COLECTIVO BOLIVIANO CANADIENSE


La mala fe de los operadores del poder…

Posted in ACCION URGENTE,OPINION,Pueblos indígenas par colectivoboliviano sur 13 septembre, 2011

La marcha de los hermanos del TIPNIS está siendo reprimida por las fuerzas policiales. Los operadores del poder están ciegos, sordos pero no mudos. No escatiman en manchar la reputación de los hermanos organizados en la CIDOB y la de aquellos  ciudadanos que se oponen a la política desarrollista del gobierno. Hay que exigir que el gobierno de Evo Morarles, a quien apoyamos sin condicionamientos en momentos álgidos, responda ¿en bien de quién está trabajando? ¿Cuáles son los intereses reales que hay en la construcción de la carretera que cortará el TIPNIS? ¿A quién beneficiará esta carretera, a los madereros, a los cocaleros, a Brasil?  El gobierno debe responder a estas preguntas, urge.

No podemos seguir apoyando un gobierno que tiene un discurso teórico sobre la defensa de la Madre tierra y que en la práctica aplasta a aquellos que la defienden. Azuzando a los cocaleros y a otros grupos indígenas lo úncio que se logrará es la división de los movimientos sociales e indígenas y la inestabilidad política de la región, del país e incluso… del mismísimo MAS…

Evo Morales y sus operadores deben volver a leer la  nueva Constitución política del Estado y la Declaración de la O.I.T. sobre los pueblos indígenas y tribales. Y volver a reanudar el diálogo de buena fe como lo estipula la constitución. De otra manera, el discurso sobre el respeto de la Madre tierrra, la defensa de los derechos humanos y el respeto a las culturas indígenas no es nada más que una parafernalia que esconde intereses velados.

¡Resolución al conflicto del TIPNIS, ya!

Roxana Paniagua Humeres


La gran marcha al Norte

Posted in OPINION par colectivoboliviano sur 7 janvier, 2010


Soledad Antelo, periodista

Semanas atrás, paredes de mi Santa Cruz de la Sierra se llenaban de una inscripción sugestiva: ¡Manfred huye! Vísperas de las elecciones, cuando se denunció que era inminente su salida del país, el propio “Bombón” y más de uno de sus colaboradores denunciaron que el anticipado escape era parte de la campaña de desprestigio que le hacía el oficialismo para restarle votos. Hoy, sabemos que no es así; que la huída no tuvo nada de precipitada, que fue fríamente calculada y contó con la complicidad de, al menos, un buen aparato que lo transportó discretamente a un puesto fronterizo con Perú, allá en el norte amazónico.
La situación legal del ex alcalde cochabambino es verdaderamente complicada. “Insostenible”, me dice tío Arnulfo, que se las da de abogado. Con evidencias de corrupción y enriquecimiento ilícito, pendía sobre su cabeza la espada de Damocles. Aunque lento, el procedimiento judicial iba acorralándolo, al punto que apeló a la chicanería de poner también sus bienes “a buen recaudo”, para usar el eufemismo de sus defensores. No lo hizo a nombre de la esposa y/o de parientes cercanos, sino de testaferros a los que hizo ventas ficticias y otras modalidades evasivas.
En el apogeo de su gestión, el consuelo de algunos se expresaba en la frase “roba, pero hace”. Y claro que robó. Nunca pudo explicar convincentemente su cuantiosa fortuna, aunque cierto es que contó con una buena base para incrementarla. No olvidemos que su padre fue uno de los ministros de García Mesa, receptor también de los famosos “bonos de lealtad” que repartía el ex dictador preso en Chonchocoro con fondos provenientes del narcotráfico. Utilizó –Manfred, porque el padre ya no pasaba necesidades– el poder que tenía en la Alcaldía para hacer buenos negocios. Pero el sentido común y la justicia los entendió como peculado, enriquecimiento ilícito, uso indebido de influencias y otras figuras por el estilo sintetizadas en el delito de corrupción.
Pudo distraer la atención judicial con su candidatura; se ilusionó con algún resultado sorprendente (una segunda vuelta, ¿por qué no?) y, producto de ello, una bancada lo suficientemente fuerte para garantizarle impunidad. Creyó que, luego del golpe maestro dado por Pepe Lucho para hacerlo líder de la oposición, quedaría con los ases bajo la manga. Fue un mal cálculo.
La paliza electoral puso al desnudo su debilidad. Adriana Gil, diputada electa por su conglomerado opositor, dijo en conferencia de prensa con su mejor sonrisa, que era “librepensadora” y que haría oposición, pero que no sería peón del jefe de turno. Más claro, agua. Y así, por el estilo, los que se unieron no en torno a Manfred, sino en contra de Evo, se dieron cuenta muy pronto que era poco lo que en definitiva los unía. En resumen, ni bancada que lo defienda ni aliados que pusieran las manos al fuego por el capitán.
Lo que queda de él es puro show. Pedir un tribunal internacional es una bufonada que ni él ni sus pocos acólitos que le restan creen seriamente. Otra cortinita de humo. Pasa nomás a enrolar el poco honorable club de bolivianos que no volverán al país, junto a Goni Sánchez de Losada, Sánchez Berzaín y el selecto círculo de protegidos por el gobierno de Estados Unidos.
Cadáver ambulante como líder político, Manfred tiene que ser reemplazado a la brevedad posible. A esa tarea se han dado ya algunos miembros de la bancada de su próximamente extinta juntucha BPP-CN, convertida en Estado Mayor de una cada vez más debilitada oposición. Don Germán Antelo (que no es pariente mío) oficia de primer adelantado. Por lo pronto, el discurso sigue siendo el mismo: cómo oponerse a Evo. Nada más.
Pero las lecciones de este caso debieran preocupar a más de uno. Porque, de lo que se trata en el fondo, es el principio del fin de la política en tanto modus vivendi lucrativo. La renovación desde el MAS IPSP del 80% del parlamento es seña, tal como lo advirtiera Evo Morales, de que en la vida del nuevo Estado Plurinacional no habrá más políticos profesionales de la calaña de Manfred, uno de los muchos ejemplos de quienes hicieron del servicio público la manera rápida de enriquecerse a costa de los bienes públicos.
Y que, también, se acaba la era de la impunidad. Que los delitos cometidos tienen que pagarse. De ahí que la gran marcha al norte inaugurada por Goni en Bolivia y por muchísimos ahijados del imperio, nos depare todavía otros nombres de delincuentes de cuello blanco, hoy justificadamente preocupados por su futuro. Más de uno, en la mira de los que luchan contra la corrupción, andará leyendo Papillón, la célebre novela de Henry Charriere, o buscando consejo del amargado “Bombón” para trazar una ruta segura que garantice una huída para ponerse a salvo del país.
Que la lección sirva a todos. Incluidos los nuevos legisladores que, hace unas horas, han recibido de Evo Morales y del vicepresidente García Linera, una encomiable recomendación de lo que debe ser la gestión pública: olvidarse de los favores personales (recibidos y por dar), servicio al país, amor a la familia grande que somos los diez millones de bolivianos. Los remisos, que vayan aprendiendo inglés, por si acaso.

