COLECTIVO BOLIVIANO CANADIENSE


NO AL VASALLAJE POLÍTICO DE LA CSUTCB

Posted in ACCION URGENTE,MEDIOAMBIENTE,movimientos sociales,Pueblos indígenas par colectivoboliviano sur 27 septembre, 2011

(Aclaramos que en este mensaje el hermano Felipe Quispe hace referencia a la CSUTCB aliada al gobierno del MAS y no así a la CSUTCB aliada a la Central Obrera Boliviana, y dirigida por Rufo Calle y Sergio Tarqui)

Es bien triste escuchar las declaraciones de los dirigentes de la CSUTCB, quienes muy alegremente convocan a un estado de alerta y emergencia contra la marcha de los indios indígenas de las tierras bajas, quienes vienen reclamando sus justos derechos que los corresponden, incluso defendiendo a la madre naturaleza y a la Pachamama, tan cacareada en las tribunas internacionales por el propio gobierno de Evo Morales Ayma. Ahora, por defender a los intereses mezquinos de los transnacionales y multinacionales, pretende cometer el etnocidio y ecocidio.

Los supuestos dirigentes de la CSUTCB, deben limpiarse sus bocas cloacas para atacar a la Central Obrera Boliviana (COB), porque se trata de una organización matriz de los trabajadores del país. No repitamos como loros las consignas emanadas desde el Palacio del Gobierno, tildando de derechistas y medialuneros a todos los que se solidarizan con la sagrada marcha por el Tipnis.

En vez de hacer guerra a los hermanos, por qué no buscamos la independencia sindical, la soberanía política-ideológica, el centralismo democrático. En vez de dar una dirección revolucionaria a la CSUTCB, estamos hundiendo peor a un lodazal y pantanal de crisis orgánica. La CSUTCB tiene su historia bien ganada: Desde el año 2000 al 2005 ha llegado a una instancia superior con bloqueos de carreteras, marchas, huelgas de hambre y cercos a las ciudades; tumbó a tres gobiernos neoliberales. Gracias a estas acciones comunarias los q’aras masistas están gozando y engordando como chanchos, reprimiendo a nuestros hermanos de las tierras bajas para administrar mejor los intereses del capitalismo e imperialismo.

¡Cuidado! No se puede engañar con discurso líricos al pueblo, ¡Cuidado! que la chispa roja les salte y les lleve a la horca y al filo del cuchillo de Tupak Katari. Los que hablan en nombre de la  CSUTCB no sean llunk’us o zalameros; no nos hagan pelear entre hermanos de carne y hueso como en los tiempos del MNR, donde hubo enfrentamientos sangrientos por solo ser lechinistas, pazestenssorristas, silesistas, etc. Compañeros, estos tiempos han pasado. No nos pisemos el poncho, menos ensuciemos al poncho rojo.

¡Hagamos una política sana y revolucionaria con sabiduría amaútica! No caigamos al servilismo y al vasallaje político. Tenemos que buscar el poder, tierra y territorio, Estado Propio, como lo hicieron nuestros antepasados.

¡Nuestra solidaridad plena con la marcha por el Tipnis!

El gobierno de Evo Morales debe bajar a las bases, entrar a un diálogo franco y sincero, de igual a igual y cara al pueblo. ¡Basta de dividir! ¡Basta del paralelismo sindical! Ahora estamos viviendo en otro escenario, más remozado y de nuevo tipo. Si no cumple con este mandato estamos obligados de autoconvocarnos, luchar y rebasar a las direcciones vendidas al sistema imperante.

¡JALLALLA TUPAK KATARI!

¡JALLALLA BARTOLINA SISA!

¡JIWPAN Q’ARANAKAXA!

Felipe Quispe Huanca

Ex Ejecutivo de la CSUTCB

La Paz, 27 de septiembre de 2011

POR LA DEFENSA DE LA MADRE TIERRA EN EL TIPNIS

Posted in ACCION URGENTE,MEDIOAMBIENTE,Pueblos indígenas par colectivoboliviano sur 5 septembre, 2011

La coherencia de las demandas de la marcha indígena

Raúl Prada Alcoreza *

Se ha dicho, por parte de voceros del gobierno, incluyendo al Presidente y al Canciller, que las demandas son incoherentes, que se contradicen y que no se sostienen, pues se controvierten en el tema de la defensa de la Madre Tierra cuando piden mercantilización de los bosques por su capacidad de absorción de CO2. ¿Dónde está la incoherencia?

 

¿No está acaso en un gobierno que ha decidido inescrupulosamente por la exacerbación escandalosa del modelo extractivista, al apostar por la extensión de la explotación minera recurriendo a las empresas trasnacionales, al apostar por la ampliación de las zonas de exploración de hidrocarburos a cargo de empresas trasnacionales trasnacionales, cuando deciden abrirse irracionalmente a la explotación del litio, que no es otra cosa que concesión para guardar reserva por parte de cualquier empresa trasnacional que se adjudique, también se devela esta compulsión extractivista cuando terminan engañados por una empresa trasnacional hindú, subsidiaria de una empresa trasnacional inglesa, en el caso de la explotación de hierro y de industrialización de acero en el Mutún?

Todo esto es reveladoramente iluminador cuando se constata nuevamente y de una manera indudable el compromiso del gobierno boliviano con el gobierno brasilero con el proyecto IIRSA, con la transferencia de energía hidroeléctrica, además de la venta de gas, debido a los grandes requerimientos de la potencia emergente. Toda esta revelación es sobre todo patética cuando se manifiesta abiertamente que se pretende atravesar el Territorio y Parque Isiboro-Sécure (TIPNIS), protegido por leyes, la Constitución y la Ley de los Derechos de la Madre Tierra, para cumplir con los onerosos compromisos con el Banco de Desarrollo de Brasil y la inescrupulosa empresa constructora OAS. Después de todas estas acciones empíricamente comprobadas no tiene sentido echarles en cara a los indígenas que no defienden la Madre Tierra por que piden participación en los fondos verdes. El doble discurso estuvo en el gobierno. Ahora se han desenmascarado y el único discurso que tienen es desarrollista y extractivista.

Pedir que la carretera no atraviese el territorio indígena y parque Isiboro-Sécure obviamente no es ningún desatino, es consecuencia natural de los derechos de las naciones y pueblos indígenas, consagrados por la Constitución. Demandar el saneamiento y la titulación de todas las TCOs tampoco es ningún desacierto pues eso corresponde hacerlo después del reconocimiento de los territorios indígenas. Estas son responsabilidades estatales, su incumplimiento mas bien nos muestran la indiferencia y la poca voluntad por resolver estos temas pendientes.

El único tema complicado es la demanda vinculada a el cambio climático y la retribución por el fondo verde; esto indudablemente es discutible. Un tema importante mencionado por el Canciller. Ciertamente esta demanda no es compatible con la posición boliviana en la cumbre de Cancún, que postula la no mercantilización de los bosques. En Cancún nos quedamos solos con nuestra posición, pero nos mantuvimos firmes frente al capitalismo verde de las redes, plus y plus plus. No es congruente tener una concepción de la Madre tierra desde la perspectiva de las cosmovisiones indígenas, que comprenden la relación complementaria y armónica de comunidades y sociedades humanas con comunidades y sociedades orgánicas, otros seres y ciclos vitales. Los bosques no pueden ser mercantilizados y si lo son caemos en la lectura del capitalismo verde que valoriza, desde la perspectiva del valor de cambio y del valor de uso, es decir de la valorización de la fuerza de trabajo, es decir la explotación y la reducción abstracta de la vida a los circuitos y contabilidad monetaria. Con esta observación del Canciller, de acuerdo. Este tema debería discutirse a fondo y con sinceridad. Pero no se puede utilizar como argumento para defender la carretera que atraviese el TIPNIS, como parte del proyecto del IIRSA, menos cuando no se está en condiciones morales para hablar del tema, después de que se ha hecho manifiesto el proyecto extractivista del gobierno.

Siguiendo con las demandas de la marcha indígena, no se puede ser más congruente con el nuevo horizonte constitucional cuando se pide el derecho a la consulta y su desarrollo normativo. Esto no solamente está consagrado en la Constitución, sino que a través de ella nuevamente se ratifican los convenios internacionales, como la declaración 169 de la OIT de NNUU y la declaración de NNUU sobre los derechos de los pueblos indígenas. En la Constitución se expresa abiertamente la exigencia a la consulta previa e informada. No hay donde perderse aquí. Por otra parte, siguiendo con otra demanda, la petición sobre desarrollo productivo en la perspectiva alternativa, efectuada desde las cosmovisiones indígenas, es comprensible de suyo, además anexando el pedido especifico del traslado a las regiones de la Amazonia y el Chaco de las FDPPIOyCC; esto debido a la necesidad de descentralización, desconcentración y comprendiendo el nuevo contexto de los gobiernos autonómicos, particularmente el de la autonomía indígena. En un sentido más integral y con un alcance mayor va la demanda de fondos para el cumplimiento de las autonomías indígenas, sobre todo recursos para la implementación de la GTI.

También es indispensable una ley de bosques; esto se sobreentiende; no nos olvidemos que, al respecto, esto exige la Constitución, así como el proyecto de Ley de la Madre Tierra, proyecto que se encuentra en la agenda de la Asamblea Legislativa. En esta secuencia, el solicitud de fondos para la Universidad Indígenas es de por sí comprensible; el gobierno está acostumbrado a abrir instituciones, sobre todo estas que tienen que ver con una formación descolonizadora, hacer montajes, escenificaciones, y después no otorgarles recursos para que funciones, por lo menos de manera suficiente y adecuada. La otra demanda, la de incorporación al seguro universal de salud, ya está en la Constitución; el gobierno y el Estado tienen que cumplir. ¿Por qué no cumple? ¿Se requieren recursos? ¿No se los tiene? ¿No era que no habían mejorado nuestras condiciones macroeconómicas? ¿Se requiere más dinero? ¿Por eso se construye la carretera y se atenta contra un ecosistema y su biodiversidad? ¿Qué quieren decirnos? ¿Qué las demandas son incoherentes; por una parte no quieren que haya carretera, que no haya desarrollo, y por otra parte piden salud, educación, recursos, es decir desarrollo? ¿Qué el único camino que hay para conseguir recursos y satisfacer demandas en educación y salud es el extractivismo, las carreteras que atraviesen parques, la expansión de la frontera agrícola? ¿Qué clase de concepción tienen del Vivir Bien, del Estado plurinacional comunitario y autonómico? Lo que se puede ver claramente es que no entienden el significado de la transición transformadora hacia un Estado plurinacional comunitario y autonómico, hacia un modelo alternativo al capitalismo, a la modernidad y al desarrollo. No se entiende, pues están estancados en el imaginario nacionalista del Estado-nación, liberal y colonial. No pueden salir del círculo vicioso pues están atrapados en el imaginario desarrollista y extractivista. Pero, por otra parte es un chantaje, no aceptan la carretera, no hay educación, no hay salud, no hay recurso. ¡Qué ilustrativa forma de gobernar!

Sobre el censo; nuestro país, como todos los países del mundo, debe realizar censos cada 10 años. Ya Bolivia se ha vuelto a atrasar con sus compromisos internacionales. Por otra parte, para la construcción del Estado Plurinacional comunitario y autonómico, para la planificación integral y participativa con enfoque territorial, que establece la Constitución, se requiere de un censo que contemple una boleta censal que nos dé la posibilidad de construir indicadores específicos y diferenciales, para apoyar a la concretización de las estrategias y las políticas públicas. También es sumamente importante contar con un censo que enumere a las naciones y pueblos indígenas originarios, además de toda la población boliviana, que nos arroje un mapa socio-etno-demográfico de las condiciones actuales del crecimiento, de las migraciones, de los asentamientos rurales y urbanos.

En la misma secuencia, la demanda de vivienda, comprendiendo que se trata de construcciones de acuerdo a las culturas, los hábitats y las cosmovisiones, es una necesidad reconocida por la Constitución como parte de los Derechos Fundamentales. Otra demanda es una relativa a la problemática de la contaminación del Río Pilcomayo; este es un tema preocupante, fenómenos corrosivos que afecta directamente a la vida de los pueblos indígenas Weenhayek, Tapiete y Guarani.

Por último el derecho a una comunicación que garantice la interculturalidad, la irradiación de significados, símbolos, imaginarios de las naciones y pueblos indígenas, es completamente comprensible desde la perspectiva de las formas de gestión y comunicación propias. Esta demanda está reconocida y plasmada en la Constitución. El gobierno, las Asamblea Legislativa plurinacional, los gobiernos autónomos y sus asambleas departamentales deben cumplir, en vez de sorprenderse. Esta su sorpresa es delatora de las profundas y desgarradoras contradicciones en las que se mueve el gobierno.

Se trata, como se ve, de un conjunto de demandas, que incluyen perspectivas regionales y locales. Esto debería ser comprensible, hablamos de decenas de pueblos involucrados; es de esperar que todos tengan demandas de diferentes tipos. Nadie se puede sorprender, menos el Presidente, que se haya construido gradualmente las demandas y configurando una estructura de demandas de consenso, un tanto cohesionada y un tanto dispersa, donde hay unas reivindicaciones prioritarias y otras regionales y locales. Lo que sorprende es la sorpresa de los sorprendidos, que no es honesta; siguen con la política de descalificación, sólo para justificar su avieso compromiso con OAS, el IIRSA, el gobierno brasilero, aunque también hay que tomar en cuenta el compromiso de ampliar la frontera agrícola con los cocaleros y los agroindustriales.

