoo.com


Pronunciamiento de la Red contra el Racismo

Posted in AUTONOMISTAS Y RACISMO par colectivoboliviano sur 30 juillet, 2009

29 de julio de 2009

La Red Contra el Racismo, integrada por organizaciones, instituciones y personas individuales comprometidas en la eliminación de todas las formas de racismo, discriminación e impunidad, expresa su reconocimiento a los esfuerzos que despliegan diversos órganos del Estado, para esclarecer los lamentables sucesos registrados en Sucre hace más de un año, cuya memoria viva aún indigna a la población.

Tal como los señala la Declaración de Durban y otros instrumentos universales de derechos humanos, el racismo, la discriminación racial, la xenofobia constituyen graves violaciones a los derechos humanos, niegan la verdad evidente de que todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y en derechos y a su vez constituyen un obstáculo para la convivencia pacífica entre las personas.

Alentados por los testimonios que valientemente aportan víctimas y testigos de estos hechos de racismo, que afectaron principalmente a los pueblos indígenas, demandamos al Estado garantice la protección de los denunciantes y testigos de estos actos cumpliendo las obligaciones señaladas en los convenios internacionales a las autoridades de los órganos ejecutivo, legislativo y judicial en sentido de garantizar el acceso oportuno a la justicia a quienes sufren toda forma de discriminación racial y sancionar a sus perpetradores de tales hechos y a quienes los alientan.

Con preocupación observamos los obstáculos que interponen algunas autoridades del poder judicial, de la dirigencia cívica local y ciertas instituciones locales para que hechos tan condenables como los ocurridos en Sucre y Pando no se juzguen a su debido tiempo alentando la vigencia y perpetuidad del racismo en la sociedad boliviana y, por consiguiente, protegiendo su impunidad.

Observamos, al mismo tiempo, con preocupación la persistencia del racismo como un problema estructural que afecta a toda la sociedad boliviana, vulnera la dignidad y derechos de las personas, y agudiza los conflictos o contradicción en el actual proceso de cambio que intenta revertir la exclusión de amplios sectores de la población

Condenamos la actitud de algunas personas que protagonizaron e impulsaron hechos racistas en Sucre haciendo mal uso de sus funciones, asumiendo una representatividad social que no coincide con el sentimiento de toda la sociedad chuquisaqueña, particularmente sucrense, que se caracteriza por valores de solidaridad y respeto por el próximo.

Una vez más, intentando lograr impunidad detrás de las instituciones y de la gente bien intencionada, estas personas -identificadas con nombre y apellido y sometidas a investigaciones por su actuación- convocaron a una marcha vergonzosa en Sucre en un vano intento de tergiversar los sucesos de mayo de 2008 y, por el contrario, reafirmando la convicción de los bolivianos y bolivianas de que estos grupos recurrieron a prácticas racistas con fines políticos y personales perversos.

Los sucesos de mayo no quedarán en el olvido. Han herido el sentimiento más profundo de la sociedad boliviana y sólo la reflexión acerca de la gravedad de estos hechos y su sanción a quienes los cometieron podrá atenuarlo.