Referéndum boliviano y aprobación de una nueva CPE: El Ekeko derrota a Santa Claus

Posted in OPINION par colectivoboliviano sur 4 février, 2009

 Ekeko vs. Santa ClausEl Ekeko

Por Alejandro Saravia

Para considerar otra lectura del reciente Referéndum boliviano para la aprobación de una nueva Constitución Política del Estado, CPE, vale la pena detenerse en el valor simbólico de dos fechas: el 24 y el 25 de enero, Día de Alasitas y día del Referéndum, respectivamente. El 24 de enero, en el mundo andino boliviano, es el día de Alasitas y celebración de la deidad llamada Ekeko, que se encarga de cumplir con los deseos de quienes creen en él. Sería incompleto un análisis post-referendario en Bolivia si no se toma en cuenta este aspecto cultural andino, de larga tradición y de alto valor simbólico, que moldea tanto las relaciones de grupo como la construcción identitaria del sujeto andino. El Ekeko es una deidad, un concepto y una práctica cultural que escapa a toda teoría política occidental. Y parte de los resultados del referéndum pueden ser explicados por la articulación colectiva del deseo representado en esta figura. Es posible que los operadores políticos del gobierno del Movimiento al Socialismo, partido en el poder, hayan elegido esta fecha tomando en cuenta el factor simbólico del Ekeko. También es posible que no haya sido el caso. Sin embargo, las regiones donde mayor apoyo obtuvo la propuesta de una nueva CPE corresponden a las regiones aymaras y quechuas, población indígena mayoritaria al interior del conjunto de los pueblos originarios bolivianos y que vive y cree en el altiplano y los valles interandinos. Estas dos culturas, históricamente sedentarias en comparación a algunos pueblos indígenas amazónicos; de tradición agrícola y poseedores de una memoria larga, pueden “leer” al Ekeko de modo diferente a los espacios sociales bolivianos que optan por una modernidad que significa la práctica de modelos de reproducción cultural exportados desde los centros hegemónicos en el mundo. Sin embargo, aún “modernas” y no indígenas, esas prácticas culturales importadas no dejan de tener rasgos en común con el Ekeko: la creencia en fuerzas supranaturales: los muertos que regresan en Halloween, y la magia del hombre regordete, de casaca roja y botas negras, que vuela desde el Polo Norte trayendo los regalos de Navidad. Son estos dos registros culturales que, de cierta manera, se enfrentaron en el Referéndum que aprobó la nueva CPE boliviana. Esto no quiere decir que ambos se excluyan mecánicamente en el imaginario andino, ya que en los hechos coexisten. Lo que cambia en esta interpretación es su proyección como acción política. Un visitante que haya sido testigo de lo que ocurre en La Paz, la capital boliviana y capital del mundo aymara, un 24 de enero al mediodía, habrá sido testigo tanto de un ritual precolombino como de un momento de magia urbana: ese 24 de enero de 2009, una gran parte de paceños y alteños soñaban despiertos caminando entre los puestos de venta de objetos en miniatura instalados en mesas de vendedores en cientos de plazas, calles y avenidas: soñaban caminando, conversando entre el humo de los sahumerios, bajo los toldos urbanos, bajo la azul tibieza del Inti. Los creyentes en el Ekeko tenían ese día al mundo en las manos, las yemas palpando el sueño poseído. “Llévese una casita, dólares, euros, un título profesional, un empleo…” Los yatiris –los verdaderos y los improvisados- ancianos aymaras vestidos para la ocasión, saludaban al sol, a las montañas, al aire andino con hojas de coca en la mano, bendiciendo los objetos de miniatura que los creyentes habían comprado con el ferviente deseo que en el 2009 puedan conseguir lo deseado. Sin duda que parte de esa experiencia encarnaba la noción de “vivir bien”, que es uno de los ideologemas motores en el actual proceso boliviano. Ese “vivir bien” que formó parte del horizonte de deseos en ese día y a esa hora, tuvo su extensión política y colectiva en la aprobación de la nueva CPE. Como anota el periodista Martín Sivak en un reciente artículo “Evo: misión cumplida”, publicado en “El Universal” (México) esta nueva Constitución Política del Estado no le pertenece a Evo Morales. Fue una exigencia de las jornadas de octubre de 2003, cuando las fuerzas sociales y políticas forzaron la renuncia de Gonzalo Sánchez de Lozada. Pero sus orígenes contemporáneos se remontan a la mítica marcha de los indígenas de la Amazonía boliviana, de 1990 hacia La Paz, una marcha llamada “Por el Territorio y la Dignidad”. Esa primera iniciativa ganó un mayor avance político con la segunda marcha de 1996: la “Marcha por el territorio, el desarrollo y la participación política de los pueblos indígenas”, organizada por la CIDOB. Fueron estas movilizaciones, sumadas a las guerras del agua y el gas, las que llevaron primero a una Asamblea Constituyente, y luego a la nueva CPE aprobada el pasado 25 de enero por más de un 60 % de los bolivianos. La nueva Carta Magna, que sustituirá a la vigente desde 1967, propone un Estado plurinacional comunitario, intercultural, descentralizado y con autonomías. Esta conjunción de esfuerzos entre pueblos indígenas amazónicos y andinos – pese a las diferencias e intereses en conflicto entre tierras altas y bajas del país- que desemboca en un documento fundacional, echa por