* Miembro de Comuna, http://horizontesnomadas.blogspot.com/

¿Por qué no preguntamos a la Madre Tierra?

Posted in DERECHOS HUMANOS,MEDIOAMBIENTE,Pueblos indígenas par colectivoboliviano sur 16 août, 2011

EN EL ASUNTO DEL TIPNIS:

Rafael Bautista S. *

El conflicto suscitado por la construcción de la carretera que atravesaría el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Secure, TIPNIS, descubre, de nuevo, la auto contradicción en que incurre un proyecto estatal que no ha superado su condición colonial. Porque su apuesta por el “desarrollo” no pasa por la generación de un nuevo modelo (acorde al nuevo contenido plurinacional que dice abrazar) sino del empecinamiento en perseguir el mismo modelo de “desarrollo” que produce nuestro subdesarrollo. No se trata de una palabra cualquiera sino del concepto que comprime la creencia última e irrenunciable de la dominación moderna.

El concepto de “desarrollo” es sólo posible por la dicotomía superior-inferior que es, a su vez, un modo sofisticado de encubrir la previa clasificación racista entre civilizados y bárbaros.

En ese sentido, los procesos de “modernización” que abraza ahora nuestro nuevo Estado, asumidos como sinónimo de “progreso”, encubren esta clasificación naturalizada; pues los objetos a ser siempre “modernizados” somos nosotros (afirmamos estar en contra del capitalismo pero seguimos planificando nuestra economía a partir de sus criterios y sus expectativas). Seguimos mirándonos con los ojos del dominador, que nos hace creer que “su desarrollo” es el desarrollo que todos debemos perseguir; pero como el mundo ya no puede repartirse, en esa carrera perdemos siempre y, en efecto, logramos un “desarrollo”, pero que ya no es el nuestro. Para colmo, nuestra colonialidad naturalizada, nos hace creer que “desarrollo” y “progreso” son categoría éticas que nos prescriben el deber moral de “desarrollarnos”, como antes debíamos “civilizarnos”.

Si la historia se repite, la repiten quienes no aprenden nada de ella y no aprenden nada de sus dogmas de fe; por eso no es raro que la izquierda en este proceso (la nueva derecha del proceso) apueste por aquello que critica. En el primer volumen de El Capital, Marx muestra cómo el capitalismo naciente y su correspondiente sociedad burguesa, necesitan destruir toda forma de relación comunitaria para imponer exclusivamente intereses privados como el articulador de las nuevas relaciones sociales. Entonces, lo primero a destruir es la ligazón común, de pertenencia y reciprocidad, del campesino feudal con la tierra; esto se efectiviza con la privatización legal de la propiedad común del campo. El concepto mismo de propiedad es traducido como propiedad privada, es decir, toda propiedad sólo puede ser privada; lo que es posesión común ya no tiene ningún amparo legal, por lo tanto, es susceptible de apropiación (lo que era común ahora es de unos cuantos y lo que consagra las nueva propiedades no son las cercas sino las leyes).

El campesino moderno nace con esta nueva concepción de la tierra: ya no es algo sagrado o divino sino fuente de recursos, es decir, objeto de explotación. La expropiación “legal” de las tierras de comunidad (en el altiplano paceño) para pasar a poder de los nuevos latifundistas (los posteriores detractores del indio), tenían el mismo objetivo. Imponer relaciones sociales pasa por destruir las formas de vida comunitarias. La falacia que inventa la modernidad, para justificar todo proyecto de “desarrollo”, consiste en presentar a toda forma de comunidad como atrasada o prehistórica; pues desde la perspectiva de ella misma, todo lo que no es ella es pre moderno. Es decir, ella se pone, como juez y parte, para decidir que lo que ha destruido o lo que va a destruir, es inferior en sí y ella es lo único superior. En el concepto de “desarrollo” se halla comprimida esta concepción, desde la cual se encuentra devaluada toda forma de vida que no contenga sus valores irrenunciables: el interés individualista, la propiedad privada, la maximización de las ganancias, la codicia como ordenador de la existencia, etc.

Entonces, no se trata de rechazar la modernidad y su economía, el capitalismo, por afanes culturalistas o afirmación intercultural de las diferencias. No. Se trata del rechazo humano a una forma de vida (la moderna) que está conduciendo a la humanidad toda al suicidio colectivo del planeta. Por eso el discurso de “vida o capital” no se trataba de una afirmación folklórica sino de un juicio de hecho: persistir en el desarrollismo moderno era y es una carrera suicida, no sólo para nosotros sino para todos.

Por eso el grito de los pueblos indígenas era un grito superlativo, porque ese grito contenía el grito de la Madre (y de los Ajayus y Achachilas o, lo que dicen los indios de Norteamérica, el Gran Espíritu). Los indios se habían convertido en el portavoz de la Madre, sus defensores, quienes habían alertado al planeta entero, ellos, los primeros sacrificados del proyecto moderno. Por eso tenía sentido la constitución de un Estado plurinacional, como defensor de los derechos de la Madre tierra. Por eso era fundamental proponernos un nuevo modelo de vida que se traduzca en un nuevo modelo de desarrollo, que ya no confirme nuestro subdesarrollo como condición para el desarrollo exclusivo del primer mundo. Pero (oyendo a los portavoces gubernamentales) perseguir el mismo “desarrollo” moderno, delata un síntoma de adicción de algo que no se ha superado. El discurso entonces se hace demagogia y lo que se expresa afuera es algo en lo cual no se cree realmente. Por eso viene la pregunta: si, como dice el gobierno, los indios son manejados por las ONG, ¿por qué no preguntamos a la Madre?

La cuestión es simple. Si decimos ser “defensores de la Madre tierra”, es decir, no la concebimos como objeto sino como sujeto de derechos, por lo tanto, sujeto de expresión, entonces, ella misma puede expresarnos su parecer. Tenemos para ello su modo de comunicación, que es la hoja de coca. A ella también la consideramos como sagrada y hasta hacemos huajtas (ofrendas a la PachaMama) en palacio de gobierno. Es decir, si no creemos ya en los indios e incluso oponemos el interés nacional al interés de ellos, que ahora sería mero interés particular; preguntemos a la Madre, haber qué dice.

¿O es que ya tampoco creemos en la Madre? Y la defensa de ella es mero recurso demagógico para perseguir un proyecto que nos haga ricos, siempre a costa de alguien (en este caso de la Madre). Si el proyecto es, otra vez, la riqueza, habría que preguntarse, ¿qué clase de riqueza? Si es la riqueza moderna, entonces ya sabemos, el precio de esa riqueza es la producción de miseria. ¿Quiénes serían nuestros nuevos miserables? El enfrentamiento entre sectores campesinos e indígenas no es casual. Si los campesinos también apuestan por esa clase de riqueza entonces la tierra no es Madre sino fuente de ganancias; por eso hay cocaleros (no todos) que intensifican su producción a costa de los consumidores, pues de tanto químico que acelera las cosechas, la hoja bendita ya no produce bendición. Se convierte en fuente de ganancias. Lo sagrado se hace pagano.

El problema en el TIPNIS tiene varias aristas que, por el enfrenamiento insensato y paulatino que ha ido adquiriendo la política boliviana, gracias sobre todo a los medios de comunicación, no son fáciles de abordar en declaraciones de uno y otro lado. En principio, la posición gubernamental, errática como de costumbre, ahora insiste en el diálogo cuando previamente no propició aquello; pues lo sensato consistía en hacer del enunciado constitucional, política de Estado. Pero la posición, por principista de, por ejemplo, el ministro de la presidencia, muestra la incongruencia de esta posición con el nuevo contenido de Estado: “la consulta no puede ser vinculante porque no lo quiera yo sino porque en ningún país es vinculante”. Se olvida el ministro que ninguno de esos países es un Estado plurinacional que, además, proclama la defensa de la Madre tierra como defensa internacional. Ese apego legalista es ingenuamente colonial, pues el derecho internacional es una de las determinaciones del derecho de la conquista que se otorga, para sí, el conquistador. Es decir, postulamos la descolonización pero nos aferramos a la defensa hasta histriónica del derecho moderno, para el cual nunca fuimos sujetos de derecho sino mero objeto.

Por eso la Madre nunca tuvo derechos; si los indios son inferiores, con mayor razón la tierra, por eso el concepto de humanidad que proclama la modernidad consiste en su enajenamiento radical de su condición natural. La condición del indio es inferior porque es natural, en cambio, la condición del conquistador es superior porque es condición civil, donde hay leyes (hechas por el conquistador mismo).

Ya no es así, “el derecho ha avanzado”, dicen sus apologistas y, para ello, se amparan en la noción de “desarrollo”, con lo cual, de modo ingenuo, confirman la supeditación a la clasificación mundial que ha originado el racismo y que, en el paradigma del “desarrollo” (encubierto de modo sofisticado), deposita su última creencia: la superioridad europeo-gringo-moderno-occidental. El gobierno insiste en algo que no cree (el “mandar obedeciendo”); pues si creyera, escucharía de modo anticipado, por eso firma contratos sin atender a los afectados, sólo atiende a las necesidades de los inversores, porque también se ha creído el cuento de la inversión.

Si Marx desmonta el sistema de categorías de la ciencia económica burguesa, es para mostrar su falacia encubierta: que el capital es la fuente de toda riqueza. Descubre Marx lo contrario: el capital sólo sabe desarrollar su proceso de acumulación socavando, a su vez, las dos únicas fuentes de riqueza: el trabajo humano y la naturaleza. Quien piensa que no hay nada sin inversión, es decir, sin capital, no ha entendido en aquello que consistiría una crítica al capitalismo. Éste es apenas la expresión económica de un proyecto de vida. Ese proyecto es el moderno. Entonces, no hay crítica de su sistema económico sin crítica de sus presupuestos culturales y civilizatorios.Volvemos al inicio, ¿por qué no preguntamos a la Madre? No preguntamos porque, en el fondo, no creemos en ella, y no creemos porque somos más modernos que el conquistador. El enemigo no está afuera, está en uno mismo, naturalizado en nuestras concepciones de vida, hombre y naturaleza. Por eso toda crítica es descalificada como puro resentimiento. Porque nuestra noción del poder no ha sufrido cambio alguno y llamamos “mandar obedeciendo” a lo que es, en realidad: Yo mando y tú obedeces. Y si no obedeces, estás en contra del proceso. Y si la Madre no obedece, ella también está en contra del proceso. Entonces, todos aparecen como obstáculos del proceso; como algo a eliminar, para el “desarrollo” del proceso.

De ese modo, se produce la recaída en aquello que se pretendía abandonar, la política neoliberal. Para ésta, seres humanos y naturaleza, se presentan como distorsiones del equilibrio del mercado, que siempre son vistos como amenazas externas que impiden el desarrollo de la supuesta armonía que produce el mercado (un verdadero ídolo moderno, como el capital, al cual se sacrifican, desde 1492, pueblos enteros). Que esto crean en el primer mundo se entiende, pero que esto siga siendo dogma de fe de los supuestos anti-neoliberales ya es patético.Seguramente, la pregunta que origina estas notas, motivará la burla de algunos que están en ámbitos de decisión. Preguntar a la Madre les sonará irrisorio, cosa de indios o, como ya dicen, producto de las “siete fumadas poderosas”; tal vez haciendo eco de los detractores del proceso, aquellos despistados que ven en la crítica a la modernidad el “pachamamismo” que les produce tanta ansiedad (¿será que se conciben como los nuevos cruzados del racismo moderno, denunciando los despropósitos prehistóricos de la indiada?).Amenazados por esta nueva cruzada (que no logró desprestigiarlos, pero no cesa de “hacerles entrar en razón”, incluso a la fuerza) los indios empiezan la marcha y, con ellos, marcha la Madre, reclamando, en primera instancia, coherencia. Que el discurso se haga política de Estado. Porque lo que está en juego no es el empecinamiento de los indios que, supuestamente, sólo desean aislarse. Veamos. De las 4’463.157 hectáreas de bosque tropical certificados en el mundo, Bolivia posee 1’474.175, es decir, el 33%, superando inclusive al Brasil, con 1’249.204, el 28%. Parte de ese 33% se encuentra en el TIPNIS. El ingreso a este territorio, por su centro neurálgico, representa inevitablemente, la colonización territorial de estos bosques tropicales. Los cuales no son sólo el pulmón del planeta sino el lugar de origen del 95% de los recursos genéticos, es decir, microorganismos, plantas y animales, de todo el planeta.

La agricultura tropical es de suma importancia para los intereses del primer mundo y sus transnacionales de los granos y los alimentos, por eso no es raro la sentencia de Kissinger: si controlas el petróleo, controlas a los gobiernos, pero si controlas los alimentos, controlas a los pueblos. La lucha por el acceso, control, apropiación, regulación y uso de los recursos tropicales es una nueva distribución geopolítica de los recursos naturales. Ya es sabida la influencia de la Empresa Brasileira de Pesquisa agropecuaria, EMBRAPA, en algunas políticas agropecuarias que se traducen en nuestro país; esta empresa creada en 1972, en plena dictadura militar, bajo auspicios de la fundación Ford, es uno de los centros de investigación que aplica y desarrolla la cultura científica hegemónica en la actualidad, es decir, el dominio y control de los recursos genéticos en beneficio de las transnacionales. Fue el mismo Ford quien financió una de las mayores destrucciones del Amazonas para la producción intensiva de caucho; la lógica de la maximización de los beneficios hace creer a la propia ciencia que puede alterar y reconducir en unos cuantos años lo que a la naturaleza le costó millones de años. Las alteraciones, en este caso, son producto de la necesidad que siempre ha tenido el primer mundo, de contar con el acceso irrestricto de todas las riquezas naturales, para beneficio exclusivo suyo.

