COLECTIVO BOLIVIANO CANADIENSE


Cuidado frágil

Betty Tejada Soruco*

(laparabaeditorialvirtual.com).- Las vidas que se han perdido en el oriente boliviano desde el 11 de septiembre, son heridas abiertas que duelen y sangran, que se sienten y se lloran. Ninguna de estas vidas debe ser negociada porque hacerlo sería profundizar la angustia y el dolor en las familias, el odio, y el revanchismo entre los sectores confrontados y la pérdida de toda fe en cualquiera de los poderes del estado por parte de la población en general.

  

En ese contexto dramático, el proceso de diálogo iniciado es apenas una pequeña tregua, un pequeño espacio de banderas blancas para negociar un posible acuerdo sobre puntos preliminares previamente concertados entre el CONALDE y el gobierno de Evo Morales Ayma.

El estreno de UNASUR, ejerciendo un ‘’poder suave » pero firme fue una voz fundamental que influenció en los sectores radicales que al menos saben sumar y restar en la matemática política. Bolivia rodeada de países agrupados para defender principios, Bolivia rodeada de amigos que no permitirán que se desintegre, Bolivia rodeada al fin de una sola voz unánime que respalda la constitucionalidad de sus países miembros. ¡Qué reconfortante! Al fin nace una voz que no es eco, una fuerza que no es sombra, parafraseando a José Ingenieros.

Los pueblos – no los gobernantes – que defendieron la Constitución aprobada en Oruro y los que lucharon por la autonomía departamental sienten ahora un sabor a traición porque acaso a llegado el momento de reconocer que hoy el fin no es otro que negar la existencia del otro y que hay que retomar con urgencia la bandera de los pueblos del oriente y occidente: Constituyente para un pacto social, para refundar esta Bolivia entre todos y todas. Porque en este proceso casi lograron distanciarnos al punto de no reconocernos.

Sin embargo para los movimientos sociales emergentes debe ser un logro en el marco de los acuerdos previos, saber que ya las fuerzas radicales de derecha no podrán enterrar como pedían la Constitución y que sobre esa constitución se discutirán las modificaciones y los temas pendientes como las autonomías plenas como instrumento de estado necesario para expandir los beneficios y obligaciones de ese estado. Discutir la constitución, ha sido uno de los acuerdos.

Debe ser reconfortante para los pueblos que lucharon por todas las autonomías posibles; saber que la autonomía plena va en marcha y para todos porque estará constitucionalizada a través de leyes confeccionadas por personas electas para tal fin. Constitucionalizar las autonomías es otro de los acuerdos básicos.

Y para los ancianos; al fin la tan manoseada renta dignidad queda consolidada cuando las prefecturas aceptan junto a otros organismos del estado aportar para que los ancianos tengan un mínimo de ayuda de sus gobernantes. El IDH se repone con ese acuerdo. Reposición del IDH pero con renta dignidad.

El asalto vandálico a las instituciones del estado ha sido condenado por toda la sociedad civil. Las autoridades prefecturales han comprometido la devolución de estas instituciones y el decreto presidencial que exige la restitución de todo lo destruido tendrá que aplicarse.

Sí. Hay mucho dolor, hemos estado todos sin excepción dentro de una pesadilla, mirándonos con desconfianza, tolerando atropellos de los mismos déspotas de ayer. Nos embarga aún la tristeza de haber perdido un poco de fe en la democracia, de habernos distanciado en este proceso de parte de la familia, de amigos, de haber sido agredidos y agredidas, física, verbal y moralmente en este proceso sólo por defender lo que creíamos que había que defender.

La diferencia con las guerras democráticas de antes es que desde el 2003, el arma mediática se ha convertido en un cañón mortal en muchas ocasiones unilateral que en tan sólo un programa puede devastar a familias y sociedades enteras. Otro signatura pendiente no solo en Bolivia, sino en el mundo entero, porque ahora sí que se puede relativizar todo si se muestra un camión de muertos asesinados en ese momento; y al instante para borrar el mal recuerdo, un camión de cervezas y vida ‘light ».