¡LEY CONTRA EL RACISMO YA!
CONTRA EL RACISMO, LA DISCRIMINACIÓN Y LA IMPUNIDAD

Asamblea Permanente de los Derechos Humanos de Bolivia, Asociación de Familiares de Detenidos, Desaparecidos y Mártires por la Liberación Nacional (ASOFAN), Capítulo Boliviano de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo, Comunidad de Derechos Humanos, Movimiento Franciscano Justicia y Paz, Coordinadora de Lucha contra la Impunidad, Asambleas Departamentales de Derechos Humanos de La Paz, Cochabamba, Oruro, Potosí, Sucre y Beni; Confederación Nacional de Trabajadores de la Prensa de Bolivia, Plan Interministerial Transitorio de Apoyo al Pueblo Guaraní (PIT), Colectivo Tijaraipa, Centro Afro-Boliviano para el Desarrollo Integral y Comunitario, Movimiento Cultural Saya Afro Boliviano (MOCUSABOL), Articulación de Mujeres por la Equidad y la Igualdad (AMUPEI), Centro de Promoción de la Mujer Gregoria Apaza, Radio Escuela Radiofónica de Bolivia (ERBOL), Indymedia La Paz, Radio Pachamama, Fundación Solón, Nina Uma y su grupo Hip-Hop, Instituto de Terapia e Investigación sobre las Secuelas de la Tortura y Violencia Estatal (ITEI), Asociación de Organizaciones de Productores Ecológicos de Bolivia (AOPEB), Fundación Q’hana-Pacha, Comunidad Awiyala Internacional, Colectivo Ginebrino de Solidaridad con el Pueblo Boliviano, Grupo Tinku, Centro de Comunicación y Desarrollo Andino (ANDINO), Centro de Estudios, Difusión, Investigación y Desarrollo (CEDIB), Bolivia Action Solidarity Net Work (DASN)-Canadá (Red Acción Solidaridad Bolivia), Universidad Cordillera, Coordinadora Indígena Campesina Originaria de Bolivia (COINCABOL), CSCB, Agua Sustentable,Movimiento Humanista de Bolivia, CIDOB, Grupo Juvenil « Café Semilla », Coordinadora de la Mujer, Carrera de Psicología- Universidad Mayor de San Andrés de La Paz (UMSA), Parlamento Indígena de América, CISEP, Plataforma de Cochabamba, Plataforma de Vinto, Comunidad Universitaria, Fundación ACLO, CONALPEDIS, Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), Foro Indígena, Red Tinku – Cochabamba, CLAI, Fundación Pachamama Bolivia, CPILAP, PIA, CISEP, IFFI, CNAMIB, ECC, SIA, USB, CENDA, CCIMCA ORURO, CMIB, Casa de la Mujer, Jóvenes Plan 3000, Otras voces, IMPROIM, CEMUJ-B.

BOLPRESS, 29 de julio de 2009

Barrabravas, cruceños y secesionistas

Posted in AUTONOMISTAS Y RACISMO par colectivoboliviano sur 6 juillet, 2009

Lunes, 6 de Julio de 2009

En Bolivia, la violencia del fútbol es reciclada para la política

En Santa Cruz de la Sierra es común escuchar que la versión local de la Doce participa en los hechos violentos que encabeza la Unión Juvenil Cruceñista contra partidarios de Evo Morales.

Por Gustavo Veiga
http://www.pagina12.com.ar/fotos/20090706/notas/na21fo01.jpg

Los autonomistas contratan a grupos violentos del fútbol.

Para Angel “Chichi” Pérez, apalear vecinos que reclaman tierras en Santa Cruz de la Sierra o entreverarse en un tiroteo por el control de la barra brava de su club, Oriente Petrolero, son dos prácticas muy familiares. Este matón es tan autónomo como la autonomía que le reclaman al gobierno boliviano las organizaciones a las que supo (y sabe) prestar servicios: la Falange Socialista Boliviana (FSB) y la Unión Juvenil Cruceñista (UJC). Su cuerpo modelado en los gimnasios, pero sobre todo sus contactos políticos, le permitieron obtener una reputación semejante a la de Rafael Di Zeo en sus mejores tiempos. El dice –vaya coincidencia– que viajó a la Argentina en 1993 para ejercitarse en la escuela de artes y oficios de la Doce. Y lo que aprendió, lo volcó con los años en una meta donde ha puesto toda su energía. La caída del presidente Morales. Su empeño lo llevó a transformar en himno futbolero un cantito del movimiento cívico: “Evo, Evo cabrón”. Ese que incluso entonan en el clásico cruceño sus tradicionales rivales del Blooming.

Pesados como Chichi Pérez transformaron al departamento de Santa Cruz en un lugar irrespirable para todo aquel que no profese los ideales autonomistas. Desde el sector de La Curva, en el estadio Tahuichi –donde construyó su primer liderazgo en el primitivo deporte de las piñas–, Pérez percibió dónde estaba el filón. En esa combinación que las barras argentinas convirtieron en un producto for export: la construcción de poder gracias a las prebendas de los dirigentes, el cobro de peajes a particulares que permite el fútbol en su círculo multitudinario y los aceitados contactos políticos. A la búsqueda de estos últimos, le prestó especial atención. Sus primeros pasos los dio haciéndole el aguante a la Unión Cívica Solidaridad (UCS) del ex alcalde cruceño Johnny Fernández.

Cuando Pérez ya había hecho su posgrado en la tribuna, pasar a ser guardaespaldas le resultó una carrera de fácil graduación. El periodista Marcelino Villarreal, de ASC Noticias, autor de largas y detalladas crónicas sobre el apogeo de las barras bravas en Santa Cruz, cuenta que desde aquel momento, “tuvo acceso al poder municipal, a más dinero y a más padrinos”. Cualquier semejanza con nuestra realidad futbolística es pura coincidencia. Juan Carlos Rousselot, el ex intendente de Morón en los años ’90, es el ejemplo más refinado de cómo sostener y poner a su servicio a la patota desde el Estado. En la cuna del autonomismo boliviano sus enseñanzas gozan hoy de muy buena salud y Chichi, el inefable Pérez Argote sería su mejor alumno.