Entonces, ¿cómo se puede insistir en que el interés de los indígenas del TIPNIS sea particular? ¿No se estará admitiendo que lo que entendemos por interés nacional, no es otra cosa que el interés de acceso y control de uno de los últimos reservorios de recursos genéticos del planeta? Sin contar, por supuesto, el petróleo y el gas que se supone existen allí. Es decir, ¿es la defensa del planeta, o sea, de la Madre tierra, interés particular? ¿Por qué una carretera debe necesariamente penetrar el corazón del TIPNIS y no bordearlo?; además habiendo otras conexiones más urgentes y necesarias (como la tan deseada conexión entre La Paz y Trinidad) y no precisamente Villa Tunari-San Ignacio de Moxos. Ahora la ABC (Administración Boliviana de Carreteras) señala que no hay todavía proyecto definido; pero entonces, ¿por qué las palabras del presidente, del sí o sí se construye esa carretera, por donde se ha proyectado, quieran o no los indígenas? ¿Por qué el llamado al diálogo, como de costumbre, se da a destiempo, cuando la marcha se inicia?Si ya no creemos en los indios, porque se han hecho expresión de los ambientalistas y de la derecha, otra vez, ¿por qué no preguntamos a la Madre? Tenemos a yatiris, amautas y chamanes, que son los representantes del saber y el conocimiento de nuestros pueblos; ¿o es que sólo nos sirven para la foto y la imagen internacional? ¿Será que, en el fondo, no creemos en ellos ni en la Madre? Entonces, ¿cómo podemos pretender siquiera ayudarlos si no creemos en ellos? Si fuéramos primer mundo se entendería esa apuesta: dominar; pero si somos nosotros la prueba histórica de las consecuencias irracionales de aquello, ¿por qué la obstinación en perseguir algo que sólo produce miseria? La crisis ecológica no es producto de la casualidad sino las consecuencias de un modelo de vida que hace de su “desarrollo” depredador el único posible.

La humanidad entera está hambrienta de alternativas, incluso el primer mundo; si es así, ¿por qué clausurar en nosotros la posibilidad de ser fieles a una apuesta que no es sólo nuestra sino mundial?“Vida o capital” quería decir: toda recomposición de la lógica del capital es acceso, control, apropiación, regulación y abuso de los recursos naturales, en beneficio apenas del 1% rico del planeta; quienes, para colmo, apenas son los empleados de los dueños del planeta, aquellos que se aglutinan en torno a aquellos ámbitos oscuros e influyentes, como el club Bilderberg. El 1% de ese 1% son los verdaderos dueños del mundo, quienes poseen las transnacionales como la ostentación de sus business. Entre esos se encuentran las dinastías Rotschild y Rockefeller; cuya fortuna, si se repartiera entre cada uno de los 7.000’000.000 de gentes que pueblan este planeta, deberían recibir, cada uno, a 3’000.000 de dólares. Pero ni esa distribución produciría la felicidad, porque se trata de dinero maldito. Nada robado produce la felicidad, y eso lo saben muy bien los ricos del primer mundo, por eso hasta se suicidan, teniendo todo.La única forma es hacer un alto en aquella desenfrenada apuesta por un “desarrollo” y “progreso” que nos hace volver al estado natural de Hobbes, la lucha de todos contra todos.

La crisis actual es una crisis civilizatoria que se percibe en la relación entre los mitos modernos y los proyectos políticos que se proponen su realización. El “progreso infinito” es uno de ellos; el mito consiste en que es posible de ser realizado, lo cual desata la rebelión de los límites, porque ni el ser humano ni la naturaleza (fuentes de toda riqueza) son infinitos, en consecuencia, la maximización de la acumulación, como criterio de “desarrollo”, “crecimiento” y “progreso”, atenta al propio “desarrollo” y a la vida misma. Si la vida es limitada, porque es mortal, no puede imponérsele un modelo que la devalúe a ser mero sostén de un afán infinito. En eso consiste la irracionalidad de la racionalidad económica moderna, que ya no es sólo capitalista sino también socialista. La segunda critica el dominio burgués del trabajo pero insiste en el dominio de la naturaleza. Siempre hay que dominar algo, en eso consiste ser moderno. Contra toda forma de dominio es que se levanta, Hinkelammert dixit, el grito del sujeto reprimido.

Por eso, en la marcha en defensa del TIPNIS, marcha la Madre misma, porque no ha sido consultada, por un alguien que dice ser su defensor. Si lo es, que sea consecuente con lo que pregona. Que escuche y obedezca antes de actuar. Y si la Madre dice no, que sea consecuente hasta el final. Si se trata de la Madre, se trata del origen de la vida y, si no hay vida, no hay nada, ni siquiera el “desarrollo” y “progreso” que tanto se pregona. La Madre no es infinita e inagotable, es un ser vivo, un sujeto de derechos al cual debemos respeto. Por eso la frase del presidente fue de lo más desafortunada, cuando pidió a los cocaleros (para reafirmar la decisión gubernamental de construir la carretera en su fase dos, en base al proyecto original, cortando al TIPNIS en dos), “conquistar a las indias yuracares”.

La devaluación de la Madre ha traído consigo, bajo la lógica moderna, la devaluación de la mujer; lo cual no es, ni más ni menos, que la devaluación de la vida misma (porque lo femenino es fuente de vida). Conquistar significa poseer, someter algo como mío; así piensa el colonizador aunque se haga llamar intercultural. Por eso la modernidad globaliza su lógica de modo épico. Se trata del júbilo de la muerte, como única y suprema vencedora ante el vacío que queda en el universo entero, cuando se ha acabado con la vida. Por eso descolonizarse no significa cambiar de apariencia, ni de bandera ni de grito de guerra sino cambiar, en definitiva, de forma de vida.

El tránsito hacia una nueva forma de vida no es, en consecuencia, exclusivamente lógico sino existencial, es decir, no se trata de cambiar de idea sino que la idea se encarne en una nueva subjetividad, es decir, en un nuevo sentido de la existencia. Sólo quien atraviesa esto podría concebir como lógico y sensato algo como “preguntar a la Madre”. Algo que sería locura a los ojos de “este mundo” moderno. Pero, dice el mismo fundamento, al cual acude el Occidente moderno, para reafirmarse, que “Dios escogió a los débiles para vencer a los fuertes, a los ignorantes para confundir a los sabios”.Desde la lógica de la dominación, los que marchan por la Madre, los indios, esos son los débiles e ignorantes, los irracionales, salvajes y bárbaros; pero para el propio Dios cristiano, esos son los escogidos, “lo que no es”, para poner en su lugar a lo que es: Toda dominación es un gigante de bronce con pies de barro; porque la verdadera fuerza no la tienen los que mandan. La verdadera fuerza proviene de lo débil. Por eso, el origen del poder no es el que gobierna, el verdadero origen del poder es la comunidad. Por eso ella está en todo su derecho para reclamarle al detentador actual del poder –al que se le ha transferido, de modo circunstancial, ese poder originario– el cumplir el mandato original.

Otra vez, la marcha demanda el aprender a escuchar; y el silencio sospechoso, de las voces oficiales de la defensa de la Madre tierra, no hacen sino confirmar el abandono gubernamental de los principios que dieron origen a este gobierno. Seguramente ya no hay nadie quien le recuerde, al presidente Evo, por qué había luchado.A la oposición le duele no ser ella la que comande esta nueva apuesta por el mismo “desarrollo” que cree como el único posible; le duele que lo haga un indio y que éste les muestre la inoperancia prebendal y corrupta de su tradición. Lo que les irrita es que lo que debieron hacer ellos (pero no hicieron por ladrones), lo haga aquel que siempre despreciaron. Pero el problema ya no es ese sino que toda discusión se reduzca al modo de hacer las cosas y no al sentido que debiera tener un proyecto de desarrollo propio.

El gobierno ha caído en el discurso del “desarrollo”, por eso en sus planes educativos, otra vez, se insiste en la formación de técnicos, como salvación nacional; es decir, no se concibe la manera de producir conocimiento propio sino sólo aplicar el conocimiento hegemónico, es decir, convertirnos en mano de obra apta para aplicar lo que se produce en el primer mundo. Por eso se apuesta, otra vez, de modo solapado, a la consigna colonial del “exportar o morir”; y en esa línea se encuentra la construcción de la carretera que atraviesa el TIPNIS. Se trata de una nueva conquista del territorio, ni siquiera para integrarnos entre nosotros, sino para abrir los territorios vírgenes como ampliación de los mercados, es decir, poner en bandeja de plata lo que se le antoje al capital transnacional que, para eso, tiene dinero, y mucho, para someter a un Estado que, en esa lógica, tiene necesidad de dinero, y mucho, para así sellar su dependencia estructural, con inversión, financiamiento, transferencia tecnológica, etc.

Eso trae plata para repartir por supuesto (más aun cuando nuestros proyectos se circunscriben al mismo del primer mundo; presos de sus seductoras mercancías, para lo cual se requiere siempre más ingresos, como el adicto requiere cada vez más dosis), pero, a la larga, lo que ganamos no compensa lo que destruimos. Los indios Cree tienen razón: “sólo cuando se haya cortado el último árbol, sólo cuando el último río haya muerto envenenado, sólo cuando se haya cazado al último pez, sólo entonces verás que el dinero no se puede comer”. Parece que sólo así aprenderemos que la tierra, como decía el cacique Seattle, no es nuestra enemiga (a quien hay que vencer para triunfar) sino nuestra hermana; en nuestro caso, nuestra Madre. Ojalá que no nos demos cuenta de eso cuando ya sea demasiado tarde.

* Autor de “¿QUÉ SIGNIFICA EL ESTADO PLURINACIONAL?” y “HACIA UNA CONSTITUCIÓN DEL SENTIDO SIGNIFICATIVO DEL VIVIR BIEN”, rincón ediciones. rafaelcorso@yahoo.com

Fuente: BOLPRESS, agosto 2011

Indígenas del Oriente Realizarán Nueva Marcha a la Sede de Gobierno

Posted in DERECHOS HUMANOS,MEDIOAMBIENTE,Pueblos indígenas,Uncategorized par colectivoboliviano sur 29 juin, 2011

Martes, 28 de Junio de 2011 16:08 | Escrito por Eduardo Justiniano – sociologo Cipca Beni |  |
NOTICIAS

CIPCA–Beni 28/06/2011 La III Comisión Nacional de la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente Boliviano (CIDOB) reunida en Trinidad, determinó realizar la octava marcha de los pueblos indígenas de tierras bajas hasta la sede de gobierno, en protesta por los daños que se causará al TIPNIS con la construcción de una carretera troncal por media reserva natural.

La octava marcha de los pueblos indígenas, partirá desde Villa Tunari (Cochabamba), el 2 de agosto venidero, y con ello  se quiere golpear el corazón del poder político del presidente Evo Morales, para que haya una respuesta inmediata al planteamiento de cambiar la ruta de la carretera Beni-Cochabamba.

No fue fácil tomar la decisión, dado que los dirigentes observaron que las organizaciones indígenas siempre están necesitadas de recursos económicos y medios logísticos para efectuar una medida de éste orden. “…Nuevamente estamos con este tipo de medidas que requiere un esfuerzo de los dirigentes y de los mismos pueblos que van a marchar”, sostuvo el presidente de la CIDOB, Adolfo Chávez, quien oficializó la decisión al tiempo de concluir la III Comisión Nacional, que es la máxima instancia de decisiones de los pueblos de tierras bajas en el país.

Argumentó que, se mantiene el incumplimiento del gobierno a una serie de compromisos asumidos en anteriores encuentros; ahora lo central estaría en el incumplimiento al derecho de la consulta pública a los pueblos indígenas, cuando se trata de proyectos que afecten directa o indirectamente a los territorios indígenas.

Ese sería el caso del TIPNIS, considerado como una de las cinco reservas naturales más importantes de América, por su biodiversidad y fragilidad ecológica, dado que es un pie de montaña, apto para la reproducción de peces y otros animales que no les queda otro refugio, por el acentuado acoso humano al que han sido sometidos.

De la misma manera, el dirigente de la Central de Pueblos Indígenas del Beni (CPIB), Pedro Vare, un viviente de la zona del Sécure, sostuvo que el gobierno insiste con la construcción de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Mojos, sin tomar en cuenta la opinión de las 64 comunidades indígenas afectadas en el TIPNIS; un área reconocido constitucionalmente y por convenios internacionales que el Estado debe garantizar.

Ante la posibilidad de  una reacción de fuerza de los cocaleros del valle, acérrimos defensores de la política del presidente Evo Morales, el dirigente de la CPIB, dijo que no están en contra de otro sector social, simplemente que ante el riesgo de desaparecer por la política gubernamental, están ejerciendo su derecho a la protesta, “estamos en democracia, tenemos derechos que se debe respetar, no buscamos enfrentamientos con otros sectores sociales”, sostuvo.