tierra los ejercicios de gimnasia demagógica a los que se han dedicado los portavoces de las oligarquías orientales y sus aliados, que tras saberse los resultados del Referéndum que aprobó la nueva CPE, buscan desde negociar de nuevo un documento ya aprobado por la mayoría de la población (Branco Marinkovic), hasta la resistencia (Rubén Costas) y el desacato puro y simple de la nueva CPE (Sabina Cuéllar). Ignoran estos personajes que no fue todo el electorado cruceño o tarijeño que rechazó la nueva CPE, por lo cual no pueden arrogarse una representatividad absoluta de sus respectivos departamentos. Para entender la insolvencia de los argumentos de la oligarquía boliviana, imaginemos por un instante que aquellos Estados de la Unión Americana, en los que no ganó el candidato demócrata Barack Obama, decidieran, unilateralmente, desconocer al nuevo presidente y desacatar y resistir las leyes y el gobierno emanado de Washington. Esto es lo que proponen los prefectos que optaron por el No y que perdieron en un Referéndum avalado por la opinión internacional, una consulta que recibió inclusive las felicitaciones del propio Departamento de Estado estadounidense. Ese 25 de enero de 2009 representa uno de los mayores logros de la democracia participativa boliviana: el consultar a cada ciudadano, sin importar su origen étnico o clase social, cómo querían vivir, bajo qué reglas y qué valores colectivos. ¡Cuánta distancia entre esa jornada y aquel artículo 13 de la primera Constitución Política de Bolivia, redactada por el propio Simón Bolívar en 1825, que decía que sólo podían votar quienes sabían leer y escribir castellano, silenciando desde entonces a los pueblos indígenas en el manejo del Estado!,¡qué lejos de las elecciones de 1884, donde sólo podían votar 30.000 hombres bolivianos en un país que ya tenía 1.600.000 habitantes! Bajo el balcón del Palacio Quemado se encontraban en la noche del 25 de enero un jubiloso número de jóvenes procedentes de varios países. Cantaron que la espada de Simón Bolívar camina por América Latina. Puede que sí, pero el momento no se deja capturar por visiones del pasado. Por un momento, aquella plaza se convirtió en el corazón de los deseos de millones de desheredados de América Latina, el continente donde la brecha entre ricos y pobres es la más ancha, la más profunda en el mundo. Un continente donde un archimillonario mexicano, Carlos Slim, puede comprarse países enteros mientras la población mexicana se debate entre cruzar la frontera o sucumbir a la corrupción para poder sobrevivir. El triunfo de la nueva CPE, más que un proceso de revolución, marca el inicio de un proceso de reconstrucción de Bolivia, esta vez con todos sus ciudadanos como actores y participantes. Hablar de “empate” tras el resultado es desconocer la historia boliviana de los de abajo. Argumentar que el voto enfrenta a las ciudades con el campo es volver a las premisas de construcción de Estado en los tiempos de “Facundo” (civilización y barbarie, la visión de Sarmiento, quien afirmaba sin pestañear sobre los pueblos indígenas: “Por los salvajes de América siento una invencible repugnancia sin poderlo remediar.”), que ignora la movilidad social entre el campo y la ciudad y el impacto de las nuevas tecnologías de comunicación y la revalorización de las culturas. Reclamar que la nueva Constitución atenta contra la fe cristiana es desconocer el largo y rico patrimonio cultural boliviano que es el sincretismo religioso, donde la Vírgen María es también la Pachamama y la diosa luna, y tata dios es el Inti, y que finalmente, el tema de dios es una cuestión de opinión personal y no un compromiso de Estado, porque dioses hay muchos. Se puede decir finalmente que, si el 24 de enero los bolivianos que celebraban Alasitas y al Ekeko soñaban despiertos; el 25, el día del referéndum, esos mismos bolivianos iban a las urnas despiertos, soñando. “Aquí se acabó el Estado colonial”, dijo Evo Morales a la multitud que asistió a la Plaza Murillo para celebrar el triunfo aquella noche en La Paz. Cabe esperar que no sea la corrupción la que acabe colonizando de nuevo al Estado boliviano emergente.

Después del jardín y el pavimento, el Sí sería rotundo y sería historia

Posted in OPINION par colectivoboliviano sur 27 janvier, 2009

Por J.L. Pereira O.

Confieso que hubiese preferido dormir y desperezarme hacia la diez de la mañana, pero como la suerte me acompaña por estos días, otra vez dejé el domingo atrás: tanto repito que me duele la soledad de los fines de semana, que la diosa fortuna se apiadó y terminé siendo testigo directo de la historia de este país.  La caminata matinal me abrió los poros y la nostalgias, recordando los mitines universitarios del único año que estudié en la San Andrés, donde parecía que todo lo que iba a suceder ese día  parecía una utopía.

Llegué tarde, todas las mesas casi estaban compuestas, menos la mía que parecía un desamparo, solo una mujer de nombre Rosa María que era pura sonrisas y bromista se negaba a asumir la presidencia de la mesa, al final la convencí de su rol en la historia.  Luego llegaron los otros dos, un gordito bastante aburguesado tipo USAID y que tenía un NO rotundo en los anteojos y una niña todavía teenager de nombre invariable Patricia que decía que se iba a estudiar a los States como máxima ambición: NO fijo. 