Los barras de Oriente Petrolero que le responden, un club que tiene la camiseta igual a Banfield, a bastones verdes y blancos, cambiaron esos colores por las camisas negras de la falange. Son la imagen rediviva de Benito Mussolini con un toque de realismo mágico, aunque en la sierra boliviana el saludo nazi que realizan estos grupos nada tiene de fantástico. Es bien real. En agosto de 2007, portando banderas cruceñas y bates de béisbol, tomaron por asalto las dependencias de la UJC en una pelea entre grupos de ultraderecha. Los sorprendidos unionistas bebieron de su propia medicina, ya que sus matones rentados de otras épocas les habían copado el local. En ese conflicto tuvo que mediar Branco Marincovic, un referente secesionista y empresario sojero de origen croata, indiscreto perfil racista y anfitrión de ex militares carapintadas que conspiran en suelo boliviano contra Morales.

Gloria Beretervide, productora argentina del documental Presidente Evo, ha viajado en varias oportunidades a Santa Cruz. Asegura que “es común” escuchar comentarios sobre la participación de barrabravas en hechos violentos contra partidarios del MAS (la fuerza política en el gobierno), o habitantes del populoso Plan 3000, una suma de cuarenta barrios que tienen 250 mil habitantes, de los cuales el 90 por ciento proviene del occidente del país y son partidarios del presidente de origen aymara.

La trayectoria de Chichi Pérez adquirió la tonalidad parda de la simbología fascista desde que Morales asumió la presidencia en enero de 2006. Sus pretores lo alimentaron bien de recursos y protección para que hiciera de las suyas, aunque a menudo les envía señales de una conducta incontrolable. Un tiroteo que protagonizó por el dominio de la barra de Oriente Petrolero lo depositó a la cárcel en 2008, en abril de este año escapó de la Justicia que lo buscaba por la tentativa de homicidio del abogado Edgar Solíz Von Borries y fue acusado de contratar a una turba de doscientos patoteros para desalojar a vecinos que intentaban lotear el barrio 24 de Junio.

Las andanzas de este personaje que una vez atacó a golpes al director técnico argentino del Oriente Petrolero, Néstor Clausen, son parte de ese combo letal donde la violencia del fútbol es reciclada para la política. Pérez ha demostrado que es funcional a la estrategia de sus jefes separatistas. Les brindó en más de una oportunidad sus esmerados servicios para imponer los paros cívicos contra el gobierno de La Paz ataviado con la camiseta de la UJC. Al grito de “Autonomía, autonomía”, el barra brava más famoso de Santa Cruz de la Sierra, impuso presencia en las calles como lo hacía en las tribunas. A los pueblos originarios que siguen a Evo los percibe en todas partes. “Maldita raza, maldita raza” es uno de los cantitos que supo imponer desde la curva del Tahuichi.

Los lúmpenes como él son la fuerza de choque que desde hace tres años y medio consiguió en Bolivia que la Argentina perdiera la exclusividad de la patota binorma. Esa que los domingos sirve para el fútbol y cuando el deber cívico llama, sale a romper cabezas sin disimular su racismo.


Marinkovic, Nayar y otros autonomistas cruceños acusados de financiar a presuntos terroristas

Posted in ACCION URGENTE,AUTONOMISTAS Y RACISMO par colectivoboliviano sur 5 mai, 2009

El ex presidente del Comité Cívico pro Santa Cruz Branko Marinkovic; el actual vicepresidente cívico y presidente de la Federación de Ganaderos de Santa Cruz Guido Nayar; el presidente de la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz Pedro Yovía; y Hugo Achá Melgar, alias « Súperman », representante de la Fundación Human Rights (FHR) en Bolivia, serían los principales financiadores del grupo de extrema derecha desarticulado el 16 de abril en la capital cruceña.

Los activistas de la Unión Juvenil Cruceñista (UJC) Juan Carlos Gueder y Alcides Mendoza acusaron a Marinkovic, Yovía, Achá y Nayar de colaborar con la presunta célula terrorista, informó el fiscal investigador asignado al caso Marcelo Sosa.

Sosa dijo que la plana mayor del autonomismo cruceño se reunió con los presuntos terroristas de extrema derecha en la Federación de Ganaderos de Santa Cruz y en el stand de Cotas en el campo ferial de la ciudad. Según Mendoza, Marinkovic aportó 200 mil dólares para comprar armamento.