Demandó las garantías necesarias del gobierno para realizar la marcha, además, les dijo a los dirigentes cocaleros, que “deben acordarse de lo que sucedió en la marcha de 1990 por el Territorio y la Dignidad, el pueblo andino fue el primero en manifestarse a nuestro favor, porque entendían que luchábamos por el respeto a nuestros derechos, eso mismo estamos haciendo ahora”, precisó Vare.

La confección de la plataforma, con las demandas puntuales, se realizará en julio, cuando nuevamente se realice otra reunión nacional de la CIDOB; sin embargo, se adelantó que el tema central es la exigencia para el cambio de ruta de la carretera Beni-Cochabamba; que se pare el avasallamiento de particulares a las TCOs y que el gobierno cumpla sus compromisos de apoyo al desarrollo de los pueblos indígenas de tierras bajas.

EVO MORALES PIDE AL CONGRESO QUE APRUEBE HASTA 21 DE JUNIO LA LEY DE LA REVOLUCIÓN PRODUCTIVA COMUNITARIA CONSENSUADA CON EL PACTO DE UNIDAD

Posted in ACCION URGENTE,MEDIOAMBIENTE par colectivoboliviano sur 2 juin, 2011

Deciden legalizar los transgénicos en Bolivia

SENA-Fobomade *

El Presidente Evo Morales presentó ayer en Palacio de Gobierno el proyecto de “Ley de la Revolución Productiva Comunitaria Agropecuaria” que autoriza por primera vez en Bolivia la producción, importación y comercialización de productos genéticamente modificados.

 

El proyecto de Ley de 51 artículos, una disposición adicional y 15 disposiciones transitorias tiene por finalidad garantizar la soberanía alimentaria nacional, “en condiciones de inocuidad y calidad para el vivir bien a través de la Revolución Productiva Comunitaria Agropecuaria en el marco de la economía plural”.

 

 

El proyecto de ley enviado ayer a la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) establece las bases institucionales, políticas y mecanismos técnicos, tecnológicos y financieros de la producción, transformación y comercialización de productos agropecuarios y forestales de los diferentes actores de la economía plural, “priorizando la producción orgánica en armonía y equilibrio con las bondades de la madre tierra”.

El Ejecutivo propone institucionalizar mecanismos financieros destinados a garantizar la soberanía alimentaria nacional, como por ejemplo un Seguro Agrario Universal que proteja a cultivadores afectados por sequías, inundaciones y otros desastres naturales.

Plantea también la creación de entes técnicos encargados de producir fertilizantes, acopiar semillas y monitorear la producción agrícola; Institutos Técnicos Agropecuarios provinciales, y un Comité de Bioseguridad responsable de verificar la calidad de los alimentos.

La norma fue elaborada por el Ministerio de Autonomías con la participación de representantes de organizaciones indígenas y campesinas del Pacto de Unidad. “Será la tercera Ley de consenso que entrará en vigencia en Bolivia, después de las leyes de Educación Avelino Siñani-Elizardo Pérez y de Pensiones, consensuadas con los sindicatos de la educación y con la Central Obrera Boliviana (COB)”, destacó el Presidente Morales.

“Una vez que sea aprobada por la ALP y promulgada, esta Ley sentará las bases para el incentivo de programas agrícolas y agropecuarios que garanticen una plena soberanía alimentaria”, aseguró Morales y solicitó al Congreso que apruebe la norma antes del 21 de junio para que entre en vigencia en la celebración del Año Nuevo Andino-Amazónico.

La Ley RPCA

El proyecto de Ley del Ejecutivo define políticas, mecanismos técnicos, tecnológicos y financieros, y las bases institucionales para ejecutar la Revolución Productiva Comunitaria Agropecuaria (RPCA) en Bolivia.

La norma reconoce a las comunidades indígena originaria campesinas, comunidades interculturales y afrobolivianas, desde ahora denominadas “Organizaciones Económicas Comunitarias” (OECOM), como el “núcleo orgánico, productivo, social y cultural para el vivir bien”.

El artículo 29 precisa que la estructura organizativa de base para la RPCA se asienta en las OECOM, las cuales se regirán por sus usos y procedimientos propios de toma de decisiones, consensos, resolución de conflictos, gestión integral del territorio, uso y acceso a los recursos naturales, y en base a su estructura orgánica propia.

Representantes de las OECOM y autoridades de los distintos niveles de gobierno conformarán el Consejo Plurinacional Económico Productivo (COPEP), Consejos Departamentales Económico Productivos (CODEP), Consejos Regionales Económico Productivos (COREP) y Consejos Municipales Económico Productivos (COMEP), encargados de elaborar políticas públicas y de la planificación, seguimiento y evaluación de la RPCA.

Se crearán y fortalecerán entidades públicas descentralizadas, desconcentradas o autárquicas de derecho público (con personería jurídica y patrimonio propio, autonomía de gestión administrativa, financiera, legal y técnica) facultadas para:

1. Gestión Integral del Agua (construcción y tecnificación de sistemas de riego, acueductos, atajados, pozos y estanques); 2. Gestión Integral del Suelo (forestación y agroforestería, construcción de terrazas, cercos y reposición de cobertura vegetal); 3. Producción de Abono (fertilizantes, compostaje y reciclaje de materia orgánica); 4. Producción de semillas (intercambio de simientes nativas, locales y mejoradas, implementación de bancos comunales, provisión de semillas y desarrollo de zonas semilleristas); 5. Asistencia técnica (provisión de maquinaria y equipamiento agrícola); 6. Acopio y reservas estratégicas (construcción de silos, centros de acopio y regulación del mercado); 7. Transformación y fomento industrial (asistencia técnica y financiera a emprendimientos comunitarios); y 8. Comercialización comunitaria (construcción, habilitación y mejoramiento de mercados locales, municipales y departamentales, promoción de ferias, compra de productos estratégicos a precios preferenciales y venta de insumos).

El Instituto Nacional de Estadística (INE) instituirá una unidad especializada en la generación de información estadística primaria, y una herramienta de información integral a implementarse al menos cada tres años.

El Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras, en coordinación con el INE, implementará un Observatorio Agroambiental y Productivo, instancia técnica responsable del monitoreo y gestión de la información agropecuaria y del mantenimiento de un sistema de información agroambiental y productivo actualizado.

Políticas de la revolución agropecuaria

El proyecto del Ley del Ejecutivo propone garantizar la satisfacción de las necesidades alimentarias básicas de la población, en “Armonía y Equilibrio con la Madre Tierra”, es decir con el uso y acceso a las bondades de la Madre Tierra en convivencia armónica con la naturaleza.

La norma define un conjunto de políticas sectoriales para encarar la RPCA y lograr la soberanía alimentaria boliviana como objetivo fundamental.

Serán políticas de Estado el fortalecimiento de la base productiva y de los saberes ancestrales; la gestión territorial indígena originaria campesina; y el apoyo a la producción nacional mediante la promoción del consumo nacional, el intercambio y la comercialización equitativa, Servicios Agropecuarios y el Seguro Agrícola.

 

El Estado fomentará la investigación, innovación, transformación e industrialización de productos agropecuarios mediante programas regionales diferenciados y adaptados a la vocación productiva de los distintos actores de la economía plural (artículo 16).

Los productores nacionales gozarán de preferencias en la asignación de subsidios respecto a los subsidios a las importaciones (artículo 17). Las OECOM serán proveedoras de alimentos para el Programa de Alimentación Complementaria Escolar y el Subsidio de Lactancia Materna.

Se creará un “Sello Social” para certificar el uso de mano de obra e insumos locales provenientes de la producción agropecuaria nacional en la transformación e industrialización de alimentos (artículo 18).

Se impulsará la campaña mediática “Compro y Como Boliviano” y otras acciones complementarias que fomenten el consumo de productos locales.

El Estado dotará créditos en especie, impositivos, en materia ambiental y otros que fomenten las iniciativas de organizaciones comunitarias, comunidades campesinas, cooperativas y asociaciones de productores (artículo 18).

El proyecto de Ley contempla políticas específicas para la gestión de riesgos, la atención de emergencias alimentarias y el acopio de reservas con el fin de garantizar la provisión de alimentos a precio justo, declaradas actividades estratégicas.

El Estado Plurinacional tomará las medidas necesarias para garantizar la oferta oportuna y adecuada de alimentos estratégicos suficientes que permitan satisfacer las necesidades de alimentación del pueblo boliviano (artículo 25)

Son productos estratégicos aquellos que directa o indirectamente forman parte de la alimentación diaria del pueblo boliviano, de la constitución de reservas y los que el Estado priorice por su potencial exportable (artículo 7).

En tanto se apruebe el Plan de Producción Alimentaria, se declaran productos estratégicos al maíz, trigo, arroz, papa, hortalizas, ganadería, forrajes, avicultura, caña de azúcar, quinua y sorgo (Disposición transitoria segunda).

Hasta que la producción nacional pueda abastecer el consumo interno de estos productos, como medida de emergencia se fomentará e incentivará el consumo de alimentos alternativos de producción nacional con características similares para compensar el déficit. En caso de que los alimentos no puedan ser sustituidos se facilitará la importación.

El proyecto de Ley dispone la ratificación del Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura, el cual permite el intercambio de productos desarrollados en instituciones internacionales para su validación en el país o la generación de nuevas variedades partiendo del material de intercambio o acceso (Disposición adicional única).

En síntesis, el Estado fortalecerá integralmente la base productiva, haciendo énfasis en las prácticas locales y ancestrales de las comunidades, para una gestión integral que optimice el uso y acceso al agua, la recuperación de la fertilidad del suelo y la conservación e incremento de la biodiversidad.

Esto se logrará mediante e la recuperación y crianza de semillas nativas y la producción de semillas mejoradas, y otras acciones que protejan la biodiversidad de la biopiratería y de la monopolización de las semillas por parte de las transnacionales.

Semillas y recursos genéticos

El Estado Plurinacional promoverá la innovación agropecuaria y forestal fortaleciendo al Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (INIAF) como autoridad competente y rectora del Sistema Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (SNIAF) y de los servicios de certificación de semillas.

Sus tareas son generar tecnologías, establecer lineamientos y gestionar las políticas de innovación agropecuaria y forestal, con la finalidad de contribuir a la seguridad con soberanía alimentaria, en el marco del diálogo de saberes y conocimientos de la intra e interculturalidad, y la gestión de los recursos genéticos de la agrobiodiversidad como patrimonio del Estado.

El INIAF es la instancia encargada de garantizar la conservación y administración in situ y ex situ de los recursos genéticos de la agrobiodiversidad, parientes silvestres y microorganismos de las diferentes eco regiones del país, con la finalidad de evitar la erosión genética y asegurar su disponibilidad como fuente de variabilidad genética y primer eslabón de la producción agropecuaria.

El Estado promoverá y protegerá la producción, uso, conservación, intercambio y provisión de semillas de alta calidad. Se priorizará la producción de semillas estratégicas; la recuperación, conservación, mejoramiento, producción y difusión de semillas nativas; y el control de la producción, acondicionamiento, certificación, promoción y comercialización de semillas.

Se crearán bancos, fondos y centros de acopio de semillas que permitan conservar y crear reservas estratégicas; y se establecerán alianzas estratégicas con sectores privados dedicados a la producción y acopio de semillas.

Luz verde a los transgénicos

La política de comercialización e intercambio se enmarcará en los principios de reciprocidad, complementariedad y redistribución de productos agroalimentarios, “con el propósito supremo de servir al ser humano y no así al mercado”, dispone el artículo 17 del proyecto de Ley del Ejecutivo.

El Órgano Ejecutivo regulará la exportación e importación de productos e insumos agroalimentarios y definirá un marco normativo para el establecimiento de acuerdos con el sector productivo respecto a metas y volúmenes de producción y exportación.

Se diseñará un sistema de acreditación de la condición sanitaria, calidad e inocuidad alimentaria y el carácter orgánico de productos agroalimentarios e insumos de origen animal y vegetal.

También se establecerá un régimen de “Control de la producción, importación y comercialización de productos genéticamente modificados”. En otras palabras, se legalizará por primera vez el uso de transgénicos en el país.

Se denominan organismos genéticamente modificados (OGM) o transgénicos a los productos que tienen un gen de otra especie incorporado a su mapa genético de manera artificial mediante procedimientos de ingeniería genética.

Es decir que los OGM son organismos artificiales que han sido “cruzados” con otras especies con las que no podrían tener relación en la naturaleza. De este modo se han creado tomates con genes de animales, kiwis con genes de ratón, ovejas con genes de algodón y maíz con genes de escorpión.

Hasta ahora, el único cultivo transgénico autorizado en Bolivia era la soya resistente al herbicida Glifosato, que en 2010 alcanzó una superficie de 780 mil hectáreas, equivalente al 88% del área cultivada de Santa Cruz (IBCE).

El Artículo 255 de la Constitución Política del Estado determina que las relaciones internacionales y la negociación, suscripción y ratificación de tratados internacionales se regirán por el principio de “prohibición de importación, producción y comercialización de organismos genéticamente modificados y elementos tóxicos que dañen la salud y el medio ambiente”, velando por la seguridad y soberanía alimentaria de toda la población.