Las horas fueron largas y yo contribuí a  que aquello fuera peor al organizar los tiempos y los movimientos del flujo de personas y de información, todavía actuando del ingeniero industrial que alguna vez fui.  Así que cuan cronista social aburrido me dedique a veces a pensar y en otras a comunicar a mis colegas para que rían un poco, así fui haciendo parejas, descubriendo rasgos comunes, familias disfuncionales, matizando viejas copetudas, cholitas con cabeza de cebolla, etc.

El desfile en mi mesa y las otras cinco fue realmente variopinto, la zona Sur es un festejo de la pretensión de querer ser y no ser, de aparentar sobre todas las cosas y no obstante su promulgada vocación católica, afirmar que para ellos el dinero es el único dios verdadero.  Desfilaron: varios señores entre los 30 y los 50 con panza prominente y poleras Polo, Ralph Laurent o Lacoste, seguramente del ropero americano (pero eso es un secreto no se lo digan a nadie); varios ancianos y ancianas que apenas caminaban a los que seguramente sus hijos e hijas los sacaron del retiro para que hagan un NO adicional en la familia; una colección de perros mascotas impresionante, todos obviamente de razas conocidas, pues los chapis seguramente se encontraban cuidando las casas; niñ@s lind@s y sonrientes que todavía denotaban inocencia y que seguramente vivirán en un país muy diferente; una ex miss La Paz venida a menos, donde solo quedaba rasgos de su belleza en su nariz respingada, el resto era pura abundancia; una falsa rubia con un trasero de silicona en el cual se dibujaba la palabra NO (estuve a punto de impugnarla); una media docena de mujeres con uñas postizas que se negaban a sumergir el dedo en la tinta indeleble, que a propósito no era tal; una cantante de cumbia de los años setenta-ochenta que me saludo alegremente susurrando violencia, maldita violencia, porqué no permites que reine la paz, que reine el amor.

Luego de ocho largas horas donde mucha gente conocida asomó y todos sin excepción se rieron de mi calidad de jurado eterno, mientras se apuraban para su rico almuerzo, teniendo otros el descaro de llegar tarde, todavía con el resto de la sajta entre los dientes.  Para matizar el desorden de mi día, fui rápidamente analizado por una amiga psicóloga de nombre invariable Patricia, mientras trataba de apurar un sándwich que me hice sin ningún cariño ni ánimo, pues el único pan disponible era un bagel  el cual por convicciones humanas y en protesta por la masacre de Gaza no debería ser consumido.

Y la final de día, a hacer el recuento, me tocó leer las papeletas mostrarlas a los delegados y jurados: doscientas veinte dos veces tuve que anunciar, de estas, ciento ochenta y un vez tuve que decir NO, con dolor e impotencia, pensando en la cara que pondría mi amiga abogada, la bonita del barrio, si me viera en este rol de relator torturado, pero sonriendo para adentro, pues sabía que a cuatro calles de la esquina, cuando se acabe el jardín y el pavimento, el SI sería rotundo y sería historia.

El día R y más allá

Posted in OPINION par colectivoboliviano sur 26 janvier, 2009

 

Xavier Albó(*)

Hoy fue el día del Referéndum sobre la nueva Constitución. Los que voten sí, no o ¿cómo será pues?, usarán criterios no siempre comparables. Los más coherentes lo harán a partir del análisis personal o grupal de la nueva Constitución, es decir, nuestro nuevo rayado de cancha, y su posible aporte o bloqueo al futuro del país. Pero otros quizás votarán sólo por intereses más personales o coyunturales o con miras a las elecciones de fin de año.

En esta campaña ha habido interesantes debates en diversos medios, que podrían ayudarnos a percibir la parte de verdad que hay también en la posición contrapuesta. Ojalá faciliten el tránsito de la polarización hacia una mejor convivencia. Pero ha habido también manipulaciones « fríamente calculadas » como las de quienes han pretendido incidir en el sentimiento ético religioso, mucho más allá del contenido real de la nueva CPE. 

Entre las dos alternativas, ambas con bemoles, yo no he tenido empacho en declarar mi apoyo crítico al sí, porque nos abre más hacia un país inclusivo y hacia un escenario nuevo que se podría sintetizar como unidad en nuestra diversidad. Surge más de la esperanza que del miedo. Apunta a una estructura del Estado que sanee por fin el « vicio original » de 1826 que fue marginar a los pueblos « originarios » de la flamante Bolivia. Recién en  la CPE de 1938, que necesitó la revolución de 1952 para implementarse, se hizo un esfuerzo notable para « asimilar » a sus individuos a una nueva « Bolivia mestiza » (bajo la batuta criolla) pero al costo de ignorar las identidades específicas de esos pueblos de raíces precoloniales. El 52 se inició con una sangrienta revolución. Ahora vamos avanzando por la vía democrática del diálogo y enriquecimiento mutuo.

Esta nueva CPE podría tener para esos pueblos originarios, después de « 500 años de resistencia », un cierto paralelo simbólico con lo que para los españoles fue el fin de la « Reconquista » en 1492, después de casi 800 años de colonización árabe, con la unificación « de las Españas » y su nuevo rol internacional (que los trajo hasta estos pagos). Allí fue con una guerra centenaria que culminó con la expulsión de moros y judíos y, acá, la subyugación de indios. Aquí, en cambio, avanzamos con un proceso democrático que debe culminar abarcándonos a todos sin excluir ni subyugar a nadie.

En ambos casos, el resultado, como en un  gran árbol, surge de fortalecer más nuestras raíces para de allí lanzarnos hacia arriba con mayor impulso y entreverando nuestras varias ramas y sus diversos injertos, a los nuevos desafíos y escenarios, tan distintos de los que existían siglos atrás. 