El presidente de la Comisión Multipartidaria de la Cámara de Diputados que investiga el hecho Cesar Navarro (MAS) afirmó que el grupo irregular liderado por Eduardo Rózsa Flores es mucho más grande de lo inicialmente se pensaba.

Llama la atención la aparición de nuevos personajes que pudieron haber coadyuvado a la célula irregular, quienes se alojaron en el hotel Asturias días antes del operativo policial en el que perdieron la vida Rózsa, Magyarosi Arpád (húngaro-croata) y Michael Martin Dwyer (irlandés).

La Human Rights Foundation, una organización neoyorquina dirigida por el cubano Armando Valladares y conocida por sus vínculos con la CIA, desmintió enérgicamente las presuntas vinculaciones de su delegado en Bolivia con grupos irregulares, y denunció ante la comunidad internacional la persecución emprendida por el gobierno de Evo Morales contra los « defensores de los derechos humanos ». 

« Entendemos que el verdadero móvil de la persecución gubernamental es el de ejercer represalias por las reiteradas denuncias sobre violaciones a los derechos humanos que ha hecho públicas nuestra organización … Estas denuncias, debidamente documentadas y puestas a buen recaudo ante organizaciones de derechos humanos de distintos países, verifican las agresiones contra periodistas, acciones violentas de milicias gubernamentales y diversos atropellos a la legalidad registrados en la actual gestión de gobierno », dijo HRF en un comunicado.

A pesar de ello, el delegado de HRF Hugo Achá Melgar admitió que tuvo relación con Eduardo Rózsa Flores en cuatro o cinco ocasiones.

Otra organización internacional que quiere denunciar al gobierno boliviano ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos por crímenes de lesa humanidad, la Unión de Organizaciones Democráticas de América (UnoAmérica), también se ha visto involucrada con los presuntos terroristas.

Se conoció que Rózsa mantuvo contactos con el delegado de UnoAmérica en Argentina Jorge Mones Ruiz.

Se descubrió que Luis Hurtado habría pagado el alojamiento de los presuntos terroristas en los hoteles Buganvillas y Santa Cruz. Por otro lado, Ignacio Villapaz alias « El Viejo », un testigo clave, involucró al general retirado Lucio Áñez.

BOLPRESS, 5 de mayo de 2009

Tras la pista de la red de amigos argentinos

Posted in AUTONOMISTAS Y RACISMO par colectivoboliviano sur 21 avril, 2009

Tras el desbaratamiento de la banda que habría intentado un magnicidio, el gobierno de Evo Morales está investigando los vínculos con ex militares carapintadas vinculados con la ultraderecha de ese país. Identifican a un represor prófugo.

 Por Nora Veiras

El vicepresidente de Bolivia, Alvaro García Linera, se comunicó con el embajador argentino en la Paz, Horacio Macedo, para pedirle colaboración en el control de los pasos fronterizos “por la eventual presencia de activistas argentinos en distintas regiones de Bolivia”. Página/12 pudo saber que el gobierno de Evo Morales está investigando los vínculos de la presunta estructura terrorista internacional con ex militares carapintadas, entre ellos un prófugo por delitos de lesa humanidad. El jueves pasado, la Policía Nacional de Bolivia irrumpió en el cuarto piso del Hotel América para atrapar a la banda. Un boliviano asimilado al Ejército de Croacia, un húngaro y un irlandés fueron muertos. Hubo dos detenidos y otros dos se escaparon. Morales pidió colaboración internacional para develar la trama de lo que denunció como un intento de magnicidio (ver aparte).

Hace varios meses que las autoridades de ambos países sospechan de las incursiones de ex carapintadas relacionados con las facciones de ultraderecha de Santa Cruz de la Sierra, Pando y Cochabamba. El ministro de la presidencia, Juan Ramón Quintana, mano derecha de Morales, estuvo en contacto con el embajador Macedo, quien le garantizó ayuda para detectar a los sospechosos.

El diario El debate de Santa Cruz de la Sierra, en su edición del domingo, da cuenta de que “los prófugos son de nacionalidad húngara, en tanto que los sospechosos de tener vínculos con el grupo son dos argentinos y uno que proviene de Hungría, aunque posee pasaporte de un país africano” y abunda en que “según las referidas fuentes, en el caso de los argentinos se trata de dos ex militares que forman parte de los ‘carapintadas’. Uno de ellos tuvo contactos directos, semanas antes de la desarticulación de la supuesta célula terrorista con Eduardo Rózsa, señalado como el cabecilla del grupo”.