Sin embargo, el Artículo 409 de la misma Carta Magna dispone que “La producción, importación y comercialización de transgénicos será regulada por Ley”. Dicha norma reglamentaria es precisamente el proyecto de ley presentado este miércoles por el Presidente Morales.

El proyecto de Ley RPCA del Ejecutivo viabiliza la importación y comercialización de transgénicos, siempre y cuando no ponga en riesgo el patrimonio genético de Bolivia.

El Artículo 13 del proyecto en cuestión reglamenta que “la diseminación de organismos genéticamente modificados o provenientes de otros ecosistemas no debe comprometer la integralidad de los recursos genéticos locales ni los ecosistemas y especies de las que Bolivia es centro de origen”.

De esta manera, el gobierno de Evo Morales autoriza el uso de transgénicos para incrementar la pro­ductividad agrícola, una de las principales demandas del empresariado agroindustrial y uno de los fundamentos del Plan de Acción Productivo Agropecuario 2011-2015 de la poderosa Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO).

Es más fácil imaginar la destrucción de la naturaleza que soñar con el derrumbe del capitalismo

Posted in Derechos Humanos,MEDIOAMBIENTE par colectivoboliviano sur 22 avril, 2011

DISCURSO EN EL DIÁLOGO INTERACTIVO DE LA ASAMBLEA GENERAL SOBRE ARMONÍA CON LA NATURALEZA, 20 DE ABRIL DE 2011

Pablo Solón *

Nueva York.- Víctor Hugo, el autor de Los Miserables escribió: “Produce una inmensa tristeza pensar que la naturaleza habla mientras el genero humano no escucha”. Hoy estamos reunidos para intentar dialogar no sólo entre Estados sino con la naturaleza. Aunque muchas veces lo olvidamos, los seres humanos somos una de las fuerzas de la naturaleza. En verdad, todos venimos del mismo Big Bang que dio origen al universo. Aunque algunos solo ven la leña para el fuego, cuando cruzan el bosque.

Tres preguntas son el punto de partida del debate de hoy: Primero: ¿Qué es la naturaleza? Una cosa, una fuente de recursos, un sistema, un hogar, una comunidad de seres y entes interdependientes.
Segundo: ¿Existen reglas en la naturaleza? ¿Leyes naturales que gobiernan su integridad, interrelación, reproducción y transformación? Y tercero: ¿Nosotros como Estados y como sociedad estamos reconociendo, respetando y haciendo prevalecer esas reglas de la naturaleza?

Francis Bacon decía que no se manda a la naturaleza sino obedeciéndola. El tiempo de los superhéroes y los superpoderes está llegando a su fin. La naturaleza no puede ser sometida a los caprichos de laboratorio. La ciencia y la tecnología lo pueden todo incluyendo la destrucción del propio mundo.

Es el momento de hacer un alto en el camino, y reafirmar el principio precautorio frente a la geoingeniería y toda manipulación artificial del clima. Todas las nuevas tecnologías tienen que ser previamente evaluadas en sus impactos ambientales, sociales y económicos. La respuesta para un futuro no está en una invención científica sino en nuestra capacidad de escuchar a la naturaleza.

La Economía Verde considera indispensable darle precio a los servicios gratuitos que plantas, animales y ecosistemas brindan a la humanidad en la lucha por la conservación de la biodiversidad, la depuración de las aguas, la polinización que realizan las abejas, la protección de los arrecifes coralinos y la regulación climática.

Para la Economía Verde es necesario identificar las funciones específicas de los ecosistemas y la biodiversidad que puedan ser sujetas de valoración monetaria, evaluar su estado actual, definir el límite a partir del cual dejarían de prestar ese servicio, y concretar en términos económicos el costo de su conservación para desarrollar un mercado de servicios ambientales.

Para la Economía Verde el error del capitalismo es no haber incorporado en toda su magnitud a la naturaleza como un capital. Por eso, su planteamiento central es hacer negocios “amigables con la naturaleza”, crear empleos verdes y así limitar el deterioro ambiental introduciendo las leyes del capitalismo a la naturaleza.

En otras palabras, una transfusión de las reglas del mercado salvará a la naturaleza. El debate no es filosófico, ya se anuncia que la tercera ronda de negociaciones de la Organización Mundial del Comercio sería sobre el comercio de los servicios y los bienes ambientales.

La humanidad se encuentra en una encrucijada: ¿Por qué solo debemos respetar las leyes de los seres humanos y no las leyes de la naturaleza? ¿Por qué es sólo criminal el que mata al prójimo y no el que extingue una especie o contamina todo un río? ¿Por qué juzgamos la vida de los seres humanos con unos parámetros diferentes a los de la vida del sistema en su conjunto si todos, absolutamente todos, dependemos de la vida del Sistema Tierra?

¿No hay una contradicción en solo reconocer derechos a la parte humana de este sistema mientras todo el sistema es reducido a una fuente de recursos, de materias primas, en síntesis a una oportunidad de hacer negocios?

Hablar de equilibrio es hablar de derechos para todas las partes del todo. Puede ser que los derechos no sean idénticos para todos ya que no todos son iguales. Pero creer que sólo la parte humana goza de privilegios mientras los otros son objetos, es la peor estupidez de la naturaleza humana. Hace décadas decir que los esclavos tenían los mismos derechos era la misma herejía que ahora decir que los nevados o los ríos o los árboles también tienen derechos.

La naturaleza es implacable cuando se la desconoce. Es increíble que sea más fácil imaginar la destrucción de la naturaleza que soñar con el derrumbe del capitalismo.

Albert Einstein decía que “La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal sino por los que se sientan a ver lo que pasa”.

Aquí no hemos venido a ver un entierro.

* Embajador representante de Bolivia ante las Naciones Unidas.

Narcos peruanos y colombianos invaden el Parque Madidi y amenazan de muerte a la población

Posted in ACCION URGENTE,JUSTICIA,MEDIOAMBIENTE,Pueblos indígenas par colectivoboliviano sur 8 avril, 2011

DRAMÁTICA DENUNCIA DEL ALCALDE DE APOLO

Pablo Cingolani

A media mañana de hoy, 7 de abril de 2011, el Sr. Mario Flores, alcalde del Municipio de Apolo (Provincia Franz Tamayo, Departamento de La Paz) realizó una dramática denuncia sobre la presencia y accionar violento de narcotraficantes de origen peruano y colombiano, que ingresan al país por la frontera boliviano-peruana de su municipio, donde está situado gran parte del Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Madidi, mundialmente famoso por su biodiversidad. El urgente clamor por resguardo, garantías y seguridad para la población, mayoritariamente campesina que habita ese sector, fue parte de una entrevista telefónica, emitida por Radio Panamericana, de la ciudad de La Paz.

Pablo Cingolani

Según Flores, la denuncia fue oficializada por escrito por los moradores de las comunidades fronterizas de Puerto San Fermín y de Cocos-Lanza, así como por los comunarios de Asariamas, desde donde se accede a pie a las primeras, tras cuatro días de caminata por la selva tropical.

Las gravísimas informaciones dan cuenta que los narcos extranjeros ingresan droga desde la vecina Perú, cruzando los ríos Tambopata y Lanza –que ofician de límite natural internacional entre las dos naciones- y atravesando el monte, arriban a la referida población de Asariamas. Desde allí, algunos bajan por el camino vehicular que conduce a la capital municipal, Apolo, y luego parten rumbo a La Paz. Otros, desde la ya citada Asariamas, bajan navegando por las aguas del río Tuichi, hacia Rurrenabaque, en el departamento del Beni.

“En Apolo, los narcos se alojan, comen, farrean (se emborrachan) a la vista de la fuerza antinarcóticos”, declaró con desesperación la primera autoridad municipal, reclamando que “más que hacer problemas con el tema de la coca” (Apolo es zona tradicional de cultivo de la hoja de coca), luchen contra el narcotráfico.

En la frontera, la situación es absolutamente crítica ya que “nadie debe hablar, nadie debe denunciar, ya que las familias que lo hagan serán liquidadas como perros”, dado que los narcos han amenazado de muerte a los escasos pobladores que allí viven, según el alcalde, “un sector abandonado a su suerte”.

Consultado por el periodista radiofónico, sobre la presencia militar en la zona, Flores indicó que es “insuficiente”, que tan sólo hay una escuadra en cada uno de los tres puestos militares de avanzada asentados allí: Cocos-Lanza, Lino Echeverría y Colorado.

A su vez, el alcalde alertó que el accionar de los narcos está poniendo en riesgo al Parque Madidi y a las 34 comunidades campesinas que se localizan allí. El 22 de marzo pasado, según la denuncia escrita, un comunario llamado Sandro Baler, de Cocos-Lanza, se encontró con un grupo de narcotraficantes, quienes le sustrajeron su rifle de cacería. “Con su misma arma le dispararon, por suerte pudo escapar al monte”, señaló Flores quien indicó que los narcos se desplazan en bandas de 10 y hasta 40 individuos. Los narcos van acompañados de sicarios –“que no tienen miedo a nada”- y que exhiben impunemente armamento pesado, como ametralladoras. “En carnavales, hemos estado recorriendo las comunidades ya que la de Vilipiza alertó sobre la presencia de 8 narcos peruanos con droga”. Según el alcalde, es incesante la presencia de personas desconocidas y movilidades de todo tipo -motos, vagonetas y taxis- en el camino que une a Asariamas con Apolo. “Esto pasa semanalmente”, aclaró. Recordó también que ya el 2007 hubo una balacera, otra vez en Cocos-Lanza, entre narcotraficantes peruanos. “Cuando terminó, los comunarios encontraron a un hombre con diez balas en su cuerpo. Lo evacuaron al Perú, porque en la zona carecemos de atención médica”- remarcó.

Consultado acerca de sí era la primera vez que se hacía esta denuncia, la autoridad informó que, dado el riesgo de muerte que conlleva la misma, el año pasado los comunarios de la frontera lo habían hecho apersonándose en su despacho. “Vía teléfono, hemos hablado con la policía, pero hasta ahora no ha habido respuesta alguna”, señaló.

La denuncia escrita solicita urgente presencia militar y policial en el sector y fue enviada con copia a los ministerios de Relaciones Exteriores, Defensa, Justicia y Gobierno, la Fuerza Especial de Lucha contra el Narcotráfico, la Defensoría del Pueblo, entre otras instancias estatales.

Flores no pudo ocultar su temor frente a sus propias declaraciones, insistiendo que “seguro que ahora me van a amenazar de muerte también a mí y a mi familia”, aunque dejó en claro que “como municipio, estamos en la obligación de hacerlo”, clamando porque se efectivice, por parte de las autoridades nacionales, el resguardo de esa frontera y el cumplimiento de garantías constitucionales y de medidas de seguridad para sus habitantes.

“Todos están amenazados de muerte”- concluyó.

Ya se había denunciado la presencia de narcos

El 16 de diciembre del año pasado, la Expedición Madidi y el Foro Boliviano sobre Medio Ambiente y Desarrollo (FOBOMADE) presentaron una denuncia-informe al Defensor del Pueblo del Estado Plurinacional de Bolivia, Rolando Villena, sobre la presencia de narcos en la frontera boliviano-peruana, no solamente en las comunidades señaladas en la entrevista por el Alcalde de Apolo, sino incluso en el colindante Municipio de Ixiamas.

La gravedad de la denuncia hecha en diciembre radicaba en que los narcos también están invadiendo los territorios que forman parte de la Zona de Reserva Absoluta Toromona -situada al norte de la ya referida comunidad de San Fermín y al interior del Parque Madidi-, y donde habita un pueblo indígena en situación de aislamiento, probablemente los supervivientes de los Toromonas históricos, y que por mandato del Artículo 31 de la Constitución Política del Estado Plurinacional, el gobierno también está en la obligación de protegerlos.

Parte de la denuncia escrita efectuada a la Defensoría indicaba que, según informes de los guardaparques del área protegida, también el sector de Alto Madidi, en el Municipio de Ixiamas, “se ha vuelto (…) zona de paso para los que trafican con la “blanca” [cocaína] desde Perú, seguramente por el [río] Heath, se cruzan al [río] Enajewa hasta el [río] Enatawa, de ahí al campamento [de guardaparques de Alto Madidi], seguidamente a Ixiamas. Se dice que en Ixiamas llegan avionetas en la noche, cargan o descargan en dos minutos y se van, claro la pista está ahí y no se usa, y está en perfecto estado y sin vigilancia”. Se refiere a la pista de aviones de Ixiamas, que nunca entró en operaciones civiles ni militares, por carecer de torre de control.

En el mismo informe se aclaraba otra de las rutas que utilizan los narcos, que complementa la información brindada por el Alcalde Flores: “Desde Asariamas seguramente o desde más arriba, viajan por sendas hasta el rio Tuichi, y se entran más arriba de San José de Uchupiamonas, sin pasar por la población, hasta llegar a Tumupasa, todo de noche”. Finalmente, se denuncia también que los narcos “le han ofrecido a gente de Ixiamas, guardaparques, gente local, etc., hasta 100 dólares el kilo de la “blanca”, solo por el transporte”. Los informantes de esta situación han solicitado permanecer en el anonimato, por temor a represalias, según se indica en el escrito presentado a la Defensoría.

La situación que puede estar viviendo el pueblo indígena aislado que habita la Zona de Reserva Absoluta Toromona, reclama solidaridad y atención urgente, nacional e internacional.