Uno de los argumentos más escuchados de quienes se oponen a la nueva CPE es que los indígena-originarios tendrían más derechos y los demás serían marginados. He vuelto a repasar los art. 30 (derechos) y 304 (competencias), que es donde más podrían expresarse tales « ventajas », y simplemente no las veo. Parece que los críticos llaman equivocadamente « más derechos » a lo que sólo son facetas del derecho a ser iguales aunque diferentes. Apenas tres meses antes del cierre de nuestra Asamblea Constituyente, en septiembre de 2007, este derecho colectivo fue ampliamente reconocido y explicado por la Declaración de Naciones Unidas sobre los Pueblos Indígenas, que, además, ya es Ley de la República en la « vieja » CPE. Incluso el derecho indígena sobre sus recursos no renovables se da sólo en su propio territorio y sólo si no son estratégicos. No cubre, por ejemplo, las fuentes de agua, como dijo un ex presidente, pues éstas son las competencias 4 y 5 del nivel central del Estado.

Incluso en términos de la autonomía departamental, el nuevo marco constitucional, aunque no acepta todo lo soñado por la oposición oriental, es en este punto sustancialmente mejor que la vieja CPE, sobre todo tras los diálogos de octubre. Y si se quisiera hacer algo mejor a partir de ella, el proceso sería mucho más lento a menos que ya asuman, de partida, que no pretenden respetar esa vieja CPE por la que votarían con el « no ».

Hace tiempo que vamos gestando algo nuevo, llenos de esperanza, como el vino nuevo que ya no puede guardarse en vasijas viejas (Mateo 9, 17). Sea cual fuere hoy el resultado, el proceso es imparable. ¿Nos uniremos a él? ¿Sabremos mejorarlo entre todos? ¿Lo resistiremos?

(*) Xavier Albó es antropólogo, lingüista y jesuita
BOLPRES, 26 de enero de 2009

El triunfo de la razón

Posted in OPINION par colectivoboliviano sur 26 janvier, 2009

 



 Por Gabriel Puricelli *

Aun antes de que se empezaran a contar los votos, el pueblo boliviano demostró, votando pacíficamente a favor o en contra de un nuevo texto constitucional, que se sitúa colectivamente más allá de la crispación que proponen los líderes de la derecha, la que se ha traducido en violencias de distinto tipo, incluyendo crímenes como la masacre de Pando. Ese solo hecho, antes de y junto al resultado mismo, ratifica por enésima vez la legitimidad del gobierno de Evo Morales: obligado a ese ejercicio por el desafío radical de los partidos y líderes herederos del viejo régimen, el MAS ha salido siempre airoso usando las armas de la razón, sin dejarse tentar (aun controlando plenamente la fuerza estatal) por la razón de las armas, como sí lo ha hecho el sector recalcitrante de la oposición.

Sin embargo, el proceso constituyente no le pertenece al gobierno más de lo que les pertenece a aquellos sectores de los movimientos sociales que lo pusieron en marcha mucho antes de que se transformara en la savia de la vida del primer mandato del presidente Morales. Un ejercicio genealógico tal vez permita atribuir a los campesinos y minifundistas (de abrumadora mayoría indígena) que marcharon desde Trinidad, en el Beni amazónico, hasta La Paz para reclamar por el desplazamiento de sus tierras ancestrales a que los forzaban latifundistas y empresarios forestales, allá por 1990. Esa lucha sedimentaría, en capas sucesivas, con la de los campesinos (ex mineros desocupados en gran parte) del Chapare que luchaban contra la erradicación de la coca por los Rangers, con la de los recién llegados (también desde la desocupación) a las periferias urbanas y su lucha por el derecho al agua, con las protestas de la “Guerra del Gas”, hasta desatar el movimiento político que puso a un indígena al frente del Palacio Quemado.

Ese movimiento tenía en la legalidad vigente un corsé que limitaba el despliegue de la transformación que requería la reivindicación de los derechos de los perdedores de las reformas neoliberales de las casi dos décadas previas a la crisis que se cerrara con la elección de Morales. Dividida y con los partidos que la representaron en plena licuación, a la derecha no le quedaba, hace cuatro años, la fuerza para seguir controlando el Estado, pero sí la necesaria para hacerle el país ingobernable al MAS y sus aliados. Fue en ese momento que convergieron la virtud de la agenda constituyente de los movimientos sociales, con la necesidad concreta del nuevo gobierno de sobrevivir al constante desafío antidemocrático de aquellos a los que había arrasado limpiamente en las urnas. De eso han tratado todas las elecciones posteriores a la llegada de Morales al gobierno: de llevar a buen puerto un proceso que lo precedía (y del que él era el emergente natural) y de ratificar los plenos títulos que tenía (y sigue teniendo) el MAS para llevar a cabo su programa.

Como ha sucedido en todas las elecciones anteriores, voceros de lo viejo insepulto como Samuel Doria Medina no han esperado siquiera el dictamen popular de las urnas para decir ominosamente que “el proceso constituyente no ha terminado” y recurrir a la hipérbole aduciendo que “no hay consensos”, para anticipar que no hay pronunciamiento democrático que las clases aún dominantes estén dispuestas a aceptar. De la creciente eficacia del gobierno del MAS para hacer realidad sus promesas y de la permanente vigilancia de los líderes democráticos de América del Sur dependerá que esa amenaza no se concrete y que la voluntad consistente y reiterada de los bolivianos sea respetada.

* Co-coordinador de Programa Política Internacional, Laboratorio de Políticas Públicas

PÁGINA 12, 26 de enero de 2009

Balance 2008 y presagios 2009

Posted in OPINION par colectivoboliviano sur 6 janvier, 2009

por Xavier Albó (*) 

Empezamos cada año con nuevas esperanzas. Pero más pronto que tarde se nos despintan. Volvemos a la carga y así vamos transitando y creciendo de un año a otro año, entre sueños, frustraciones y nuevos sueños movilizadores.

He repasado lo que escribí por esas fechas a fines del año anterior, 2007, y hasta me ha entrado cierto optimismo en medio de tanto pesimismo circundante. Aquellas semanas finales de hace un año sí fueron de infarto tras los enfrentamientos de La Glorieta y la polarización que siguió allí, después de que la Asamblea Constituyente aprobara su texto en Oruro y, casi en las mismas fechas, empezara el contrapunto de los estatutos autonómicos.