Y así vamos construyendo sociedades insensibles porque, ¿Qué persona normal podía estar de acuerdo con esos radicales que desde la izquierda o la derecha sembraron tanto odio, apropiándose de las voces de todos?.

Ojalá este proceso sea útil para que los radicales entronizados en todas partes, enfermos de odios, racismo, despotismo, ignorancia política, dictadura y totalitarismo, sean excluidos de todo espacio que pretenda representar dar luces a la sociedad y arroje tanta sombra; porque esta locura no es la sociedad boliviana. Todo ha sido surrealista, macabro, en una esquina incendiando instituciones y a la vuelta aplaudiendo un desfile de modas, en un canal de televisión mostrando muertes reales, jóvenes agonizando y en el otro anunciando fiestas, analistas contando muertos, buscando semejanzas en la historia para sacar partido, como en una partida de juego de azahar.

Este es el escenario para el dialogo, en medio de minas, este es el frágil espacio construido a duras penas sobre la vida de padres, madres, niños, jóvenes que han muerto defendiendo un ideal o acaso apenas el pan de cada día que viene a ser el ideal de ideales en un país que empieza a sentir las secuelas de una crisis alimentaria, aquí, en esta parte del oriente, de la Bolivia productiva.

¡Hace falta tanto sinceramiento y menos impostura! En la media luna hay tanta pobreza como en el resto de Bolivia y si seguimos pretendiendo trasladar para disfrutar y no transformar el estado, nada habremos logrado. Por eso la importancia de una constitución para todos y una autonomía constitucionalizada.

Sentimos y más que todo nos alentamos a sentir esperanza, aunque justo es reconocerlo; muy poca confianza porque algunos ciudadanos hemos tolerado la sordera del gobierno nacional y el despotismo, la soberbia y ceguera de un gobierno cívico-prefectural incapaz de mirar más allá de su ombligo y sus intereses.

Sin que por ello renunciemos a una sola de nuestras banderas. La bandera de hoy se llama paz y hay que izarla.

Qué difícil es caminar sobre el delgado camino democrático que aún nos queda. Por eso es necesaria la prudencia y la paciencia, el agotar esfuerzos para entender que la diversidad se la reconoce cuando se la aprende, se la comprende y se la respeta. Salvar este espacio dándole todo el espacio al respeto y la tolerancia, lograr acuerdos sin perdedores ni vencedores y avanzar hacia otras metas fundamentales, porque la Constitución y las autonomías en la constitución son apenas el inicia de un largo camino. Porque el IDH no basta para disminuir la brecha social. Queda mucho trabajo pendiente, mucho por hacer y construir en conjunto.

Ni el presidente ni los prefectos necesitan pleitesías incendiarias en este momento tan delicado y del mismo modo lo que menos necesita el pueblo por parte de sus gobernantes, son expresiones de confrontación. Se ha dicho que hoy día acaban los spots televisivos y la guerra verbal. Ojalá.

Este tiempo es frágil. Cuidemos todos que Bolivia no se dañe irreparablemente y si hay que darle la mano al que nos agredió, al que nos insultó, al que manchó nuestros nombres y causó dolor en nuestra familia, hagámoslo, por esas vidas ofrendadas en esta Bolivia nuestra, entrañablemente amada.

¡Viva la patria!

* Directora de http://www.laparabaeditorialvirtual.com

Laisser un commentaire

Entrez vos coordonnées ci-dessous ou cliquez sur une icône pour vous connecter:

Logo WordPress.com

Vous commentez à l'aide de votre compte WordPress.com. Déconnexion / Changer )

Image Twitter

Vous commentez à l'aide de votre compte Twitter. Déconnexion / Changer )

Photo Facebook

Vous commentez à l'aide de votre compte Facebook. Déconnexion / Changer )

Photo Google+

Vous commentez à l'aide de votre compte Google+. Déconnexion / Changer )

Connexion à %s


%d blogueurs aiment cette page :