Río Abajo, 7 de abril de 2011 12:05

Fuente: BOLPRESS, 7 de abril de 2011

EL AGRONEGOCIO BRASILERO TIENDE A CONCENTRAR LA PRODUCCIÓN DE SOYA

Posted in MEDIOAMBIENTE,TIERRA Y REFORMA AGRARIA par colectivoboliviano sur 28 mars, 2011

Bolivia: Más de un millón de hectáreas en manos de extranjeros

Agroindustriales extranjeros compraron o arrendaron más de un millón de hectáreas de tierra en Bolivia en los últimos años. Los brasileros habrían adquirido cerca de 700 mil hectáreas; los argentinos, 100 mil hectáreas; y menonitas y japoneses, otras 200 mil has, la mayor parte en el mercado informal, revela el informe “Extranjerización de la Tierra boliviana” de la Fundación Tierra.

 

La concentración y extranjerización de tierras son fenómenos mundiales recientes, explicó el investigador y fundador de la Fundación Tierra Miguel Urioste al presentar algunos avances y conclusiones preliminares de su investigación “Extranjerización de la Tierra boliviana”.

Luego de la crisis alimentaria de 2007-2008, empresas del sector automotriz y transnacionales de países desarrollados o emergentes con alta demanda de alimentos y biocombustibles comenzaron a adquirir enormes extensiones en naciones pobres de África y América Latina.

En los últimos dos años, los suecos Black Herat Farming y Alpcot-Agro adquirieron predios en Rusia; la rusa Renaissance Capital, Morgan Stanley y el grupo británico Landkom compraron tierras en Ucrania; el Deutsche Bank y Goldman Sachs invirtieron en predios de China; el grupo saudí Savola, el mayor productor de aceite del mundo, puso el ojo en tierras de Sudán, Egipto y Ucrania, y transnacionales como Mitsubishi, Itochu, Mitsui, Marubeni y Sumitomo se hicieron del control de millones de hectáreas en el extranjero.

Algunos estudios señalan que países ricos con déficits alimentarios (mucha población y poca tierra) desconfían del mercado mundial como principal abastecedor de comida, y optan por comprar o alquilar tierras en el extranjero para cultivar los alimentos que requiere su población.

El capital financiero ve a Sudamérica como la principal zona para comprar y arrendar predios agrícolas. “Los negociantes salen a buscar nuevos objetos de especulación, especialmente tierras fértiles, agua y alimentos… Son capitales corporativos que no sólo buscan dar respaldo tangible a sus divisas vacías de valor, sino que descubren ahora que no pueden alimentar a su propia población y buscan enclaves en propiedad o arriendo”, denunció el Grupo de Reflexión Rural (GRR) de Argentina.

En septiembre de 2008 grandes procesadoras de aceite vegetal de India solicitaron tierras a los gobiernos de Uruguay y Paraguay para cultivar oleaginosas, trigo y lentejas. La principal refinadora de azúcar y productora de alcohol de India Shree Renuka Sugars adquirió 130 mil hectáreas en Brasil, en tanto que el grupo Walbrook compró cerca de 600 mil hectáreas en Argentina.

En la actualidad, el capital financiero y transnacionales del agronegocio monopolizan millones de hectáreas en América Latina destinadas a la producción de commodities de exportación: oleaginosas para la alimentación de ganado, agrocombustibles y en tercer lugar aceites y harinas para el consumo humano, señala Miguel Urioste.

En Brasil y Argentina, los inversionistas concentran tierras mayormente para el cultivo de soya y otras oleaginosas y derivados. En ambos países se cultivan cerca de 45 millones de hectáreas de soya. En los países pequeños del Mercosur ampliado (Paraguay, Uruguay y Bolivia), el proceso de extranjerización tiene una naturaleza regional que podría llamarse “latinoamericanización de la propiedad de la tierra”, ya que son cada vez mayores las superficies que pasan en “propiedad o arriendo” a ciudadanos brasileros y argentinos, en ese orden de importancia, observa Miguel Urioste.

En Paraguay, de 3 millones de hectáreas de soya cultivadas anualmente, 60% serían de propiedad de agricultores brasileros. En Uruguay se estima que en la última década se vendieron al menos 5,5 millones de hectáreas, el 25 por ciento de las áreas productivas del país, a sociedades anónimas privadas; del medio millón de hectáreas destinadas al cultivo de soya,casi la totalidad estaría alquilada a productores argentinos.

Según la investigación de la Fundación Tierra, el modelo soyero boliviano es diferente en varios aspectos, especialmente en cuanto a productividad. En Argentina y Brasil el rendimiento por hectárea es de casi 4 toneladas; en Bolivia, el promedio ronda las 2,5 TM/Ha. Por otro lado, los agroindustriales de Argentina y Brasil se rigen por las reglas del mercado, mientras que en Bolivia los productores se benefician con subsidios al precio del diesel de casi un 50%.

En Argentina, Brasil y Paraguay centenares de miles de pequeños productores aportan cerca del 30% del total producido; en Bolivia apenas unas 10 mil familias de pequeños productores campesinos –especialmente de zonas de colonización como San Julián, Yapacaní, San Pedro, Mineros y Cuatro Cañadas– aportan el 6% de la producción.

Los impuestos a la tierra y a las utilidadesen Brasil y Argentina aportan significativas y crecientes sumas al erario nacional (las llamadas retenciones); pero en Bolivia la contribución es muy marginal, dado que el impuesto a la tierra es irrisorio y no hay retenciones a las utilidades, resalta Urioste.

La extranjerización de tierras en Bolivia

El estudio de la extranjerización de la tierra en Bolivia “es muy novedoso porque no existen antecedentes sobre el tema y la información es muy escasa”, dice Urioste.

En Uruguay es notable el sistema de catastro y registro de transacciones que permite saber con precisión la nacionalidad de los propietarios, el uso que le dan a la tierra en cada campaña e inclusive el precio de las transacciones por hectárea.

Además, el ex presidente de Brasil Lula da Silva, José Mujica en Uruguay y Cristina Kirshner en Argentina pidieron a sus respectivos Congresos que elaboren legislación específica para restringir la descontrolada extranjerización de la propiedad agraria. Una comisión del Parlamento de Uruguay reanudó la elaboración de un anteproyecto de ley en febrero de 2011.

En Bolivia, en cambio, “estamos a una distancia de años luz para poder elaborar un sistema de información público con estas características”, lamenta Urioste.

“A pesar del discurso político gubernamental contrario al latifundio y al agronegocio, la inversión extranjera directa destinada a la compra de tierras continúa siendo protegida por el Estado. De hecho, desde 2006 hasta 2010 ninguna hacienda de ciudadanos argentinos o brasileros ha sido ‘avasallada’ por campesinos sin tierra, cosa que era muy común y frecuente antes del inicio de este gobierno”, relieva el investigador de la Fundación Tierra.

En su criterio, todas las normas agrarias, incluidas la Ley de Reconducción Comunitaria de la Reforma Agraria de 2006 y la nueva Constitución de 2009, permiten la libre compra venta de tierras entre privados, independientemente de su nacionalidad, siempre y cuando el comprador extranjero resida en el país.

El mercado informal de tierras ha crecido en el país gracias al débil y poco claro marco jurídico y al insuficiente proceso de saneamiento de propiedades agrarias. Por ejemplo, hasta fines de 2010, la gran mayoría de las tierras de cultivo de soya en manos de nacionales y extranjeros no tenía títulos de propiedad en regla, pero muchas de ellas contaban con el Plan de Ordenamiento Predial (POP).

El POP debiera otorgarse únicamente a los portadores de títulos debidamente saneados, pero en la práctica no ha ocurrido así, ya que los poseedores de otros documentos (autos de vista, sentencias ejecutoriadas…) que demostrarían su pacífica posesión de tierras también han accedido a los POP, observa Urioste.

Sin embargo, la inseguridad jurídica que deriva de la falta de títulos de propiedad saneados por el Estado boliviano a través del INRA no ha desalentado el acaparamiento de tierras vía compra o alquiler a productores brasileros, argentinos y a algunos colombianos.

Así, los productores bolivianos optan en muchos casos por alquilar sus tierras a extranjeros y se convierten en “un vagón más del tren… (y) la locomotora del modelo soyero está en manos de extranjeros (…) Estamos hablando de unas 200 o 300 personas con gran poder de concentración de la propiedad de la tierra y del poder económico consecuente”, precisa Urioste.

La Fundación Tierra estima que cada año se cultivan casi un millón de hectáreas de soya en Bolivia, más de la mitad por empresarios brasileros, menonitas y otros extranjeros que controlan todo el proceso, desde la siembra y cosecha, la transformación, hasta la comercialización y exportación.

El fenómeno de la extranjerización de la tierra es más notorio en el departamento de Santa Cruz, donde el 52% de la tierra agrícola se destina a la producción de soya. En esa zona, más del 70% de la soya cultivada pertenece a propietarios de origen extranjero y el 30% a bolivianos.

Los brasileros son los mayores productores de soya en Santa Cruz (40%), seguidos por menonitas (20%) y japoneses (7%). Según Urioste, los brasileros tienden a concentrar el negocio y disminuyela participación de menonitas yjaponeses.

Lo peor de todo es que las mejores tierras del oriente del país, en manos de argentinos y brasileños, se usan para producir soya de exportación en vez de trigo, maíz, arroz y otros alimentos necesarios para abastecer el mercado interno. Los inversionistas alegan que esos cultivos nos son “atractivos” porque el mercado boliviano es muy pequeño, y pagan impuestos menores a los que aportan otros negocios.

Según Miguen Urioste, “es una paradoja que en pleno proceso de cambio y de aplicación de una Reforma Agraria que se reclama radical los bolivianos no podamos determinar qué cultivos alimenticios sembrar en las mejores tierras del país, porque las decisiones de qué y cuánto producir no están en manos del gobierno sino de los productores que acuerdan sus inversiones con criterios exclusivos de rentabilidad en base a la tasa de ganancia determinada por el precio internacional de sus exportaciones”.

A mediados de febrero de 2011, el gobierno boliviano prometió que expropiaría al menos un millón de hectáreas en manos de extranjeros, pero hasta ahora no dice cuándo comenzará ni quiénes serán los afectados.

Con información de http://www.grain.org/m/?id=216 http://www.grain.org/briefings/?id=214 www.farmlandgrab.org http://www.ftierra.org/ft/index.php?option=com_content&view=category&layout=blog&id=96&Itemid=115

BOLPRESS, 28 mars 2011

 

 

Propuestas de CIPCA orientadas a superar la crisis alimentaria

Posted in MEDIOAMBIENTE,Pueblos indígenas par colectivoboliviano sur 28 février, 2011

En estas semanas se han intensificado los problemas y conflictos por la escasez de alimentos y por el incremento de sus precios; asimismo, los análisis y debates no han estado ausentes, aunque son escasas las propuestas para dar una solución estructural al tema. Por ello, a partir de experiencias productivas de comunidades campesinas indígenas a las que acompaña CIPCA en siete regiones del país , queremos contribuir con algunas propuestas para superar esta situación.

Las múltiples causas de la crisis y algunas medidas desesperadas
Efectivamente, en estos últimos años se ha evidenciado en el país la crisis alimentaria y el alza de los precios de los alimentos se trató de contrarrestar con acciones directas desde el Estado, dado su nuevo papel como actor relevante de la economía. Se delegó a EMAPA la tarea de apoyar la producción de alimentos, y en tres años, del 2007 al 2010, sólo ha alcanzado a apoyar la producción de unas 240 mil hectáreas beneficiando a unas 16 mil familias. Actualmente se ha concentrado en la comercialización de productos, como el azúcar importado.
Pero la seguridad alimentaria del país es un tema demasiado importante como para dejarlo solamente en manos de EMAPA, ya que es de largo aliento, es estructural y requiere la participación de diferentes sectores y actores. 