En cambio este año 2008 ha tenido otro tipo de curva. Fue de mal en peor hasta septiembre pero en octubre se logró, con un coro de observadores internacionales, el diálogo constructivo que nunca antes había prosperado. Para llegar a ello tuvimos que pasar primero por los referendos no reconocidos por el Gobierno ni la Corte Electoral sobre los estatutos autonómicos. A Evo se lo veía como sin capacidad de reacción ante la agresividad contra él en aquellas regiones. Pero de repente, en agosto, llegó ese giro surrealista del referéndum revocatorio, resucitado por Podemos. Contra sus previsiones, los resultados fortalecieron a Evo en todo el país y reconfiguraron el mapa de la oposición dejando a Manfred y Pepelucho fuera de juego y a los cuatro prefectos de tierras bajas ratificados, con la yapa de Savina en Chuquisaca. Éstos pasaron entonces a la rebeldía desbordada, con nuevos bloqueos de aeropuertos, tomas y destrucción sistemática de oficinas estatales, cierre y boicot del gasoducto en las tierras bajas y —finalmente— la masacre de Porvenir. Tantos desmanes fortalecieron más bien al Gobierno, que tuvo argumentos para establecer el estado de sitio en Pando, capturar a Leopoldo Fernández y a otros varios y lograr la decidida intervención de Unasur. Con todo ello, la oposición ha quedado muy debilitada y dividida.

Sigue habiendo interrogantes irresueltos, como la muerte de Oshiro en Pando. Los diversos tribunales siguen con puestos clave vacíos, por cálculo político del Congreso en uno y otro bando. La voracidad política sigue buscando cómo tragarse piezas pesadas, como a Quintana por un lado y quizás a Cossío por el otro…

Pero, en medio de todo ello, parece que a principios del 2008 llegaremos por fin al otrora postergado referéndum por la nueva Constitución, hecha más digerible a unos y otros tras los diálogos de octubre. Parece que será ampliamente aprobada. Hasta la dosificación de la campaña por el No suena a apostar por un ‘no’ en tono menor, que simplemente quiere evitar un Sí demasiado apabullante. “Votemos no para que se cumpla el Sí”, decía hace poco un astuto opositor. Porque si el No llegara a imponerse sobre el Sí, la oposición se quedaría en fojas cero, con la Constitución previa que no considera nada de autonomías. Perdería soga y cabrito… Muchos juegan quizás, por tercera vez, a un nuevo plebiscito a favor o en contra de Evo, siquiera en sus departamentos, más que a un pronunciamiento sobre qué texto constitucional deberá rayarnos la cancha en el futuro inmediato…

En el ámbito internacional, tenemos también ciertos toques de esperanza, en medio de la grave crisis económica mundial. La correlación de fuerzas en Sudamérica. Lo inaudito en Norteamérica: un negro en la Casa Blanca. Obama ciertamente no es Bush, por mucho que sus primeros nombramientos y su margen de maniobra dentro del pesado aparato estatal norteamericano ya muestren que no llegará tan lejos como algunos soñaban.

En medio de todo esto tan profano, algo nuevo y creativo nos está deparando este 2009 tanto en casa, con la nueva Constitución, como en el mundo. En clave bíblica, resuenan las palabras del profeta Isaías que meditábamos hace dos domingos en pleno adviento. “El Espíritu del Señor me ha enviado con buenas noticias para los humildes, para sanar a los corazones desgarrados, para anunciar a los desterrados su liberación y a los presos su vuelta a la luz, para proclamar el Año de Gracia”. En clave andina, nuestros pueblos originarios sienten también algo parecido: el Pacha Kuti, un vuelco en el tiempo y en el espacio.

*Xavier Albó es antropólogo lingüista y jesuita.

CIPCA, 5 de enero de 2009

Nosotros que nos queremos tanto

Posted in OPINION par colectivoboliviano sur 6 janvier, 2009

Ramón Rocha Monroy

La Editorial El País, de Santa Cruz, acaba de publicar el ensayo del historiador Antonio Mitre titulado « Nosotros que nos queremos tanto. Estado, modernización y separatismo: una interpretación del proceso boliviano », que contiene agudas y oportunas reflexiones sobre la posibilidad nunca descartada de secesión nacional. Mitre advierte que los conflictos étnicos están ocasionando casi todas las guerras contemporáneas, y que nuestro problema se agrava por la descentralización, que ha puesto en discusión las autonomías; la crisis del Estado y la desarticulación del sistema de partidos.

Este último fenómeno, « además de restarle fuerza al Congreso, bloqueó un importante canal de concertación a nivel nacional e hizo que sentimientos regionalistas, represados hacía tiempo, se derramasen a lo ancho y largo del país, saturando de sus colores el embate político. La ausencia de este sistema potenció a los cívicos y a los Prefectos, provocando « una cisura regional teñida de connotaciones raciales ».

Mitre retoma la idea de los mitos profundos que propuso el filósofo Guillermo Francovich como convergentes en la crisis que vivimos: « el mito primordial o el supuesto de que existen esencias  originarias desde las cuales se derivan variados y excluyentes proyectos de nacionalidad; el mito del Cerro de Potosí o la creencia de que la riqueza natural, como El Dorado intangible de otrora, sacará al país de su condición de atraso, y, finalmente, el mito del espectro español, hoy transfigurado en la cuestión étnica, que no deja que todos los costados de la realidad brillen por igual. » Así nace lo camba en contraposición a lo kolla. No obstante, según el Censo de 2001, el 37.49% de la población cruceña mayor de 15 años se autodefine como indígena y en su mayoría es de origen andino; los indígenas oriundos de Santa Cruz son una minoría, 16,57%; la población extranjera apenas un 1,98%; y entonces resulta que « la inmensa masa de la población cruceña -el camba por antonomasia–, que no se considera blanco ni indígena, es una mezcla de los bolivianos entre sí ». Esto implica que la región camba pasa por una crisis de identidad aún no resuelta.