 

Buenos muchachos

 

A principios de abril, el ex carapintada Jorge Mones Ruiz, que encontró un nuevo conchabo como delegado argentino de UnaAmérica –una organización de ultraderecha que pretende ser la contracara de Unasur–, viajó a Bolivia y se habría contactado con Rózsa. El ingeniero venezolano Alejandro Peña Esclusa, acérrimo opositor al gobierno de Hugo Chávez, es quien preside UnaAmérica, la cruzada por denunciar a los gobiernos “izquierdistas” de América Latina. Bolivia y Venezuela encabezan las “preocupaciones” de la organización que recluta “fieles” y financiamiento en la derecha de Colombia.

Mones Ruiz estuvo destinado como oficial de inteligencia del Ejército argentino en Bolivia durante un tramo de la última dictadura y suele jactarse del conocimiento de sus camaradas y ex camaradas bolivianos. En la comitiva argentina también viajó Liliana Raffo de Fernández Cutiellos, viuda del teniente coronel Horacio Fernández Cutiellos, muerto durante el intento de copamiento del Regimiento de La Tablada por parte del Movimiento Todos por la Patria (MTP). La mujer visitó en prisión al ex prefecto de Pando Leopoldo Fernández, acusado de conspirar contra el gobierno de Morales. La mujer y el mayor de Caballería, que se levantó en armas para impedir los juicios por delitos de lesa humanidad junto a Aldo Rico, habrían conseguido credenciales de corresponsales del diario Estrella de Oriente.

Entre los objetivos del viaje habría estado reunirse con otro camarada del betún, prófugo por delitos de lesa humanidad y radicado en Santa Cruz de la Sierra: Luis Enrique Baraldini. El juez federal Daniel Rafecas le dictó hace meses el pedido de captura internacional. El diario La Arena de La Pampa reveló que Baraldini estaba en Bolivia, lo cual habría activado ahora la búsqueda por parte de Interpol. El oficial que actuó como represor en La Pampa, donde se desempeñó como jefe de policía, se fugó en el 2003 apenas se reactivó la investigación judicial. Consiguió rápida contención en Santa Cruz de la Sierra: en 2005 el Círculo de Oficiales del Ejército lo condecoró con la Gran Cruz por su vocación de servicio. Para protegerse el carapintada fraguó su identidad y se hacía llamar Luis Pelliegre –Pellegri es su apellido materno–. Con ese nombre figuraba en el 2006 al frente de su escuela de equinoterapia el “Centro Ecuestre Especial”.

Los retirados alineados con Mones Ruiz están activos en sus movimientos para ampliar sus redes. En los últimos meses recorrieron asambleas ruralistas para azuzar los reclamos del sector y la semana pasada aportaron concurrencia a la charla del ex presidente Eduardo Duhalde, quien anunció su deseo de volver a conducir el peronismo. En el local de Deán Funes al 800 del barrio de San Cristóbal, el ex comité de los carapintadas del Modin se recicló en un bunker de Daniel “Chicho” Basile. Hasta allí llegaron varias de las esposas de los represores presos en Marcos Paz acusados de delitos de lesa humanidad.

 

Atracción croata

 

En Santa Cruz de la Sierra, los carapintadas hicieron empatía con las facciones lideradas por Branco Marincovic, el empresario sojero líder del comité secesionista de ese departamento boliviano caracterizado por las consignas racistas contra Morales. Marincovic es de origen croata y fueron varios los carapintadas que recalaron en la guerra de los Balcanes, entre ellos el oficial Rodolfo Barros, otro de los camaradas de Mones Ruiz y Baraldini. El señalado como cabecilla de la banda desbaratada en Bolivia, Eduardo Rózsa, había sido reconocido como “héroe de la guerra de los Blacones”, a donde había llegado como periodista y terminó enrolado en las fuerzas croatas ultranacionalistas. Uno de los dos sobrevivientes detenido por la Policía Nacional en el Hotel América: el militar boliviano retirado Mario Francisco Tadic Astorga habría combatido a las órdenes de Rózsa.

La investigación que avanza en los tribunales bolivianos también le pidió un informe a la Dirección Departamental de Migración. Se quiere establecer en qué condición ingresaron al país. Según el director de Migración, Dionisio Rivas, la banda burló los controles de los organismos de seguridad. El pedido de colaboración del gobierno de Morales a sus pares argentinos apunta a encontrar los tentáculos de las facciones que actúan en forma encubierta en Bolivia.

PÁGINA 12, 21 de abril de 2009

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