Se ha insistido mucho en que la causa de la crisis es el cambio climático. Es verdad que las sequías, inundaciones, granizadas, etc. han mermado las cosechas y faltan alimentos en el país. Sin embargo, junto con estas causas ambientales, hay otros factores de orden político, económico y técnico. Mencionemos algunos de ellos:

Causas Políticas. Las políticas de prohibición y restricciones a las exportaciones han dado resultados puntuales y de corto plazo para los consumidores urbanos, pero no son respuestas que aseguren la producción y disponibilidad de alimentos como el arroz, maíz y azúcar para toda la población. Es más, las importaciones llevadas a cabo por el mismo Estado y la declaratoria de importación sin aranceles hacen que la población urbana tenga alimentos disponibles, pero esos alimentos no llegan a las comunidades rurales, por la manera en que está priorizado y organizado su venta desde el Estado a través de EMAPA. Pero no sólo eso, como se sabe, las importaciones generan efectos negativos de corto, mediano y largo plazo para los productores y sus sistemas productivos por el desincentivo a la producción; y también implica la salida de divisas del país.
La capacidad de compra de alimentos por los consumidores, que cada vez es más escasa, es también consecuencia de determinadas políticas, lo que obliga a la población a consumir mayormente carbohidratos (maíz, trigo y arroz, tubérculos y azúcar).
La falta de políticas y priorización de inversiones productivas hacen que, como en el pasado, continúe la pérdida de producción por falta de vinculación vial entre las zonas de producción y los mercados.
También, políticas erradas como el derogado DS 748, por ejemplo, ha provocado que el incremento de los precios de los productos no esté llegando a los productores, sino que todo el plus se queda con los intermediarios y transportistas, y esto socava su capacidad de reinversión productiva. A manera de ejemplo, en el altiplano de La Paz desde que se supo del derogrado decreto, el precio de la arroba de papa al consumidor final se ha incrementado en promedio 55 Bs., pero el productor sigue recibiendo los 30 Bs. por esa arroba; en esta misma región, el litro de leche ha subido al consumidor final de 4,5 a 5,6 Bs pero el productor sigue recibiendo 2,4 Bs. (Datos CIPCA La Paz, 2011). En Cochabamba, por una carga de papa (9 o 10 arrobas, dependiendo de la zona) de segunda calidad, el productor recibe 350 Bs. y esa misma carga llega al minorista a razón de 410 Bs. En el caso del choclo por 25 unidades el productor recibe entre 15 y 17 Bs. y al minorista le llega a 25 Bs. (CIPCA Cochabamba, 2011). Entre el productor y consumidor final hay demasiada intermediación afectando negativamente a ambos.
No menos importante es la carencia de información actualizada, confiable y disponible sobre el sector agropecuario y agroforestal, que dificulta formular políticas adecuadas y de largo plazo. Como se sabe, en el país continúa postergado el anunciado Censo Nacional Agropecuario, y se continúa utilizando datos del Censo de 1984. Por ejemplo, debido a la falta de información no se conoce qué porción de la caña producida se destina a la producción de azúcar y qué a otros productos, como el alcohol, y cuánto realmente se exporta. Según estimaciones preliminares, este 2010 se habría exportado en alcohol –para etanol- y azúcar blanca el equivalente al 50% de la demanda nacional de azúcar (Nordgren, 2011).

Causas Técnicas. Otra causa de la crisis es la baja producción y baja productividad de los sistemas productivos del sector de pequeños, medianos y grandes productores. Si comparamos con los rendimientos de cualquiera de los productos con los países vecinos es elocuente la diferencia, y no es precisamente por la falta de uso de transgénicos, como han sugerido algunos dirigentes agroindustriales. El riego apenas cubre el 6% del área cultivada en el país, las inversiones en la ganadería extensiva son prácticamente inexistentes y sólo justifican la tenencia de la tierra. La capacidad productiva de los suelos es baja por las mismas características de relieve del país y por algunas limitaciones edafoclimáticas, según información del 2001 de la superintendencia agraria Bolivia tiene 41% de su superficie degradada y 25% con serio riesgo de degradación, aspecto que más afecta a tierras altas.
Asimismo, el cambio de uso de suelos, procesos de erosión, salinización y pérdida de fertilidad que no se controlan especialmente en tierras bajas; el desbosque y las quemas que provocan la pérdida irreversible de la biodiversidad, contaminación de ríos, la perdida de productos de recolección como castaña, cacao y la quema de sembradíos y plantaciones agroforestales. También, se registra una alta pérdida de la producción por poscosecha.
Entre 2005 y 2010 se han perdido por quemas y otras causas naturales 972 hectáreas de sistemas agroforestales de las 2.563 plantadas en seis municipios del Noreste de la amazonía boliviana. (Datos CIPCA Norte, 2010). Asimismo, este 2010 recién pasado en Baures (Beni) se han quemado 35 islas de cacao silvestre con diferentes grado de afectación, que ha supuesto la pérdida de unas dos mil hectáreas de cacao –de donde se exporta parte del cacao boliviano- (Datos CIPCA Beni, 2010), dejando a las familias recolectoras de este producto sin sustento no sólo para este año sino para al menos los próximos cinco años, periodo en que un repoblamiento de cacao puede restituir su base económica.

Falta de institucionalidad. También es causa el desorden institucional horizontal y vertical en el Estado. Es decir el tema de la producción agropecuaria y agroforestal es encarada por varios Ministerios a la vez: Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Agua, Desarrollo Productivo, Planificación, y ahora Autonomías, y sin la debida coordinación, cada uno con sus propias iniciativas, programas y proyectos; incluso con sus propias visiones de desarrollo. A esto llamamos desorden institucional horizontal.
Por otro lado, hay un desorden vertical que evidencia la falta de coordinación entre los niveles de gobierno nacional, departamental y municipal. No hay un Plan Nacional Productivo que esté involucrando a estos tres niveles de gobierno en el tema que nos ocupa, es más, median razones políticas que dificultan una acción conjunta. Esta situación complica aún más la posibilidad de encarar con seriedad la crisis alimentaria.

En este contexto, con desespero se han estado barajando alternativas para solucionar la crisis alimentaria en el país; pero no se ha tomado en cuenta al sector campesino indígena, cuyo aporte a la alimentación de país es evidente, aunque no cuantificado, ciertamente. ¿Se pretende desconocer su potencial, su capacidad, su aporte y su experiencia?
La ampliación de la frontera agrícola para producir mayor cantidad de alimentos es una salida planteada desde el Estado. Incluso se escucha decir que se podrían flexibilizar las normas de cumplimiento de la Función Económica Social (FES), y que se podría autorizar el uso de transgénicos a fin de producir alimentos para el país y el mundo. Empero, estos aspectos no encuentran sustento en los principios y planteamientos del Plan Nacional de Desarrollo (PND) ni en el Plan de Desarrollo Sectorial del Ministerio de Desarrollo Rural.
Dado el contexto actual de crisis, a corto plazo, los próximos meses, lamentablemente el único camino será continuar importando algunos productos de consumo masivo. Empero, simultáneamente se debe elaborar y aplicar medidas estructurales y de largo plazo. Es por ello que planteamos algunas propuestas en esta línea.

Algunas propuestas frente a la crisis alimentaria
CIPCA propone formular un Plan Nacional Concertado de Fortalecimiento de la Capacidad productiva del país, con una perspectiva de largo plazo y con participación de los diferentes actores de la denominada economía plural. Esto implica reconocer el aporte real y potencial de cada uno de los sectores productivos, incluyendo por supuesto la participación activa de los pequeños productores campesinos indígenas; asimismo, de la academia, centros de investigación y de desarrollo.
El objetivo estratégico del Plan debe ser Asegurar la producción para la alimentación de la población boliviana, sin dejar de lado las exportaciones. Para alcanzar este objetivo es imprescindible incrementar la productividad sin ampliar la frontera agrícola, recuperar los suelos desertificados y mejorar su fertilidad ampliando la superficie bajo riego.

En este marco, las propuestas planteadas a continuación deben ser tomadas como aportes desde la perspectiva de los productores campesinos indígenas y basadas en su propia experiencia, que indudablemente deben ser compatibilizadas con propuestas de otros sectores productivos, pero también por otros sectores como el de educación y salud, ya que también su participación es requerida.

1. Programa de transformación de la producción de secano a riego.
Se propone incrementar el área de riego de 6% a al menos el 12% (de 230.000 a 460.000 hectáreas) del área cultivada a nivel nacional, con riego tecnificado (aspersión y goteo, sobre todo); implementación de invernaderos de segunda generación; manejo de suelos y los diversos recursos naturales. Producción diversificada y con manejo de semillas mejoradas, aprovechando la diversidad varietal local. Todo ello bajo un enfoque integral de cuenca y con criterios agroecológicos, que incluye el manejo de los diversos recursos naturales. A ello denominamos agricultura sostenible. Para esto es necesario replicar las experiencias exitosas que ya desarrollan familias y comunidades de zonas del Chaco, Valles y Altiplano. Empero se debe complementar con acciones y medidas de mayor magnitud para el riego: trasvase de aguas hacia el Altiplano y los Valles, y ductos en el Chaco (atravesado por tres ríos: Grande, Parapetí y Pilcomayo); solo así se podrá resolver de manera estructural la sequía recurrente y que el cambio climático amenaza con empeorar año tras año. También hay que plantearse el riego en algunas áreas cultivables del trópico y la Amazonía, aunque esto suene extraño, el riego durante la estación seca y las cada vez más frecuentes e intensas sequias en esta región (“sequía amazónica”) ha demostrado garantizar el éxito en las plantaciones de sistemas agroforestales durante las primeras fases de su desarrollo.

2. Programa de transformación de la ganadería bovina extensiva a semi intensiva.
La transformación de la ganadería extensiva a semi intensiva implica realizar inversiones en silvopasturas, manejo del bosque con reserva y clausura para asegurar la recuperación de forrajes nativos, rotación de potreros; infraestructura para captación y manejo del agua que garanticen reservas de este líquido para el consumo animal; sanidad animal y manejo ganadero. Por supuesto también implica la remuneración a los trabajadores de las haciendas, que hasta ahora en la mayoría de los casos sólo conocen de tratos verbales, no de contratos laborales. Asimismo, donde sea posible, implementar la crianza de ovinos de pelo, en varias zonas como actividad complementaria a la ganadería bovina. A todo esto denominamos la nueva ganadería, que es además complementaria a una agricultura bajo principios agroecológicos debido a las constantes necesidades de conservación de fertilidad de suelos que puede satisfacer la carga animal.
Esta propuesta también se basa en las experiencias de comunidades indígenas guaraníes del Chaco, que han obtenido buenos resultados en la producción de carne y leche con una carga animal de 4 hectáreas o menos por cabeza de ganado, frente a 25 o más hectáreas que demandan otros sectores. La propuesta se puede replicar en parte de los departamentos de Beni, Santa Cruz y el Chaco chuquisaqueño y tarijeño.
Estas experiencias son concordantes con la propuesta de organizaciones indígenas como la CIDOB, que en 2001 propuso una carga animal de 2,6 a 3,9 hectáreas por cabeza, según las características de cada zona.
La propuesta implica cambiar hábitos y prácticas inadecuadas propias de la ganadería extensiva que en el país, en gran medida, justifica la tenencia de la tierra con una carga animal irracional.

3. Programa nacional de sistemas agroforestales y de gestión integral del bosque.
Los sistemas agroforestales (SAF) consisten en la combinación adecuada de cultivos anuales o de corto plazo (hortalizas, arroz, plátano, cumanda, sorgo, camote, yuca, maní, joco, maíz, fréjol, piña, etc.), plantaciones de mediano plazo (cacao, copoazú, tamarindo, pacay, achachairú, papaya, manga, café, tamarindo, palta, pupuña, coco, majo, cítricos, etc. plantas medicinales: sangre de grado, copaibo y sucuba) y de largo plazo (mara, serebó, cedro, chonta fina, teca y castaña). Permite obtener producción desde el primer año de implementación y a lo largo de todo el año, aprovechando los diferentes niveles que ofrece la cobertura vegetal y preservando sosteniblemente la fertilidad se sus suelos, de manera parecida a lo que hace el bosque amazónico naturalmente. La obtención de beneficios del sistema agroforestal se prolonga por muchos años, como la mara cuyo corte se debería hacer recién a los 40 años. Los sistemas agroforestales se combinan adecuadamente con la gestión integral del bosque, de donde la gente también obtiene productos alimenticios, medicinales, materiales, etc. En éste y en los otros Programas, pero sobre todo en éste, por las condiciones del medio, se debe avanzar más en la transformación de la producción, ya que varios rubros son de alta perecibilidad.
Los sistemas agroforestales son una alternativa a la ganadería extensiva y la agricultura intensiva, que amenazan con convertirse en modelo imperante en la región amazónica, basados en el desbosque, la quema, la ampliación de la frontera agrícola y los monocultivos. Los sistemas agroforestales también se constituyen en alternativa para afrontar los efectos del cambio climático, como las inundaciones, sequías e incendios por su mayor capacidad de resiliencia; por promover y fortalecer la integridad de las funciones ecológicas del boque; y por su aporte a la captura de emisiones de carbono. Los sistemas agroforestales se está implementando en Pando, Beni, Santa Cruz, y recientemente el Chaco.
En éste y en los anteriores Programas será importante acompañar y asegurar la gestión productiva de la tierra que el mismo Estado, a través del INRA, ha logrado sanear y titular a favor de indígenas y campesinos.

4. Programa de mejora de la ganadería altoandina.
La ganadería altoandina consistente en la crianza de bovinos, ovinos y camélidos de manera asociada y complementaria a la agricultura, implica la mejora de la calidad del hato, manejo y sanidad animal; desarrollo de infraestructura para captación y manejo del agua para consumo animal y riego para forrajes, bofedales y recuperación de praderas nativas; según los casos y lugares, continuar con el manejo y aprovechamiento comunal y familiar de las praderas nativas. Asimismo, se deben seguir construyendo establos atemperados o no, sea para la producción de leche o carne.
Esta propuesta, que ya se aplica en varios municipios, se puede replicar en gran parte del altiplano boliviano –ecosistema que constituye el 30% del territorio nacional- que abarca desde La Paz hasta Tarija, siempre considerando la aptitud y condiciones del medio y la preferencia de los propios productores por estas especies.
La ganadería altoandina actualmente viene aportando de manera importante a la seguridad alimentaria de las familias que la implementan –por el acceso físico y económico-, y de la población de La Paz y El Alto.