Esta crisis de identidad se complica más si admitimos que la palabra camba es de origen africano, angolés, y significa « amigo », según consta en la Gramática de la Lengua de Angola, publicada por el jesuita portugués Pedro Días para uso de los evangelizadores de los esclavos africanos en Brasil, que data de fines del siglo XVII; libro publicado por el Ministerio de Cultura de Brasil. Los guaraníes incorporaron a su vocabulario esa palabra, que significa « hombre o mujer de raza negra », y habría sido usada de modo peyorativo por los kollas y los propios cruceños blancos contra la población fronteriza con el Brasil.

Vivimos, pues, un evidente juego de equivocaciones y de medias verdades que convocan la letra del viejo bolero: « Nosotros, que nos queremos tanto, debemos separarnos, no me preguntes más, no es falta de cariño, te quiero con el alma, te juro que te adoro y en nombre de este amor y por tu bien, te digo adiós ».

BOLPRESS, 6 de enero de 2009

Ojalá

Posted in OPINION par colectivoboliviano sur 8 novembre, 2008

Por Eduardo Galeano

¿Obama probará, desde el gobierno, que sus amenazas guerreras contra Irán y Pakistán fueron no más que palabras, proclamadas para seducir oídos difíciles durante la campaña electoral?

Ojalá. Y ojalá no caiga ni por un momento en la tentación de repetir las hazañas de George W. Bush. Al fin y al cabo, Obama tuvo la dignidad de votar contra la guerra de Irak, mientras el Partido Demócrata y el Partido Republicano ovacionaban el anuncio de esa carnicería.

Durante su campaña, la palabra leadership fue la más repetida en los discursos de Obama. Durante su gobierno, ¿continuará creyendo que su país ha sido elegido para salvar el mundo, tóxica idea que comparte con casi todos sus colegas? ¿Seguirá insistiendo en el liderazgo mundial de los Estados Unidos y su mesiánica misión de mando?

Ojalá esta crisis actual, que está sacudiendo los cimientos imperiales, sirva al menos para dar un baño de realismo y de humildad a este gobierno que comienza.

¿Obama aceptará que el racismo sea normal cuando se ejerce contra los países que su país invade? ¿No es racismo contar uno por uno los muertos invasores en Irak y olímpicamente ignorar los muchísimos muertos en la población invadida? ¿No es racista este mundo donde hay ciudadanos de primera, segunda y tercera categoría, y muertos de primera, segunda y tercera?

La victoria de Obama fue universalmente celebrada como una batalla ganada contra el racismo. Ojalá él asuma, desde sus actos de gobierno, esa hermosa responsabilidad.

¿El gobierno de Obama confirmará, una vez más, que el Partido Demócrata y el Partido Republicano son dos nombres de un mismo partido?

Ojalá la voluntad de cambio, que estas elecciones han consagrado, sea más que una promesa y más que una esperanza. Ojalá el nuevo gobierno tenga el coraje de romper con esa tradición del partido único, disfrazado de dos que a la hora de la verdad hacen más o menos lo mismo aunque simulen que se pelean.

¿Obama cumplirá su promesa de cerrar la siniestra cárcel de Guantánamo?

Ojalá, y ojalá acabe con el siniestro bloqueo de Cuba.

¿Obama seguirá creyendo que está muy bien que un muro evite que los mexicanos atraviesen la frontera, mientras el dinero pasa sin que nadie le pida pasaporte?

Durante la campaña electoral, Obama nunca enfrentó con franqueza el tema de la inmigración. Ojalá a partir de ahora, cuando ya no corre el peligro de espantar votos, pueda y quiera acabar con ese muro, mucho más largo y bochornoso que el Muro de Berlín, y con todos los muros que violan el derecho a la libre circulación de las personas.

¿Obama, que con tanto entusiasmo apoyó el reciente regalito de setecientos cincuenta mil millones de dólares a los banqueros, gobernará, como es costumbre, para socializar las pérdidas y para privatizar las ganancias?

Me temo que sí, pero ojalá que no.

¿Obama firmará y cumplirá el compromiso de Kyoto, o seguirá otorgando el privilegio de la impunidad a la nación más envenenadora del planeta? ¿Gobernará para los autos o para la gente? ¿Podrá cambiar el rumbo asesino de un modo de vida de pocos que se rifan el destino de todos?

Me temo que no, pero ojalá que sí.

¿Obama, primer presidente negro de la historia de los Estados Unidos, llevará a la práctica el sueño de Martin Luther King o la pesadilla de Condoleezza Rice?

Esta Casa Blanca, que ahora es su casa, fue construida por esclavos negros. Ojalá no lo olvide, nunca.