5. Otras medidas necesarias
Asignación de recursos y fondos concurrentes
Si -dando cumplimiento el mandato de la Constitución Política del Estado- en verdad se pretende resolver la crisis alimentaria de manera estructural y con perspectiva de largo plazo, fortaleciendo la capacidad productiva del país, se debe tomar la audaz decisión de utilizar parte de los 10 mil millones de dólares de reservas generados hasta ahora, sumados a recursos concurrentes de los diferentes niveles de gobierno (municipal, departamental y nacional) y también del fondo indígena.
Esto implica también un ordenamiento horizontal y vertical del Estado, a lo que ya nos hemos referido arriba; pero también requiere superar las trabas de orden político ideológico que están dificultando avanzar en esta materia, ya que la alimentación de la población no puede estar sometida a pugnas políticas de unos y otros.

Seguro agrícola y sistema de alerta temprana
Se debe implementar el Seguro Agrícola, cuya característica debe ser la diferenciación entre el tipo de productor: grande, mediano y pequeño, y tipo de producción: monocultivos, cultivos asociados y sistemas multiestratos como son los SAFs.. Para este último el criterio más adecuado sería asegurar una determinada superficie con diversidad de cultivos y no asegurar un rubro en específico, salvo si por situación de determinada zona así lo requieran los productores; otros criterios pueden ser que el terreno esté titulado, que los cultivos no estén ubicados en zonas degradadas o dentro de la franja no permitida en cauces de ríos, etc.
Asimismo, se debe implementar un Sistema de Alerta Temprana y un programa de adaptación y respuesta preventiva a las alteraciones climáticas con recursos del Estado, en coordinación con los gobiernos subnacionales, para aminorar los impactos del cambio climático y disminuir los riesgos e incertidumbre en los productores.

Fortalecer y consolidar los bancos de germoplasma
Es imprescindible fortalecer y consolidar los bancos de semillas que ya ha puesto en marcha el INIAF a fin de garantizar la disponibilidad de semillas en el marco de la seguridad alimentaria; pero será importante avanzar hacia la constitución de una reserva de semillas para hacer frente a eventualidades de diverso tipo y el impulso a investigaciones sobre variedades resistentes a fenómenos climáticos adversos, cuya magnitud es impredecible por ahora.

Acercar al productor y al consumidor.
Establecer mecanismos como ferias a diferente escala y nivel con la participación de organizaciones de productores y organizaciones de consumidores (barriales, juntas vecinales, etc.) para -sin pretender eliminar a los intermediarios, que en algunos casos juegan un rol importante- , acercarlos más a fin de que ambos puedan encontrar beneficios mutuos en la calidad y precio de los productos. Ello implica también uniformar el sistema de pesos y medidas que se utilizan en la compra-venta, que por lo general ahora afecta negativamente tanto a productores como a consumidores, ya que dichos pesos y medidas han sido impuestos por los intermediarios, con la inacción cómplice de autoridades encargadas de estos temas.

Centro de Investigación y Promoción del Campesinado, CIPCA
La Paz, febrero 2011.

La fiebre del oro negro amenaza a los guaraníes de Tentayape

Posted in MEDIOAMBIENTE,Política,Pueblos indígenas par colectivoboliviano sur 14 novembre, 2010


La petrolera Repsol iniciará estudios de prospección sísmica 3D en el bloque Caipependi del chaco chuquisaqueño, afectando directamente a la TCO del pueblo guaraní Tentayape, declarado Patrimonio Histórico Cultural y Natural de Bolivia. Las capitanías guaraníes de la zona advirtieron que no permitirán ninguna actividad petrolera en su territorio.

 

“La fiebre del oro negro” amenaza a la comunidad indígena de Tentayape, vocablo guaraní que significa la “última casa”, y que constituye la semilla de la nación Guaraní Simba, alerta el Centro de Estudios y Apoyo al Desarrollo Local (CEADL) en un reportaje publicado en el Boletín N.3 del Observatorio Boliviano de Recursos Naturales. [1]

A esa comunidad guaraní no llega ninguna carretera asfaltada y tampoco hay iglesia o escuela, por decisión de los mismos habitantes, que han logrado conservar casi intactos su idioma, vestimenta y sus tradiciones originarias heredadas de sus antepasados, resalta el reportaje titulado “La fiebre del oro negro amenaza a Tentayape”.

A lo largo del río Igüembe viven cerca de 500 personas que comparten un territorio de 21 mil hectáreas celosamente resguardadas, donde practican diariamente costumbres tradicionales y una forma de vida armónica con las montañas, las plantas y los animales.

En la comunidad no hay maestros: los tentayapeños saben cómo educar a sus hijos; no hay iglesias: ellos saben agradecer a sus dioses. El conocimiento de los códigos y símbolos de la naturaleza y su relación con la tierra permite al médico tradicional identificar las enfermedades.

Los guaraníes de la zona se reúnen a lo largo del día bajo el algarrobo, o alrededor del fuego durante la noche, sin gritos, cada uno expresándose con una voz tranquila. Sus casas no tienen puertas, no existen la violencia ni la delincuencia, no se pega a los niños y no hay mendigos. Comparten lo poco o mucho que tienen y respetan los valores esenciales del ser humano, describe el CEADL.

Para los guaraníes es de suma importancia que llueva en su tiempo y que crezca el maíz, la base de su alimentación. En tiempos de cosecha, cada uno participa del esfuerzo colectivo y sabe cuál es su rol. Luego dividen el maíz entre todos; se entrega una parte a los enfermos y a los mayores que no pueden ayudar más en el campo, y se guarda otra parte para alimentar a los animales, pollos, chanchos, gallinas.

Los guaraníes de Tentayape celebran la vida y la Madre Tierra cantando. Para entrar al monte piden permiso al Iya, cuidador del bosque y dueño de la naturaleza, de los animales, del viento, del agua y de los árboles. Para ellos los árboles, denominados Kaapo, son como personas y tienen vida. Sólo pueden cortar un árbol con fines de uso familiar o comunitario; nunca para un uso personal o inútil.

En pleno siglo XXI, los tentayape demuestran en la práctica que otro mundo y otro modelo de desarrollo sustentable, con solidaridad, con verdadero intercambio con la Madre Tierra y con dignidad cultural, son posibles. En esta comunidad, el “bien estar” no es un discurso sino una vivencia profunda, destaca el CEADL.

Por la “preservación cultural intacta en relación a su origen y el trabajo de reafirmación de su cultura, su historia y la conservación de su idioma de forma autóctona”, esta comunidad guaraní ha sido declarada Patrimonio Histórico Cultural y Natural de Bolivia mediante Ley de la República N. 2921 del 26 de noviembre de 2004.

Los tentayape enfrentan a un consorcio petrolero

Los tentayape corren el riesgo de convertirse en indígenas neo cautivos por las petroleras, pese a que cuentan con títulos ejecutoriales de su TCO de poco más de 21 mil hectáreas. Ya han tenido tiempo de conocer y de denunciar los graves impactos de las prácticas petroleras en el territorio que ocupan ancestralmente.

La estatal YPFB ha suscrito un contrato de operación con el consorcio Repsol YPF Bolivia SA. (37,5%-Operador), BG (37,5%) y PAE E&P Bolivia (25%) para la exploración y explotación de reservas de gas en el bloque Caipipendi, que abarca casi 700 mil hectáreas en los departamentos de Tarija y Chuquisaca.

Este bloque petrolero se superpone a las TCOs Itika Guasú y Tentayape, así como al Parque Nacional Aguaragüe. Los funcionarios del Ministerio de Hidrocarburos no supieron explicar por qué el área fue clasificada en la categoría 2, de impacto moderado, siendo un territorio comunitario de origen.

En 2004, Repsol realizó la primera prospección sísmica en ese territorio indígena, sin consultar a sus legítimos dueños. “Habían llegado un día aquí a la casa de un comunario y con unas dos o tres autoridades nomás se han encontrado y les han hecho firmar un documento, que lo han hecho pasar como consulta, como autorización del Estudio de Evaluación de Impactos Ambientales…”, recuerda el asesor indígena Yariguira Cañani Iguanday.

“La comunidad se sintió invadida y convocó a la Asamblea del Pueblo Guaraní (APG), a la Central Indígena del Oriente Boliviano y a la Cruz Roja Suiza para evitar la entrada de esta empresa”, rememora el delegado de la Cruz Roja Suiza en Bolivia Eduardo Lambertin.

Para los tentayapeños, acostumbrados a reglamentar el uso de los recursos naturales en comunidad, cada pozo petrolero es una herida a la tierra y es imposible vivir con heridas tan profundas. Son conscientes de los peligros que enfrentaban porque ya habían visto las consecuencias de las actividades hidrocarburíferas en otros territorios indígenas. Temen que la prospección hidrocarburífera afecte a los bosques, a los sembradíos y sobre todo a las fuentes de agua tan escasas en la región. [2]

Los guaraníes tomaron contacto con la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Suiza, con la Organización de Naciones Unidas (ONU) y con parlamentarios indígenas de Bolivia para articular una campaña de denuncia a escala nacional e internacional. Luego lograron la aprobación de la ley que declara a Tentayape como Patrimonio Nacional Histórico y Natural del Pueblo Guaraní, con el apoyo del entonces diputado opositor Evo Morales.

En su lucha por el territorio, los guaraníes tuvieron que batallar contra enemigos internos. Y es que el petróleo no solo contamina tierras y fuentes de agua sino también a la gente. “Cuando hay movilizaciones la empresa mete plata y compra a la gente… Hemos tenido problemas dentro de la comunidad porque algunos se han ido a trabajar con la empresa… y algunos se dejan vencer con un poco de dinero”, lamenta Yariguira Cañani Iguanday.

“Los de la empresa Repsol les estaban pagando plata a una parte de la gente de Tentayape nada más que para hacernos pelear, y casi han dividido a la comunidad. Esto ha sido casi la batalla entre nosotros, pero la petrolera entró sin consulta y ahí ha fracasado”, dice el asesor Cusaire Yarica Choide.

Al final, la efectiva movilización indígena impidió la instalación de pozos, la empresa tuvo que salir de ese territorio y los indígenas de Tentayape se convirtieron en un referente en América por su firme decisión de mantener su modo de vida y su estatus de Iyambaes, es decir de “hombres libres y sin dueño”.

La lucha por la dignidad y la autodeterminación cultural de los Guaraní Simba parecía ganada, pero la fiebre del petróleo amenaza nuevamente con destruir su territorio, señala el reportaje “La fiebre del oro negro amenaza a Tentayape”.

Repsol contraataca

Repsol, que es concesionaria del Pozo Margarita, contiguo a la comunidad de Tentayape, consiguió el permiso del Municipio para iniciar trabajos en la zona.

En breve se iniciarán estudios de prospección sísmica 3D en los bloques Iñao, Caipependi y otros ubicados en la zona Igüembé, informaron representantes de Repsol el 20 de septiembre de 2010, en una reunión con capitanes de la TCO Tentayape, representantes de la APG, del Consejo de Capitanías de Chuquisaca, personeros del gobierno, de Derechos Humanos y del Defensor del Pueblo.

En respuesta, los capitanes emitieron un voto resolutivo en el cual anuncian que no permitirán actividades petroleras en la TCO Tentayape ni en toda la zona de la Capitanía Igüembé. Recalcaron que cualquier tipo de intervención de estos territorios indígenas consolidados sin previa consulta pública constituye una flagrante violación de la Constitución Política del Estado.

Los capitanes de las comunidades Caratindi, Pentirenda, Tartagalito, Los Naranjos e Iticupe anunciaron que exigirán al gobierno la promulgación de un decreto que clasifique sus TCO en la Categoría 1, de impacto fuerte, como se considera a otras TCOs, a las áreas protegidas, reservas naturales y a los parques naturales.

Los comunarios criticaron a funcionarios del Ministerio de Hidrocarburos por su posición ambivalente y de sometimiento a las corporaciones transnacionales, pues parecería que lo único que les interesa es garantizar las compensaciones que pagaría la petrolera a las comunidades, y no así defender a las TCO.

Notas: [1] www.ceadl.org.bo

[2] En 2005, la APG publicó los resultados de un monitoreo ambiental realizado por sus comunidades entre mayo de 2004 y marzo de 2005, denunciando la erosión y deforestación provocada por la construcción de gasoductos, la contaminación de aguas, derrames de aceite y hasta la muerte de un joven atropellado por un vehículo de Repsol.

El legajo socio-ambiental de Repsol incluye además las exploraciones sísmicas al interior del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Securé (TIPNIS), provocando numerosas contravenciones y pasivos que no fueron remediados ni atendidos. El consorcio español argentino enfrenta numerosas denuncias de comunidades indígenas afectadas por las operaciones en el mega campo Margarita y en el campo Huacaya. Auditorias realizadas en 2006, y publicadas este año por el CEADL y el Observatorio, demostraron el elevado grado de incumplimiento de las normas e instrumentos ambientales, por ejemplo en las operaciones en los campos Cambeiti e Itatique.

Este nefasto consorcio también planea ingresar al Parque Nacional Madidi, en el norte del departamento de La Paz, una de las áreas protegidas más importantes por su riqueza biológica, y declarado por la revista National Geographic como uno de los lugares con mayor interés turístico del planeta. Sin embargo, el Ministerio de Hidrocarburos intenta flexibilizar la norma ambiental para viabilizar la exploración y explotación petrolera en los bloques Río Hondo y Tuichi, concesiones convertidas a zonas con contrato de operación a cargo de Petrobras y Repsol. Estas exploraciones no solo afectarán el Parque Madidi, sino también una parte de la Reserva y TCO indígena Pilón Lajas.

BOLPRESS, 14 de noviembre de 2010

Page suivante »