PÁGINA 12, Buenos Aires, 6 de Noviembre de 2008

Noticias de lo que queda de la oposición boliviana I

Posted in OPINION par colectivoboliviano sur 29 octobre, 2008

por Flavio Dalostto

Sabina: La novia de Chuki-Saca
Una vez más, la tristemente célebre Sabina Cuellar, prefecta de los barrios céntricos de la ciudad de Sucre, ha dado otra muestra de sagacidad política, al decidir ir a visitar al tristemente célebre Leopoldo « Herodes » Fernandez, ex prefecto de Pando, preso en La Paz. Sí, Sabina se negó a sacarse una « foto » de compromiso en Cochabamba con el presidente y los demás prefectos; pero lo hará con gusto junto al ex funcionario acusado de instrumentar el Puente de Sangre, donde fueron masacrados un número indeterminado de campesinos. Realmente, la personalidad de Sabina, pobre de toda pobreza, abona cada vez más la hipótesis de no dejarse engañar solo porque alguien es pobre o indio. Éstas son solo condiciones, y no encierran virtudes en si mismas.
Sabina, está alejada de los otros tres prefectos opositores (Suarez de Beni, Costas de Santa Cruz y Cossio de Tarija), que la dejaron sola desgañitando su reclamo sobre « capitalidad », y que también dejaron solo a Fernández, por el que no levantaron ni un dedo ni le dedicaron un día de huelga de hambre. Por eso, solidaria con los solos, Sabina se acerca al caído de Pando, uniendo su figura ya desprestigiada por la pasada humillación de campesinos en la plaza de Sucre, a la de la Masacre de Pando.
No hay que olvidar, porque justo es recordarlo, que Sabina fue un invento del MAS, seducido en su momento por su condición de « vendedora de ropa usada », e « indígena quechua ». Hay que aprender la lección, porque en todas partes se cuecen habas. Ahora, la prefecta de Sucre, estrenará otro título, al de « malinche boliviana », le agregará « la novia de Chuki (Saca) ».
David y su Ángelo. Los cruceñistas se cruzan.
Hoy nos enteramos, que en el día de ayer, las facciones en que se partió la unión juvenil cruceñista, de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra: la del presidente David Cejas y la del vice Ángelo Céspedes, se están disputando la posesión de las oficinas del grupo, situados dentro del comité cívico pro-santa cruz. Resulta que viene un grupo de 15 fulanos con bates (los cejistas), y se apropia de la oficina. A las horas viene un grupo de 15 menganos con bates (los angelitos), y desplazan a los anteriores y se posecionan del lugar. Y después vienen los otros, y así sucesivamente. Es decir, que la ujc, sin los fondos que recibía de la prefectura, quedó reducida a 30 zutanos rentados. ¡Qué lejos estamos de aquellos tres mil « cruceñistas » movilizados en tiempo de los referendos autonómicos de los departamentos orientales! Sin dinero, el cruceñismo se redujo al 1% de su supuesta militancia. Como están enfrentados, el 0,5% es cejista y el otro 0,5% es angelito.
A costa de Costas.
Rubén Costas, prefecto de Santa Cruz está muy enojado, porque el gobierno de Evo le descontará de los fondos de la prefectura, los gastos necesarios para reparar los daños a las oficinas públicas realizadas en setiembre por sus seguidores « autonomistas » y « cruceñistas ».
Dice que los descuentos no le dejarán pagar el desayuno y el almuerzo escolar a los niños de las provincias cruceñas. ¡Qué bueno Rubén! ¡Cómo le preocupan los niños indígenas y rurales cruceños!
Lo que puede a su vez, hacer Costas, es cobrarle los descuentos a los que rompieron las oficinas cruceñas, en la « gesta autonomista ». Él debería ser el primer contribuyente y también Bronko Marinkovich, que anda « de gira » por otros planetas, explicando las bondades del régimen prefectural « autonomista ». Don Bronko puede vender las 20.000 hectáreas que le quitó al pueblo guarayo, para aliviar los gastos prefecturales y ayudar al desayuno de los niños pobres.
Así todos lo recordarían como un Santo, y varias escuelas llevarían su nombre; por que no puede ser que todo sea a « Costa de Costas ».
La lawentable Elena a favor de Herodes Fernandez
Ayer, en la corte de Chuquisaca, los abogados de Leopoldo Fernández, presentaron un « habeas corpus » para trasladar a Sucre a su defendido. En fallo (sí, en fallo) dividido, la vocal Elena Lawental votó Sí, y la Teresa Rosquellas votó No. Desempató Fong Roca, a favor del ex prefecto.
Fernandez sabe que Sucre es « territorio amigo », y que desde allí puede implementar una estrategia para escaparse de la Justicia Boliviana. En las afueras del penal de San Pedro (La Paz), un grupo de 40 personas, entre ellos, familiares de víctimas de Pando, esperan a Fernandez, para aplicarle « justicia comunitaria », si intentan trasladarlo a Sucre. Así que el gobierno, por « seguridad » del hombre, no creo que sea mudado.
Lo triste es que Sucre, sede del poder judicial del país, se viene caracterizando por hechos de notable injusticia, empezando la toma ilegal de la prefectura en 2007 por Cuellar, la vejación pública de campesinos de la región, por el hecho de sabotear la llegada del presidente de la nación hace unos meses atrás, y ahora por favorecer al máximo responsable de la tragedia de Pando. La « capitalidad » se aleja cada vez más de la ciudad de Sucre. Ahora se esfuma la justicia. ¿Podrá Sucre retener en el futuro el Poder Judicial? Como se vienen dando las cosas, me parece dudoso.
Lo seguro es que en Sucre, como en Santa Cruz, la mayoría de la gente está invisibilizada por la fama de los violentos. La gente común trabajadora, honesta y solidaria de esas ciudades tiene miedo de ser blanco de ataques de los intolerantes « autonomistas ». Pero llega la hora en que esto se revierta, y nuevas expresiones políticas se hagan cargo de Chuquisaca, para darle al departamento el progreso y la prosperidad que se merecen. 

 

Como perro en cancha de bochas. La oposición boliviana
La oposición boliviana ha quedado, por el momento y probablemente por todo el año 2009, desarticulada. Sin liderazgo, fragmentada, peleada, sin saber que camino tomar para oponerse al gobierno de Evo Morales. Desprestigiada ante la sociedad y el mundo, va a tardar un buen tiempo en recuperarse.. Su estado es tan depresivo que apuestan a que a Evo le vaya mal económicamente, para poder asomar la cabeza. Ya van queriendo implementar un nuevo « frente amplio », sucesor de la difunta CONALDE, pero no alcanzar a digerir sus traiciones mutuas, ni a reconocer sus numerosos errores. Por ahora están: los prefectos Costas y Suarez por un lado. Sabina por otro. Kinklis, Ortiz y los legisladores cruceñistas no-pactistas son otra línea. As-Tuto, Borth, Colanzi y otros legisladores « pactistas » aparte. De Cossio no hay noticias. Los « civiquistas » de los comités cívicos están bastante diluídos, o fugados del país.
Igual no debemos subestimarlos, porque « algo » harán algunos.
http://la-opinion-argentina.blogspot.com/

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